Helen Clark: Declaración con ocasión del Primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD

30-ene-2017

Helen Clark, la Administradora del PNUD, en la primera sesión regular de la Junta Ejecutiva del PNUD de 2017. Foto: PNUD/Freya Morales

Señor Presidente,

Miembros de la Junta Ejecutiva,

colegas y amigos:

Me complace dar la bienvenida a todos ustedes a este primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para 2017.

Permítanme comenzar felicitando a S.E. Sr. Ib Petersen, Representante Permanente de Dinamarca ante las Naciones Unidas, por su elección como Presidente de la Junta Ejecutiva del PNUD, el UNFPA y la UNOPS.

También deseo felicitar a los nuevos Vicepresidentes por su elección: por el Grupo de América Latina y el Caribe, S.E. Sra. Laura Flores, Embajadora y Representante Permanente de Panamá ante la ONU; por el Grupo de los Estados de África, S.E. Dr. Omar Annakou, Embajador, Misión de Libia ante la ONU; por el Grupo de los Estados de Europa Oriental, Sra. Carolina Popovici, Consejera y Representante Permanente Adjunta de Moldova ante la ONU; y por el grupo de Asia y el Pacífico, Sr. Talal Aljamali, Primer Secretario, Misión de Yemen ante la ONU.

Permítame también expresar mi más sincero agradecimiento a S.E. Sr. Zohrab Mnatsakanyan, Representante Permanente de Armenia y Presidente saliente de la Junta Ejecutiva, por su entrega en la administración de la Junta en 2016.

También deseo dar las gracias a los Vicepresidentes del año pasado por su valioso apoyo: S.E. Embajador Marc Pecsteen de Buytswerve, de Bélgica, y su predecesora S.E. Embajadora Bénédicte Frankinet; S.E. Embajador Mamadi Touré, de Guinea; S.E. Embajador Khiane Phansourivong, de la República Democrática Popular Lao; y Sr. Tumasie Blair, de Antigua y Barbuda.

Asimismo, deseo dar la bienvenida a dos nuevos altos directivos:

- el Sr. Mourad Wahba, Administrador Auxiliar y Subsecretario General, que se convierte en el nuevo Director Regional para los Estados Árabes. En virtud de su nuevo cargo, Mourad asistirá a la reunión de la Junta por primera vez el 31 de mayo; y

- el Sr. Olivier Adam, que acaba de ocupar el cargo de nuevo Coordinador Ejecutivo de Voluntarios de las Naciones Unidas.

Este es un año importante para el PNUD, en su trabajo conjunto con la Junta Ejecutiva para el desarrollo del nuevo Plan Estratégico que guiará sus trabajos de 2018 a 2021. Para septiembre, la Junta aprobará un plan de alta calidad que proporcionará las bases para nuestro apoyo a los países, con el fin de lograr sus aspiraciones de desarrollo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Como sabrán los miembros de la Junta, he informado al Secretario General de que tengo previsto abandonar el PNUD al final de mi segundo mandato, en abril. Me ha sido sumamente grato mi tiempo en el PNUD, pero también soy plenamente consciente de la necesidad de que las organizaciones renueven su liderazgo. Dos mandatos constituyen un buen recorrido. Por consiguiente, paso ahora el testigo y apoyaré la transición a un nuevo administrador en la total medida de mis posibilidades. Realmente, deseo a la Junta y a todo el personal del PNUD lo mejor para el futuro, y les doy las gracias a todos desde el fondo de mi corazón por el apoyo que he recibido de ellos en estos últimos ocho años.

En mi declaración de hoy informaré a la Junta sobre:                                   

- el resultado de los principales procesos relacionados con el desarrollo desde nuestra reunión de septiembre, incluida la adopción de la nueva política RCAP y la forma en que afectará a las tareas del PNUD;

- el desarrollo del nuevo Plan Estratégico del PNUD;

- la contribución del PNUD a la aplicación de la Agenda 2030, y sus trabajos en respuesta a una serie de crisis en todo el mundo; y

- el compromiso del PNUD con una programación nacional de calidad, la importancia que atribuye a las recomendaciones y la evaluación de las auditorías, y la situación de la financiación del PNUD.

Resultados de los principales procesos de desarrollo

La Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, acordada en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Refugiados y los Migrantes, hizo hincapié en la necesidad de abordar las causas profundas de estos movimientos, la aplicación de la Agenda 2030 como marco para hacer frente a los desafíos y la importancia de aprovechar los beneficios positivos de la migración. El PNUD desempeñará su papel de apoyo a los Estados Miembros en el cumplimiento de estos compromisos.

En octubre, en Quito (Ecuador), la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Habitat-III) aprobó por unanimidad la Nueva Agenda Urbana. Totalmente en consonancia con la Agenda 2030, refleja los vínculos existentes entre la urbanización y el desarrollo, y esboza un proyecto para que las ciudades del mundo sean lugares inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. En Quito se puso en marcha la Estrategia de Urbanización Sostenible del PNUD, que describe cómo la labor del PNUD puede contribuir a la realización de la Nueva Agenda Urbana.

En la Conferencia de Marrakech sobre Cambio Climático (COP22) se hizo pública la Proclamación de acción para nuestro clima y el desarrollo sostenible. Asimismo, se acogió con satisfacción el impulso dado a la aplicación del Acuerdo de París. Se avanzó en el establecimiento del reglamento del Acuerdo, que incluye la implementación de las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN), la ampliación de la financiación y las modalidades de vigilancia, presentación de informes y verificación.

El PNUD es la institución que aplica con más asiduidad las iniciativas de cambio climático en el Sistema de Desarrollo de las Naciones Unidas, con una cartera de donaciones de 2.800 millones de dólares en 140 países, que atraen otros 5.65 mil millones de dólares en concepto de cofinanciación. Los resultados de Marrakech y el nuevo reglamento dirigirán el apoyo que el PNUD otorga a los países del programa. El PNUD se ha aliado con los países primero en el diseño y ahora en la aportación de sus CDN. Nuestros esfuerzos se ven ampliamente reforzados por las sólidas relaciones que mantenemos con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Fondo Verde para el Clima, el Fondo de Adaptación establecido en el marco del Protocolo de Kyoto, y otras fuentes de financiación y aliados. El PNUD también está ayudando a los países a vincular sus CDN con la aplicación de los ODS a nivel nacional.

En diciembre, la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica se reunió en México. Esta COP13 emitió la Declaración de Cancún, que hace hincapié en la necesidad de integrar la biodiversidad en los planes y programas nacionales. El PNUD cuenta asimismo con la mayor cartera de biodiversidad y ecosistemas de la ONU, que consta de alrededor de 400 proyectos en 120 países, por un valor de 1.6 mil millones de dólares en subvenciones, que atraen otros 5.1 mil millones de dólares en concepto de cofinanciación.

También en diciembre, se celebró en Nairobi (Kenya) la Segunda Reunión de Alto Nivel de la Alianza Mundial para la Cooperación Eficaz al Desarrollo. En ella se reafirmó la importancia de la propiedad nacional, un enfoque decidido hacia los resultados, alianzas inclusivas, y transparencia y responsabilidad para maximizar el impacto sobre el desarrollo. El PNUD seguirá proporcionando apoyo técnico y orientación política a dicha Alianza Mundial.

RCAP

El Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo acoge con satisfacción la RCAP como una resolución estratégica y orientada hacia el futuro, que nos orienta en el logro de los desafíos implícitos en la visión de la Agenda 2030.

Cabe destacar algunas características:

- A lo largo de toda la resolución se subraya la importancia crucial de la propiedad y el liderazgo nacionales en relación con la Agenda 2030. Los Estados Miembros se están tomando la nueva agenda mundial muy en serio, y más de 100 de ellos han recabado ya el apoyo a sus esfuerzos de las oficinas de la ONU en los países.

- Los Estados Miembros desean que el Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDS) preste un apoyo coherente e integrado a la aplicación de la Agenda 2030. El principio general de ésta es que nadie se quede atrás. Para lograrlo, el sistema de las Naciones Unidas tendrá que trabajar en todos los aspectos de la Carta y superar los compartimentos estancos. Con ese fin, estamos fortaleciendo nuestra capacidad de análisis y planificación conjuntos, la utilización de la programación conjunta y la financiación conjunta plurianual, así como de la supervisión y evaluación conjuntas y el fomento de la transparencia y la frecuencia en la presentación de informes comunes sobre los resultados.

- El papel central de los Coordinadores Residentes (CR) en asegurar una respuesta coordinada de la ONU en el país, incluso cuando desempeñan la función de Coordinador Humanitario, está claramente reconocido en la RCAP. Como administrador del sistema de CR, el PNUD se compromete a apoyar a éstos a fin de que los equipos de las Naciones Unidas en los países tengan un claro impacto en el desarrollo. La completa aplicación del sistema de gestión y rendición de cuentas por parte de todos en el sistema es de crucial importancia. El propio PNUD procurará aumentar la confianza en el sistema garantizando la delegación por parte de los CR de la gestión cotidiana y la movilización de recursos del PNUD a los directores de país y representantes residentes adjuntos, a fin de asegurar que los coordinadores residentes puedan desempeñar plenamente el papel que se espera de ellos tal como se expresa en la RCAP.

El PNUD sigue haciéndose cargo del grueso de los gastos del sistema de RC, lo cual es pertinente, dado su papel de liderazgo. La obtención de apoyo para una pequeña proporción de los costos por todas las partes del sistema ha resultado problemática, y las entidades de la Secretaría no han aportado ninguna contribución hasta la fecha. Se está llevando a cabo una revisión independiente del acuerdo, y espero que aborde estos temas.

- La RCAP reconoce que el carácter integrado de la Agenda 2030 requiere un enfoque de financiación más sostenible y subraya la necesidad de una financiación flexible, previsible y diversificada para las actividades operacionales de las Naciones Unidas para el desarrollo. El GNUD está explorando activamente diversas opciones de financiación para la aplicación de la Agenda 2030. Entre ellas se incluye la promoción de enfoques de financiación plurianuales más previsibles y un mayor énfasis en los mecanismos de financiación mancomunados. Nos encontramos en las etapas finales de la creación de un Fondo Conjunto del GNUD para la Agenda 2030, lo que facilitaría la prestación de un apoyo político integrado a la aplicación de los ODS en los países. Junto con el UNICEF y el PMA, hemos entablado conversaciones con los primeros donantes que han expresado su interés en contribuir a dicho Fondo.

La RCAP permite varios exámenes adicionales este año siguiendo las orientaciones del Secretario General. El GNUD está trabajando activamente con el Secretario General y el Vicesecretario General, en estrecha consulta con el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas. Para el PNUD es también de especial importancia la contribución a la agenda de mantenimiento de la paz, así como el desarrollo de nuevos métodos de trabajo que tienen por objeto fortalecer los vínculos entre los agentes humanitarios y los agentes del desarrollo.

Ahora la RCAP tendrá que ser incorporada al nuevo plan estratégico del PNUD, de lo cual paso a hablar a continuación.

El Plan Estratégico del PNUD

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París sobre el clima, la RCAP, los resultados de los otros importantes procesos a los que me he referido antes, junto con los grandes cambios en el panorama y los desafíos del desarrollo forman el telón de fondo del nuevo Plan Estratégico del PNUD. El PNUD tiene una importante contribución que hacer ante estos resultados y desafíos emergentes, trabajando en colaboración con los organismos análogos y otras partes interesadas.

Se están haciendo progresos constantes en el nuevo plan, y la reunión informal de la Junta de mañana es una oportunidad destacada para que los Estados Miembros contribuyan a su diseño. El enfoque que estamos tomando es inclusivo, basado en datos y análisis, y cubre el horizonte hasta 2021 y más allá.

Seguiremos trabajando estrechamente con la Junta y otros agentes y aliados internos y externos. Como ustedes saben, el UNFPA, el UNICEF y ONU Mujeres también están preparando sus planes, y me complace decirles que existe una buena coordinación entre las instituciones.

De lo que hemos oído hasta ahora, deducimos que la visión general que se expone en nuestro plan actual debería ser mantenida en el siguiente, es decir, contribuir a que los países logren simultáneamente erradicar la pobreza y reducir considerablemente las desigualdades y la exclusión. Ello es coherente con la conclusión de los Estados Miembros en la RCAP de que “la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío a que se enfrenta el mundo y constituye un requisito indispensable para el desarrollo sostenible ...”.

Desde que se elaboró el último plan, en 2012 y 2013, una serie de tendencias mundiales importantes han requerido la atención del PNUD, a saber:

- la necesidad de responder a las crisis prolongadas, el extremismo violento, los desplazamientos forzados y los importantes movimientos migratorios;

- los efectos profundos del cambio climático y los compromisos mundiales para abordarlos, que requieren un apoyo a la adaptación acelerada y nuevos modelos de crecimiento incluyente y con bajas emisiones de carbono;

- una urbanización rápida, en particular en los países en desarrollo, y los desafíos y oportunidades que ella comporta; y

- la desigualdad, en aumento o alta, en muchos países y sus ramificaciones para la economía, la gobernanza, el desarrollo humano y la cohesión social.

En todos estos ámbitos, estamos analizando cómo podemos incorporar el abordaje de las vulnerabilidades, la gestión del riesgo y el logro de que las mujeres y los jóvenes participen plenamente en el desarrollo.

Al mismo tiempo, estamos también trabajando en un entorno en el que continúan creciendo el número y el alcance de los actores del desarrollo y las modalidades de asociación. La cooperación Sur-Sur está desempeñando un papel cada vez más importante como complemento de la tradicional ayuda oficial al desarrollo, aunque no como su sustituto. Es importante que el PNUD y otros elementos del sistema puedan trabajar con los nuevos aliados y modalidades.

En conjunto, creemos que habrá que ajustar, a la vez, el “qué” de nuestra oferta estratégica, a fin de lograr un enfoque más nítido, y el “cómo” de nuestro trabajo, incluida la mejora continua de nuestros procesos institucionales, la ampliación de nuestros esfuerzos de movilización de recursos y la mejora de nuestras alianzas.

Todo ello constituye una evolución natural de los resultados que el PNUD ha logrado en los últimos años. El objetivo, y el desafío, es aprovechar este impulso mediante la actualización del plan. Esperamos trabajar con la Junta en este aspecto, y contar con su apoyo hacia ese fin.

Una especial atención a la Agenda 2030 y los ODS

La especial atención que el PNUD presta a la Agenda 2030 y el apoyo a los países para lograr los ODS impregnan nuestro trabajo. La Agenda 2030 se encuentra en su segundo año de aplicación y se ha registrado una creciente demanda de apoyo por parte de los Estados Miembros, a través de la integración de la agenda en los planes nacionales, el asesoramiento sobre políticas, y la creación de capacidad y promoción. Las lecciones del primer año de aplicación constituyen aportaciones importantes al desarrollo del nuevo plan estratégico.

El año pasado, el PNUD encabezó en nueve países misiones MAPS,  de conformidad con el enfoque aprobado por el GNUD basado en la integración, la aceleración y el apoyo a las políticas para ayudar a los países. Estas misiones tienen por objeto auxiliar a los gobiernos a elaborar planes nacionales de desarrollo u hojas de ruta nacionales que reflejen el carácter integrado de la Agenda 2030, y que estén basados en un análisis interdisciplinario de las necesidades y los obstáculos que enfrenta cada país. Otras cuarenta misiones MAPS están previstas para el presente año.

El PNUD también está contribuyendo a una amplia gama de trabajos relativos a la medición de los progresos hacia los ODS, incluido el desarrollo de indicadores específicos de ODS a nivel mundial, el apoyo a los países para evaluar y mejorar sus capacidades estadísticas nacionales para los ODS y la oferta de asistencia técnica a cerca de treinta países del programa que tienen previsto presentar los exámenes nacionales de carácter voluntario al foro político de alto nivel que se celebrará en julio.

Además, el PNUD está administrando la Campaña de actividades relacionadas con los ODS en nombre del Sistema de Desarrollo de las Naciones Unidas. Se trata de una plataforma de promoción y alianza, con sede en Bonn, que cuenta con el apoyo del gobierno alemán.

El trabajo del PNUD para dar respuesta a los países en circunstancias difíciles

La semana pasada estuve en Helsinki con los directores de OCAH y ACNUR para promover los llamamientos de ayuda del presente año, en apoyo a las personas afectadas por la crisis siria.

Pese a los desafíos operacionales conocidos, las actividades del PNUD de fomento de la resiliencia en Siria alcanzaron a más de 2.2 millones de beneficiarios directos e indirectos en 2016, a través del restablecimiento de servicios básicos y de la creación de empleos.

La resiliencia también fue el foco de nuestros esfuerzos en los países vecinos el año pasado; a saber:

En Líbano, la mejora de la prestación de servicios básicos que secundamos benefició a más de un millón de libaneses y sirios. Contribuimos a crear medios de vida para las comunidades de acogida y refugiados más vulnerables  a través de la creación de empleos y del desarrollo de micro, pequeñas y medianas empresas.

En Jordania, el PNUD prestó asistencia a la elaboración del Plan de respuesta del gobierno a la crisis siria 2017-2019 y ha estado colaborando en la coordinación de las intervenciones de los donantes y en la efectividad de la ayuda. A nivel local, trabajamos en quince municipios afectados por la crisis siria para respaldar la mejora de la prestación de servicios municipales, la creación de medios de vida, la provisión de paneles solares para la generación de electricidad, y la rehabilitación de edificios y espacios públicos.

En otras situaciones de crisis:

En Iraq, el PNUD contribuye a la recuperación de las zonas liberadas del control del EIIL a través de un Mecanismo de financiación para la estabilización, que es apoyado por 22 donantes que aportan más de 400 millones de dólares. La infraestructura pública se está rehabilitando y las pequeñas empresas están recibiendo subvenciones en efectivo para retomar sus actividades. Las familias están recibiendo ayuda para reconstruir sus viviendas dañadas.

Mientras la batalla por Mosul prosigue, el PNUD ya está trabajando en los distritos liberados del control del EIIL, y ha colocado equipos para facilitar la recuperación una vez que las condiciones de seguridad así lo permitan. 

En Libia, el PNUD puso en marcha un Mecanismo para la estabilización en alianza con el Gobierno de Acuerdo Nacional y aliados internacionales. Ya ha comenzado a obtener resultados sobre el terreno, sobre todo a través de la mejora de infraestructuras y la rehabilitación de escuelas y hospitales en Bengasi, Kikla y Ubari, y pronto en Sebha y Sirte. Asimismo, en  medio de un reciente corte de energía de amplio alcance y para prevenir el colapso del sector de la salud en ciudades importantes como Trípoli, Bengasi y Sebha, el PNUD proporcionó equipos esenciales, como ambulancias y generadores auxiliares de energía eléctrica. Nueve hospitales que prestan servicios a cerca de medio millón de personas se benefician actualmente de este apoyo.

En Yemen, el año pasado, unas ocho millones de personas se beneficiaron, directa e indirectamente, de la labor del PNUD a favor de la resiliencia. Este apoyo incluyó la renovación de pequeñas infraestructuras de la comunidad, como sistemas tradicionales de distribución de agua; la recolección de desechos sólidos y escombros; y la provisión de recursos esenciales como bombas de agua solares e invernaderos para aumentar la productividad agrícola. Nuestra labor se intensificará gracias a una importante financiación del Banco Mundial por un monto de 300 millones de dólares, en financiación de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) que serán canalizados a través del PNUD para apoyar programas de trabajo a cambio de dinero de mayor escala, mejoras de los servicios públicos y la reparación de infraestructura esencial. Se trata de un avance muy importante en nuestra relación con el Banco Mundial.

En Somalia,  el PNUD trabaja conforme a la Visión para 2016 del gobierno federal y del programa de consolidación de la paz y de la construcción del Estado de este país. Prestamos nuestra ayuda al proceso electoral del año pasado y esperamos respaldar las elecciones basadas en el sufragio universal previstas para 2020. El proceso electoral de 2016 fue un hito importante en la transición de Somalia, en paralelo con la revisión constitucional y el proceso en curso de construcción del Estado. Somalia también ha elaborado su primer Plan de Desarrollo Nacional en más de treinta años. El PNUD ha tenido el agrado de apoyar su elaboración, en especial a través de una misión MAPS.

El conflicto devastador en Sudán del Sur entró ya en su cuarto año. La ayuda del PNUD sigue centrándose en la seguridad y la justicia, la prestación de servicios básicos y la consolidación de la paz. En 2016, ello incluyó la creación de siete Centros de justicia y de fomento de la confianza en los que se prestaron servicios legales y asesoramiento jurídico a unas 70.000 personas; un programa de divulgación pública para luchar contra la polarización étnica que alcanzó a más de seis millones de personas; y conferencias de mediación para lograr la paz, que dieron lugar a diez acuerdos de paz a nivel comunitario.

Como parte de sus actividades en calidad de Beneficiario principal del Fondo Mundial en Sudán del Sur, el PNUD participa en iniciativas de mayor alcance a fin de fortalecer el sistema de salud. En concreto, el PNUD ayudó a reforzar la capacidad del gobierno para prestar servicios de salud materna, que benefició a casi 450.000 mujeres. Como resultado, la cobertura de atención prenatal incrementó de 53 por ciento en 2015 a 61 por ciento en 2016. Se trata de un logro importante en un país donde la probabilidad de que una mujer muera durante el parto es de una de cada siete. 

En la República Centroafricana, el PNUD sigue trabajando en materia de cohesión social, seguridad y justicia, empleo juvenil y reforma de la administración del Estado. Una parte importante de nuestra ayuda ha sido colaborar con el gobierno para desplegar la administración civil y las fuerzas de policía y de gendarmería, y la reanudación del sistema judicial. También prestamos apoyo al gobierno para crear el Plan Nacional de Estabilización, que fue presentado en la conferencia de donantes celebrada en Bruselas el pasado mes de noviembre. 

En el noreste de Nigeria, donde se ha sufrido tan gravemente los efectos de Boko Haram, el PNUD está estableciendo una suboficina en Maiduguri y ha desplegado un equipo de personal de refuerzo en apoyo a nuestra respuesta a la crisis. Nuestro trabajo consiste en promover el desarrollo y la recuperación a más largo plazo, aplicando un enfoque centrado en la resiliencia.

En Gambia, el PNUD respaldó el proceso electoral a petición del gobierno. La elección registró la victoria del candidato de la oposición y, a raíz de la decidida acción de la CEDEAO, respaldada por la Unión Africana y la ONU, se está formando una nueva administración. El PNUD presta todo su apoyo al presidente Barrow y a su gobierno en sus esfuerzos por consolidar la democracia y abordar el enorme desafío de afrontar la pobreza extrema que afecta al país.

Programas por países de gran calidad

Hace cuatro años, el PNUD se comprometió a mejorar la calidad de sus documentos de los programas por países (DPP) y a velar por que estuvieran en línea con el Plan Estratégico. Se ha logrado un gran progreso a este respecto. Todos los DPP que llegan a la Junta Ejecutiva para su aprobación en la presente sesión cumplen con las nuevas normas de calidad del PNUD para la programación, así como fue el caso de todos los DPP presentados a la Junta del año pasado.

Este cambio cualitativo en la calidad fue confirmado por la Evaluación de la efectividad institucional conducida por la Oficina de Auditoría e Investigaciones y la Oficina de Evaluación Independiente. La evaluación concluyó que los DPP son ahora más estratégicos y han mejorado su calidad durante el actual período del Plan Estratégico. También estableció que estos documentos favorecen la contribución del PNUD a los ODS como se acordó con sus homólogos nacionales. La Auditoría sobre la gestión basada en resultados llegó a una conclusión similar.

Siempre hay lugar para mejorar la calidad de la programación. Será crucial que el PNUD siga centrándose en el fortalecimiento de la capacidad del personal y de los aliados para cumplir con los rigurosos estándares de calidad. Es gratificante, sin embargo, observar que la ardua labor en los últimos tres años ha sido reconocida tanto por los evaluadores como por los auditores. 

Informe del PNUD sobre la aplicación de las recomendaciones de auditoría

En el presente período de sesiones, la Junta examinará el informe del PNUD sobre el estado de aplicación de las recomendaciones de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas para el ejercicio terminado de 2015. El informe completo de auditoría está disponible en el sitio web de la Junta y en el sitio web del PNUD, éste de carácter público.

Como lo indiqué en la sesión de septiembre de la Junta, el PNUD recibió opiniones de auditoría sin reservas de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas para el ejercicio terminado el 31 de diciembre de 2015. Esto constituye el decimoprimer año consecutivo que el PNUD recibe opiniones de auditorías sin reservas. Los administradores superiores monitorean y siguen de cerca la aplicación de las recomendaciones de auditoría de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas y de la Oficina de Auditoría e Investigaciones. Este es un factor clave para obtener opiniones de auditoría sin reservas. Los administradores superiores ponen de manifiesto el continuo compromiso con la mejora continua de la gestión financiera, la transparencia y la rendición de cuentas.

Evaluaciones

En enero de 2015, la Junta Ejecutiva insistió en la necesidad de una evaluación de sus actividades piloto en el marco de la política de Apoyo Presupuestario Directo y Fondos Mancomunados, cuyos  resultados se presentarán a finales de esta semana.

A la luz de las conclusiones positivas generales de la evaluación, el PNUD solicitará a la Junta Ejecutiva que amplíe la validez de la política. Nuestra solicitud refleja la importancia que tiene el apoyo presupuestario y los fondos mancomunados para la aplicación de la Agenda 2030; para la promoción de la propiedad nacional, la transparencia y la armonización en la asignación de la ayuda; así como para la coherencia del apoyo con las prioridades del plan nacional y del presupuesto. Los fondos mancomunados también son un instrumento crucial para financiar los MANUD.

Los resultados de las evaluaciones de la contribución del PNUD a la lucha contra la corrupción y del apoyo del PNUD en pro de un desarrollo que integre la discapacidad figuran en el programa de la presente sesión. Como se puso de manifiesto en las respuestas de la administración, ambas evaluaciones son bien recibidas, y el PNUD tomará medidas para darle seguimiento a todas sus recomendaciones. 

Permítanme aprovechar esta oportunidad para reiterar mi mensaje a las anteriores reuniones de la Junta sobre la importancia de la contribución de las evaluaciones al aprendizaje dentro de la organización y la mejora de la calidad del trabajo del PNUD.

Financiación del PNUD

Por último, permítanme dirigirles algunas palabras  sobre el estado de la financiación del PNUD.

El PNUD agradece el apoyo de los aliados a la financiación básica, que en 2016 ascendió a 619 millones de dólares provenientes de 53 contribuyentes de recursos básicos:. Aprovechamos para agradecer, en particular, a los Estados Miembros que:

- aumentaron sus contribuciones a los recursos básicos: Suecia, los Países Bajos, Alemania, Australia, la República de Corea, Italia, India, Japón y Arabia Saudita.

- se incorporaron o reincorporaron al grupo de contribuyentes de recursos básicos: Antigua y Barbuda se convirtió en contribuyente por primera vez, mientras que Colombia, Rumania, Cuba, Mozambique  y Pakistán reanudaron su apoyo; y

se comprometieron a participar con una financiación multianual para los recursos básicos: los Países Bajos, Nueva Zelanda, Australia, Canadá, Suiza, Turquía, Antigua y Barbuda, y Vietnam.

El PNUD agradece a los Estados Miembros antes mencionados que ya han anunciado sus contribuciones a la financiación básica para 2017. Esperamos con interés la realización de estas contribuciones y de las que están pendientes correspondientes a 2016.

Más allá de las aportaciones a la financiación básica, el PNUD también agradece el apoyo de todos los aliados que contribuyeron a los recursos complementarios, que el año pasado ascendieron a 4.3 mil millones de dólares. Ocho países contribuyeron a las nuevas Ventanillas de Financiación del PNUD, con un total de 37 millones de dólares repartidos en cuatro áreas temáticas. Hacemos público nuestro agradecimiento por estas últimas contribuciones a Alemania, Luxemburgo, Noruega, la República de Corea, Eslovaquia, Suecia, Suiza y el Reino Unido. 

En 2016, el PNUD dio pasos importantes para diversificar su base de recursos:

- Bajo el auspicio de la primera Estrategia Mundial de Alianzas con las Instituciones Financieras Internacionales (IFI) (2016-2020) del PNUD, lanzamos planes de acción conjuntos con dos bancos de desarrollo, a saber, el Banco Islámico de Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones.

El flujo de fondos total de las IFI para el PNUD incrementó en un 44 por ciento el año pasado (que equivale a 168,4 millones de dólares), principalmente como resultado de nuevos proyectos de colaboración con: el KfW (el banco alemán gubernamental de desarrollo) en apoyo a la estabilización y la resiliencia en Iraq, Siria, Líbano y Turquía; el Grupo del Banco Mundial, para responder a la crisis en Yemen; y el Gobierno argentino, que el PNUD apoyó en la ejecución de los programas financiados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo en sectores como el desarrollo sostenible productivo, el acceso a la salud y el saneamiento de los pasivos ambientales. Aguardamos con interés la perspectiva de ampliar aún más nuestra colaboración con las IFI en 2017.

- Comenzamos a forjar alianzas filantrópicas a través del programa piloto de Grandes donaciones.  Un hito clave de esta iniciativa fue la Gala de Beneficencia inaugural del PNUD celebrada el 5 de diciembre en Nueva York, a la que asistieron unos 140 líderes empresariales y filántropos. La Gala incrementó la visibilidad del PNUD frente a un nuevo público. Esperamos poder seguir adelante con el programa de Grandes donaciones en 2017;

- En noviembre, con el generoso apoyo del Reino de Arabia Saudita, lanzamos una nueva plataforma de donaciones en línea, Digital Good, para alentar a las personas a contribuir al logro de la aplicación de los ODS a través de donaciones al PNUD. Este año, vamos a hacer varios llamamientos a través de la plataforma, destinados a los trabajos en los países en crisis y al apoyo a la financiación básica del PNUD; y

- En 2016, recibimos nuestra primera contribución directa del sector privado a la financiación básica, que realizó Japan Innovation Network.

En general, creemos que existe un gran potencial para atraer nuevo apoyo y financiación, más allá de las alianzas tradicionales del PNUD. Establecer estas relaciones lleva tiempo, pero a largo plazo permitirá obtener buenos resultados.

Conclusión

Tanto como contribuyente importante para los grandes procesos de desarrollo mundiales, como aliado para las iniciativas de reforma de las Naciones Unidas, como facilitador para lograr los ODS o como  aliado de emergencias para el desarrollo con el que las comunidades y los países puedan contar en tiempos de crisis, el PNUD es un promotor fundamental del desarrollo desde cualquier punto de vista.

El PNUD está comprometido a seguir cumpliendo las expectativas de los Estados Miembros. El nuevo Plan Estratégico desempeñará un papel primordial en el posicionamiento de la organización en un entorno de desarrollo dinámico. Esperamos con interés los debates en las próximas semanas y meses que determinarán la forma definitiva del Plan, y aprovechamos esta oportunidad para agradecer a la Junta por su continuo compromiso con el éxito del PNUD.

 

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe