Mensaje de Kemal Dervis, Administrador del PNUD, en ocasión
del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.
Cómo alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio:
es necesario facultar a los más pobres de entre los pobres
17 de octubre de 2005
En la Declaración del Milenio que se adoptó hace cinco
años, los líderes mundiales acordaron “no medir
esfuerzos para liberar a nuestros congéneres, hombres, mujeres
y niños, de las abyectas e inhumanas condiciones que les impone
la pobreza extrema.” Tal como se declara en los Objetivos de Desarrollo
del Milenio (ODM) que fueron acordados internacionalmente, hay ahora
un compromiso mundial para solucionar las preocupaciones diarias de
los pobres del mundo. Los Objetivos estipulan, entre otros, asegurar
que todos los niños y las niñas reciban una educación
primaria, reducir la mortalidad infantil y materna, combatir el VIH/SIDA,
la malaria y otras enfermedades, y el objetivo central que es el de
reducir a la mitad la cantidad de personas que viven en extrema pobreza
y hambre, y todo ello de aquí hasta el 2015.
Si bien se está progresando en alcanzar los objetivos en términos
relativos y absolutos (la pobreza extrema ha disminuido de 28% en 1990
a 21% hoy, reducción que, en términos absolutos, representa
a 130 millones de personas), esos logros no han sido parejos en todas
las regiones, entre los países o incluso dentro de un mismo país.
Las desigualdades crecientes que existen en muchos países y que
existen entre los países más pobres y los más ricos
continúan ofreciendo resistencia a una mayor igualdad e inclusión.
Como lo destaca el tema del Día Internacional para la Erradicación
de la Pobreza de este año – “Cómo alcanzar
los Objetivos de Desarrollo del Milenio: es necesario facultar a los
más pobres de entre los pobres” – es vital asegurarse
que el desarrollo llegue a los sectores más pobres de la sociedad
si vamos a hacer que las promesas de los ODM se traduzcan en mejoras
tangibles en las vidas de los hombres, las mujeres y los niños
de todo el mundo. Si vamos a terminar el ciclo de extrema pobreza, tenemos
que asegurarnos que los pobres, especialmente las mujeres que son la
mayoría de las personas más pobres de entre los pobres,
estén capacitadas para hacerse cargo de su desarrollo tanto como
partícipes en el proceso de desarrollo que marca sus destinos
como beneficiarias de los resultados del desarrollo.
La tarea urgente de luchar contra la pobreza extrema está tomando
impulso. En el curso de la Cumbre Mundial 2005 de septiembre, los líderes
mundiales confirmaron su compromiso de alcanzar los Objetivos de Desarrollo
del Milenio para 2015. Todos los países en desarrollo han ahora
acordado adoptar, en 2006, y poner en práctica serias estrategias
nacionales de desarrollo para alcanzar los ODM, y los países
desarrollados han resuelto apoyar los esfuerzos de los países
en desarrollo por medio de una mayor ayuda al desarrollo, medidas más
amplias y profundas para aliviar las deudas externas y la promoción
del comercio orientado hacia el desarrollo como motor del mismo.
El PNUD tiene un papel importante en esta unión mundial en pro
del desarrollo. En estos momentos estamos aumentando considerablemente
nuestra ayuda a los países. Nuestro Paquete Integrado de Servicios
para alcanzar los ODM será nuestra respuesta corporativa para
asegurar que los países en desarrollo tengan la capacidad de
convertir las estrategias de reducción de la pobreza y otras
estrategias nacionales de desarrollo en estrategias basadas en los ODM
que puedan ser adoptadas y seguidas en el corto y mediano plazo, y que
puedan continuar y ser financiadas sin interrupciones durante la próxima
década.
En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza
tomemos la resolución de aprovechar las oportunidades que existen
hoy para luchar contra la pobreza extrema y capacitemos a todos los
hombres y mujeres de todo el mundo a alcanzar el objetivo común
a todos nosotros que es el de alcanzar un desarrollo humano sostenible
para todos.
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