Prólogo: Un aliado confiable para el desarrollo

El Sr. Dervis se reúne con estudiantes secundarios en el marco
de una visita a Albania que realizó en abril de 2006. Los estudiantes
participan en una iniciativa apoyada por el PNUD destinada a aumentar
la cooperación entre los comités locales y la policía.
Conversaron con el Administrador acerca de lo que habían aprendido
sobre los peligros de la trata de personas y el uso indebido de las drogas
y el alcohol.
Desde su establecimiento en 1966, el PNUD ha ocupado un lugar central
en el sistema de actividades operacionales para el desarrollo de las Naciones
Unidas. El PNUD trabaja en el plano comunitario para contribuir a la consolidación
de la capacidad nacional para el desarrollo sostenible y como líder
del debate en materia de desarrollo, tal como lo demuestran sus emblemáticos
Informes sobre Desarrollo Humano y sus aportaciones a cuestiones decisivas
como los bienes públicos mundiales y la gobernabilidad democrática.
En muchos sentidos, precisamente este importante nexo, la vinculación
de los países con los conocimientos y las ideas, y el trabajo con
ellos a fin de fortalecer la capacidad necesaria para superar los retos
del desarrollo, constituye el sello distintivo del PNUD.
En los últimos años, a partir del establecimiento de los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el PNUD ha ampliado sus actividades
significativamente. Estamos trabajando en el plano conceptual con una
amplia gama de asociados a fin de promover los cambios institucionales
y de política necesarios para luchar contra la pobreza más
eficazmente y alcanzar los ODM. Desde el apoyo a las elecciones en Haití
y Liberia, hasta las iniciativas de recuperación tras varias décadas
de conflicto en la República Democrática del Congo y la
asistencia para la prestación de servicios a la población
en países con economías mucho más sólidas
pero con enormes retos sociales, como el Brasil e Indonesia, el PNUD también
trabaja con los países de forma sumamente práctica en pos
del fortalecimiento de la capacidad institucional necesaria para fomentar,
apoyar y acelerar el desarrollo humano y el crecimiento sostenible.
Los últimos años se han caracterizado por un aumento significativo
del volumen de recursos asignado al apoyo de la labor del PNUD. Éste
ha provenido principalmente de un aumento de la cofinanciación
de recursos no básicos a nivel de los países, una afirmación
importante de la confianza depositada por los asociados en el papel y
el desempeño del PNUD. No obstante, nos enfrentamos con el reto
de una relación excesivamente baja entre los recursos ordinarios
no asignados y los recursos asignados para apoyar una gestión estratégica
homogénea y flexibe que pueda responder a los retos y las oportunidades
que tiene ante sí el PNUD. La teoría de las finanzas públicas,
así como la experiencia adquirida en todo el mundo, ponen de manifiesto
la necesidad de proteger el gasto público y el proceso presupuestario
de la asignación excesiva de fondos; de hecho, se trata de algo
que las organizaciones internacionales de desarrollo y los expertos siempre
advierten a los países en desarrollo que se cuiden de hacer. Hago
votos, pues, por que el PNUD pueda contar con el apoyo de los donantes
para nuestras iniciativas destinadas a fortalecer la integridad de nuestra
base de recursos.
Pese a estas limitaciones, el PNUD continúa aportando importantes
contribuciones al logro de los ODM, trabajando en cooperación cada
vez más estrecha con nuestras organizaciones asociadas del sistema
de las Naciones Unidas. Esta cooperación no debería entrañar
la falta de competencia en cuanto a ideas o métodos; significa
que debe haber sinergia en nuestras acciones para permitir a todas las
organizaciones beneficiarse de sus ventajas comparativas, consolidar recursos
de ser necesario y trabajar en asociaciones para facilitar a los países
en desarrollo la orientación de su propio desarrollo.
El año 2005 fue importante para el programa de desarrollo, por
cuanto la comunidad internacional reafirmó su compromiso con los
ODM. En 2007 estaremos a mitad de camino para que se cumpla el plazo de
2015. El PNUD mantiene su compromiso de hacer cuanto esté a su
alcance para que la ambiciosa nueva alianza para el desarrollo emprendida
en 2000 se traduzca en mejores políticas, instituciones más
sólidas y mayores recursos desplegados más eficazmente,
con el objeto de lograr mejoras concretas en las vidas de quienes necesitan
y merecen nuestro firme apoyo.

Kemal Dervis
Administrador del PNUD |