Proteger el medio ambiente y los medios de subsistencia en el Yemen
Gestión de los recursos del Yemen
El Yemen se enfrenta con una crisis de los recursos hídricos. La degradación del medio ambiente está causando la desaparición de hábitats naturales y de su diversidad biológica singular, desde los bosques hasta los humedales, a un ritmo alarmante. La mayoría de los yemeníes viven en zonas rurales y dependen del uso de los recursos naturales, especialmente del agua para la agricultura, que constituyen la base de la economía nacional del Yemen. Esto significa que el agotamiento o la degradación de estos recursos afectan gravemente los medios de vida de gran parte de la población. Un proyecto apoyado por el PNUD destinado a proteger los frágiles humedales de Adén en el Yemen ha modificado significativamente la posición de las personas, desde los funcionaros superiores del Gobierno hasta los residentes de las zonas pantanosas, respecto de la importancia de este ecosistema en peligro. Gracias a este proyecto de cuatro años de duración, dos zonas de importancia fundamental fueron declaradas parques nacionales protegidos, el Parque Nacional Jabal Bura’a, que abarca 4.287 hectáreas, y la Zona protegida de los humedales de Adén, que abarca otras 2.580 hectáreas, incluidas cinco zonas pantanosas de gran importancia.
El proyecto, ejecutado en asociación con el Gobierno, ha transformado una zona que no era más que un basurero al aire libre y charcos de agua estancada en un humedal vivo, vibrante que vuelve a atraer a varias especias de pájaros, incluidos flamencos, chorlitos cangrejeros y águilas pescadoras. Inicialmente se tenía previsto urbanizar la zona, pero mediante actividades de promoción y educación, triunfaron los intereses de un futuro sostenible. Lo que tal vez sea más importante, la transformación se llevó a cabo con la participación de los habitantes locales, cuyos medios de subsistencia dependen del humedal. Por ejemplo, se capacitó a muchos de ellos como guías de los pantanos, que se han convertido en un destino turístico gracias a la creación de senderos, zonas para merendar al aire libre y la construcción de un observatorio de aves de dos pisos. Aunque el humedal de Adén aún no tiene una junta administrativa, la comunidad local, con el apoyo de la Autoridad para la Protección del Medio Ambiente del Yemen, estableció y gestiona su propia reserva natural comunitaria.

