Nikolaj Coster-Waldau, Embajador de Buena Voluntad del PNUD, en una visita a una planta de gestión de residuos electrónicos en Rwanda.

 

Nueva York – Mientras el mundo se preparaba para los sorprendentes giros de la tan esperada temporada final de Juego de Tronos de HBO, que se estrenó el 14 de abril, Nikolaj Coster-Waldau, actor de la serie y Embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), viajó a mediados de marzo a Rwanda.

Coster-Waldau visitó la nación al este de África por primera vez unas semanas antes del 25 aniversario del genocidio de los tutsis, celebrado el 7 de abril, y dijo que “todo lo que sabía de Rwanda era que había sido la escena de una de las peores tragedias de la historia moderna: el genocidio contra los tutsis. Casi un millón de personas fueron asesinadas”. Además, agregó que “esperaba encontrar un país en desesperanza” y que “no podría haber estado más equivocado”.

El actor viajó a Rwanda acompañado de staff del PNUD para descubrir el avance que el país ha hecho durante las dos décadas y media pasadas. Los socios del PNUD, junto con el gobierno de Rwanda y su pueblo, se han centrado a través de proyectos e iniciativas en asuntos como la igualdad de género, la pobreza y el cambio climático.

“Desde el momento en el que llegué a Kigali hasta el momento en el que me fui, estuve totalmente asombrado por todo lo que experimenté. Por cómo puede darse el cambio con rapidez si el pueblo y la voluntad política del gobierno van a la par, y por cómo el poder del perdón es mucho más fuerte que el poder del odio”, dijo Coster-Waldau.

Stephen Rodríques, Representante Residente del PNUD en Rwanda dijo que “Rwanda es una de las historias de transformación más impactantes no solo de África sino a nivel mundial. Estamos agradecidos por el apoyo de Nikolaj en hacer más visible a Rwanda y mostrar al mundo como un país menos desarrollado puede levantarse por sí mismo gracias a sus medios e iniciativas”.

Después del genocidio contra los tutsis en 1994, el gobierno de Rwanda revisó su Constitución para eliminar todas las barreras hacia la igualdad de derechos humanos y permitir a las mujeres ser parte de la Construcción de la nación con pleno derecho. Actualmente, el país tiene un récord mundial en representación de las mujeres en el parlamento de 61%. Además, el 50% del gabinete son mujeres.

Coster-Waldau habló con Solina Nyirahabimana, ministra de Género y Promoción Familiar, quien explicó que Ruanda no solo está implementando leyes para asegurar la igualdad de género, sino que también está construyendo las estructuras necesarias para fomentar a la mujer en cada faceta de la sociedad.

Nyirahabimana dijo que “necesitamos a cada una de las personas de nuestra sociedad para contribuir en la recuperación de Rwanda, no solo al 50%. Y debemos dar las mismas oportunidades a todos. Es sentido común”.

La clave del proceso de curación y reconstrucción de Rwanda está en la lucha de la desigualdad en todas sus formas y dimensiones y en la creación de una cultura de inclusión. Este modo de pensamiento inclusivo se extiende a la forma en la que Rwanda está abordando su lucha contra el cambio climático, cuyos efectos pueden pasar gran factura a las comunidades afectadas por la pobreza.

El enfoque innovador de Rwanda aborda el asunto de la pobreza y el crecimiento económico a la vez que protege el medio ambiente con la creación de las llamadas aldeas verdes. Coster-Waldau visitó una de estas aldeas, llamada Rweru, en el distrito de Bugesera al este del país. La aldea se creó en 2015 con la ayuda del PNUD para reubicar a personas de dos islas del lago Rweru, donde vivían sin acceso a infraestructuras básicas como colegios, hospitales, electricidad o agua no contaminada y con un alto riesgo por corrimientos durante la época de lluvias.

Hoy, la aldea ecológica Rweru es un refugio seguro para 144 familias con más de 140 casas casi terminadas. Los habitantes han conseguido autosuficiencia energética e hídrica gracias a la generación de biogás para cocinar a partir de desechos humanos y residuos ganaderos y la recogida de agua de lluvia para uso doméstico.

Coster-Waldau se sorprendió al comprobar que Ruanda está por encima de muchos países occidentales respecto a la acción climática al haber renunciado al uso de bolsas de plástico hace diez años y al tener planes en marcha para parar el uso de plásticos de un solo uso. También dijo que “siendo de Dinamarca uno de los países más ricos y orgulloso de estar en la vanguardia de la innovación y un futuro verde y sostenible, fue emocionante constatar que un futuro mejor no depende únicamente de medios financieros”.

La celebridad de "Juego de Tronos" reconoce que todavía queda mucho trabajo por hacer en Rwanda y muchos desafíos a los que hacer frente, como los limitados recursos naturales del país y la alta tasa de pobreza. “Pero Rwanda ha mostrado un compromiso hacia un cambio positivo y, según sus condiciones, ha estado dispuesta a aceptar ayuda de, entre otros, el PNUD, que ha trabajado junto con el gobierno y el pueblo para ayudar en el proceso de transición”, aseguró.

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