Helen Clark: declaración en la Primera Sesión Ordinaria de la Junta Ejecutiva del PNUD

25-ene-2016

Sr. Presidente,

Miembros de la Junta Ejecutiva,

Colegas:

Me complacedor la bienvenida a todos a este primera Sesión Ordinaria de la Junta Ejecutiva del PNUD.

Quisiera comenzar felicitando a S. E. el Sr. Zohrab Mnatsakanyan, Embajador y Representante Permanente de Armenia, por su elección como Presidente de la Junta Ejecutiva de PNUD/FNUAP/UNOPS.

Felicito igualmente a los nuevos Vice-Presidentes por su elección: para el Grupo Asia Pacífico, S.E. Dr. Khiane Phansourivong, Embajador y Representante Permanente de la RDP Lao; para el Grupo de Europa Occidental y Otros, S.E. Sra. Bénédicte Frankinet, Embajadora y Representante Permanente de Bélgica; y para el Grupo América Latina y El Caribe, el Sr. Tumasie Blair de Antigua & Barbuda. Es mi entender que el Grupo de los Estados Africanos todavía está en consultas sobre su candidato a Vice-Presidente. Esperamos poder dar la bienvenida a su Vice-Presidente  al resto de la Junta, para abocarnos a las importantes tareas que nos esperan en 2016.

También quiero agradecer muy sinceramente  a S.E. el Sr. Fernando Carrera, ex Representante Permanente de Guatemala por su dedicada dirección en su calidad de Presidente el año pasado, y a S.E. el Sr. Hiroshi Minami de Japón quien sucedió al Embajador Carrera como Presidente (ad interim) y garantizó una transición sin sobresaltos para los nuevos miembros de la Junta.

Agradezco finalmente a los Vice-Presidentes salientes de 2015: S.E. Sr. Kelebone Maope de Lesotho, S.E. Sr. Durga Prasad Bhattarai de Nepal, Sr. Sahak Sargsyan de Armenia; y Sra. María José del Águila de Guatemala.  

El año 2015 fue fundamental para el desarrollo sostenible, los Estados Miembros llegaron a acuerdos históricos y establecieron agendas mundiales que dirigirán las prioridades del desarrollo durante una generación. En el PNUD vemos a 2016 como una enorme oportunidad de progresar considerablemente en estas nuevas y estrechas agendas en todo el mundo, trabajando a pedido y en respaldo de nuestros socios nacionales. 

El 24 de febrero el PNUD celebrará una Reunión Ministerial que marcará el 50 aniversario de la fundación del PNUD y buscará el compromiso de los interesados de alto nivel con las tareas a las que hoy nos enfrentamos. El evento mirará hacia el futuro y contará con debates de alto nivel sobre cómo traducir los ambiciosos nuevos compromisos mundiales en acciones y resultados concretos. Esperamos que esta reunión genere un entendimiento sobre los grandes desafíos y oportunidades de la Agenda 2030, y del papel que desempeña el PNUD como socio. Nos complacerá recibir a los Ministros de todo el mundo para esta reunión.

Hoy, en mi declaración:

- pondré a la Junta al día sobre los esfuerzos del PNUD en respuesta a los eventos actuales que son un desafío para el desarrollo, sobre nuestro trabajo en materia de procesos electorales y de reducción y gestión de riesgos de desastres – especialmente ante el cambio climático – y nuestro apoyo para la implementación de los nuevos acuerdos mundiales negociados el año pasado;

- daré cuentas sobre la financiación del PNUD, sobre nuestro trabajo en lo relativo a la transparencia y responsabilidad, y sobre la Cooperación Sur-Sur y Triangular; e

- informaré a la Junta sobre la agenda de reformas del sistema de desarrollo de la ONU.

El rol en materia de desarrollo del PNUD en respuesta a las crisis 

Sobre migración y desplazamientos…

El año 2015 fue testigo de grandes desplazamientos de personas en el mundo que van en busca de entornos más seguros y propicios donde vivir y trabajar. En la actualidad, hay desafortunadamente 60 millones de personas desplazadas en el mundo y la cantidad de personas que huyen de las guerras y los conflictos es más alta que nunca. Estas tendencias ponen los temas de seguridad y humanitarios en los primeros lugares de las agendas de políticas. Hay una necesidad urgente de centrarse en las causas profundas de los mayores niveles de migración y desplazamientos, incluyendo la persistencia de la pobreza y la falta de oportunidades, y la huída del conflicto, el extremismo violento y la anarquía. Es igualmente vital para todos trabajar por encima de los antiguos parámetros humanitarios y de desarrollo de modo de garantizar la respuesta más eficaz. En este aspecto, el informe del Panel de Alto Nivel sobre Financiación Humanitaria establecido por el Secretario General publicado hace ocho días es de utilidad para marcar el camino a seguir.

En Siria, la crisis casi concluye su quinto año. Si bien se continúa trabajando en una solución política a la crisis, muchos millones de personas dentro de Siria y en los países vecinos requieren la ayuda internacional. El PNUD trabajaba en Siria desde mucho antes de la crisis y se ha mantenido activo en todo este tiempo. Nuestro trabajo se ha centrado en crear resiliencia para los sirios, apoyando las oportunidades de medios de vida, la rehabilitación de las infraestructuras, la eliminación de los desechos sólidos y de los escombros, y el suministro de los servicios básicos. 

Sujeto a la aprobación de la Junta Ejecutiva esta semana, el PNUD volverá a un programa de dos años para Siria para pasar de las iniciativas a corto plazo a una expansión del trabajo de resiliencia, inclusive para las comunidades más vulnerables, con un énfasis especial sobre las mujeres, los jóvenes y los discapacitados. Un mayor énfasis en la creación de resiliencia dentro de Siria será parte de la preocupación por algunos de los factores que contribuyen a los desplazamientos y la migración.

El PNUD también está firmemente comprometido con la creación de resiliencia entre los refugiados sirios y las comunidades anfitrionas en los países vecinos. En noviembre pasado, tuve el placer de inaugurar un Foro de alto nivel sobre el desarrollo de la resiliencia, organizado por el PNUD con la participación del Gobierno de Jordania, al cual asistieron más de 200 socios. El Foro llegó a una conclusión sobre los temas principales que tienen que ser tratados para mejorar las respuestas a la crisis siria, por medio del fortalecimiento de la resiliencia de las personas y las comunidades. Los dos asuntos que se identificaron fueron:

• la necesidad de una mejor integración de los esfuerzos humanitarios y de desarrollo, y 

• la necesidad de trabajar con las comunidades y los países anfitriones y de apoyar sus esfuerzos y capacidades nacionales.

Siguiendo este enfoque en Jordania, por ejemplo, el PNUD respalda el Plan de Respuesta Nacional de Jordania del Gobierno. Seguiremos apoyando la creación de medios de vida y de empleo, inclusive a través de programas de empleo de emergencia, y contribuyendo a fortalecer la gestión de desechos sólidos. Las iniciativas centradas sobre la resiliencia también están recibiendo un mayor apoyo en otros países de la región.

Ese trabajo y los asuntos identificados en el Foro sobre el Desarrollo de la Resiliencia como esenciales para mejorar las respuestas a las largas crisis en Siria y en otros lugares necesitan ahora ser adoptados en otros foros futuros, inclusive en Londres el 4 de febrero en la Conferencia de apoyo a Siria y a la Región, copatrocinada por el Reino Unido, Alemania, Kuwait, Noruega y la ONU. Me entusiasma ver el énfasis sobre el fortalecimiento de la resiliencia en los preparativos de la conferencia y en el Plan Regional de Refugiados y Resiliencia.

En Burundi continúa la situación incierta. El PNUD está enviando un equipo SURGE para dar una asesoría estratégica al Coordinador Residente y un apoyo especial en materia de respuesta a la crisis, gobernanza, recuperación temprana y medios de vida, comunicaciones, y operaciones y seguridad. El año 2016 será importante para alentar un diálogo serio e inclusivo a todos los niveles, en un esfuerzo por prevenir otros daños a la economía y la sociedad de Burundi, y por permitirle ponerse al día en lo relativo al desarrollo. 

Sobre las transiciones al gobierno constitucional...

En la República Centroafricana, nos complació ver que el referéndum constitucional y las elecciones nacionales se desarrollaron con relativamente pocos incidentes de seguridad y con un alto nivel de participación. El PNUD respalda el proceso electoral en colaboración con la misión de mantenimiento de la paz de la ONU, MINUSCA. Seguiremos nuestro trabajo en lo referente a la consolidación de la paz apoyando la reducción de la violencia comunitaria, el restablecimiento de la autoridad del Estado, la justicia y la reconciliación, todas prioridades del Foro de Bangui de mayo de 2015 sobre Reconciliación Nacional.

El PNUD apoyó la preparación del Gobierno de Mali de la Conferencia Internacional para la Recuperación Económica y el Desarrollo de Mali que tuvo lugar en París y que recaudó unos €3.200 millones en compromisos. Este año, nuestros esfuerzos en el norte del país se centrarán en los desafíos relacionados con las personas desplazadas internamente, incluyendo la reconciliación y la cohesión social y el apoyo de la seguridad alimentaria y los medios de vida.

Sudán del Sur está en los comienzos de la implementación del acuerdo de paz y está tratando de evitar una vuelta al conflicto. El PNUD ha puesto las actividades de consolidación del Estado y de la paz en el centro de su trabajo en este período de transición. Dentro del marco del nuevo Programa de país para julio de 2016 a diciembre de 2017, el PNUD apoyará los medios de vida, la seguridad comunitaria y la cohesión social en áreas donde la estabilización es posible. Nos uniremos a UNMISS y a otros organismos de la ONU para respaldar la implementación de reglamentaciones esenciales del Acuerdo de Paz, inclusive el funcionamiento del Gobierno de Transición de Unidad Nacional, la creación de una constitución permanente, el estado de derecho, la justicia de transición y los derechos humanos.

En Somalia, el PNUD apoya la compleja agenda política y de consolidación del Estado para las tres prioridades esenciales de la Visión Somalí 2016 – formación del Estado, estudio de la constitución y elecciones – dentro del marco de un Nuevo Acuerdo. El año 2016 también marcará el paso de la planificación de la recuperación a corto plazo a una planificación del desarrollo a largo plazo alrededor de los ODS. El PNUD respaldará la creación del primer Plan Nacional de Desarrollo post transición de Somalia. 

En Yemen, aumentaremos nuestros esfuerzos para responder a la crisis a través del recientemente terminado Programa de Resiliencia de Yemen, centrándonos en ocho de las 22 gobernaciones del país. Tratamos de respaldar el suministro de los servicios básicos y de mejorar los medios de vida en las comunidades, la cohesión social y la protección.

En Libia, el PNUD apoyará la implementación del Acuerdo Político de Libia y buscará dar respaldo inmediato al futuro Gobierno de Acuerdo Nacional, a través de un programa conjunto especial con la misión política de la ONU en Libia (UNSMIL). El PNUD también apoyará a las comunidades para que se sobrepongan a los efectos de la crisis a través un programa local de resiliencia y recuperación centrado en los servicios básicos, la seguridad comunitaria y los medios de vida en 15 municipalidades.

En Afganistán, el entorno de seguridad y la situación económica siguen planteando muchos desafíos. Los migrantes de Afganistán a Europa representaron el segundo grupo más grande en 2015. Las decisiones tomadas en las conferencias de Varsovia y de Bruselas sobre Afganistán este año determinarán los niveles futuros de asistencia internacional en materia de desarrollo y seguridad para Afganistán. Trabajando conjuntamente con el Gobierno, el PNUD seguirá creando capacidades y promoviendo la resiliencia a nivel nacional y subnacional y a través de las provincias. Durante mi visita a Kabul en noviembre tuve el placer de iniciar un nuevo programa de gobernanza local equivalente a $90 millones que funcionará juntamente con las oficinas provinciales de los gobernadores y de los oficiales de los distritos.

Sobre las elecciones...

En Sri Lanka se llevaron a cabo elecciones pacíficas y progresos continuados en materia de consolidación de la paz y reconciliación en 2015. El PNUD sigue apoyando las oportunidades sostenibles de medios de vida en las regiones más afectadas por el conflicto. También apoyaremos la recientemente establecida Oficina de Unidad y Reconciliación Nacional para promover la cohesión social y la inclusión a través de un diálogo entre etnias y religiones.

En América Latina y El Caribe, 16 países celebraron elecciones presidenciales, parlamentarias y/o de representación local en 2015. El proceso electoral en Haití continúa. La mayoría de los países constataron una mayor participación política de las mujeres, los jóvenes y los indígenas, y Bolivia alcanzó la paridad de género en la Asamblea Legislativa Plurinacional. 

El PNUD ha estado asistiendo a las entidades de gestión electoral en una serie de países en la región y fortaleciendo la participación de la sociedad civil y de los ciudadanos. Los esfuerzos se centraron en una mayor representación de las mujeres a través de la creación de capacidades de múltiples partidos para las candidatas de varios países.

El Niño

El fenómeno 2015-2016 de El Niño es uno de los más fuertes desde 1950, y su impacto – especialmente en materia de inseguridad alimentaria – podrá durar hasta dos años.

La ONU estima que unas 52 millones de personas de África Meridional y Oriental sufrirán de inseguridad alimentaria por culpa de El Niño. El PNUD apoya iniciativas de recuperación temprana en Etiopía, que ha sufrido mucho y tiene más de 10,2 millones de personas que necesitan asistencia, y apoya el  trabajo de resiliencia a las sequías de IGAD en el Cuerno de África, juntamente con OCAH. El grupo regional del PNUD en Addis Abeba trabajará con otras comunidades económicas regionales, tal como en el Sahel y en la región de la SADC, para fortalecer los mecanismos nacionales y regionales de coordinación para la respuesta y recuperación de El Niño. 

Una lluvia menos copiosa que la esperada en el Corredor Seco de América Central y en Haití preocupa mucho, sobre todo en lo referente a los medios de vida de las comunidades vulnerables. En 2015, el PNUD ayudó a Honduras y El Salvador a sobreponerse al impacto de la sequía, mientras que, en diciembre, se dio apoyo TRAC 3 a Paraguay en respuesta a las inundaciones y al consiguiente desplazamiento de personas. Guatemala también ha solicitado al PNUD un posible apoyo. El PNUD se mantiene preparado para fortalecer los mecanismos nacionales y regionales de respuesta existentes, incrementar las capacidades regionales y nacionales para dar respuesta a El Niño, y garantizar una coordinación adecuada con OCAH, PMA, FAO y otros organismos que trabajan a nivel regional y sub-regional.

En el Pacífico, los desastres naturales causados por el clima siguen amenazando la vida y los medios de vida de las personas. Unos 4,7 millones de personas se encuentran en  riesgo a causa de los efectos adversos de El Niño, que incluyen sequías, ciclones y/ mayores lluvias en algunas localidades. Se esperan 10 a 14 ciclones tropicales durante la temporada 2015-2016. El PNUD ayuda al Gobierno de Papúa Nueva Guinea con una coordinación y evaluación de emergencia referentes a las condiciones de El Niño. En otras regiones, el Programa del PNUD de resiliencia a los riesgos en el Pacífico ha ayudado al Gobierno de Vanuatu a desarrollar su Política de Cambio Climático y Reducción de Riesgos de Desastre para 2016-2030. En colaboración con el sector privado en Tonga y Vanuatu, 150.000 personas participaron en 2015 en una campaña de mensajes de telefonía móvil sobre la preparación a los desastres.

2016 – Implementación de las nuevas agendas mundiales

Implementación de la Agenda 2030

En 2016, la implementación de la Agenda 2030 comenzará en serio. El PNUD, juntamente con los demás organismos del GNUD, está preparado para asistir a los Estados Miembros, según guía del MAPS (siglas en inglés de Mainstreaming, Acceleration, and Policy Support - Apoyo de Incorporación, Aceleración y Políticas) acordado por el GNUD. 

Se están llevando a cabo tareas importantes en muchos países: 

• El año pasado, en colaboración con otras entidades del GNUD, el PNUD, el PMA y  UNICEF lideraron la preparación de una guía de referencia para los equipos de coordinación de la ONU sobre Incorporación de los ODS en las agendas nacionales. La guía da una serie de enfoques y herramientas para adaptar la Agenda 2030 a las condiciones nacionales, sub-nacionales y locales. El PNUD ofrece apoyo de políticas y programas y una primera financiación para el trabajo. Desde octubre, 20 países que representan todas las regiones y tipologías de los países en desarrollo, se han abocado al uso de esta guía.

• En materia de Aceleración: el PNUD y UNICEF, en nombre del GNUD, están creando una serie de herramientas para ayudar a los gobiernos y otros involucrados a acelerar el progreso en materia de ODS. La agenda de los ODS de por sí integra los aspectos económicos, sociales y medioambientales de la sostenibilidad. Por lo tanto, la aceleración debe promover iniciativas que respalden de manera consciente el progreso a través de una serie de objetivos y metas simultáneamente. Por ejemplo, el PNUD está trabajando con DAES sobre una herramienta que presenta los lazos entre la energía, el agua, el uso de la tierra y el clima en escenarios alternativos para ayudar a establecer las intervenciones de políticas más eficaces para obtener progresos en una cantidad de ODS. Trabajaremos estrechamente con el Banco Mundial en materia de aceleración, apoyándonos en la asociación y experiencia exitosas con el Marco de Aceleración de los ODM. 

El PNUD ha articulado igualmente su especial contribución a la implementación de los ODS dentro del marco de la agenda existente del GNUD. Se centrará en tres aspectos. En primer lugar, ayudaremos a hacer avanzar un enfoque de "toda la agenda" y "toda la sociedad" que es coherente sobre los temas e incentiva  las alianzas para la implementación. En segundo lugar, movilizaremos nuestra experiencia y apoyo de programas alrededor del ODS 1 (poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todos los lugares); del ODS 10 (reducir la desigualdad dentro y entre los países); del ODS 16 (paz, justicia e instituciones fuertes); y sobre otros ODS donde poseemos ventajas particulares, incluyendo en materia de medio ambiente, energía sostenible y cambio climático, empoderamiento político y económico de las mujeres, y salud – en esta última instancia basándonos sobre nuestra larga experiencia obtenida con el Fondo Mundial y como copatrocinador de ONUSIDA. En tercer lugar, ayudaremos a los países a monitorear, informar y adoptar las lecciones aprendidas en implementación de los ODS basados en los muchos años de trabajo para hacer avanzar los ODM.    

El miércoles, el Director de la Dirección de Políticas y de Apoyo de Programas informará a los miembros de la Junta Ejecutiva sobre el apoyo dado por el PNUD para la implementación de los ODS. Reconocemos plenamente la naturaleza de transformación de la Agenda 2030 y de los ODS, y trabajaremos con todos los socios para hacer valer nuestros puntos fuertes para alcanzar los ambiciosos e interconectados objetivos y metas.

COP21

El Acuerdo de París sobre el cambio climático negociado en la COP 21 es el acuerdo que ha estado esperando el mundo entero. Tiene el potencial de hacer pasar las economías y las sociedades hacia un crecimiento verde, inclusivo e inspirado en los riesgos e, y, por lo tanto, hacia un futuro sostenible de cero emisiones de carbono.

El desafío ahora es implementar los compromisos detallados en las Contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (CPDN). Con una cartera de cambio climático de $2.300 millones y más de dos décadas de experiencia con iniciativas relacionadas con el clima en 140 países, el PNUD se encuentra en una buena posición para ayudar a convertir los compromisos en ambiciosas acciones sobre el clima. 

El año pasado, 43 países en desarrollo recibieron apoyo directo financiero y técnico del PNUD para finalizar sus CPDN. Más de 1.000 representantes de más de 130 países asistieron a diálogos y consultaciones mundiales, regionales y sub-regionales de CPDN que el PNUD organizó juntamente con la CMNUCC y otros socios. En Indonesia, por ejemplo, el PNUD apoyó la creación de la CPDN del país, que incluye un compromiso de reducir las emisiones en un 29% por debajo de los niveles normales para 2030. Si se da apoyo internacional, esa meta pasaría al 41% de reducción del nivel normal.

A medida que los países pasan de CPDN a Contribuciones determinadas a nivel nacional siguiendo el Acuerdo de París, el PNUD los ayudará a volver a estudiar sus metas, evaluar sus contribuciones en el contexto del Acuerdo de París, y determinar los pasos concretos que hay que tomar para alcanzar los objetivos. Nuestra firme colaboración con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), con el Fondo Verde para el Clima (FVC), y con socios bilaterales y multilaterales será primordial para respaldar este trabajo.

Recursos

Los recursos básicos siguen siendo esenciales para la habilidad del PNUD de operar de manera estratégica, de priorizar el apoyo a los países que más lo necesitan, de garantizar los programas de calidad, de promover la coherencia a través del sistema de Coordinadores Residentes, y de responder a las crisis y a las necesidades y oportunidades que aparecen.

Estamos agradecidos con nuestros principales donantes por su apoyo sostenido, especialmente considerando los problemas financieros en los últimos años. También es importante reconocer que muchos países contribuyen con nuestra financiación de otras maneras, que incluyen la acogida de centros de políticas, a través de la Cooperación Sur-Sur y a través de Costos de Oficinas Locales del Gobierno y de contribuciones financieras gubernamentales para los programas del PNUD.

La continuada curva descendiente de los recursos básicos nos preocupa. Esperamos que los Estados Miembros nos ayudarán a invertir esa tendencia negativa en 2016. Un aumento en la cantidad de contribuyentes básicos puede ayudar. Se espera que el PNUD dé un apoyo considerable a la coordinación del sistema de la ONU, que responda rápidamente a las crisis y los desastres, que dé apoyo a los países y que mantenga los altos estándares de seguridad y transparencia de calidad que ha alcanzado. Necesitamos una financiación adecuada para trabajar con los altos estándares que nos marcamos.

Este año seguiremos buscando diversificar nuestras alianzas y recursos, lo que incluirá un fortalecimiento de nuestro compromiso con los bancos de desarrollo, incluyendo por ejemplo, el Banco Islámico de Desarrollo, y estableciendo una estrategia corregida sobre cómo el PNUD puede trabajar mejor con el sector privado y la filantropía en tanto que socios del desarrollo.

Algunos ejemplos de nuevas alianzas incluyen:

• En 2015, la Federación Rusa estableció un Fondo Fiduciario de Acuerdo para el Desarrollo Rusia-PNUD, con una financiación inicial de US $25 millones, después de firmar el Acuerdo Marco de Asociación. El Fondo Fiduciario se centrará en la erradicación de la pobreza, la reducción de riesgos de desastre y la preparación para las emergencias, y la energía y el medio ambiente.

• La República de Corea continúa incrementando sus contribuciones en calidad de socio de financiaciones básicas. También apoya el Centro de Políticas PNUD-Seúl para las Alianzas de Desarrollo Mundiales y el Fondo Fiduciario ODM Corea-PNUD que ha respaldado iniciativas innovadoras a nivel de país para mejorar el nivel de vida de los pobres y los vulnerables. 

• El PNUD fue la primera entidad de la ONU en ser aprobada para ser acreditada como socio implementador del Fondo Verde para el Clima (FVC) en marzo de 2015. Hemos recibido solicitudes de países de todas las regiones para ayudar en la preparación de sus propuestas de financiación al FVC. De entre las propuestas de financiación aprobadas por la Junta del FVC hasta la fecha, por un valor de $168 millones, dos fueron alianzas con el PNUD valoradas en $36 millones para Malawi y las Maldivas.

Nuevas ventanas de financiación

El PNUD establecerá cuatro nuevas ventanas de financiación a través de las cuales los socios pueden contribuir a apoyar los esfuerzos en los países por alcanzar los ODS. Las cuatro ventanas se centrarán en el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza; en el cambio climático y la reducción de riesgos de desastre; en la gobernanza para unas sociedades pacíficas e inclusivas; y en respuestas de desarrollo de emergencia para las crisis y los desastres, seguidas de una recuperación temprana. Por lo menos el 15% de los fondos se destinarán a  actividades de género para garantizar un enfoque bien integrado en cuanto  al empoderamiento de las mujeres y a la promoción de la igualdad de género. La inversión en estas ventanas de financiación ayudará a permitir que el PNUD dé respuesta de manera más eficaz a las necesidades de los países.  

Se ha entregado a la Junta folletos describiendo la nueva estructura de financiación propuesta. Nuestro objetivo es tener menos ventanas de financiación y mejor relacionadas, que se gestionen conjuntamente, de modo de mejorar la eficiencia y reducir los costos de transacción. Esto permitirá una mayor integración de los programas y respuestas eficaces en todo lo concerniente al desarrollo.   

El apoyo de los socios es obviamente primordial para el éxito de las nuevas ventanas de financiación. Los socios contribuyentes tendrán acceso a la información en tiempo real sobre asignaciones y gastos, y participarán en diálogos sobre progresos, desafíos y oportunidades. Esperamos con interés la reacción de la Junta durante el diálogo informal de financiación que tendrá lugar mañana.  

Transparencia y responsabilidad

El PNUD está comprometido con la transparencia y la responsabilidad. Cuanto más responsable seamos con los que servimos, más eficaces seremos como socios para los países que trabajan para lograr sus aspiraciones nacionales de desarrollo y los ODS. 

Hemos estado trabajando arduamente para mantener un alto nivel en tanto que entidad transparente y responsable, y publicamos nuestros datos proyectados en los estándares de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI por sus siglas en inglés). 

En 2015, la página web pública donde se publican nuestros informes internos de auditoría recibió 4.844 visitas, un 30% más que la cantidad de visitas de 2014. Podemos mostrar que nuestro trabajo está sujeto a un escrutinio riguroso e independiente. También publicamos información sobre 4.743 proyectos de desarrollo en 155 países y territorios.

Los beneficios de nuestros esfuerzos por mejorar la transparencia pueden verse en una mejor repartición  de la información a nivel interno y una mejor calidad de datos. Seguimos alentando a todos los miembros del GNUD para que se unan a la IATI y que publiquen sus datos. 

Revisión a mediano plazo del Plan Estratégico

Estamos recopilando información y haciendo los análisis que integrarán la Revisión a mediano plazo que será estudiada por la Junta en junio. Viendo nuestro desempeño hasta la fecha, trataremos de identificar los factores que han inspirado un buen desempeño y de explicar cualquier problema. Nuestro Plan Estratégico está bien posicionado con relación a la Agenda 2030, pero pueden ser necesarios algunos ajustes para garantizar su relevancia.   

Cooperación Sur-Sur

En el año 2015 se dieron importantes eventos relativos a la Cooperación Sur-Sur. El Nuevo Banco del Desarrollo del grupo BRICS y del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura son ejemplos de importantes nuevas iniciativas guiadas por economías emergentes.  

La Junta Ejecutiva ha sido informada sobre el borrador final de la estrategia del PNUD sobre la Cooperación Sur-Sur y Triangular. Agradecemos a los muchos Estados Miembros que han cooperado con nosotros en el desarrollo de la estrategia. Trabajaremos estrechamente con la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC) para implementar la estrategia.

Con el fin de ayudar a mejorar la coordinación del apoyo de la ONU a la Cooperación Sur-Sur, el PNUD está dando apoyo financiero y técnico al Grupo de Tareas del GNUD sobre la Cooperación Sur-Sur y Triangular de modo de establecer las buenas prácticas y las lecciones aprendidas. Cuando se finalicen, esas buenas prácticas se compartirán con los Coordinadores Residentes de la ONU y con los Equipos de país de la ONU que trabajan con los gobiernos para mejorar los enfoques Sur-Sur a nivel de país. Esta guía de buenas prácticas se compartirá con los Estados Miembros en el Comité de Alto Nivel para la Cooperación Sur-Sur en mayo.

Documentos de programas de país

Se están presentando siete nuevos Documentos de programas de país a esta reunión de la Junta para su aprobación: los documentos de Argentina, Azerbaiyán, Etiopía, Iraq, República Árabe Siria, Tanzania y Uruguay. 

A dos años del comienzo de nuestro Plan Estratégico, nuestros CPD han mejorado su enfoque y su calidad, como resultado de los esfuerzos por fortalecer la alineación con el plan y mejorar el diseño y la valoración de los programas. También se ocupan de la contribución del PNUD a la Agenda 2030, según se ha acordado con las contrapartes nacionales. 

Reforma del sistema de desarrollo de la ONU

Los históricos acuerdos mundiales a los que se llegaron el año pasado piden enfoques integrados a través de los pilares de la Carta de la ONU y del sistema común. Una fuerte demanda llega de los gobiernos en materia de implementación de los ODS – a fines de agosto del año pasado, 70 Equipos de país de la ONU ya habían solicitado dar apoyo. Trataremos de dar ese apoyo, guiados por el enfoque MAPS. Para poder hacerlo, necesitamos que el sistema de Coordinadores Residentes esté adecuadamente financiado. El PNUD sigue haciéndose cargo de la mayoría de los costos, pero una proporción es compartida.

Nuestro objetivo inmediato es cerrar la brecha en financiación de $17,5 millones para el bienio 2016/2017. Están contribuyendo 17 de las 18 entidades miembros del GNUD y algunos todavía no han dado la cantidad completa. La contribución de la Secretaría de la ONU, que representa $13,5 millones de la brecha en la financiación, todavía espera la aprobación de la Quinta Comisión. Ya que la Secretaría de la ONU seguirá apoyándose en el liderazgo del sistema de CR a nivel de país para apoyar la implementación de la Agenda 2030 de manera coordinada, espero que podremos, con el liderazgo y apoyo de los Estados Miembros, obtener un resultado positivo.

La revisión cuadrienal amplia de la política para 2016 es la oportunidad de los Estados Miembros de actualizar el marco para el trabajo del sistema de desarrollo de la ONU. El GNUD espera ver una resolución de esa revisión, que es estratégica, define una serie de mandatos específicos, promueve la innovación a nivel de país y articula un marco sólido pero simplificado de monitoreo e información en apoyo a  la mayor eficacia y coherencia del sistema de desarrollo de la ONU. 

La segunda fase del Diálogo del ECOSOC será una contribución importante a las discusiones previas a la revisión cuadrienal amplia de la política. El GNUD ha seguido de cerca el Diálogo desde su inicio y ha contribuido en él a pedido. Esperamos trabajar con los Estados Miembros sobre cómo garantizar mejor la relevancia y la fuerza continuas del sistema de desarrollo de la ONU. 

Conclusión

Como dije antes en esta declaración, el año 2016 es una oportunidad importante de progresar en las nuevas agendas mundiales. El compromiso y apoyo continuos de la Junta Ejecutiva al trabajo del PNUD es esencial y se aprecia mucho, en momentos en que buscamos desempeñar un papel pleno de apoyo a las agendas nacionales y mundiales de desarrollo.

 

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe