Recursos: en aumento, pero endebles y complejos

En 2005 se mantuvo por quinto año consecutivo la tendencia ascendente de los recursos ordinarios (básicos) que comenzó en 2001. Los ingresos brutos de recursos básicos del PNUD de 921 millones de dólares correspondientes a 2005 representan un aumento de 79 millones de dólares respecto del nivel de 2004, y han permitido al PNUD alcanzar la meta provisional anual (900 millones de dólares) establecida en el MYFF 2004-2007 para el año 2005. No obstante, el PNUD aún no ha cumplido con la meta del MYFF de 1.100 millones de dólares para 2007 y, aunque haber alcanzado la meta provisional en el segundo año del marco es alentador, necesitará apoyo sostenido para alcanzar la meta general.

 

Las Naciones Unidas bajo un mismo techo: la experiencia en Cabo Verde

En 2005 se elaboró el primer programa conjunto de las Naciones Unidas en Cabo Verde. Por primera vez, el equipo de las Naciones Unidas en ese país acordó un documento sobre el programa común y un único plan de acción que reflejaba las prioridades y los objetivos del PNUD, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Más...

 

Los compromisos de financiación multianual de varios gobiernos donantes han contribuido a aumentar la previsibilidad de la base de financiación básica, aunque el ingreso de recursos básicos sigue siendo especialmente vulnerable a la inestabilidad del tipo de cambio.

En 2005 las contribuciones no básicas al PNUD aumentaron significativamente. Casi todas las fuentes de ingreso aumentaron. Prácticamente todos los donantes del CAD/OCDE cofinancian programas del PNUD en sus prácticas de desarrollo. En 2005, la cofinanciación de terceras partes aumentó a más de 2.500 millones de dólares. Los recursos locales, encauzados por conducto del PNUD por los gobiernos de países en los que se ejecutan programas en apoyo de sus propios programas de desarrollo aumentaron a 1.020 millones de dólares. A medida que se diversifican y multiplican los mecanismos de asistencia disponibles a nivel de los países, los gobiernos solicitan el apoyo del PNUD cada vez con mayor frecuencia para recabar, dirigir y administrar diferentes tipos de financiación conforme a las prioridades nacionales.

La cofinancación de los donantes y los recursos locales complementan significativamente la base de recursos básicos del PNUD. Han permitido el fortalecimiento de los programas existentes y el fomento de alianzas con distintos agentes, incluida la Comisión Europea, bancos regionales de desarrollo, el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, y el Banco Mundial. Los recursos no básicos y básicos, empero, no son intercambiables. La capacidad del PNUD para prestar apoyo eficaz al fortalecimiento de la capacidad, aun con la ayuda de fondos asignados, depende fundamentalmente de un nivel de financiación básica que permita sistemas de gestión flexibles e integrados centrados en la eficacia de largo plazo. El desarrollo es un desafío de largo plazo que debe centrarse en la estrategia de largo plazo, combinada con la flexibilidad táctica y la capacidad para responder tanto a crisis como a oportunidades. Esto es lo que el PNUD está tratando de lograr con el apoyo de nuestros asociados.