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![]() Una división más clara de las responsabilidades del Administrador del PNUD Kemal Dervis (izquierda) y el Administrador Asociado Ad Melkert (derecha) fomenta las funciones de coordinación y de operaciones del PNUD. |
En los últimos años los asociados nacionales e internacionales para el desarrollo han confiado al PNUD recursos considerablemente mayores. El PNUD gasta ahora más de 5.000 millones de dólares por año en sus propios programas y operaciones, y administra otros mil millones por año para actividades coordinadas del sistema de las Naciones Unidas. Para seguir gozando de la confianza y credibilidad necesarias para ello, el PNUD perfecciona sus intervenciones para el desarrollo mediante un análisis riguroso, el intercambio de conocimientos y las consultas con los asociados. Un firme eje operacional, la planificación orientada a los resultados y la aplicación de normas administrativas internacionales contribuyen a maximizar la eficacia del desarrollo. Desde 2003 los gastos totales a valores nominales han aumentado un 60%, en tanto que el aumento de los gastos administrativos se ha limitado al 25%. La organización se ha comprometido a mantener sus logros en eficiencia y eficacia en función de los costos.
En los últimos cinco años, el PNUD ha adoptado una serie de medidas para reajustar un modelo de actividades que pone de relieve la asociación, la promoción, el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de la capacidad. Es el principal promotor de los ODM de las Naciones Unidas y un proveedor de apoyo a los países para lograrlos, entre otras cosas por conducto de sus redes de conocimientos. El PNUD no sólo coopera estrechamente con sus propios asociados, desde organismos de las Naciones Unidas hasta instituciones nacionales y el sector privado, sino que también promueve activamente asociaciones entre quienes tienen interés colectivo en el desarrollo humano inclusivo.
Las Naciones Unidas tienen ahora mayor coordinación y brindan servicios más específicos. En 2007, mediante la redacción de su plan estratégico para el período 2008-2011 y las deliberaciones de su Junta Ejecutiva, el PNUD prosiguió en esta dirección, al tiempo que emprendió una mayor armonización de sus programas y operaciones con las dos funciones generales de la organización: la de coordinador de las actividades de desarrollo de las Naciones Unidas y la de proveedor de asistencia directa al desarrollo en las esferas programáticas fundamentales del PNUD. Estas dos funciones básicas suministran el marco del plan estratégico. El plan, que se sustenta en los principios de la Declaración del Milenio, responde a los principales retos que constituyen el núcleo del desarrollo: el logro de los ODM, la intensificación
de la prevención de crisis y la recuperación, el fortalecimiento de la capacidad nacional y de las instituciones que determinan el progreso de largo plazo del desarrollo, y las intervenciones específicas de calidad elevada que multiplican los resultados más allá de las inversiones iniciales.
Para abordar estos retos, en particular para reducir significativamente las disparidades del desarrollo, en el plan estratégico se prevé que el PNUD contribuya a optimizar la eficacia del desarrollo del sistema de las Naciones Unidas en todas sus actividades. El PNUD puede hacerlo mediante el aporte de sus experiencias y activos considerables a la coordinación de las Naciones Unidas, y su continua contribución a los servicios del desarrollo en esferas de competencia interna sólida que aún no reciben el apoyo de otros organismos de las Naciones Unidas.
En 2006 y 2007, cuando se iniciaron los preparativos del plan estratégico, el PNUD emprendió una serie de iniciativas para fortalecer su función de coordinación y mejorar su administración interna. Una medida importante que se adoptó fue la reconfiguración de las estructuras de gestión en los niveles mundial y nacional. En virtud de la división más clara de responsabilidades entre el Administrador y el Administrador Asociado del PNUD, el primero se centra en la orientación en materia de políticas estratégicas y la coordinación general del desarrollo en el sistema de las Naciones Unidas, incluido el ejercicio de la presidencia del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Por su parte, el Administrador Asociado supervisa las operaciones y la administración cotidianas de los programas del PNUD.
En los países esta estructura se refleja en una mayor definición de las responsabilidades que competen al Coordinador Residente de las Naciones Unidas y al PNUD. Así pues, mientras que el sistema de Coordinadores Residentes de las Naciones Unidas sigue financiado y administrado por el PNUD, está consagrado a la coordinación imparcial de los equipos en los países de los organismos de las Naciones Unidas y a la promoción de las sinergias en las operaciones de las Naciones Unidas. Las oficinas en los países del PNUD trabajan como parte de los equipos, colaboran con los programas que aprovechan la competencia técnica del PNUD, apoyan las prioridades nacionales y se ajustan al marco general del plan de desarrollo de las Naciones Unidas en los distintos países.
Para fortalecer el puesto de Coordinador Residente en el marco de las actividades conjuntas de las Naciones Unidas, los candidatos ahora se seleccionan mediante un proceso interinstitucional y se evalúan. En 2006 el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo probó en 20 países piloto un sistema doble de evaluación de los resultados entre los coordinadores y los directores de distintos organismos. El sistema evalúa factores como la capacidad de comunicación, el liderazgo y el compromiso de los equipos, y ahora se utiliza en 100 países. En 2007, además de la formación inicial destinada a fomentar una comprensión común del sistema de Coordinadores Residentes, éstos comenzaron a participar en las sesiones de información en el empleo
sobre las nuevas tendencias globales. Estas sesiones constituyen una oportunidad de intercambiar conocimientos y trazar paralelos con cuestiones nacionales. Dado que fundamentalmente las Naciones Unidas están creando un nuevo modelo de operaciones, otras formas de capacitación también se centran en la responsabilidad, el liderazgo y la evaluación.
Una prioridad de los organismos del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha sido definir una estrategia común para el fortalecimiento de la capacidad en apoyo de los planes nacionales de desarrollo. En 2006 el Grupo acordó el liderazgo conjunto de los equipos de las Naciones Unidas en los países, lo que permitirá a los asociados nacionales evaluar los puntos fuertes y débiles de la capacidad, y determinar la forma en que las Naciones Unidas pueden suplir las deficiencias.
En virtud de un segundo acuerdo se armonizó la transferencia de fondos de los organismos principales del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo a los destinatarios nacionales, un proceso que antes estaba plagado de numerosos requisitos diversos y complejos. Eso simplifica los procedimientos para los asociados nacionales y permite establecer sistemas para evaluar y gestionar los riesgos. En 2006 el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo también acordó principios para una tasa armonizada de recuperación de los gastos para los programas conjuntos y los fondos fiduciarios de donantes múltiples, una medida en dirección a la racionalización de la ejecución.
Como lo han reconocido ampliamente los asociados nacionales, los donantes y otras instituciones internacionales, en sus propias actividades el PNUD ha fomentado una cultura institucional orientada a la producción de resultados. El plan estratégico consolida este logro y al mismo tiempo establece un avance significativo en una esfera decisiva: una mejor medición y evaluación de los resultados. El plan vincula dinámicamente las actividades de los programas con una serie de resultados estratégicos que reflejan el núcleo del apoyo del PNUD al desarrollo. Las oficinas en los países utilizarán estos resultados para ajustar sus programas al plan estratégico, aunque tendrán cierta flexibilidad en función de la situación de cada país.
Mediante la producción específica y accesible de datos acerca de los logros obtenidos sobre la base de los resultados estratégicos, el plan permitirá observar los resultados inmediatos de modo que los asociados para el desarrollo puedan verificar la calidad de las contribuciones del PNUD. Al mismo tiempo, al dar importancia central al fortalecimiento de la capacidad, en el plan se reconoce que el aumento de la capacidad, aunque a veces sea más difícil de determinar, consolidará estos logros y continuará produciendo otros a largo plazo.
En el plan estratégico y en todas sus operaciones, el PNUD se ha comprometido firmemente a aumentar la rendición de cuentas y la transparencia, elementos indispensables para la utilización responsable de sus recursos. Por ser una organización descentralizada que abarca una diversidad de culturas y que tiene operaciones en curso en 166 países y personal de 152 países y territorios, el PNUD se enfrenta con retos de gestión singulares. Algunos de éstos guardan relación con las expectativas de resultados, de modo que en 2006 la organización comenzó a aplicar un nuevo marco de rendición de cuentas del personal directivo. En éste se establecen vínculos más firmes entre los resultados previstos y la responsabilidad de los distintos directores para alcanzarlos. En un marco jurídico revisado se incluye la cuestión del incumplimiento con las normas éticas y profesionales. A fin de revelar todo posible conflicto de intereses, el personal directivo y el que cumple funciones de adquisición e inversión ahora deben presentar declaraciones de situación financiera. Un panorama ejecutivo interno en línea presenta información amplia e inmediata sobre las oficinas del PNUD en todo el mundo, incluidos datos sobre gastos, tasas de ejecución de programas y dotación de personal.
Se han asignado recursos complementarios para auditorías y funciones de investigación internas. Ahora la presentación de informes de auditoría interna incluye nuevos elementos para mejorar el análisis y el seguimiento de cuestiones importantes y reiteradas, en tanto que una Dependencia de Control de Calidad en la sede analiza las preocupaciones sistémicas que surgen de las recomendaciones de las auditorías. El seguimiento se realiza mediante paneles de control en la web, que garantizan que los directores y las oficinas o dependencias responsables adopten las medidas pertinentes. Actualmente el PNUD está en vías de desarrollar un sistema de gestión de los riesgos institucionales, que consolida las políticas y los procedimientos actuales de gestión de los riesgos en un marco sistemático único para la vigilancia y gestión de los riesgos. La iniciativa también responderá a las recomendaciones de los asociados del PNUD y las auditorías, y afectará positivamente la forma en que la organización funciona, adopta decisiones y gestiona dinámicamente sus actividades.
Otros acontecimientos que tuvieron lugar en el año transcurrido incluyeron la institución de un sistema basado en los riesgos para la planificación de las auditorías internas. Una metodología basada en los riesgos para evaluar las quejas se tradujo en respuestas más oportunas y efectivas a los casos que exigían una investigación completa, y en la duplicación del número de casos resueltos en el año. El fortalecimiento de las oficinas de auditoría regional con sede en Bratislava y Beirut facilita una respuesta más pormenorizada y ajustada a las necesidades de las oficinas en los países de las distintas regiones. A nivel mundial, el PNUD está avanzando con el resto del sistema de las Naciones Unidas hacia la aplicación de las Normas Contables Internacionales para el Sector Público.
La evaluación ahora se ha integrado en todos los aspectos de la programación del PNUD y se realiza de conformidad con una nueva política de evaluación institucional aprobada en 2006. Ese año se llevaron a cabo 231 evaluaciones. Mediante criterios de referencia se evalúan los resultados en relación con la promoción del desarrollo humano y los derechos humanos, el apoyo al sistema de coordinación de las Naciones Unidas, la participación en asociaciones mundiales, el fomento del sentido de identificación nacional y la gestión orientada a los resultados. El sistema de información en línea sobre la gestión de la organización, el Centro de Recursos de Evaluación, se ha modernizado para suministrar acceso oportuno a los datos sobre la planificación de las evaluaciones, la respuesta del personal directivo y el seguimiento. Incluye los informes de 2002 en adelante.
Se han incorporado nuevas mejoras operacionales recursos del PNUD, ahora permite la reunión instantánea de datos sobre todos los servicios de adquisiciones a nivel mundial. Las considerables economías de costos obedecen a la racionalización del proceso de la nómina de sueldos del PNUD de manera que haya un solo calendario de pagos para todo el personal. Por primera vez se integró el personal de los Voluntarios de las Naciones Unidas en el sistema Atlas, lo cual prepara el terreno para la gestión integrada de los recursos humanos de todo el personal del PNUD y sus fondos afiliados.
Una prioridad especial del PNUD ha sido mejorar la trayectoria institucional en lo que hace al equilibrio entre los géneros, tanto internamente como en los programas externos. En 2006 se hicieron progresos sostenidos en relación con el nombramiento de más mujeres para ocupar puestos superiores; ahora una tercera parte de los Representantes Residentes al frente de las oficinas en los países del PNUD son mujeres, en comparación con una cuarta parte hace dos años. Cinco de los nueve directores del segundo nivel más elevado de la administración mundial de la organización son mujeres. Un comité de género informa al Administrador del PNUD sobre cuestiones de género en toda la organización, y ha aumentado la mediante un sistema centralizado de adquisiciones. El sistema Atlas, la plataforma de gestión de los capacidad del personal de la dependencia mundial de programación en materia de género. El próximo paso será ampliar el sistema Atlas para establecer con precisión la totalidad de las inversiones del PNUD en el desarrollo y los derechos de la mujer.
El PNUD es el único organismo del sistema de las Naciones Unidas que, desde 1999, realiza encuestas mundiales de personal. Con el correr de los años la participación ha aumentado y la puntuación asignada a cuestiones como el desempeño directivo, la moral del personal y la solución de reclamaciones ha mejorado sostenida y significativamente. En 2007 el PNUD comenzó a resumir los resultados de la encuesta y a ponerla a disposición del público en su sitio en la web.
El PNUD realiza inversiones permanentes para mejorar la profesionalidad de su personal; el 71% participa ahora en las redes mundiales de conocimientos del PNUD, comunidades en línea que facilitan la colaboración y el intercambio de información sobre toda clase de temas, desde detalles sobre la forma de ejecutar las iniciativas de reforma de las Naciones Unidas hasta los ODM. El 80% ha respondido que las redes contribuyen a su desarrollo profesional y la productividad de su oficina. Más de 2.000 funcionarios del PNUD han obtenido certificados en gestión de proyectos, adquisiciones, recursos humanos y finanzas.
En 2007, tras una búsqueda mundial, el PNUDseleccionó proveedores de evaluaciones de capacitación y certificación de la gestión de proyectos y la formulación de procesos operacionales. Estos servicios estarán a disposición de la mayoría de las oficinas del PNUD, así como de algunas instituciones gubernamentales de contraparte, y permitirán normalizar y aumentar la eficacia de la capacitación de su personal. El PNUD también emprendió una iniciativa para identificar el personal experimentado que podía desplegarse rápidamente inmediatamente
después de una crisis, para que la organización pudiera aprovechar al máximo su respuesta y tuviera el personal adecuado en el lugar preciso.
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