Los programas del PNUD: El fomento de la capacidad en la práctica
El fomento de la capacidad* es decisivo para el desarrollo humano sostenible. Sin un entorno propicio, organizaciones eficientes y una base de recursos humanos dinámica, los países carecen del fundamento para planificar, ejecutar y evaluar sus estrategias locales de desarrollo y promover el desarrollo humano.
En la última década, la comunidad del desarrollo ha comprendido que es imposible abordar políticas sin ocuparse al mismo tiempo de la capacidad de las personas, las organizaciones y la comunidad en general. Las instituciones sostienen las políticas y permiten convertir palabras en acciones que rigen el proceso de desarrollo. La evolución de una institución, a nivel popular, comunitario y nacional, constituye el eje del reto del desarrollo, se trate de su base de recursos humanos, los sistemas o el entorno en que debe funcionar. Por ello, el fomento de la capacidad constituye el núcleo de todas las actividades del PNUD.
El PNUD asigna prioridad a las estrategias que crean oportunidades de desarrollar y sostener la capacidad en los niveles nacional y local. Éstas incluyen la reforma institucional y los incentivos; la ampliación de la capacidad de liderazgo; el fomento de la educación, la capacitación y el aprendizaje; y el aumento de la rendición de cuentas y la participación amplia con miras a lograr los resultados del desarrollo.
Ante todo, el fomento de la capacidad trata de la transformación, de personas, organizaciones y sociedades, que llevan al desarrollo humano sostenible. En las páginas siguientes se dan ejemplos de la labor del PNUD en sus cuatro esferas programáticas:
- Reducción de la pobreza y el logro de los ODM
- Gobernanza democrática
- Prevención de las crisis y la recuperación
- Protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible
El fomento de la capacidad abarca las cuatro esferas y define la forma en que la organización contribuye a los resultados del desarrollo.
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