¿En qué trabajamos?

Los acuerdos firmados en septiembre de 2006 entre España y el PNUD definen como prioridades las cuatro esferas temáticas siguientes:

La reconstrucción y recuperación posterior a los conflictos y el medio ambiente también constituyen dos esferas temáticas importantes.

Reducción de la pobreza


El objetivo principal de la política multilateral de desarrollo de España es el apoyo a la comunidad internacional para lograr que se reduzca la pobreza extrema a la mitad para 2015. Las iniciativas emprendidas por España en esta esfera son múltiples.

A nivel internacional incluye la participación del mundo en desarrollo en el comercio internacional, el alivio de la deuda de los países menos adelantados y el incremento del presupuesto destinado a la financiación para el desarrollo.

A nivel nacional incluye el apoyo a las estrategias nacionales de lucha contra la pobreza; la puesta en práctica de los servicios sociales de base; y el desarrollo de un entorno jurídico e institucional favorable al crecimiento del sector privado.

La descentralización es un proceso imprescindible para la realización de estas iniciativas, y España está forjando alianzas con el PNUD y las Naciones Unidas, así como con los gobiernos regionales y locales para impulsar iniciativas basadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Promoción de la gobernanza democrática

La labor de España y el PNUD en esta esfera temática se propone mejorar la calidad de las instituciones y los procesos democráticos en los países en desarrollo.

Incluye actividades como la asistencia técnica electoral, la lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de las instituciones gubernamentales, la protección de los derechos humanos y la promoción del acceso a la justicia.

Por ejemplo, en el Iraq contribuyó a la creación de una fuente fiable e independiente de noticias de prensa, la "Agencia Voices of Iraq". En la región andina y América Central trabaja en pos de los objetivos siguientes: el diálogo democrático; la reforma institucional; la contribución al debate y al fortalecimiento democrático; y el apoyo a los derechos humanos. España también desempeñó un papel importante en la organización de las elecciones de 2004 y 2005 en el Afganistán, y uno de los siete acuerdos firmados en septiembre tiene por objeto apoyar procesos electorales en varios países africanos.

Nuevas tecnologías de la información


El PNUD está a la vanguardia de la revolución de las comunicaciones en el mundo en desarrollo. Esto significa prestar ayuda a los gobiernos para que formulen las políticas tecnológicas adecuadas, mediante el establecimiento de una infraestructura de comunicaciones sólida; encontrar maneras innovadoras de promover el espíritu empresarial en cuestiones digitales y de crecimiento económico a fin de mejorar la vida de las personas y reducir la falta de equidad social; y colaborar con aliados del sector privado para que lleguen hasta los vastos nuevos mercados redes de comunicaciones fiables y asequibles.

Por ejemplo, en el marco de la cooperación descentralizada, España ha colaborado con el proyecto de apoyo a los ayuntamientos mediante tecnología de la información y las comunicaciones en Macedonia. El proyecto, que se ejecutó con donaciones del ayuntamiento de Torrevieja, incluyó el establecimiento de 19 centros de información y comunicaciones para ayudar a las autoridades locales a comunicarse con sus ciudadanos, promover el turismo local e impulsar el sector privado. Los acuerdos de septiembre de 2006 permitirán a las partes ampliar su colaboración en este ámbito.

Género y políticas de desarrollo


La igualdad entre los géneros es una cuestión multisectorial y una prioridad del Plan Director de la Cooperación Española. El país mantiene una estrecha relación con las oficinas del PNUD para garantizar la incorporación de una perspectiva de género en todos los programas conjuntos de desarrollo.

La igualdad entre los géneros forma parte del programa global entre España y el PNUD en lo que hace a los derechos humanos, la lucha contra la pobreza, el acceso equitativo a la justicia y las actividades posteriores a los conflictos.

En 2004, España también firmó un Acuerdo Marco con el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, UNIFEM, que funciona como programa asociado del PNUD. El Acuerdo permitió formar una Comisión Mixta que delibera sobre las actividades y el financiamiento conjuntos, y asegura el seguimiento y la evaluación de los programas adecuados.

Reconstrucción y recuperación posteriores a los conflictos


Por primera vez, la prevención de conflictos y la consolidación de la paz son estrategias prioritarias del Plan Director de la Cooperación Española 2005-2008. Las actividades incluyen el apoyo a las políticas nacionales de paz y seguridad, la rehabilitación y el desarrollo de las zonas de conflicto, y el fomento de la capacidad local de las comunidades afectadas.

Por ejemplo, España hace aportaciones al Mecanismo de los Fondos Internacionales para la Reconstrucción del Iraq. Además, trabaja con el programa de Acción por la Paz en la región filipina de Mindanao, que apoya las propuestas del Gobierno filipino dirigidas a la rehabilitación y el desarrollo de las zonas afectadas por el conflicto armado; la adopción de medidas que disminuyan el nivel de violencia; la actualización del Programa de Desarrollo de la Región Autónoma y la reconciliación. En Colombia contribuye a la superación del conflicto promoviendo la participación, la creación de conocimientos y capacidades locales, el apoyo al establecimiento de alianzas y el diseño y la puesta en práctica de políticas públicas.

Medio ambiente


El séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) promueve la sostenibilidad del medio ambiente y la integración de los principios del desarrollo sostenible en todas las políticas y programas nacionales.

Juntos, España y el PNUD procuran desarrollar la capacidad de los países de administrar el medio ambiente y los recursos naturales, integrar las dimensiones del medio ambiente y la energía en las estrategias de lucha contra la pobreza y en los marcos nacionales de desarrollo, y fortalecer el papel de las comunidades y de las mujeres para promover el desarrollo sostenible.

Uno de los ejemplos de su colaboración en este ámbito fue la promoción de calentadores de agua solares en Marruecos, que permitirán el acceso a la energía solar en las zonas rurales y reducirán las emisiones de carbono en 350.000 toneladas en los próximos cuatro años.