El guardabosques Ronny Makukule rastrea elefantes en Sudáfrica. Foto: Neil Aldridge

 

Nueva York, 8 de septiembre de 2020 – El fondo The Lion’s Share anunció hoy la concesión de nuevas ayudas económicas a comunidades que dependen del turismo basado en la vida salvaje, un sector que da empleo a millones de personas y es esencial para la conservación de la fauna y la flora salvaje en todo el mundo, pero que se ha visto gravemente afectado por la pandemia de COVID-19. Los subsidios dotarán de recursos a proyectos locales en nueve países de África, Asia y América Latina, y servirán para fomentar la resiliencia de las comunidades locales en zonas con una abundante vida silvestre y reforzar la protección de las especies amenazadas en sus últimos hábitats.

Las ayudas iniciales, por un valor inicial de US$400.000, se conceden en colaboración con el Programa de Pequeñas Donaciones del FMAM y constituyen la primera inversión procedente de la respuesta ante la COVID-19 de The Lion’s Share, una exitosa iniciativa reconocida con diversos galardones internacionales, liderada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y una coalición de empresas y socios de la ONU, que solicita a las marcas que contribuyan el 0,5% de su gasto en comunicación cada vez que sus anuncios publicitarios muestren la imagen de un animal.

Tras realizar en abril una convocatoria de propuestas, The Lion’s Share recibió más de 1.600 solicitudes procedentes de organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan en zonas de vida salvaje de crítica importancia. Las peticiones de ayuda muestran con detalle la pérdida de empleos e ingresos y de financiamiento para proyectos de conservación, el avance de la caza furtiva y la cada vez más extendida inseguridad alimentaria. The Lion’s Share contempla recaudar US$3 millones para financiar los 40 proyectos seleccionados.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo informa que el turismo de vida silvestre generó US$ 343.600 millones y sostuvo más de 21,8 millones de empleos en 2018. Este tipo de turismo permite que las comunidades se beneficien directamente de la fauna y la flora salvaje local, empoderándolas para crear empresas y generar empleos e ingresos muy necesarios. A través de incentivos para proteger la vida silvestre y los hábitats naturales, estas comunidades se han convertido en valiosos guardianes de la naturaleza, destacados en la primera línea de los esfuerzos de conservación. Sin embargo, las restricciones a los viajes adoptadas para frenar el avance de la pandemia han dejado sin medios de vida a cientos de millones de personas y mermado de manera significativa las actividades de conservación en las zonas ricas en vida silvestre. Especies emblemáticas como rinocerontes, elefantes, gorilas, tortugas marinas, tigres, tiburones y pangolines se enfrentan a amenazas sin precedentes.

Según Achim Steiner, Administrador del PNUD: “La expansión de la COVID-19 no es solo una crisis sanitaria; es también una crisis socioeconómica, medioambiental y de gobernanza que nos recuerda con dureza que la salud y el bienestar humanos están intrínsecamente ligados a la salud y al bienestar de nuestro planeta. Nos recuperaremos de esta crisis, pero debemos usar esta oportunidad para reconstruir un planeta más igualitario, inclusivo, sostenible, seguro y saludable. Al aprovechar el potencial de las alianzas, The Lion’s Share ha sido capaz de obtener recursos económicos para la conservación y la vida silvestre, además de involucrar a las empresas y a los consumidores en esta urgente tarea”.

El anuncio de hoy se produce tras el llamado del Secretario General de las Naciones Unidas a transformar el turismo en un sector más resiliente, inclusivo y sostenible, ya que —advierte el Secretario General— los impactos de la COVID-19 sobre este sector amenazan con aumentar la pobreza y la desigualdad y hacer retroceder los esfuerzos de conservación de la naturaleza. Así, las 40 propuestas seleccionadas para recibir la ayuda económica dejan claro que las principales amenazas para las comunidades locales son la pérdida de empleos e ingresos (100% de las propuestas), el avance de la caza furtiva y la sobrepesca (95%), y el incremento en la destrucción de los hábitats (95%).

Recuperación económica de COVID-19

Para contribuir a su recuperación socioeconómica, las ayudas que ofrece The Lion’s Share servirán para financiar proyectos locales que fomenten la resiliencia comunitaria mediante el desarrollo de habilidades y nuevas fuentes de ingresos, como la elaboración de queso en la estepa del leopardo de las nieves en Mongolia, la cría sostenible de peces en Zambia, la formación para la permacultura en Nepal, y la apicultura en Uganda. Veinte de los 40 proyectos incluyen actuaciones que benefician directamente a cooperativas de mujeres y promueven la labor de protección que desempeñan los pueblos indígenas y las actividades de los colectivos juveniles, fomentando así la inclusión de grupos marginados para los que el turismo ha constituido un vehículo de integración y empoderamiento.

El desarrollo de fuentes alternativas de ingresos, como la creación de circuitos virtuales en Bhután, no solo permite a los viajeros conectarse a la naturaleza, sino que ayuda también a las propias comunidades a mantener la confianza en el turismo y la conservación, a mejorar sus capacidades digitales y a impulsar la innovación y el uso de la tecnología en el ecosistema turístico.

Entre los nueve primeros proyectos se ofrecen safaris virtuales, jardines de permacultura y barreras de pimientos picantes para reducir el conflicto entre humanos y elefantes en Namibia; apoyo a las “Mambas Negras” —la primera unidad en el mundo exclusivamente femenina contra la caza furtiva— para potenciar la apicultura y la permacultura a fin de reducir el conflicto entre humanos y elefantes en Sudáfrica; agricultura sostenible y conocimientos de medicina natural en apoyo de la comunidad indígena de los Achuar, en la selva amazónica de Ecuador; y guardas contra la caza furtiva de tortugas marinas, y medios de vida y educación a nivel comunitario en Sri Lanka.

Los sitios de los 40 proyectos albergan especies amenazadas, y en más de la mitad viven múltiples especies en peligro o en peligro crítico de extinción. Casi una cuarta parte de los proyectos se encuentran en lugares considerados por la UNESCO como reservas de la biosfera o patrimonio de la humanidad, reconocidos internacionalmente por su importancia prioritaria para la conservación. Invertir en estas zonas críticas para la vida silvestre y apoyar la creación de empleos y medios de subsistencia en estas comunidades locales impulsa el crecimiento verde. Estas iniciativas abordan los riesgos económicos futuros porque contribuyen a combatir el cambio climático y la perdida de diversidad biológica; protegen los servicios de los ecosistemas naturales, como el agua potable, la polinización de cultivos y otros; y reducen el riesgo de aparición de nuevas enfermedades zoonóticas con potencial de transformarse en pandemias.

“Estamos profundamente agradecidos al apoyo ofrecido por The Lion’s Share”, explica la doctora Michelle Henley, cofundadora, CEO e investigadora principal de Elephants Alive, una de las entidades beneficiarias de los subsidios. “Esta ayuda nos permitirá mejorar las capacidades de las Mambas Negras —el grupo contra la caza furtiva— para fomentar la apicultura y la permacultura, de modo que las mujeres que participan de manera decisiva en la protección de nuestra vida salvaje puedan obtener ingresos complementarios muy necesarios. Esta prueba de concepto que se realiza en Sudáfrica será implementada posteriormente en corredores vitales para los elefantes, asegurando así que las poblaciones locales puedan considerar la idea de convivir con elefantes un premio y no una carga. En los últimos 100 años hemos perdido el 97% de los elefantes del África continental. Pensemos en lo solos que se sentirían nuestros hijos si estos desaparecen. Si protegemos a los elefantes, protegemos también los hábitats y una multitud de otras especies y, a la vez, nuestro planeta”.
 

Los nueve primeros proyectos financiados por The Lion’s Share en respuesta a la COVID-19 son:

  • Safaris virtuales, jardines de permacultura y barreras de pimientos picantes para reducir los conflictos entre elefantes y humanos en Namibia
  • Mambas Negras: apicultura, permacultura y reducción de conflictos entre humanos y elefantes en Sudáfrica
  • Agricultura sostenible y conocimientos de medicina natural en la selva amazónica de Ecuador
  • Guardas contra la caza furtiva de tortugas marinas, medios de vida y educación a nivel comunitario en Sri Lanka
  • Piscifactoría y horticultura solar en Zambia
  • Acuoponía local y turismo virtual en Bhután
  • Producción de queso para la conservación del leopardo de las nieves y mejora de los medios de vida en Mongolia
  • Establecimiento de prácticas de apicultura en el entorno del Parque Nacional Reina Isabel en Uganda
  • Permacultura y revitalización de los productos locales en Nepal

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Contacto para medios:
Victor Garrido Delgado, UNDP, victor.garrido.delgado@undp.org 

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