Efectos de la crisis

Foto: PNUD/Alijon Uldashev
Las remesas a Tayikistán corren peligro pues los trabajadores migrantes se enfrentan con restricciones en las políticas inmigratorias.
Entre los países en desarrollo, los de Europa central y oriental y la Comunidad de Estados Independientes (CEI), son los que más se han integrado en la estructura financiera mundial, con niveles elevados de endeudamiento en divisas, y por lo tanto fueron los primeros en sufrir los efectos del derrumbe del sistema financiero y bancario. Prácticamente se han visto afectados todos los países, desde los nuevos Estados miembros de la Unión Europea relativamente ricos hasta los países pobres de Asia central, como Kirguistán y Tayikistán. Gran parte del progreso en materia de reducción de la pobreza registrado en el decenio anterior ahora corre el riesgo de revertirse, lo que complicaría los procesos políticos en curso, como la consolidación de la paz y la estabilidad en los Balcanes occidentales.
La desaceleración económica de la Unión Europea empeorará la crisis al reducirse la demanda de importaciones, afectando a países como Eslovaquia, en que el 90% de las exportaciones tienen como destino la Unión Europea.
Se prevé que las inversiones extranjeras directas en Rumania se reducirán a la mitad, de 9.000 millones de euros en 2008 a 4.000 o 5.000 mil millones de euros. Además, en 2008 quebraron casi 9.000 empresas, lo que representó un incremento del 65% respecto del año anterior, y en enero de 2009 quebraron otras 1.600 empresas.
En Turquía, en enero de 2009 el número de nuevas empresas disminuyó en una tercera parte respecto de enero de 2008, en tanto que ese mismo año el desempleo aumentó en un 2,2%, y llegó al 12,4%. En las actividades no agrícolas, la tasa de desempleo es mucho más alta en el caso de las mujeres, es decir, el 20,5%, en comparación con el 14,1% de los hombres. Ya en diciembre de 2008 en la Federación de Rusia, la tasa de desempleo registrada aumentó en un 30% en las zonas urbanas y en un 7% en los municipios rurales.
Las remesas a Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán corren peligro pues los trabajadores migrantes en Rusia y Kazajstán se enfrentan con restricciones en las políticas inmigratorias. Estos migrantes provienen principalmente de zonas rurales pobres y sus remesas representan la fuente de ingresos más importante para las familias que dejaron atrás, o la única. En los Balcanes occidentales se prevé que la reducción de las remesas, sumada a una menor inversión extranjera directa y, en algunos casos, elevados déficits en cuenta corriente, agravarán la situación socioeconómica, de por sí difícil.
La crisis combinada de los recursos hídricos, la energía y los alimentos que afecta a los países más pobres de Asia central ahora está empeorando debido a los efectos de las devaluaciones desordenadas de la moneda y las fuertes reducciones de los ingresos y gastos de los hogares.
¿Qué estamos haciendo al respecto?
Las oficinas de PNUD están adaptando sus programas en curso para garantizar la protección de los más vulnerables. Estamos intensificando los programas de generación de empleo y prestando apoyo al desarrollo de empresas pequeñas y medianas. Además, el personal del PNUD está trabajando con los gobiernos para reunir datos, evaluar los efectos de la crisis y luego elaborar políticas apropiadas que favorezcan a los pobres para mitigar estos efectos. Analizamos y abordamos la cuestión de las relaciones entre la crisis financiera, los precios de los alimentos y la energía, el desarrollo humano y el cambio climático. Sobre la base de nuestras redes de conocimientos y asociaciones en Europa y la CEI, reunimos a los interesados para analizar y formular respuestas regionales a la crisis.