Alianza Ceibo, ganadora del Premio Ecuatorial 2020, une a cuatro pueblos indígenas en su lucha por contrarrestar la degradación ambiental para proteger más de 20.000 kilómetros cuadrados de selva tropical primaria en cuatro provincias y 70 comunidades en la Amazonía ecuatoriana. Foto: Mitch Anderson

 

Los pueblos indígenas y las comunidades locales ofrecen nuestra mejor esperanza de soluciones a nuestra emergencia planetaria. Estas soluciones se basan en prácticas y conocimientos tradicionales y comprobados. Los pueblos indígenas ya administran el 80% de la biodiversidad que queda en el mundo, así como casi una quinta parte del total de carbono almacenado por los bosques tropicales y subtropicales. Además, los territorios indígenas abarcan el 40% de las áreas protegidas del mundo. Sin embargo, las voces de los pueblos indígenas y las comunidades locales apenas se escuchan y a menudo se excluyen de la toma de decisiones. Sus derechos sobre la tierra, los territorios y los recursos se pasan por alto rutinariamente, y con frecuencia se les amenaza y son objeto de asesinatos, agresiones, intimidaciones y detenciones.

Del mismo modo, nuestra emergencia planetaria pone en peligro los derechos de los jóvenes de hoy en día: los derechos a un planeta sano, viable y habitable. Aunque en sus vidas sentirán el peso de la pérdida de la biodiversidad y del cambio climático, no tienen un asiento fijo en la mesa.

El PNUD, junto con más de 40 organizaciones asociadas, ha unido sus fuerzas para crear un Centro de la Naturaleza para la Vida virtual en el que se pueden escuchar las voces de los pueblos indígenas, las comunidades locales, los defensores del medio ambiente y los jóvenes.

Escuchar las voces de los jóvenes sobre la naturaleza

Un ejemplo de un grupo que lidera la acción juvenil en la naturaleza es Youth4Nature. Sus objetivos incluyen la movilización de los defensores de la juventud para alentar a los líderes políticos a reconocer que la naturaleza puede proporcionar hasta el 30% de las soluciones climáticas que necesitamos para 2030; elevar las voces de los jóvenes proporcionando una plataforma para compartir sus historias y hacer que sean escuchadas; y fomentar la capacidad de los jóvenes como administradores de un movimiento en favor de la naturaleza y el clima. Ellos, y miles de grupos de jóvenes de todo el mundo, están liderando una nueva generación en el movimiento para hacer que los líderes se responsabilicen de las acciones sobre la naturaleza.

Celebrar los éxitos locales en soluciones basadas en la naturaleza: Premio Ecuatorial 2020

La Iniciativa Ecuatorial, dirigida por el PNUD, acoge este año la ceremonia de entrega del Premio Ecuatorial 2020 en un evento virtual transmitido en directo. Elegidos entre cientos de nominaciones, los ganadores del Premio Ecuatorial de este año - las comunidades indígenas y locales que protegen, restauran y gestionan de forma sostenible la naturaleza - son las estrellas. Ellos muestran una nueva normalidad, en contraste con el modelo insostenible de cómo producimos y consumimos prácticamente todo. Los temas de los ganadores de este año, "La naturaleza para el clima", "La naturaleza para el agua" y "La naturaleza para la prosperidad", ofrecen una poderosa respuesta local a nuestra emergencia mundial y planetaria.

Repensar la conservación: alinear la conservación de la naturaleza y los derechos humanos

En los últimos decenios, las organizaciones de conservación se han enfrentado repetidamente a las acusaciones de una "mentalidad de fortaleza" y a la adopción de un paradigma más inclusivo, reconociendo que solo podemos conservar verdaderamente la naturaleza con el pleno apoyo de los pueblos indígenas y las comunidades locales que viven en las zonas protegidas y conservadas y en sus alrededores. Si bien existen numerosos ejemplos de proyectos integrados de conservación y desarrollo que han tenido éxito en todo el mundo, persisten opiniones muy divergentes sobre lo que es y debe ser exactamente la "conservación de la naturaleza". Se necesita un reajuste, que incluya a las comunidades, a los responsables de las políticas y a los científicos, para repensar cómo la conversación sobre la naturaleza y los derechos humanos puede llevarnos hacia una nueva era de un enfoque de la conservación basada en los derechos humanos.

Ampliación: acción local, impacto global

La acción y los esfuerzos locales a nivel comunitario se consideran a menudo demasiado pequeños para hacer frente a la crisis mundial de la pérdida de la diversidad biológica. Sin embargo, la acción local sobre la naturaleza es esencial y debería estar en el centro de nuestros esfuerzos si queremos doblar la curva de la pérdida de la naturaleza, reconociendo que los pueblos indígenas y las comunidades locales han actuado durante mucho tiempo como los administradores de la naturaleza, con profundos conocimientos tradicionales y soluciones basadas en la naturaleza. Debemos encontrar formas de acelerar y magnificar la acción local, y de ampliar el impacto. Ya existen varias vías, entre ellas la política, la promoción, la financiación y la tecnología. Hay muchas iniciativas interesantes que apoyan la acción local y ayudan a ampliar el éxito, entre ellas el Programa de Pequeñas Donaciones del FMAM en el PNUD, que ha prestado apoyo a más de 25.000 proyectos comunitarios en 125 países, la Iniciativa para la Conservación Inclusiva, el Mecanismo de Donaciones Específicas, la iniciativa REDD+ de base comunitaria, y otras que prestan apoyo financiero y técnico a la sociedad civil y las organizaciones comunitarias, incluidos los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes y las personas con discapacidad, en sus continuos esfuerzos por salvaguardar el medio ambiente mundial y mejorar al mismo tiempo su bienestar y sus medios de vida.

Defender a los defensores del medio ambiente

En 2019, más de 200 defensores del medio ambiente fueron asesinados y muchos mas fueron torturados, golpeados o intimidados. Los defensores del medio ambiente están en primera línea en la protección de la naturaleza que nos sostiene a todos. Si queremos lograr avances en la consecución de ambiciones audaces para proteger el 30% del planeta, y poner fin e incluso revertir la pérdida de biodiversidad, debemos considerar que estos avances tendrán que producirse en gran medida en las zonas intactas del mundo que quedan, gran parte de las cuales son propiedad de los pueblos indígenas y las comunidades locales. Debemos empezar por apoyar a los defensores del medio ambiente que están salvaguardando sus tierras y territorios, y debemos asegurar un futuro para el planeta garantizando los derechos, la tenencia y la gobernanza de los pueblos indígenas.

Hay algo que también se puede hacer para lograr el cambio: el PNUD, junto con sus asociados, está coordinando una campaña mundial sobre la importancia de la naturaleza para la vida y el desarrollo sostenible, y sobre la necesidad de defender la naturaleza. La próxima vez que estés twitteando, compartiendo, gustando o posteando en las redes sociales sobre la naturaleza, considera agregar los hashtags #NatureForLife y #StandForNature. Junto con la acción local, ¡pueden tener un gran impacto!

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