Los efectos de la explosión van mucho más allá de la zona adyacente al puerto. Unas 10.000 empresas vecinas fueron destruidas o perdieron su negocio, dejando a más de 100.000 personas sin empleo y causando una gran inseguridad alimentaria. Además se estima que 300.000 personas perdieron sus casas. Foto: PNUD Líbano/Rana Sweidan


Beirut, Líbano
– Después de la explosión devastadora acaecida en el puerto de Beirut, el apoyo inmediato del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dará prioridad al restablecimiento de los medios de vida y de las pequeñas empresas, a la gestión de los escombros, y al acceso a la justicia para los grupos vulnerables afectados. Este trabajo complementará los esfuerzos de ayuda urgente de otros organismos de la ONU en la primera fase de la respuesta a la catástrofe.

A lo largo del período de recuperación, el PNUD apoyará y velará por la implementación de medidas socioeconómicas de protección destinadas a proteger a los habitantes de Beirut afectados por la explosión y a todos los libaneses.

Los efectos de la explosión van mucho más allá de la zona adyacente al puerto. Unas 10.000 empresas vecinas fueron destruidas o perdieron su negocio, dejando a más de 100.000 personas sin empleo y causando una gran inseguridad alimentaria. Además se estima que 300.000 personas perdieron sus casas. El PNUD velará por reducir el impacto inmediato de la explosión sobre la disponibilidad de los alimentos para los más vulnerables, a través de un programa de emergencia de trabajo-por-dinero y de apoyo en materia de seguridad alimentaria para las familias.

“Viendo cómo los libaneses atraviesan otro desastre, es hora de convertir la solidaridad en acción”, dijo el Administrador del PNUD, Achim Steiner. “En la respuesta a la emergencia, seguiremos apoyando al país en sus reformas y restablecimiento de las prioridades a largo plazo. Juntos podemos hacer que el Líbano salga aún más fuerte de esta crisis.”

El impacto de la explosión no se limita a Beirut, lo que complica una crisis multifacética por la que atraviesa el Líbano desde hace años, incluyendo los efectos secundarios de la crisis en Siria y la economía en caída libre, además de la pandemia del COVID-19. La explosión empeoró la vulnerabilidad de varios grupos desfavorecidos, incluyendo a los pobres, los refugiados y los trabajadores migrantes. El PNUD respaldará los esfuerzos de ayuda jurídica en las áreas afectadas dando asesoría, para ayudar a los grupos vulnerables a defender sus derechos laborales y de vivienda.

“Hemos estado trabajando en el Líbano durante cinco décadas, ayudando a los libaneses a recuperarse de diversas crisis”, dijo la Representante Residente en el país, Celine Moyroud. “Teniendo presente las crisis actuales que atraviesa el país, estamos totalmente comprometidos a acompañar al Líbano por un proceso inclusivo hacia la recuperación y el desarrollo que no deje a nadie atrás y que respete los llamamientos de la gente de cambio, de mayor responsabilidad y de mayor transparencia.”

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