La región del lago Chad se ha visto significativamente afectada por el aumento del extremismo violento y la insurgencia de Boko Haram; desde la inseguridad alimentaria hasta la pobreza crónica y el desplazamiento. Con el apoyo de la UE, Alemania, Suecia y el Reino Unido, el Fondo de Estabilización Regional para el Lago Chad tiene como objetivo restaurar la seguridad civil y mejorar la prestación de servicios básicos y medios de vida. Foto: PNUD Aurélia Rusek

Este mes, los líderes mundiales se reunirán en la ONU en Nueva York para reiterar la necesidad de acelerar la acción sobre la promesa global de construir un mundo más equitativo y sostenible, que es la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los desafíos globales de hoy, ya sean el cambio climático, la pobreza y la desigualdad, o la migración, están aumentando y afectan a los países ricos y pobres por igual. Se estima que para 2050 el cambio climático genere 143 millones más de migrantes solo en América Latina, África subsahariana y el sudeste asiático.

Los desastres naturales, el terrorismo, la guerra cibernética y las pandemias de salud están aumentando a niveles sin precedentes.

Según un nuevo informe del PNUD, más de dos tercios de los pobres multidimensionales (886 millones de personas) viven en países de ingresos medios, y alrededor de 440 millones viven en países de bajos ingresos. En Europa, 110 millones de ciudadanos o el 22.4% de la población total, están en riesgo de pobreza o exclusión social.

Estos desafíos requieren una acción inmediata y colectiva y solo pueden abordarse si todos ponemos nuestro grano de arena. Aquí es donde el multilateralismo juega un papel crítico, ahora, más que nunca.

Unir al mundo para defender los derechos humanos, mantener la paz y promover el desarrollo sostenible para todos es una de las formas en que podemos asegurar un futuro mejor para las personas y el planeta.

Lamentablemente, el multilateralismo se enfrenta a una crisis. Hay una disminución del apoyo concertado, el creciente chovinismo y el proteccionismo, que desafían la virtud de la cooperación internacional. Estos obstáculos están disuadiendo al mundo de resolver desafíos complejos que afectan directamente la vida de los más pobres, particularmente en los países en desarrollo.

En los últimos años, el financiamiento de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) a las organizaciones multilaterales de desarrollo ha ido en aumento, alcanzando un máximo histórico de US $63 mil millones en 2016. Sin embargo, la creciente desconfianza en el multilateralismo podría conducir a un declive. Para la mayoría de nosotros que creemos firmemente en el multilateralismo, no todo está perdido, pero aún queda mucho trabajo por hacer.

Es por eso que la campaña "Alianza del Multilateralismo" que Alemania y Francia lanzarán durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York para promover la cooperación global en un momento de creciente nacionalismo y aislacionismo es muy oportuna. El objetivo principal de la campaña es mostrar que los países que apoyan el multilateralismo y las Naciones Unidas siguen siendo relevantes en el mundo.

Si la ONU ha podido marcar una verdadera diferencia en la vida de las personas en todo el mundo, es solo porque contó con el apoyo de muchos socios, quienes creen en lograr más a través de la colaboración y la cooperación.

Muchos socios para el desarrollo, incluida la Unión Europea (UE) y sus estados miembros, han jugado un papel central en el apoyo a los esfuerzos de desarrollo sostenible, valorando el papel de la ONU para abordar los desafíos más apremiantes del mundo.

En 2017, la UE y sus estados miembros fueron los principales proveedores de AOD del mundo, con una cantidad total de € 75.7 mil millones. Según su Marco Financiero actual (2015-2020), la UE asignó € 26.100 millones de ayuda al desarrollo a África, mientras que el nuevo Marco (2021-2027) prevé un aumento de hasta € 32.000 millones.

La UE y los socios para el desarrollo apoyan los esfuerzos en curso para abordar los apremiantes desafíos de desarrollo de África en sectores como la agricultura, la educación, la salud, la energía y la respuesta a emergencia.

En julio de 2019, la asociación del PNUD con la UE, Alemania, Suecia y el Reino Unido condujo al lanzamiento del Fondo de Estabilización Regional para el Lago Chad, un ambicioso fondo multimillonario para ampliar el rango de intervención de estabilización en áreas de la Cuenca del Lago Chad.

Una evaluación de las necesidades posteriores al desastre realizada en mayo de 2019 por la ONU, la UE, el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, apoyó la recuperación después de que los ciclones tropicales Idai y Kenneth devastaran Mozambique, Malawi y Zimbabwe. Los casi $ 1.2 mil millones movilizados en garantías permitieron restaurar los medios de vida y reconstruir la infraestructura.

En la Asamblea General de la ONU en 2018, la ONU y la UE reafirmaron su asociación estratégica y sus valores comunes a través de cuatro declaraciones conjuntas que prometen:

  • Mayor cooperación para el multilateralismo y un orden global basado en reglas
  • Una asociación renovada para implementar la Agenda 2030
  • Prioridades a futuro para la cooperación por la paz
  • Gestión de crisis y una mayor cooperación trilateral con la Unión Africana

A principios de junio, los estados miembros de la UE reafirmaron la necesidad de una acción de la UE para fortalecer el multilateralismo basado en normas, y concluyeron que "el multilateralismo efectivo sigue siendo la mejor manera de promover los intereses nacionales y colectivos".

Si queremos cumplir nuestra promesa de lograr los ODS y no dejar a nadie atrás, la cooperación internacional es la forma de preservar nuestros valores colectivos y hacer del mundo un lugar más seguro y equitativo para todos.

Este artículo fue publicado originalmente en Euractiv.

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