COMUNICADO DE PRENSA 2---PNUD

 NO SE PUEDE DIFUNDIR ANTES DEL 10 DE MAYO DE 1999

 A LAS 12.00 HORAS EST

UNA NUEVA ORIENTACIÓN PARA EL DEBATE SOBRE EFICACIA DE LA ASISTENCIA

Un estudio propugna que se diferencie entre

     "asistencia" para ayudar a los países pobres; y

     "provisión de bienes públicos mundiales", en beneficio de todos

Por consiguiente, el estudio recomienda un enfoque doble de la asistencia oficial para el desarrollo (AOD), en que se establezcan:

     una cuenta AOD-P para las asignaciones a los países; y

     una cuenta AOD-M con propósitos mundiales.

El estudio es el siguiente:

Inge Kaul, Isabelle Grunberg y Marc A. Stern (editores):

Global Public Goods:  International Cooperation in the 21st Century.

Nueva York:  Oxford University Press, 1999.

Nueva York — Un nuevo estudio afirma que el debate sobre la eficacia de la asistencia será estéril a menos que se clarifique la actual confusión acerca de cuáles son los objetivos de la asistencia.

Típicamente, el propósito de la asistencia es ayudar a los países pobres a alcanzar sus objetivos de desarrollo y, en particular, reforzar su capacidad de ayudarse a sí mismos.  No obstante, en muchos casos es posible que los donantes atiendan primordialmente a intereses estratégicos o comerciales.

Además, como afirman los editores de la publicación Bienes públicos mundiales, la asistencia se utiliza cada vez más para asegurar la existencia de bienes públicos mundiales, como la sustentabilidad del medio ambiente, la salud mundial o la estabilidad económica o social, y para facilitar la convergencia de las políticas.

Probablemente, uno de cada cuatro dólares destinados a la asistencia se utiliza en apoyo de aquellos objetivos mundiales.  Actualmente, la "asistencia" beneficia la capa de ozono, las reservas forestales mundiales y la protección de la diversidad biológica; y facilita la coordinación de las políticas en diversas esferas, desde el libre comercio hasta las finanzas y los derechos humanos.  La asistencia contribuye a fomentar la mundialización y, por consiguiente, a menudo las corrientes de asistencia beneficiarán a los países en desarrollo que están en mejor situación, aun cuando sólo sea para subsanar situaciones de crisis y disturbios financieros mundiales, como ocurrió en los últimos años en los casos de Rusia, América Latina y Asia.

Los bienes públicos mundiales requieren recursos nuevos y adicionales

En el estudio encomendado por el PNUD se afirma que actualmente, el programa de cooperación tiene gran amplitud y es cada vez mayor y que deberíamos deslindar la "asistencia" del "apoyo para la provisión de bienes públicos mundiales".  Actualmente, ambos conceptos están fusionados en un conjunto de actividades de asistencia, para las cuales los recursos están disminuyendo.

Los editores señalan:  "Dicho deslinde sería conveniente debido a que, con frecuencia, la modalidad de asistencia no es la más eficaz o eficiente que puede utilizarse para obtener bienes públicos mundiales".  Para obtener estos últimos, tal vez darían mejor resultado mecanismos semejantes a los del mercado, como el trueque de derechos de contaminación.

Entre otros métodos posibles figuran los acuerdos para distribuir la producción de bienes públicos mundiales entre países que poseen diferentes ventajas comparativas.  Los conocimientos, la equidad, la salud, la eficiencia del mercado, la estabilidad financiera o la sustentabilidad del medio ambiente (temas todos examinados en estudios monográficos que figuran en el libro) constituyen bienes públicos mundiales.  Debido a este hecho, son comparables, e incluso "comerciables"; por ejemplo, la "reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero" podría ser trocada por "mayor acceso a los conocimientos o la tecnología".

Los donantes aportan recursos a otros países para que se sumen a diversas "redes"

Además, es posible enfocar provechosamente muchos problemas mundiales desde la perspectiva de las redes:  cuanto más amplias sean las redes, mayores serán los beneficios que éstas ofrecen a sus miembros.  Los clubes tienen interés en contribuir a que los futuros miembros reúnan los requisitos necesarios, puesto que esos futuros miembros aportarán un aumento de los beneficios a los miembros existente.

En el libro,

     Nancy Birdsall y Robert Lawrence postulan que el libre comercio es más eficaz dentro de un "club" de países que han armonizado sus normas o sus políticas;

     Charles Wyplosz afirma que debería haber diferentes "estratos" de liberalización financiera internacional, en función del grado de fortaleza de las instituciones nacionales; y

     Se afirma que cuanto mayor sea el número de personas y países que reconocen los derechos humanos, tanto más firmemente establecida estará la vigencia de dichos derechos.

Las disposiciones para proporcionar bienes públicos mundiales más eficazmente requerirán transferencias de diferentes tipos de recursos

Los países más ricos pueden prestar apoyo a los países más pobres a fin de realzar la provisión de bienes públicos mundiales cuando estos últimos países están en mejores condiciones para proporcionar bienes públicos, pero no pueden sufragarlos por sí mismos sin ayuda.  Un ejemplo es el caso de los recursos forestales.  Sería extremadamente oneroso promover la reforestación de un lugar, por ejemplo, como la ciudad de Nueva York.  Pero si el Brasil o cualquier otro país proporciona ese servicio para contribuir al interés mundial, el pago que reciba por esa causa no constituye asistencia; en cambio, debe considerarse un pago por un servicio mundial prestado.

Las transferencias de este último tipo no deberían considerarse como mera asistencia, sino que constituyen Asistencia Oficial para el Desarrollo con propósitos mundiales:  AOD-M, a diferencia de la AOD-P, la asistencia que corresponde a un programa nacional.

Las cuentas de la AOD-M podrían financiar un nuevo Fondo para la Participación Mundial, cuya creación recomiendan los editores a fin de posibilitar que los países en desarrollo estén en mejores condiciones de entablar negociaciones con respecto a la provisión de bienes públicos mundiales.  Debería aportarse al Fondo un 0,1% adicional del PNB de los países donantes, importe que se abonaría todos los años durante un período de cinco años.  Esos recursos contribuirían a ampliar las tareas en esta esfera que está realizando el PNUD, así como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

¿Cuál es el futuro de la asistencia?

Como observa Zéphirin Diabré, Administrador Asociado del PNUD, "Hay muchas cosas que pueden hacer bien los mercados y las finanzas privadas, pero también hay otras cosas que sólo pueden ser apoyadas mediante fondos públicos. Por consiguiente, debemos estar a la altura de los retos actuales y comprometernos tanto a proporcionar asistencia como a estar al servicio de los bienes públicos mundiales.  El mundo necesita los dos".

Para obtener más información , sírvase dirigirse en Nueva York a:

Inge Kaul    Teléf.:  +-212-906-6064

Isabelle Grunberg   Teléf.:  +-212-906-3681

Marc Stern    Teléf.:  +-212-906-3680

Priya Gajraj    Teléf.:  +-212-906-3660

Además, sírvase consultar nuestro espacio en la World Wide Web:

http://www.undp.org/globalpublicgoods

ingreso (login ):  ods

contraseña (password):  gpg

Este espacio en la World Wide Web tendrá vedado su acceso hasta el 10 de mayo de 1999 y sólo será accesible mediante contraseña.

Para pedidos de la publicación Global Public Goods:  International Cooperation in the 21st Century, sírvase dirigirse a:

     En los Estados Unidos, teléfono 1-800-451-7556 o al espacio en la World Wide Web de Oxford University Press:  http://www.oup-usa.org

     Fuera de los Estados Unidos, por fax:  212-726-6453 o e-mail, intlsales@oup-usa.org