Blog


¿Un paso adelante en el financiamiento para el desarrollo?

por

InundaciónLa necesidad de construir capacidades para la preparación ante riesgos y para garantizar la capacidad de respuesta de la comunidad internacional ante una catástrofe a tiempo y con eficacia forman parte de la Agenda de Acción de Addis Abeba. Foto: PNUD Haití

La Agenda de Acción de Addis Abeba (AAAA) establece los pasos que la comunidad internacional promete dar para financiar la nueva agenda mundial de desarrollo sostenible, que se espera sea aprobada en septiembre en Nueva York.

Este nuevo documento también trazará el camino para abordar los desafíos que han surgido o se han intensificado desde el Consenso de Monterrey de 2002, como el cambio climático, la acelerada degradación ambiental y la desigualdad. Entonces, ¿hemos conseguido nuestro "Monterrey Plus" en Addis Abeba?

Al igual que todos los procesos internacionales, el resultado es mejor en algunas áreas que en otras.

Por el lado positivo, existe un compromiso con un nuevo "pacto social" en virtud del cual los países se comprometen a instaurar sistemas de protección social, con metas de gasto nacional para servicios esenciales como salud y educación. Si los países no pueden financiarlos con sus recursos nacionales, la comunidad internacional se compromete a proporcionar asistencia internacional.

Los países también acordaron trabajar juntos para financiar infraestructuras para agua y saneamiento, energía y transporte, así como aumentar la inversión en agricultura y nutrición. También se adquirió el compromiso de establecer un "mecanismo de facilitación" para promover la innovación y la cooperación científica, identificar las necesidades y brechas en materia de tecnología, y apoyar el desarrollo de capacidades en tecnología.

En el documento también se reconoce la necesidad de desarrollar capacidades en preparación para los riesgos a nivel local y nacional y asegurar que la comunidad internacional pueda responder a los impactos con un apoyo financiero oportuno y adecuado.

Por último, aunque no menos importante, la AAAA pone énfasis en que cuando pensemos en qué países necesitan ayuda para el desarrollo miremos más allá del ingreso per cápita.

Algunos temas ocupan un lugar "intermedio" entre lo positivo y lo negativo.

En cuanto a la ayuda pública al desarrollo (APD), por ejemplo, la UE se comprometió a alcanzar colectivamente la meta de dedicar un 0,7% del Ingreso Nacional Bruto (INB) a la APD para 2030.  Muchos países en desarrollo querían un plazo más corto para implementar este compromiso, y querían que la meta de 0,7% fuera individual, en lugar de colectiva (es decir, si un país de la UE excede el 0,7% significa que, aunque otro aporte menos, igual se alcanza la meta).

Se puede decir que el tema de mayor envergadura sobre la mesa en Addis Abeba fueron los impuestos. Durante la conferencia, las Organizaciones de la Sociedad Civil exhortaron a la creación de un ente impositivo. Manifestaron que este ente debe tomar las decisiones sobre la cooperación fiscal internacional. Sin embargo, no se concedió esta solicitud, aunque existe el compromiso de trabajar juntos para reducir significativamente, y en última instancia eliminar, los flujos financieros ilícitos, así como fortalecer las capacidades de la administración fiscal de los países en desarrollo.

En esta línea el PNUD inauguró un programa nuevo con la OCDE, llamado "Inspectores Fiscales sin Fronteras", mediante el cual auditores fiscales expertos trabajarán junto a funcionarios de las administraciones fiscales de los países en desarrollo para desarrollar capacidad local de auditoría.

En suma, la AAAA dispone una serie de medidas que, de implementarse, consituirán una importante contribución al financiamiento de la nueva agenda de desarrollo sostenible. Es hora de que los gobiernos lleven las palabras a la acción.

Financiamiento para el desarrollo Gail Hurley Desarrollo sostenible Objetivos de Desarrollo Sostenible

PNUD En el mundo