Helen Clark: primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD

26-ene-2015

Sr. Presidente,
Miembros de la Junta Ejecutiva,
Colegas y amigos:
    
Tengo el agrado de dar la bienvenida a todos los presentes al Primer Período Ordinario de Sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD de 2015.  

Ante todo, felicito al Excmo. Sr. Fernando Carrera, Representante Permanente de Guatemala ante las Naciones Unidas, por su elección como Presidente de la Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).

También felicito a los nuevos Vicepresidentes por su elección: del Grupo de los Estados de África, el Excelentísimo Sr. Kelebone Maope, Representante Permanente de Lesotho; del Grupo de los Estados de Asia y el Pacífico, el Excelentísimo Sr. Durga Prasad Bhattarai, Representante Permanente de Nepal; del Grupo de los Estados de Europa Occidental y otros Estados, el Excelentísimo Sr. Hiroshi Minami, Representante Permanente Adjunto  del Japón; y del Grupo de los Estados de Europa Oriental, el Sr. Sahak Sargsyan, Segundo Secretario de la Misión Permanente de Armenia.

Además, deseo expresar mi más profundo agradecimiento al Excelentísimo Sr. Peter Thomson, Representante Permanente de Fiji ante las Naciones Unidas y Presidente saliente de la Junta Ejecutiva su dedicación a la dirección de la Junta en 2014.

Asimismo, doy las gracias a los Vicepresidentes del año pasado por su valioso apoyo, el Excelentísimo Sr. Tuvako Nathaniel Manongi de la República Unida de Tanzanía, el Sr. Jonathan Viera del Ecuador, el Sr. Boyan Belev de Bulgaria, y el Sr. Vincent Herlihy de Irlanda.

Hoy también doy la bienvenida al Sr. Magdy Martínez-Soliman, Director de la Dirección de Políticas y de Apoyo de Programas, y a la Sra. Izumi Nakamitsu, Directora de la Dependencia de Respuesta a las Crisis, a su primera reunión de la Junta Ejecutiva en calidad de Subsecretarios Generales.

En el PNUD, consideramos que el año 2015 constituye una gran oportunidad para avanzar en relación con la agenda mundial para el desarrollo sostenible.

El plazo para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) se vence a fines de este año y en septiembre los Estados Miembros de las Naciones Unidas tienen previsto acordar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que orientarán las prioridades mundiales de desarrollo de los próximos 15 años.

Paralelamente a ello, tendrán lugar otros procesos y acontecimientos fundamentales: la tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres se celebrará en marzo en Sendai (Japón), la tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo en julio en Addis Abeba (Etiopía), y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en diciembre en París (Francia).

Los resultados combinados de estos importantes procesos constituyen una oportunidad que se presenta solo una sola vez por generación para establecer una agenda de transformación mundial para el desarrollo sostenible.

En mi alocución de hoy:

-    Presentaré a la Junta información actualizada de las iniciativas del PNUD en respuesta a las crisis actuales en todo el mundo y de nuestro apoyo a los importantes debates mundiales sobre desarrollo que se celebrarán este año;

-    Informaré sobre la aplicación del Plan Estratégico del PNUD y de nuestras iniciativas para que la organización tenga un enfoque cada vez más específico, orientado a los resultados, eficaz y eficiente; y

-    Presentaré el documento sobre la participación del PNUD en el apoyo presupuestario directo; reiteraré nuestro compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas; y formularé algunas observaciones sobre las prioridades actuales del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD).

Respuesta a las crisis y creación de resiliencia

En 2014 se registró una enorme volatilidad y turbulencia en el mundo. En septiembre les impartí información sobre la labor del PNUD en respuesta a muchas crisis de ese momento. Por medio de nuestra labor sobre la recuperación temprana procuramos prestar apoyo a los países para que pasen de la fase de socorro a la de recuperación lo más rápidamente posible.

A casi cuatro años desde el comienzo de la crisis en la República Árabe Siria, han muerto unas 200.000 personas, hay alrededor de 7 millones de desplazados internos y más de 3 millones de personas han huido a países vecinos. Los combates han retrasado notablemente el desarrollo humano del país y sumido a más de las tres cuartas partes de la población en la pobreza; se estima que 4,4 millones de personas viven en la pobreza extrema.

La labor del PNUD en el país se lleva a cabo en el contexto del Plan de Respuesta Estratégica de la República Árabe Siria y ofrece medios de vida de emergencia y otro apoyo centrándose en los más vulnerables, incluidos los hogares encabezados por mujeres y las personas con discapacidad.

Las comunidades de acogida en los países vecinos se han esforzado por hacer frente a los problemas planteados por el gran número de refugiados. Fui testigo de la presión que se ejerció en septiembre último, durante mi visita al Líbano, sobre el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres. Visitamos las iniciativas conjuntas del PNUD y  de la  Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) destinadas a ayudar a la economía local y crear empleos, y ambos somos firmes defensores del apoyo a los países vecinos.

El PNUD participa en una labor semejante en Jordania, que, al igual que el Líbano, tiene uno de los mayores números de refugiados per cápita del mundo; en Iraq, que se enfrenta con una compleja superposición de crisis de refugiados y de desplazados internos; y en Turquía y Egipto que también acogen un gran número de refugiados sirios.

Instamos a todos nuestros socios a prestar su pleno apoyo al Plan de Respuesta Estratégica de la República Árabe Siria para 2015 y al Plan Regional de Refugiados y Resiliencia que se presentaron en Berlín en diciembre.

El PNUD sigue participando activamente en las iniciativas emprendidas en la República Centroafricana para salir de la crisis profunda que padece el país. Los ejemplos de nuestra labor incluyen asistencia electoral y apoyo para el diálogo político incluyente; y el trabajo conjunto con la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA), la misión de mantenimiento de la paz, para luchar contra la impunidad y proteger el orden público, en particular mediante la asistencia a la Dependencia Especial de Investigación del Gobierno y el Tribunal Penal Especial.

La situación en Sudán del Sur sigue siendo sumamente complicada. Nuestra labor con la Plataforma Nacional para la Paz y la Reconciliación y otros asociados tiene por objeto ampliar el espacio para el diálogo comunitario destinado a fomentar la paz y la reconciliación, complementando las conversaciones oficiales de paz a nivel superior.

Estamos trabajando con la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas para comenzar el lento proceso de restablecimiento del orden público y la creación de confianza, por medio de programas como la policía de proximidad y los centros de llamadas de emergencia. Asimismo, como parte de un proyecto piloto de recuperación temprana para desplazados internos, prestamos apoyo para el empleo de emergencia y la capacitación empresarial, y hemos financiado la construcción de pequeños puestos y depósitos en mercados para ayudar a pequeños comerciantes a establecerse. Nuestro apoyo al fortalecimiento del sector de la justicia y las funciones de gobernanza básicas ha continuado, entre otras cosas, por medio de la iniciativa de transferencia de conocimientos y competencias de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) en virtud de la cual unos 200 funcionarios de países vecinos trabajan en órganos gubernamentales de Sudán del Sur a fin de crear y complementar la capacidad local.

En Malí, trabajamos con la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) para prestar apoyo a la autoridad estatal en el norte del país, entre otras cosas por medio de la reconstrucción de la infraestructura pública, como tribunales y oficinas administrativas, y la capacitación de funcionarios de la policía, la justicia y correccionales. El PNUD también ha ayudado a establecer el Fondo sobre Clima de Malí, que financiará la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático a nivel local.

En Ucrania, la labor con los desplazados internos y las comunidades directamente afectadas por la crisis ha sido el eje de nuestra respuesta. Colaboramos estrechamente con socios de las Naciones Unidas para facilitar el apoyo humanitario y de recuperación temprana. Junto con la Unión Europea y el Banco Mundial, recientemente hemos preparado una Evaluación de la Recuperación y la Consolidación de la Paz en la región del Don en la que se definen las necesidades prioritarias, incluidas la rehabilitación de la infraestructura, el restablecimiento de los servicios básicos y la reconciliación de la comunidad en las zonas controladas por el Gobierno de Ucrania. También estamos colaborando estrechamente con el Gobierno de Kiev en apoyo de su programa de reforma de mediano y largo plazo.

El PNUD ha estado trabajando en Yemen en el ámbito del desarrollo constitucional, el diálogo nacional, el apoyo a la comisión electoral y, en el sur del país, la justicia de transición. La gobernanza local y la reducción de la pobreza también forman parte de nuestra labor, en particular por conducto de un programa innovador de empleo juvenil. La crisis en Yemen se ha profundizado recientemente. Esperamos que pueda reanudarse el diálogo político sobre el futuro del país y estamos a disposición de los yemeníes para ayudarlos en todo lo que esté a nuestro alcance.

El impacto catastrófico del ébola en Guinea, Liberia y Sierra Leona ahora es bien conocido. Se estima que se han perdido más de 8.600 vidas y se han infectado casi 22.000 personas. El número de mujeres infectadas ha sido desproporcionadamente alto. Sin embargo, es alentador ver que la incidencia de casos siguió disminuyendo en Guinea, Liberia y Sierra Leona durante el último período de que se informa (la semana que finalizó el 23 de enero).

Me referiré más detenidamente a la respuesta del PNUD al ébola en nuestra Reunión de Alto Nivel sobre la Recuperación de la Crisis del Ébola que se celebrará el jueves. Hemos contribuido activamente a las iniciativas destinadas a detener el brote de la enfermedad y hemos sido nombrados responsables del sistema de las Naciones Unidas para el apoyo a la recuperación de la crisis del ébola. Paralelamente a la respuesta permanente a la emergencia sanitaria con el objeto de lograr la erradicación completa de las infecciones, también es necesario planificar la forma de reconstruir mejor.

Nuestras iniciativas en respuesta a todas las crisis, sean estas causadas por la guerra y el conflicto, los desastres naturales, el brote de enfermedades mortales o cualquier otro factor, siempre tienen por objeto sentar las bases del desarrollo y crear resiliencia para incidentes futuros.
    
Este enfoque ha demostrado su valor en reiteradas ocasiones. Un buen ejemplo de ello es el de Filipinas, donde tras la destrucción causada por el tifón Haiyan (Yolanda), el PNUD colaboró estrechamente con las autoridades y socios para el desarrollo con el fin de fortalecer la preparación nacional para los desastres y la resiliencia a estos.

Nuestras iniciativas conjuntas contribuyeron a los notables preparativos del Gobierno de Filipinas para el tifón Hagupit en diciembre último, que dejó un reducido número de muertos. Toda muerte causada por un desastre constituye una tragedia y deben proseguir todos los esfuerzos posibles para salvar vidas y comunidades.
 
Mozambique y Malawi han sufrido inundaciones terribles este mes. El PNUD está prestando apoyo a las contrapartes nacionales para la recuperación temprana y está trabajando con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) para coordinar la labor de los equipos de las Naciones Unidas en ambos países para prestar socorro eficaz. Estas iniciativas se sustentan en nuestras numerosas experiencias en materia de respuesta y recuperación en casos de desastre, entre otras en Bosnia y Herzegovina, y Serbia apenas el año pasado, después de inundaciones devastadoras.

2015 – Un año decisivo para la  acción mundial sobre el desarrollo

Se prevé que los procesos internacionales de este año culminarán con acuerdos sobre la agenda post-2015; un nuevo marco para la reducción del riesgo de desastres, el financiamiento para el desarrollo; y la respuesta al cambio climático.

Los resultados de todos estos procesos serán más poderosos si hay sinergias entre ellos. Es un hecho ampliamente aceptado que la erradicación de la pobreza, la creación de resiliencia y la reducción de las emisiones de carbono deben avanzar a la par. Insto a todos los Estados Miembros a que adopten un enfoque gubernamental integral de todas estas negociaciones con el fin de obtener resultados que se refuercen mutuamente.

En marzo, en la tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres, que tendrá lugar en Sendai (Japón), se prevé que los Estados Miembros acordarán un nuevo marco para la reducción de los riesgos de desastre que sucederá al Marco de Acción de Hyogo. El nuevo marco deberá ser aún más ambicioso, viable y adecuado a las necesidades de los países. En el PNUD creemos que es decisivo que se reconozca la importancia central de la gobernanza y gestión del riesgo y la necesidad de que esta se incorpore en el funcionamiento de los gobiernos en todos los niveles.

El resultado de Sendai debería ayudar a los gobiernos a establecer vínculos entre el desarrollo que tiene en cuenta el riesgo y el mantenimiento de los logros del desarrollo. Esperamos que el documento final preste cuidadosa atención a los medios de aplicación, para lo cual los Estados Miembros deberían poder contar con el apoyo coordinado del GNUD y los equipos de las Naciones Unidas en los países.

Un buen resultado de la tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que se celebrará en julio en Addis Abeba, es fundamental para la aplicación de la agenda post-2015. Así como se prevé que esa agenda sea más amplia y transformativa que los ODM, también debemos adoptar una perspectiva más amplia sobre el financiamiento para el desarrollo. En tanto que la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) sigue siendo fundamental, puede prestar apoyo solo a una fracción del financiamiento necesario para el desarrollo sostenible. La movilización de recursos nacionales, los préstamos, inversiones y otros mecanismos, incluida el financiamiento relacionado con el clima, cubrirán la mayor parte de las necesidades. El sector privado debe participar en el debate sobre la financiación  para el desarrollo sostenible, como ya lo hace en el de la financiación relacionada con el clima.

Por otra parte, el financiamiento para el desarrollo no puede considerarse únicamente en el contexto de “tiempos estables”: un mundo inseguro e imprevisible ahora se considera normal. En la conferencia de Addis Abeba también debería examinarse la mejor forma de gestionar el riesgo. Además, es importante la coherencia y complementariedad entre el financiamiento para el desarrollo sostenible y la acción sobre el cambio climático.

Los Estados Miembros están celebrando ahora negociaciones oficiales sobre el resultado de la Cumbre Especial sobre el Desarrollo Sostenible que se celebrará en septiembre próximo. La propuesta del Grupo de Trabajo de Composición Abierta sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible; las observaciones aportadas en las consultas mundiales facilitadas por las Naciones Unidas; y las ideas propuestas por el Grupo de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas y otros procesos han sentado las bases de una agenda mundial sobre el desarrollo de considerable legitimidad, compromiso y alcance.

El Informe de síntesis del Secretario General, El camino hacia la dignidad para 2030, propone seis “elementos esenciales” para obtener resultados que fortalezcan y comuniquen los compromisos básicos de la agenda post-2015. También describe una estructura para la vigilancia y rendición de cuentas y sugiere un examen técnico de las metas de los ODS propuestos para garantizar la claridad y la mensurabilidad.  

En última instancia, el éxito de la agenda para el desarrollo post-2015 no puede separarse de las iniciativas mundiales para abordar el cambio climático.

El Llamado de Lima para la Acción Climática convenido en diciembre ha sentado las bases para un acuerdo mundial sobre cambio climático que ha de firmarse en París. Es esencial que los países formulen compromisos nacionales ambiciosos y que siga avanzándose en la capitalización del Fondo Verde para el Clima.

En su calidad de mayor ejecutor de proyectos relativos al cambio climático del sistema de las Naciones Unidas, con una cartera de proyectos por  valor de US$ 1.300 millones en más de 140 países, el PNUD seguirá respaldando las iniciativas de los países en desarrollo encaminadas a abordar el cambio climático de maneras prácticas y aprovechando su experiencia al respecto para contribuir de todas las formas posibles a obtener resultados positivos en París.

En general, el PNUD está en condiciones de prestar apoyo a los países en que ejecutan programas con el fin de cumplir las agendas mundiales que, se prevé, se acordarán en 2015. Gracias a nuestros conocimientos especializados y experiencia relativos a la reducción de la pobreza, la aplicación de los ODM, la gobernanza y la prevención de crisis y recuperación, además de nuestras redes de conocimientos y nuestra función coordinadora en el GNUD, estamos especialmente bien preparados para ayudar a los países a poner en práctica soluciones integradas para el desarrollo sostenible necesarias para alcanzar los ODS.

Importancia asignada a la aplicación del Plan Estratégico del PNUD

2015 es el segundo año del actual Plan Estratégico del PNUD. El año pasado se pusieron en práctica muchos de los cambios necesarios para que nuestra organización pudiera aplicar el nuevo Plan.  

En la sede y las oficinas centrales y regionales hemos eliminado compartimentos estancos y reasignando al personal a centros regionales y mundiales. La mayoría de los cambios resultantes de nuestro examen estructural se han puesto en práctica.

Los cambios de la estructura han estado acompañados de la incorporación de nuevos comportamientos, procesos institucionales y desarrollo. El cambio de cultura necesario se facilitará mediante un nuevo marco interno integral de rendición de cuentas, compatible con el marco de rendición de cuentas del PNUD aprobado por la Junta. Esto permitirá que todos los miembros de la organización sepan quiénes son responsables de los procesos, reduciendo así la duplicación y aumentando la eficiencia.

Se ha solicitado a todas las oficinas en los países, las direcciones regionales, la Dirección de Políticas y de Apoyo de Programas y la Dependencia de Respuesta a las Crisis que examinen sus programas y los ajusten al nuevo Plan Estratégico. Se ha capacitado al personal del 75% de las oficinas en los países en la aplicación de ese ajuste y se formará al personal de las oficinas restantes antes de que finalice el primer trimestre de 2015.  

Se ha realizado una labor analítica, no mecánica. Las oficinas han examinado la orientación, la concepción y la gestión de sus programas y proyectos, y luego los han ajustado, por lo cual su contribución es medible y compatible con las necesidades de los países y el Plan Estratégico. El año pasado se realizaron grandes esfuerzos por sentar bases más firmes para realizar el seguimiento de nuestro desempeño respecto del Plan Estratégico. Las cinco direcciones regionales, la Dirección de Políticas y de Apoyo de Programas, la Dependencia de Respuesta a las Crisis y la Dirección de Gestión trabajan juntas para prestar una mejor asistencia en todos las esferas, de la respuesta a las crisis a la recuperación temprana y el asesoramiento sobre programación de más largo plazo y el apoyo a los países.   

Estas iniciativas, junto con el fortalecimiento de los procesos de garantía de la calidad, incluidas nuestras normas sociales y ambientales, producirán mejoras demostrables en los resultados que contribuimos a obtener y sobre los que informamos.  

Asimismo, hemos ajustado nuestros instrumentos internos de planificación, comenzando por el plan anual de actividades, en apoyo de la aplicación del Plan Estratégico. Creemos que estos planes anuales constituyen una innovación dentro del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. Se ajustarán a las que llamamos “vías críticas” que nos ayudarán a ordenar y gestionar nuestra labor a fin de cumplir nuestros compromisos contraídos en virtud del Plan Estratégico.

Durante este período de sesiones, presentaremos una nueva estrategia de movilización de recursos, que nos ayudará a cumplir nuestro mandato.

Sus objetivos principales son:

1.    Movilizar una masa crítica de recursos para proteger nuestros ingresos básicos e invertir su tendencia a la baja, y aumentar la proporción de nuestra financiación sujeta solo a condiciones mínimas. Los recursos básicos siguen siendo decisivos para nuestra capacidad de funcionar estratégicamente, dar prioridad al apoyo a los países que más lo necesitan, asegurar una programación de calidad, promover la coherencia por medio del Sistema de Coordinadores Residentes y responder a las crisis y a las nuevas necesidades y oportunidades.

Actualmente el PNUD tiene 55 donantes que contribuyen a los recursos básicos. Estamos emprendiendo una campaña, denominada “Recursos básicos: 100”, con el fin de conseguir 100 donantes para los recursos básicos antes de 2017. Solicitamos a la Junta que nos ayude a alcanzar esta meta.

Es importante reconocer que los países contribuyen a nuestra base de financiación no solo aportando a los recursos básicos, sino también de otras formas, como acogiendo centros de políticas, apoyando el pago de alquileres, colaborando con nosotros en lo que respecta a la cooperación Sur-Sur y triangular, y prestando asistencia a las oficinas en los países para la contribución de los gobiernos a sufragar los gastos locales de las oficinas (GLOC) y participar en los gastos. Estamos trabajando para dar mayor difusión pública al panorama consolidado de todas estas contribuciones.

2.     Adoptar un enfoque más coordinado de la movilización de recursos no básicos para actividades de políticas y programas a fin de asegurar la coherencia plena entre estas iniciativas a nivel de los países y los objetivos institucionales generales contenidos en el Plan Estratégico.

3.    Diversificar nuestra base de recursos, no solo obteniendo financiación de un grupo más amplio de gobiernos, sino también de otras fuentes, por ejemplo, mediante el programa digital piloto de recaudación de fondos de particulares y la actualización de nuestras estrategias para atraer la participación del sector privado y fundaciones. Otros organismos del sistema de las Naciones Unidas están más adelantados que el PNUD en lo que respecta a la ampliación de la base de financiación de estas formas.

El éxito de nuestra movilización de recursos guarda relación directa con nuestra capacidad para mejorar los resultados, el desempeño institucional, la transparencia y la rendición de cuentas.

Cabe destacar que el PNUD reconoce el valor de los recursos que los asociados aportan y respeta las diferentes formas de contribuir a nuestra labor. Agradezco a todos los socios que contribuyen  a la base de recursos de la organización. El PNUD espera con interés seguir trabajando con los Estados Miembros en la estrategia de movilización de recursos, entre otras cosas sobre propuestas encaminadas a aumentar las contribuciones a los recursos básicos y por medio de un diálogo estructurado para garantizar que contemos con los recursos que necesitamos para aplicar con éxito el Plan Estratégico.

Promoción activa de la cooperación Sur-Sur y triangular

De conformidad con lo dispuesto en el Plan Estratégico, el PNUD está empeñado en impulsar la cooperación Sur-Sur y triangular, por ser esta una manera fundamental de cumplir el mandato de la organización. Consideramos que se trata de un instrumento sumamente importante para adelantar el desarrollo humano y sostenible.

El hecho de que el PNUD sirva de sede de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, cuya función consideramos muy valiosa, ilustra claramente este compromiso. De conformidad con los resultados del período de sesiones del Comité de Alto Nivel sobre la Cooperación Sur-Sur, celebrado en mayo de 2014, seguimos aplicando medidas destinadas a fortalecer la Oficina. Conforme a la decisión de la Junta sobre el presupuesto integrado, adoptada en 2013, seguimos protegiendo de reducciones o recortes de los recursos básicos a la financiación de los recursos para programas asignada a la Oficina. Hemos respaldado al establecimiento de un mecanismo interinstitucional para la coordinación del apoyo de los organismos de las Naciones Unidas al Equipo de Tareas sobre la Cooperación Sur-Sur del Grupo de Trabajo sobre Desarrollo Sostenible del GNUD.

Los programas mundiales y regionales del PNUD han asignado prioridad al apoyo de la cooperación Sur-Sur y triangular, que se ha integrado cabalmente en las directrices de los documentos de programas por países del PNUD y hemos revisado nuestras modalidades de proyectos para tener mayor flexibilidad en la promoción de dicha programación.

Al ampliar nuestro apoyo a la cooperación Sur-Sur y triangular, observamos una demanda creciente y un respaldo entusiasta de todos nuestros asociados. En respuesta a ello, estamos elaborando una estrategia institucional integral sobre esta cooperación que tiene por objeto seguir fomentando estas iniciativas.

Participación del PNUD en el apoyo presupuestario directo

En respuesta a la decisión 2013/3 de la Junta Ejecutiva, en esta sesión presentaremos el informe sobre apoyo presupuestario directo. Abarca el período piloto extendido 2008-2014 y se basa en las experiencias del PNUD en Burkina Faso y Nepal.

Aunque el apoyo presupuestario directo no es parte del mandato básico del PNUD, reconocemos que es un importante instrumento para el financiamiento del desarrollo, que incluye elementos de implicación nacional, transparencia y armonización. Estos atributos surgen de su aprovechamiento de los sistemas nacionales de financiamiento público para los desembolsos, tras una cuidadosa evaluación por el PNUD de la capacidad y los controles internos, y la selección nacional de los sectores prioritarios que recibirán esta financiación.

Como explica el documento que tiene la Junta ante sí, si bien solo se ha pedido a dos oficinas del PNUD en los países que presten apoyo presupuestario directo mediante financiamiento sectorial, creemos que es una opción normativa importante que deberíamos tener a nuestra disposición para responder a la demanda de los países, con sujeción a las salvaguardias de los riegos acordadas. Por consiguiente, pedimos a la Junta que considere la posibilidad de continuar la política del PNUD sobre participación en el apoyo presupuestario directo, sobre la base de la experiencia adquirida en el proyecto piloto.  

Compromiso inquebrantable con la rendición de cuentas y la transparencia

Como sabe bien la Junta, el PNUD está firmemente comprometido con la transparencia y la rendición de cuentas.

Por consiguiente, nos sentimos profundamente complacidos por que el PNUD haya figurado como la organización de asistencia más transparente del mundo en el índice de transparencia de la ayuda de 2014, que destacó un “encomiable desempeño” de nuestro compromiso con la transparencia. Seguiremos esforzándonos por cumplir aún mejor este compromiso, sobre la base de las recomendaciones fundamentales de Publish What You Fund al PNUD: mejorar la información sobre proyectos, incluidos licitaciones, contratos y evaluaciones; complementar nuestra política de divulgación de información con un proceso independiente de apelación; y continuar con las actividades de promoción y sensibilización en relación con la transparencia y los datos abiertos.  
 
La divulgación pública por el PNUD de sus informes de auditoría interna también demuestra que muestra labor está sujeta a un escrutinio riguroso e independiente.

Al 23 de enero de 2015, el PNUD había hecho públicos 298 informes de auditoría interna. Desde enero de 2013, se han registrado más de 6.500 visitas al sitio web en que se publican los informes.

De conformidad con nuestro compromiso con la rendición de cuentas y para garantizar un nivel de seguridad adicional respecto de los fondos que se nos asignan, se ha iniciado un proceso de investigaciones dinámicas. Se han instituido reuniones de información periódicas con las oficinas regionales sobre los riesgos identificados. Se han establecido siete nuevos puestos de investigación para fortalecer aún más las funciones de investigación.

Asimismo, el PNUD está comprometido plenamente con la realización de evaluaciones enérgicas e independientes que nos ayuden a mejorar el desempeño y gestionar para la obtención de resultados. Nuestras evaluaciones deben basarse firmemente en las mejores prácticas de las organizaciones de desarrollo y ser compatible con estas.

La importancia de una ejecución conjunta para obtener resultados

El PNUD presta suma atención a sus responsabilidades y su función de liderazgo en el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.     

En los próximos dos años, el GNUD se centrará principalmente en la prestación de un apoyo más coherente, eficaz y eficiente a los países en que se ejecutan programas a medida que hacen la transición de los ODM a la agenda de los ODS. La programación y las actividades de promoción pública del PNUD se centrarán en la incorporación de los ODS en la planificación del desarrollo, acelerando el logro de objetivos y metas con efectos multiplicadores y suministrando apoyo basado en datos empíricos para medir el progreso y evaluar el impacto en el desarrollo.    

En el mundo post-2015, la pertinencia de las Naciones Unidas para el desarrollo, la capacidad para lograr resultados, la eficacia en función de los costos y el alcance y la presencia dependerán en gran medida de nuestra capacidad para que el sistema trabaje en conjunto para obtener resultados como equipo.

Dentro del GNUD estamos mejorando nuestra forma de planificar, diseñar, vigilar y ejecutar en conjunto. La experiencia adquirida en la iniciativa piloto Unidos en la Acción y los países que la adoptaron por iniciativa propia han informado de la elaboración de nuevos procedimientos operativos estándar para la ejecución conjunta. Estos fueron acordados por todas las entidades del GNUD y han recibido el apoyo del Secretario General como la forma de trabajar a partir de ahora. Desde el período de sesiones de la Junta de septiembre, todos los responsables del GNUD han firmado una carta conjunta dirigida a las oficinas de las Naciones Unidas en los países que hace hincapié en la importancia de poner en práctica esos procedimientos operativos estándar.

La finalidad de los nuevos procedimientos es asegurar que juntos ayudemos a lograr resultados para las personas y los países a los que prestamos servicios. Los procedimientos ofrecen orientación esencial sobre la elaboración y aplicación de los Marcos de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD), 80 de los cuales se prevé finalizar en 2015 y 2016, y obtener resultados que puedan evaluarse y divulgarse. Los procedimientos operativos estándar son flexibles y pueden adaptarse a todos los contextos nacionales y de equipos de las Naciones Unidas en los países. Son la nueva forma en que deben trabajar todos estos equipos.

Otro de los hitos de 2014 fue establecer una base de financiamiento segura y previsible del sistema de coordinadores residentes por medio de la participación de todo el sistema en la financiación de los gastos. Los Estados Miembros están vigilando estrechamente la ejecución de este mecanismo de participación en los gastos y esperan que todo el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo participe en este.

Por último, quisiera agradecer a los países que prestaron apoyo financiero al Fondo Unidos para Obtener Resultados el año pasado. Los recursos del Fondo han sido muy útiles para el apoyo conjunto de las Naciones Unidas a los países.  

Conclusión

Como he destacado en mi alocución, 2015 es un año importante en cuanto a la agenda mundial para el desarrollo, el PNUD y todo el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Todos tenemos la responsabilidad de aprovechar al máximo esta oportunidad única que se presenta este año y los importantes procesos relacionados con el desarrollo que tendrán lugar.

El PNUD está plenamente comprometido con el cumplimiento de su mandato a fin de que 2015 se constituya en el punto de partida de iniciativas ampliadas para fomentar el desarrollo humano, sostenible y resiliente de todos los países y personas. Esperamos con interés trabajar con la Junta con esa finalidad; les agradezco nuevamente su apoyo a nuestra labor.

 

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe