Instituciones fuertes, crecimiento inclusivo: La reducción de la pobreza y el logro de los ODM
Mejorar la vida de las personas mediante la mitigación de la pobreza es un aspecto fundamental del enfoque del desarrollo del PNUD. Unos 1.200 millones de personas de todo el mundo viven con menos de un dólar por día, mientras que casi 850 millones de personas pasan hambre. La pobreza no trata sólo del dinero: la falta de acceso a los recursos esenciales trasciende la penuria financiera y afecta la salud, la educación, la seguridad y las oportunidades de participación política de las personas. Así pues, las soluciones deben abordar muchas dimensiones, mantenerse selectivas y medibles, y tener en cuenta los efectos amplios de la pobreza sobre las mujeres*. Al mismo tiempo, las soluciones deben guardar relación con las condiciones locales y afianzar la capacidad local para responder a los nuevos retos y adaptarse a ellos.
Aunque el crecimiento económico es fundamental para sacar a las personas de la pobreza, ello solo no basta. El fortalecimiento de las instituciones para empoderar a los ciudadanos a los que prestan servicios es imprescindible para el crecimiento inclusivo, medido en la equidad del acceso y la contribución a los beneficios del crecimiento económico. La asistencia financiera y técnica estrictamente delimitada que anteriormente fue uno de los pilares de las recetas contra la pobreza ha sido reemplazada por el reconocimiento de que los retos al crecimiento suelen ser mayores y más difusos, y exigen respuestas de largo plazo y progresivas. El PNUD ha estado a la vanguardia de esta forma de pensar y se ha asociado con los gobiernos para formular soluciones que se ajusten a una estrategia general de cambio de la capacidad política, institucional o social.
Un ejemplo de ello es un programa facilitado por el PNUD en virtud del cual se creó una red de observatorios del desarrollo en Honduras. Mediante el establecimiento de un sistema para la reunión de datos cuantitativos y cualitativos relacionados con la estrategia nacional de lucha contra la pobreza, el proyecto impartió capacitación a autoridades municipales locales en la utilización e interpretación de datos estadísticos. Una vez que se hubo recopilado y analizado la información, los investigadores y las autoridades locales se convirtieron en el primer mecanismo de divulgación a las comunidades por medio del intercambio de información y la participación del público en la propuesta de soluciones para la mitigación de la pobreza. El proyecto ha tenido el doble beneficio de hacer que las estrategias de lucha contra la pobreza respondan mejor a las necesidades y demandas de los más afectados y de aumentar el nivel de participación pública. Al mismo tiempo, por medio de la investigación a nivel popular se ha obtenido una base de datos fiable de recursos disponibles a nivel local, incluidas listas de expertos, actividades de programas e inversiones, que pueden consultarse y compartirse en todo el país. Esta información se ha reunido por medio de una encuesta de hogares, coordinada por el PNUD y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), con sede en Costa Rica, en que participaron 12.500 hogares de 47 municipios de tres regiones del país.
FNUDC: Movilizar el fomento de la capacidad
Foto: UNDP Yemen
Un jefe de equipo dirige un seminario sobre desarrollo local y mitigación de la pobreza en el Yemen.
La labor conjunta del Fondo de las Naciones para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC) y el PNUD sobre desarrollo local por conducto de las autoridades locales en los países menos adelantados se basa en su mandato combinado de fomento de la capacidad y suministro de recursos de inversión a los gobiernos locales.
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El sistema de observatorios de Honduras utilizó los ODM, además de la estrategia de lucha contra la pobreza vigente del Gobierno, como plataforma de investigación. Otros países han incorporado los ODM en sus indicadores nacionales de desarrollo y han utilizado los Objetivos como marco para la formulación de soluciones. Para 2006, la región boscosa de Guinea, que anteriormente abastecía de alimentos al país, sufría las consecuencias de conflictos en las vecinas Côte d’Ivoire, Liberia y Sierra Leona. Más de 45.000 refugiados, desplazados internos y ex combatientes habían ingresado masivamente en la región, lo cual había llevado los servicios sociales básicos al límite de su capacidad y hecho desplomar los indicadores de desarrollo humano de la zona. Utilizando los indicadores de los ODM* como metas, en 2007 el Gobierno se asoció con el sistema de las Naciones Unidas, incluido el PNUD y otros, para elaborar una estrategia de intervención de largo plazo que abordara las necesidades de la población afectada. La estrategia se propone mejorar la capacidad local en las esferas de la seguridad alimentaria, la respuesta al VIH, la provisión de servicios sociales básicos y la gobernanza. Hasta la fecha el programa ha ayudado a más de 3.250 hogares a mejorar la producción agrícola y ha impartido capacitación en técnicas de producción a 50 grupos de la comunidad integrados por más de 3.000 miembros. El programa también instituyó un enfoque de base comunitaria para impedir la propagación del VIH, que se ha traducido en más de 300 visitas domiciliarias y atención más especializada a más de 1.000 huérfanos. Entretanto, en parte gracias a una campaña de concienciación en torno a las enfermedades transmitidas por el agua, se han desinfectado más de 2.600 fuentes de agua, lo que ha repercutido sobre 148 aldeas en toda la región. El programa ha mejorado las oportunidades educacionales y más de 15.000 personas (el 65% de ellas mujeres) se matricularon en programas de capacitación o alfabetización y se construyeron 43 nuevas aulas. El PNUD también ha prestado apoyo para la capacitación de más de 200 funcionarios locales para la gestión y administración del programa durante los próximos tres años.
Las metas de educación contenidas en los ODM han llevado no sólo a un aumento de la matriculación en la enseñanza primaria sino también a un renovado interés en aumentar las oportunidades de enseñanza secundaria y terciaria a medida que las estrategias de fomento de la capacidad* se incorporan en la política general. En 2007, el PNUD ayudó a Albania* a reducir las diferencias nacionales y regionales de matriculación por medio de un programa de enseñanza escolar electrónica. En virtud del proyecto se ha suministrado a todas las escuelas de Albania laboratorios de informática que benefician a unos 140.000 estudiantes secundarios, se ha establecido un programa de estudios nacional de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC)* para las escuelas y se ha instituido un programa de capacitación y certificación para maestros de TIC, en virtud del cual se han formado 7.700 maestros de enseñanza secundaria.
En otras partes, el PNUD utiliza un único mecanismo, como la microfinanciación*, para cumplir con objetivos múltiples de fomento de la capacidad. En Jabal Al-Hoss, en la región nororiental pobre de Siria*, el PNUD prestó apoyo a un proyecto destinado a fomentar el desarrollo local y empoderar a grupos vulnerables mediante la microfinanciación. En el marco del proyecto se estableció una red de 32 fondos de desarrollo de aldeas en más de 40 aldeas para administrar micropréstamos a corto plazo, con el objetivo de largo plazo de desarrollar y sostener instituciones de microfinanciación que presten servicios en la región. Hasta la fecha, el proyecto se ha traducido en casi 13.000 préstamos desembolsados a más de 7.800 hogares, cuyos ingresos aumentaron en un 20%. Casi la mitad de los prestatarios fueron mujeres, que también representaron el 46% de los 1.000 empleos creados como resultado de la iniciativa. Al mismo tiempo, se han establecido 25 programas de alfabetización de adultos en toda la región, así como dos nuevos jardines de infantes que permiten a las mujeres asistir a clase mientras sus niños son cuidados. La iniciativa ha creado una base de datos socioeconómicos que permite el seguimiento de los progresos en la región en esferas fundamentales, incluido el crecimiento demográfico, el tamaño de los hogares, el número de cabezas de ganado, la superficie y el porcentaje de tierra cultivable y las tasas de alfabetización. Sobre la base del proyecto y de otras iniciativas semejantes adoptadas en el país, se ha promulgado un decreto por el que se permite el establecimiento y mantenimiento de nuevas instituciones de microfinanciación en Jabal Al-Hoss y otros lugares.
El PNUD considera que el reto de mitigar la pobreza es una oportunidad para innovar y consolidar modelos que han tenido éxito en otras partes y al tiempo utilizar creativamente los recursos locales existentes. En este espíritu el PNUD, en asociación con el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC*), prestó apoyo al Gobierno de Mozambique* para el fomento de la capacidad local para prestar servicios en la ejecución de proyectos de infraestructura pública más pequeños.
La tarea de restablecer la infraestructura rural tras una guerra civil prolongada había dejado al Gobierno de Mozambique con un 40% de la capacidad para prestar servicios, una escasez de materiales de construcción, proyectos sin completar o abandonados e influencia insuficiente frente a las demandas de los contratistas. Una iniciativa de micro-empresas rurales en la provincia de Nampula permitió sacar partido de dos acontecimientos simultáneos: un nuevo curso de capacitación sobre desarrollo económico local para la producción de ladrillos y tejas utilizando materiales locales, y el establecimiento del Organismo de Desarrollo Económico Local de Nampula. Sobre la base de esta iniciativa, empresarios capacitados sacaron provecho del Proyecto de planificación descentralizada y finanzas del PNUD para producir y probar los materiales y luego comercializar más ampliamente su capacidad de gestión de construcción y negocios recientemente adquirida. Las nuevas empresas que formaron estuvieron constituidas, registradas y autorizadas legalmente, y ofrecieron alternativas locales viables para los planificadores del desarrollo del distrito que llamaban a licitación para la ejecución de proyectos de infraestructura. Hasta la fecha, el programa piloto se ha traducido en la asignación de más de 1 millón de dólares en proyectos de infraestructura, lo que ha tenido un efecto multiplicador sobre la capacidad económica, pues los contratistas y subcontratistas generan empleo. El material didáctico utilizado en la iniciativa piloto ha sido adoptado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como modelo en otros casos y el Gobierno ha tomado esta iniciativa como una plataforma nacional para la infraestructura de bajo costo para empresas pequeñas y medianas con arreglo al marco de asociaciones entre los sectores público y privado.
Foto: PNUD Paraguay
La verdulera paraguaya Marta Isabela Britez es uno de los beneficiarios de un proyecto respaldado por el PNUD con el objeto de mejorar las instituciones de microfinanciación en todo el país. Recientemente recibió un préstamo de 300 dólares.
El PNUD asigna prioridad elevada a la cooperación Sur-Sur* como medio de fomentar las asociaciones innovadoras para el desarrollo y compartir respuestas eficaces a los problemas comunes de la globalización. Con la ayuda del PNUD, recientemente el Gobierno del Afganistán recurrió a la administración pública de la India para capacitar a funcionarios públicos de nivel intermedio y superior. Se han asignado 30 instructores de la India a grupos de sus contrapartes en ministerios e instituciones de nivel central del Gobierno del Afganistán* con el objeto de fomentar su capacidad en relación con la gestión financiera, de recursos humanos y de adquisiciones; el desarrollo normativo y de estrategias; y los servicios básicos de gestión y administración. La dinámica entre pares permitió un franco intercambio de ideas e información que resultó provechoso tanto para los instructores como para los estudiantes. La iniciativa forma parte de un plan más amplio destinado a crear un mercado internacional, regional y nacional de instructores en condiciones de suministrar servicios internacionales, regionales y locales de capacitación y asesoramiento en gran escala a un costo reducido. Para fortalecer aún más la cooperación regional, se han establecido contactos con la administración pública de otro país de la región, Sri Lanka*.
En vista de que el capital, la información y las personas cruzan permanentemente las fronteras, las estrategias de lucha contra la pobreza deben tener en cuenta los efectos locales de las tendencias mundiales. Polonia*, que se enfrenta con una emigración elevada, una tasa de crecimiento demográfico negativa y una esperanza de vida media prolongada, se ha embarcado en un proyecto destinado a ampliar las opciones de empleo para personas mayores de 45 años. La iniciativa se propuso reducir el estigma de que son objeto los empleados de mayor edad y mejorar las cualificaciones de la población mediante el asesoramiento sobre las perspectivas de carrera y la capacitación técnica en esferas como la tecnología de la información, la enfermería, el desarrollo empresarial y la reorientación profesional. El PNUD ayudó a establecer un equipo de instructores laborales que promovieran el concepto de planes de desarrollo personal, es decir, estrategias para mantener la viabilidad en el mercado de trabajo en función de las necesidades, circunstancias y aspiraciones personales. En la primera etapa de la iniciativa, se preparó a 20 instructores laborales para que trabajaran con un grupo de más de 340 clientes. Un componente fundamental del proyecto fue ayudar a los trabajadores de mayor edad a que adoptaran una actitud positiva hacia el trabajo, establecieran un sano equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y mejoraran la autoestima y la confianza en su capacidad en relación con su cargo y el lugar de trabajo. De resultas de las primeras observaciones recibidas, según las cuales el 91% de los participantes consideraron el programa muy satisfactorio, se capacitó a unos 24 afiliados a sindicatos en técnicas de instrucción para que las aplicaran en su interacción con otros afiliados. Recientemente el proyecto publicó una guía de mejores prácticas para su utilización por sindicatos, instituciones académicas, empleadores del sector privado y el Gobierno.
Camboya está empeñada en la búsqueda de una forma igualmente dinámica de gestionar su integración satisfactoria en la economía mundial. En vista de las cifras excepcionales que muestran un aumento del 30% de las exportaciones como proporción del producto interno bruto (PIB) y tasas de crecimiento del PIB de 10% ó más en la última década (las proyecciones más recientes superan el 10%), el Gobierno se ha asociado con el PNUD para responder a los dos retos que se perfilan: diversificar su base de exportaciones y velar por que los beneficios del comercio se distribuyan equitativamente en toda la sociedad camboyana. En la estrategia de integración comercial de Camboya de 2007 se abordan directamente estos retos y se identifican 19 sectores nuevos de bienes y servicios que deben explorarse, aprovechando la ventaja comparativa de los productores locales, mejorando las normas de control de la calidad y promoviendo las iniciativas de política que respaldan el vínculo entre el comercio y la mitigación de la pobreza por medio de reformas jurídicas e institucionales.
La estrategia de Camboya es un ejemplo de la forma en que está trabajando el PNUD para fortalecer la sinergia entre el comercio y el crecimiento inclusivo. En 2007, el PNUD ayudó a más de 45 de los países más pobres del mundo a competir en el mercado internacional y beneficiarse de éste. Además de prestar apoyo a la formulación de políticas y leyes que favorezcan a los pobres, el PNUD contribuye a forjar vínculos entre los sectores público y privado para aprovechar los beneficios de la capacidad empresarial social. A medida que las empresas crecen, su prosperidad depende cada vez en mayor grado de mercados extranjeros fuertes y viables.
En todos los países en desarrollo, incluidos algunos países menos adelantados, se están registrando innovaciones en materia de capacidad empresarial social. Recientemente la Fundación Bill y Melinda Gates* otorgó 19 millones de dólares a un proyecto respaldado por el PNUD que utiliza maquinaria de bajo costo para impulsar la productividad y los ingresos de las mujeres agricultoras en Burkina Faso, Malí y el Senegal. El elemento fundamental del proyecto es la plataforma multifuncional, un motor diésel montado en una estructura que puede alimentar diversas maquinarias agrícolas, como un molino de granos, una máquina para descortezamiento de granos, un cargador de baterías, así como equipo de obra y carpintería. Por lo menos 24 de estas plataformas multifuncionales utilizarán biodiésel. La plataforma permite mecanizar tareas domésticas como la molienda y el descortezamiento del sorgo, el mijo, el maíz y otros granos, que habitualmente se realizan con el mortero y el mazo o con una piedra de molino, convirtiéndolas en actividades económicas rentables. También puede utilizarse para generar electricidad con fines de iluminación, refrigeración o bombeo de agua, lo que contribuye al abastecimiento de agua potable a las comunidades.
En comparación con los países desarrollados en que las tareas domésticas se realizan simplemente pulsando un botón, en los hogares rurales de toda África* que no están conectados a la red eléctrica (y en que esto no se tiene previsto), la preparación de una comida es una tarea ardua para las mujeres y las niñas. Pasan hasta seis horas por día recogiendo leña, buscando agua, descortezando y moliendo granos, sin que les quede tiempo para realizar tareas remuneradas. A menudo las niñas tienen un rendimiento escolar deficiente debido a la asistencia escolar irregular y se ven obligadas a abandonar los estudios para ayudar a sus madres.
Los beneficios de la plataforma multifuncional ya han quedado demostrados en algunas partes de África occidental, en que la elaboración de la nuez de galam para la extracción de manteca es una actividad económica corriente. En Malí, por ejemplo, moler 10 kilogramos de nueces de galam manualmente rinde 3,5 kilogramos de manteca en 8 horas, en comparación con los 4,5 kilogramos que se obtienen en 4 horas y media utilizando la plataforma. La subvención de cuatro años de duración permitirá establecer 600 nuevas empresas agrícolas sostenibles en los tres países destinatarios y empoderar a los agricultores para que administren su tiempo y sus recursos más eficientemente.
La reducción de la pobreza mediante la lucha contra el VIH y el SIDA
En los últimos años se han registrado cambios prometedores en las iniciativas mundiales para abordar la epidemia del SIDA, incluido un mayor acceso a los programas de tratamiento y prevención. No obstante, sigue aumentando el número de personas que viven con el VIH y el número de muertes por causa del SIDA sigue siendo sumamente elevado. Según el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), se estimaba que, en 2007, 33,2 millones de personas vivían con el VIH y 2,5 millones de personas habían contraído la infección. El SIDA tiene consecuencias de gran alcance sobre el logro de los ODM, en particular sobre las metas relativas a la pobreza, la educación, la igualdad entre los géneros y la salud de la madre y el niño. La epidemia profundiza y propaga la pobreza y menoscaba los logros alcanzados en relación con el desarrollo humano.
El PNUD es copatrocinador y fundador del ONUSIDA y uno de los 10 organismos que lo integran. La respuesta de las Naciones Unidas al SIDA es un buen ejemplo de la reforma de las Naciones Unidas en la práctica*, que demuestra la forma en que diferentes organismos de las Naciones Unidas se unen para trabajar eficazmente y abordar uno de los mayores retos del desarrollo. El PNUD cumple una función concreta y bien definida en la respuesta general del sistema de las Naciones Unidas y ha sido designado organismo principal para abordar el problema del VIH y el SIDA y el desarrollo*, la gobernanza*, los derechos humanos* y el género.
En China*, los funcionarios nacionales y locales de salud observaron que debe respaldarse una respuesta eficaz al VIH entre los hombres que mantienen relaciones homosexuales y fortalecerse su participación en la respuesta. El Grupo Técnico de Trabajo de las Naciones Unidas que se ocupa de esta cuestión, encabezado por el PNUD en asociación con el Centro Nacional de Prevención y Control del SIDA* y de las enfermedades de transmisión sexual, elaboró un marco nacional sobre los hombres que mantienen relaciones homosexuales y el VIH y el SIDA, que se publicó a fines de 2007. El marco y las medidas de seguimiento tienen por objeto fortalecer el sentido de identificación con la comunidad local de los hombres que mantienen relaciones homosexuales y su participación en las actividades de prevención y concienciación en materia del VIH, aumentar el acceso a los servicios voluntarios de orientación y tratamiento, y suministrar atención y apoyo por medio de la formulación de planes de acción conjuntos con la comunidad y el establecimiento de funciones y responsabilidades concretas de los grupos de la sociedad civil y las dependencias de salud a nivel de la comunidad.
En Tailandia*, el PNUD colaboró estrechamente con la Red tailandesa de personas que viven con el VIH/SIDA* en la documentación de la experiencia adquirida durante los últimos 10 años de trabajo por las redes de derechos humanos. Se distribuirá un informe que reúne esta experiencia entre las organizaciones de la sociedad civil, y los organismos del desarrollo que trabajan en el ámbito del SIDA lo utilizarán como herramienta.
En Djibouti, en el marco de la capacitación para dirigentes religiosos impartida por el PNUD en asociación con el programa nacional de lucha contra el SIDA y la asistencia técnica del programa regional de lucha contra el VIH/SIDA en los Estados árabes, 25 imanes se sometieron públicamente a pruebas de detección del VIH y promovieron los beneficios de dichas pruebas invitando a toda la población a informarse de su estado.
En la Federación de Rusia*, los dirigentes de la Iglesia Ortodoxa Rusa han demostrado su compromiso con la lucha contra el VIH y el SIDA en los niveles regional y nacional. La Diócesis de la Región de Orenburg designó a su dirigente para que representara a la Iglesia en el comité de la ciudad sobre el VIH y el SIDA y el uso indebido de estupefacientes y comenzó a trabajar en favor del establecimiento de un centro de recursos regionales de la Iglesia sobre el VIH. El Patriarcado de Moscú ha puesto en marcha los preparativos de la segunda conferencia internacional interconfesional sobre el VIH y el SIDA que se celebrará en 2008. En cuanto a la prevención del VIH y el SIDA entre los jóvenes, la Iglesia ha adoptado una medida importante al comenzar a trabajar en un programa de prevención que se centra en la promoción de un cambio general de conducta. En 2007, más de 400 personas participaron en actividades de prevención realizadas entre consumidores de drogas intravenosas, más de 300 personas que viven con el VIH recibieron cuidados paliativos de pares voluntarios de las organizaciones confesionales capacitados en el marco del proyecto y más de 500 especialistas participaron en actividades de capacitación especializada, fomento de la capacidad y concienciación; por ejemplo, personal médico recibió formación en cuidados paliativos para personas que viven con el VIH.
El Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria sigue siendo uno de los asociados más importantes del PNUD en la lucha contra el VIH y una de las prioridades fundamentales del PNUD es mejorar la ejecución de las respuestas al SIDA. Desde su creación la asociación entre el PNUD y el Fondo Mundial ha crecido considerablemente. De administrar una subvención única en Haití* en 2002, el PNUD administra actualmente subvenciones en la República Democrática del Congo*, el Sudán* y otros 23 países. A fines de 2007, los resultados del Fondo Mundial en las actividades en que el PNUD es el principal receptor incluían el suministro de tratamiento antirretroviral a más de 105.000 personas, la provisión de tratamiento antipalúdico a más de 4,6 millones de personas, los servicios de prevención del VIH, la tuberculosis y el paludismo a más de 9,3 millones de personas y los servicios de pruebas de detección y consultas sobre el VIH que beneficiaron a aproximadamente 1,5 millones de personas.
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