Promover el crecimiento ecológico: Medio ambiente y desarrollo sostenible
El deterioro del medio ambiente y la falta de acceso a servicios asequibles de energía no contaminante afectan desproporcionadamente a los pobres del mundo. El cambio climático, la pérdida de la diversidad biológica y el agotamiento de los recursos naturales son cuestiones tanto nacionales como mundiales que exigen la cooperación entre todos los países. El PNUD trabaja para fortalecer la capacidad nacional de ordenación sostenible del medio ambiente y al mismo tiempo garantizar que se proteja adecuadamente a los pobres, estableciendo y compartiendo las mejores prácticas, brindando asesoramiento normativo y forjando asociaciones.
Las pruebas científicas reunidas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas* en las dos últimas décadas han contribuido a generar un consenso aún mayor sobre el alcance de los cambios del clima en todo el mundo, la relación entre las actividades humanas y el cambio climático y las consecuencias del cambio climático. Aunque no es fácil prever los efectos exactos de la emisión de gases de efecto invernadero, se sabe lo suficiente como para reconocer que existe un gran riesgo de consecuencias potencialmente catastróficas para las personas y el planeta si no se adoptan medidas para estabilizar en niveles considerados seguros las concentraciones atmosféricas de gases que producen retención térmica.
Foto: Lilei Chow/PNUD Malasia
Trabajadores inspeccionan las plantas de un vivero en Terengganu (Malasia). El PNUD presta apoyo al primer proyecto de base comunitaria de regeneración de manglares en ese estado que permitirá una mejor gestión de los recursos del ecosistema de los manglares, entre otras cosas, triplicando el rendimiento de viveros como éste.
Las auténticas preocupaciones por los efectos del cambio climático* sobre las futuras generaciones obligan al mundo a actuar sin dilaciones. Las consecuencias del cambio climático afectan seriamente el desarrollo humano y sus efectos son más graves sobre los más pobres del mundo.
En su Informe sobre Desarrollo Humano de 2007-2008 La lucha contra el cambio climático : solidaridad humana frente a un mundo dividido, el PNUD propugna la puesta en práctica de respuestas inmediatas, asequibles y eficaces. Afirma que mediante la voluntad política y la acción mundial suficientes, las sociedades pueden abordar el problema del cambio climático y adaptarse para seguir fomentando el desarrollo humano. En el informe se establece un plazo para actuar de diez años y se describe un plan de acción que incluye estrategias para reducir las emisiones y, al mismo tiempo, utilizar mecanismos comerciales para mitigar sus efectos, financiar iniciativas para el uso de tecnologías de baja emisión de carbono en países en desarrollo, fortalecer las normas reglamentarias sobre eficiencia energética y financiar y respaldar estrategias de adaptación en países pobres.
En diciembre de 2007, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático* celebrada en Bali * (Indonesia) reunió a más de 10.000 participantes de más de 180 países para planificar el camino que debe seguirse. En la Conferencia se adoptaron decisiones orientadas hacia el futuro, incluido el Plan de Acción de Bali, que establece las condiciones para las nuevas negociaciones sobre cambio climático, que finalizarán en 2009. El Plan de Acción de Bali también establece un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo sobre la reducción de emisiones después de 2012. Al mismo tiempo, la mayoría de los países industrializados que firmaron el Protocolo de Kyoto acordaron asumir el liderazgo para lograr la “fuerte reducción de emisiones mundiales” que se pide en el Plan de Acción de Bali. Se alcanzaron tres importantes acuerdos para los países en desarrollo. En primer lugar, en Bali los países se comprometieron a abordar la cuestión de la deforestación y conservar las cubiertas forestales como una de las formas más eficaces de evitar el aumento de las emisiones. En segundo lugar, los países acordaron analizar la forma de superar los obstáculos a la ampliación de la transferencia de tecnologías energéticas no contaminantes de los países industrializados al mundo en desarrollo y de financiar este proceso. Y en tercer lugar, se acordó el establecimiento del Fondo de Adaptación*, un recurso administrado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial* (FMAM) que acelerará los proyectos y programas de adaptación de países que cumplan determinados criterios fiduciarios.
El PNUD participa en la coordinación de la adaptación y las respuestas de mitigación al cambio climático y el apoyo a la capacidad nacional para seguir fomentando estrategias de desarrollo. Por ejemplo, está contribuyendo a la rehabilitación del suelo en la zona del lago Baringo en el norte de Kenya* que, según prevén los científicos, se secará en unos 20 años, mediante asistencia a los habitantes para que cultiven y pastoreen su ganado de nuevas formas a medida que decrece el volumen de las precipitaciones. Se están plantando especies de pasto nativas más resistentes y versátiles que promueven la diversidad biológica en la zona.
El PNUD propugna estrategias innovadoras para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la eficiencia energética. Apoya el mecanismo para un desarrollo limpio que brinda nuevas oportunidades de financiación de la energía a países en desarrollo sobre la base de inversiones públicas y privadas de países industrializados para reducir sus emisiones de estos gases de conformidad con el Protocolo de Kyoto. Los gobiernos o las empresas de países desarrollados pueden financiar proyectos de reducción de las emisiones en los países en desarrollo como una forma de cumplir sus propias obligaciones en virtud del Protocolo. Esto significa que los países en desarrollo pueden beneficiarse mediante financiación para la adopción de tecnologías energéticas de baja emisión en tanto que los países industrializados pueden cumplir sus compromisos de reducción de las emisiones a un costo más bajo de lo que supondría adoptar medidas internas.
El PNUD también ha aunado esfuerzos con la empresa bancaria y de seguros Fortis en el servicio del carbono para los ODM*, un método innovador para aprovechar los amplios recursos del mercado del carbono y fomentar el desarrollo sostenible de largo plazo en más países. Conforme a lo dispuesto en la asociación, el PNUD ayudará a los países en desarrollo a formular proyectos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y velará por que estos proyectos cumplan con las normas acordadas en el Protocolo de Kyoto y traigan aparejados verdaderos beneficios sostenibles para el medio ambiente y el desarrollo humano en general. Luego, Fortis comprará y venderá los créditos para la reducción de emisiones de carbono que generen estos proyectos. Los ingresos por las adquisiciones de Fortis brindarán a los países y las comunidades en desarrollo nuevos recursos para financiar las inversiones necesarias y promover el desarrollo. Entre los primeros acuerdos de proyectos del servicio del carbono para los ODM figuran tres proyectos para la captura de metano en la ex República Yugoslava de Macedonia *, Uzbekistán * y el Yemen*.
El Gobierno del Japón es el principal donante bilateral de África * en la esfera del medio ambiente y la energía. Durante los últimos 15 años, el Japón ha estado trabajando con el PNUD en el marco de la Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África * (TICAD) para impulsar el crecimiento económico, garantizar la seguridad humana, alcanzar los ODM y consolidar la paz y la seguridad en todo el continente. En los últimos cinco años, la TICAD ha destinado alrededor de 84 millones de dólares al apoyo de distintas iniciativas.
En Tanzanía*, los agricultores de la ribera meridional del lago Victoria están preparándose para obtener energía eólica y solar no contaminante que impulse las bombas necesarias para regar sus cultivos. En lugar de utilizar bombas de agua diésel, están aprovechando ocho proyectos de riego mediante la generación de energía solar y eólica establecidos en cuatro distritos con el apoyo de la TICAD. Las bombas de riego extraen agua del lago Victoria y la transportan por tuberías a un tanque central y luego a varios tanques de almacenamiento desde los cuales, mediante la fuerza de gravedad, fluye por canales a los cultivos. Se prevé que el proyecto, que cuenta con la asistencia de un miembro de los VNU especialmente asignado a la TICAD, beneficiará a unos 400 agricultores. Además de proveer una fuente de energía limpia y renovable, el proyecto, con la colaboración de organizaciones de base comunitaria, capacita a los agricultores en el funcionamiento y mantenimiento de las bombas.
Todo reto ambiental da al PNUD la oportunidad de trabajar con los asociados nacionales en el fomento de la capacidad institucional para poner en marcha respuestas satisfactorias. En Belarús, un proyecto para restablecer los ecosistemas de más de 40.000 hectáreas de humedales en 17 turberas degradadas no solo permitió rehabilitar y conservar una superficie más extensa de lo previsto, sino que también fortaleció la ordenación integrada de los ecosistemas del Ministerio de Silvicultura mediante sistemas de vigilancia mejorados que incluyeron nuevos indicadores de diversidad biológica y de emisión y absorción de dióxido de carbono y metano. La red de vigilancia se ampliará para abarcar todos los humedales degradados.
En Malasia, el PNUD y la empresa local Petra Perdana Bhd., en asociación con el gobierno del estado de Terengganu, han reunido a 150 familias para ejecutar un proyecto de base comunitaria de regeneración de los manglares. Terengganu es uno de los estados más pobres de Malasia, que en 2004 tenía una tasa de pobreza de los hogares del 15,5%, en comparación con el promedio nacional del 5,9%. En diciembre de 2007 se finalizaron cuatro proyectos de replantación de manglares y se estableció un vivero. La comunidad logró aumentar la capacidad inicial del vivero de 10.000 plantones a 36.0000.
Junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente*(PNUMA) y el Banco Mundial, el PNUD es uno de los principales organismos de ejecución del FMAM, que ayuda a los países en desarrollo a financiar proyectos y programas que protegen el medio ambiente mundial. El FMAM subvenciona proyectos relacionados con la diversidad biológica, el cambio climático, las aguas internacionales, la degradación de las tierras, la capa de ozono y los contaminantes orgánicos persistentes. El PNUD presta apoyo a la formulación de proyectos en zonas de las que se ocupa el FMAM y administra dos programas institucionales en nombre de la asociación con el FMAM: el Programa de Pequeñas Donaciones*, con un cartera de más de 5.000 proyectos de base comunitaria, y la Iniciativa nacional para el diálogo consultivo del FMAM*, que fortalece el sentido de la identificación nacional y la participación en actividades del FMAM mediante el diálogo entre múltiples interesados. Hasta febrero de 2008, el valor de los proyectos del PNUD financiados por el FMAM ascendía a 7.500 millones de dólares, lo que representa más de 560 proyectos y más de 530 actividades de apoyo. El Programa de Pequeñas Donaciones, que presta asistencia a las actividades en pequeña escala en las esferas en que se centra el FMAM y la generación de medios de subsistencia sostenibles por organizaciones no gubernamentales y de base comunitaria en más de 100 países en desarrollo, ha asignado otros 479,7 millones de dólares a estos proyectos.
Desde hace más de dos décadas, el Protocolo de Montreal* relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono ha procurado contrarrestar el daño sufrido por la capa de ozono apoyando las medidas para eliminar el consumo y la producción de sustancias que agotan la capa de ozono. Con el apoyo financiero del Fondo Multilateral para la Aplicación del Protocolo de Montreal, el FMAM y donantes bilaterales, el PNUD presta asistencia a los países de economía en transición y los países en desarrollo para puedan cumplir con las medidas de control del Protocolo. En la India*, el PNUD contribuyó al establecimiento de una Oficina del Ozono para que se ocupara de vigilar el cumplimiento del Protocolo de Montreal en lo que se refiere a la eliminación de los clorofluorocarbonos (CFC) por la India en todos los sectores. Además de realizar actividades de concienciación pública y de prestar asistencia al Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura para eliminar los CFC en esferas como la producción de espuma y equipos de refrigeración, la Oficina del Ozono presta asistencia a las empresas para que utilicen tecnologías sostenibles. El acceso a los servicios de suministro de energía afecta prácticamente todos los aspectos del desarrollo sostenible, incluido el acceso al agua, la productividad agrícola, el cuidado de la salud, la educación, la generación de empleo y el cambio climático. La gestión de la energía y el medio ambiente es fundamental para alcanzar los ODM.
En el Líbano, el PNUD se ha asociado con el Ministerio de Finanzas y el Ministerio de Energía y Agua para ampliar un programa piloto que ha tenido éxito y que ha establecido fuentes de energía alternativas para formular una estrategia de energía sostenible. Ésta tiene por objeto aplicar medidas para lograr una mayor eficiencia energética e instalar equipos térmicos que funcionan con energía solar en todos los edificios públicos y contribuirá a crear un entorno fiscal y legislativo que aliente a los sectores público y privado en general a adoptar fuentes de energía sostenible semejantes. Este enfoque facilita la diversificación de las fuentes de energía en el Líbano, la promoción de fuentes de energía renovables ecológicamente sostenibles, la reducción del suministro de energía que debe proveer la empresa nacional de electricidad Electricité du Liban y, en última instancia, el suministro de energía menos contaminante y más asequible a los nacionales del Líbano.
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