Helen Clark: primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD

27 ene 2014

Alocución de Helen Clark, Administradora del PNUD, ante el primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD, 2014
Naciones Unidas, Nueva York, 27 de enero de  2014 a las 10.00 horas

Sr. Presidente,
Miembros de la Junta Ejecutiva,
Colegas y amigos:

Doy la bienvenida a todos al primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD de 2014 y les deseo un feliz año nuevo.  

Ante todo, deseo felicitar al Excelentísimo Sr. Peter Thomson, Representante Permanente de Fiji ante las Naciones Unidas, por su elección como Presidente de la Junta Ejecutiva del PNUD, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y la Oficina de Servicios para Proyectos (UNOPS).

Felicito también a los Vicepresidentes elegidos, para el Grupo de los Estados de África, el Excelentísimo Sr. Tuvako Nathaniel Manongi, Embajador, Representante Permanente de la República Unida de Tanzanía ante las Naciones Unidas; para el Grupo de los Estados de Europa Oriental, el Sr. Boyan Belev, Representante Permanente Adjunto  de Bulgaria; para el Grupo de los Estados de Europa Occidental y otros Estados, el Sr. Vincent Herlihy, Primer Secretario de la Misión Permanente de Irlanda; y para el Grupo de los Estados de América Latina y el Caribe, el Sr. Jonathan Viera, Tercer Secretario de la Misión Permanente del Ecuador.

Deseo asimismo expresar mi sincero agradecimiento al Excelentísimo Sr. Roble Olhaye, Representante Permanente de Djibouti y Presidente saliente de la Junta Ejecutiva, por sus dedicados servicios al PNUD durante el año transcurrido.

Además, quiero dar las gracias a los Vicepresidentes del año pasado por su apoyo: el Sr. Eduardo Porretti, Ministro de la Misión Permanente de la Argentina; el Sr. Boyan Belev, Representante Permanente Adjunto de Bulgaria; el Sr. Andy Rachmianto, Ministro Consejero de la Misión Permanente de Indonesia; y la Sra. Merete Dyrud, Consejera de la Misión Permanente de Noruega.

El año 2014 es el primero en que se ejecuta el nuevo Plan estratégico del PNUD, que sienta las bases para que este se convierta en una organización aun más centrada, orientada a los resultados, eficaz y eficiente. Estoy muy agradecida con la Junta por el firme compromiso demostrado con la elaboración del Plan. Puedo asegurarles que haremos todo lo posible para cumplir sus expectativas con miras a una ejecución satisfactoria.

Tanto en nuestra sede de Nueva York como en nuestros centros regionales de servicios  estamos empeñados en el logro de cambios estructurales para garantizar que el PNUD se ajuste a sus propósitos, cumpla lo dispuesto en el Plan estratégico y aproveche al máximo los recursos que se nos han encomendado. En última instancia lo que interesa es la prestación de servicios y los efectos en el desarrollo a nivel de los países, y nuestra capacidad de aportar una contribución importante al diálogo mundial sobre el desarrollo. Estos cambios, así como todas las demás iniciativas que se han emprendido por conducto del programa de cambio institucional, destinadas a mejorar la eficacia y eficiencia de las oficinas en los países, respaldarán esos objetivos.

Así pues, seguimos trabajando para volver a agrupar las funciones de las oficinas en los países cuando ello tiene sentido y para fortalecer esas funciones con un mayor apoyo de los centros regionales y la sede. También estamos trabajando para mejorar la capacidad de las oficinas en los países para la formulación, el seguimiento y la evaluación de programas. En mi alocución he de referirme a la forma en que la programación a nivel de los países se ajusta al Plan estratégico.

Este año también será fundamental el apoyo que prestamos a la formulación de la agenda para el desarrollo después de 2015 y la organización de la cumbre sobre el cambio climático del Secretario General que se celebrará en septiembre.

En mi alocución de hoy he de formular observaciones sobre estos procesos mundiales, la ejecución del Plan estratégico y el cambio institucional, nuestro compromiso con la transparencia y cuestiones relativas a la coordinación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Respuestas del PNUD a las crisis actuales

Permítanme ante todo referirme al papel del PNUD en relación con la respuesta a las crisis actuales en Sudán del Sur, la República Centroafricana y la República Árabe Siria, y el enorme desastre causado por el tifón Yolanda en Filipinas.

El conflicto que se está librando en la República Árabe Siria y los preocupantes acontecimientos recientes en Sudán del Sur y la República Centroafricana demuestran cuan devastador es el conflicto violento para el desarrollo.

En Sudán del Sur cientos de miles de personas ha resultado afectadas, muchas de ellas han debido huir para salvar la vida, muchas han perdido la vida, y se han denunciado muchas violaciones de derechos humanos. Cabe esperar que el acuerdo de alto el fuego  firmado recientemente en Addis Abeba ponga fin a la lucha y prepare el terreno para la cicatrización de las heridas, la reconciliación y la recuperación.

A tal fin desde hace un tiempo el PNUD ha prestado apoyo a la Comisión de Paz y Reconciliación de Sudán del Sur en sus esfuerzos por promover el diálogo y la paz, en particular a nivel de la comunidad. Creemos que la construcción del Estado debe llevarse a cabo junto con la consolidación de la paz y que debe prestarse el debido apoyo en los niveles local y de la comunidad, no solo para la prestación de servicios locales, sino también para el diálogo entre distintos grupos, que puede facilitar la paz y el desarrollo duraderos.  Ahora debe hacerse mucho más para reparar las graves fracturas en el país.

En la República Centroafricana se requiere una cesación total del conflicto para responder a las enormes necesidades humanitarias causadas por la crisis y para comenzar la larga travesía hacia un futuro mejor para su pueblo. También en este caso la cicatrización de las heridas, la reconciliación y la recuperación son muy necesarias para las comunidades y el país destruidos por la violencia. La elección reciente de un nuevo Presidente provisional por el Consejo Nacional de Transición constituye una oportunidad de avanzar hacia una transición plena a un gobierno constitucional, el establecimiento del estado de derecho y el desarrollo. El PNUD ha consolidado significativamente su capacidad programática y operacional en el país por medio de despliegues del proyecto de aumento de la capacidad en materia de protección (iniciativa SURGE), que nos ha permitido aumentar el apoyo a las iniciativas humanitarias y tender un puente para la recuperación temprana, especialmente en los ámbitos de protección de la comunidad y la creación de la cohesión social.

Las crisis en Sudán del Sur y la República Centroafricana han exigido una respuesta humanitaria firme de las Naciones Unidas y otros asociados. El PNUD seguirá trabajando de conformidad con su mandato en apoyo de la recuperación lo más temprana posible, abordando las necesidades inmediatas después de los conflictos, ayudando a crear una mayor resiliencia, fomentando la cohesión social y promoviendo la paz y la estabilidad de largo plazo necesarias para el desarrollo sostenido.  

En relación con la República Árabe Siria, las dimensiones humanitarias de la crisis se han reconocido desde el principio, pero ahora hay un reconocimiento generalizado de que también se trata de una crisis del desarrollo, que afecta tanto al país como a sus vecinos. Los países que sufrieron los efectos de la crisis expresaron claramente este mensaje en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Promesas de Contribuciones para las Actividades de Desarrollo Kuwait II celebrada el 15 de enero. Se estima que la República Árabe Siria ha perdido 35 años de desarrollo humano a causa del conflicto y más de la mitad de la población (12,6 millones de personas) ahora viven en la pobreza, y 4,4 millones viven en la pobreza extrema. Los países vecinos han acogido a más de 2,3 millones de refugiados, lo que impone un esfuerzo considerable para sus servicios básicos, su infraestructura, su economía y sus sociedades.

El PNUD sigue un enfoque de aumento de la resiliencia en su respuesta a la crisis,  centrándose en las necesidades inmediatas de subsistencia y las iniciativas de recuperación de las comunidades afectadas, con especial atención a los grupos vulnerables. Lo estamos haciendo mediante planes de estabilización y mecanismos de coordinación encabezados por el país con asociados locales. Hemos incrementado nuestra presencia, liderazgo y capacidad en la subregión fortaleciendo las oficinas en los países y estableciendo un mecanismo subregional especial en Ammán. Me alienta el nivel de apoyo de los asociados a esta labor fundamental.

Deseo destacar que donde quiera que haya conflictos, el personal del PNUD corre riesgos de seguridad importantes. La seguridad de nuestro personal reviste importancia suprema para nosotros y tomaremos todas las medidas posibles para garantizarla.

En noviembre el tifón Yolanda causó daños masivos en Filipinas. Perdieron la vida unas 6.200 personas, 4,1 millones quedaron desplazadas, y se destruyeron casi 1,1 millones de hogares.

El PNUD puso en marcha rápidamente su respuesta de emergencia, en forma coordinada con el Gobierno y otros organismos análogos, movilizando a muchos miles de trabajadores afectados por el tifón para la remoción de escombros y la recuperación. El objetivo es asignar empleos de corta duración a unas 160.000 personas en los próximos 12 meses. También hemos prestado apoyo a la preparación de una evaluación de las necesidades con posterioridad al desastre, entre otras cosas por medio de un intercambio de experiencias de alto nivel Sur-Sur entre Indonesia y Filipinas.

Hemos formulado un programa de tres años de 65 millones de dólares de los Estados Unidos centrado en la creación de resiliencia en Filipinas. Agradecemos las contribuciones del Japón, la Federación de Rusia, el Ecuador y Kuwait en respuesta al llamamiento del PNUD en relación con el tifón, y hacemos votos por que otros asociados internacionales sigan su ejemplo.

Aunque las crisis en los cuatro países mencionados son básicamente diferentes en cuanto a su naturaleza, escala y contexto, en todos se ha retrasado el desarrollo a causa de ellas. El mandato del PNUD de prestar apoyo a los países para la consolidación de la paz, la justicia y la resiliencia es fundamental, ahora y en el futuro.

Agenda para el desarrollo después de 2015

El documento final del acto especial de seguimiento de la labor realizada para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), a nivel de dirigentes, celebrado en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre último fue importante en razón del énfasis asignado a la aceleración del logro de los ODM y de la necesidad de formular el contenido de una agenda para el desarrollo después de 2015. Reconoció los vínculos entre la erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo sostenible y resolvió que la nueva agenda también debería “promover la paz y la seguridad, la gobernanza democrática, el estado de derecho, la igualdad de género y los derechos humanos para todos”.

El PNUD y todo el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD) están empeñados en prestar apoyo a los Estados Miembros que se están esforzando por formular los detalles de la nueva agenda, aportando nuestros conocimientos especializados en la teoría y la práctica del desarrollo, e incluyendo las perspectivas de los pueblos del mundo en los debates.

Unos dos millones de personas de más de 190 países han compartido sus prioridades para una nueva agenda por medio de consultas nacionales y temáticas y de una clasificación de prioridades en línea y fuera de línea a través de la encuesta de MY World. Entiendo que los comentarios han sido bien recibidos por el Grupo de trabajo de composición abierta sobre los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y el Grupo de expertos sobre métodos de financiación innovadores para promover el desarrollo sostenible.

El Secretario General participó en la presentación del informe Un millón de voces: el mundo que queremos en septiembre. Fue muy alentador ver que en el documento final del acto especial de seguimiento de la labor realizada para lograr los ODM se afirma que “[e]n nuestras deliberaciones se han tenido en cuenta las voces de personas de todo el mundo y las preocupaciones y prioridades que han transmitido”.

El apoyo del PNUD a la aceleración de los ODM continúa. Más de 50 países están utilizando ahora el marco para acelerar el logro de los ODM y sus metas que no están bien encaminados. Se aprecia considerablemente el apoyo del Banco Mundial a esta labor.

Nuestro informe reciente Accelerating Progress, Sustaining Results refleja la experiencia adquirida de las iniciativas de aceleración del logro de los ODM que deberían tenerse en cuenta en la elaboración y ejecución de la agenda para el desarrollo después de 2015 y los objetivos y metas de desarrollo sostenible. El informe está a disposición de los presentes a la salida de la sala.     

Cumbre sobre el cambio climático del Secretario General de 2014

Las negociaciones sobre la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que también tienen por objeto alcanzar un acuerdo a fines de 2015, tienen lugar al mismo que las deliberaciones sobre la agenda para el desarrollo después de 2015 y los objetivos de desarrollo sostenible.

El PNUD está prestando su apoyo pleno a la cumbre sobre el cambio climático organizada por el Secretario General para septiembre de este año. El objetivo es que los gobiernos y otros interesados indiquen qué nuevas medidas audaces están dispuestos a tomar para evitar que las temperaturas mundiales suban más de 2ºC y prestar apoyo para la adaptación a las considerables perturbaciones climatológicas que ya se están experimentando.

El PNUD y la  Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sus asociados del Programa de colaboración de las Naciones Unidas para reducir las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal (ONU–REDD), junto con el Banco Mundial, se están centrando especialmente en los resultados concretos de la cumbre sobre la agenda ONU–REDD+ para frenar la deforestación y la degradación forestal.

Avanzar en la ejecución del Plan estratégico

La tarea que he estado describiendo en relación con la respuesta a las crisis y con la formulación y ejecución de programas mundiales importantes se ajusta en gran medida a nuestro nuevo Plan estratégico. Además, contamos con varias iniciativas destinadas a integrar el Plan sistemática y sustantivamente en nuestra tarea.  

Algunos ejemplos de ello son:

•    Para garantizar que podamos alcanzar los objetivos del Plan, los programas mundiales y regionales que se presentan a la Junta en este período de sesiones se han concebido especialmente para complementarse entre sí. La compatibilidad entre estos programas, si bien no es perfecta, es mucho mayor que en el pasado, y supervisaremos estrechamente su ejecución a este respecto. Ambos grupos de programas abordan una serie de cuestiones básicas comunes y, en conjunto, contribuyen a dotar al PNUD de una masa crítica de programas en los planos nacional, regional y mundial en los ámbitos de actividad que recaen en su mandato. Esto crea una reserva mundial de conocimientos y experiencias que podemos aprovechar para impulsar la transformación para el desarrollo y que puede compartirse mediante la cooperación  Sur-Sur y triangular.

•    Respetando las prioridades nacionales y los acuerdos a nivel local, los programas nacionales se están ajustando al Plan estratégico más sistemáticamente que en el pasado. Este proceso proseguirá durante todo 2014 y, de ser necesario, en 2015. Como preparación para ello, todas las oficinas en los países han respondido a una encuesta que nos permitirá definir la escala de nuestra labor y las cuestiones concretas de las que deberemos ocuparnos. Muchas oficinas en los países informan de que consideran que hay buenas oportunidades para crear programas y asociaciones más fuertes a medida que se ajustan al Plan estratégico.

•    Los marcos estratégicos del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC) y de los Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) se están elaborando sobre la base del Plan estratégico. El PNUD ha estado trabajando con el FNUDC y los VNU para determinar en qué ámbitos un aumento de la colaboración ayudaría a lograr nuestros objetivos compartidos. El PNUD también ha aportado contribuciones sustantivas a la elaboración general de los marcos estratégicos de estos dos programas asociados. Estos esfuerzos significan que colectivamente estamos en una posición más firme que en el pasado para ayudar a los países en que ejecutamos programas a obtener resultados mejores.

El trabajo con los VNU ya ha dado buenos resultados. Hemos acordado los principios que guiarán nuestra colaboración y las prioridades programáticas comunes es esferas importantes de interés mutuo. Nos hemos comprometido a invertir conjuntamente en iniciativas prometedoras. Hemos acordado formas de continuar nuestro diálogo estratégico para orientar nuestra labor conjunta durante el período del Plan estratégico. Confiamos en que nuestro mayor grado de interacción producirá buenos resultados. Esta manera de trabajar supone una gran mejora respecto de la práctica anterior.

•    De conformidad con el Plan estratégico, seguiremos incrementando la promoción de la cooperación Sur-Sur y triangular.

Los dos puntos de ingreso principales son la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, que depende del PNUD, y nuestro amplio alcance a nivel de países y de programas. Este último nos permitirá proveer un brazo operativo a la cooperación Sur-Sur que también sea accesible al sistema más amplio de las Naciones Unidas para el desarrollo, como prevé el nuevo Plan estratégico. Estos dos puntos de ingreso se complementan y respaldan entre sí.

Esta semana la Junta Ejecutiva está debatiendo el nuevo marco estratégico de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur. Tiene por objeto fortalecer la capacidad de la Oficina para cumplir sus funciones normativas y de coordinación. La Oficina ha desempeñado un papel importante en lo que se refiere a reunir a todo el sistema de las Naciones Unidas en apoyo de la cooperación Sur-Sur, y seguirá haciéndolo. Su función estratégica en materia de formulación de políticas y coherencia a este respecto, tanto a nivel mundial como de todo el sistema, es ampliamente reconocida por los organismos de las Naciones Unidas y los Estados Miembros.

El PNUD está emprendiendo un examen amplio de sus propias experiencias hasta la fecha en programas de cooperación Sur-Sur y triangular, desarrollando el nuevo enfoque que se bosqueja en el Plan estratégico e identificando oportunidades prácticas para que incrementemos nuestra colaboración. Esta labor servirá de base a una nueva estrategia institucional sobre cooperación Sur-Sur y triangular. El objetivo es realizar progresos tangibles en la provisión del anticipado brazo operativo mundial para la cooperación Sur-Sur y triangular. A este respecto, acogemos con satisfacción el interés y la colaboración de países donantes y de países en que ejecutamos programas. Ello es esencial a medida que aceleramos y ampliamos nuestra labor en esta importante esfera.

•    En apoyo de la ejecución del plan estratégico, hemos puesto en marcha un cambio estructural importante en la sede y en los centros regionales de servicios. El resultado garantizará una utilización más eficaz de los recursos y permitirá la asignación de una mayor proporción de los gastos del PNUD a la ejecución de programas por las oficinas en los países y mejor apoyo a ello de la sede y los centros regionales de servicios. Entiendo que recientemente se informó a la Junta sobre el programa de cambio.  
 
Desde que anuncié la orientación de estos cambios en octubre, todas las oficinas del PNUD han estado planificando su futura aplicación. La Administradora Asociada Rebeca Grynspan preside un grupo de gobernanza que supervisa este proceso para que los cambios realizados respalden la ejecución del Plan estratégico, que la ejecución sea coherente en toda la organización y que el proceso tenga integridad y justicia. Se ha creado un equipo central de ejecución, encabezado por los jefes de oficinas, para apoyar y coordinar la ejecución. También se ha establecido un comité de enlace con el Consejo del personal sobre los cambios estructurales, que se reúne periódicamente para analizar las cuestiones de ejecución, en particular sus efectos en el personal.  

Nuestro calendario incluye la realización de cambios importantes este año, entre otras cosas asignar mayor peso a nuestros centros regionales, en lugar de centrarnos en Nueva York, y consideramos que el tercer trimestre es el momento oportuno de hacerlo. Este proceso continuará en 2015.  

Reconozco que es un momento difícil para el personal y haremos todo lo posible para reducir al mínimo el estrés causado por el cambio estructural. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar que el ritmo y la secuencia de la aplicación de los cambios estructurales no socave nuestra capacidad de ejecutar el Plan estratégico y de prestar nuestros servicios a los países en los que ejecutamos programas. No obstante, es imperativo que el programa de cambio avance rápidamente.

Transparencia y rendición de cuentas

La organización no gubernamental Publish What You Fund ha clasificado al PNUD en el primer lugar entre las organizaciones multilaterales en materia de compromiso con la transparencia. Estamos publicando más información que nunca sobre nuestros proyectos en nuestro portal de transparencia open.undp.org. Esto, junto con la adopción de las Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público (IPSAS), nos ha ayudado a presentar informes financieros más completos y precisos.

El PNUD es miembro fundador de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda y asumió la función de codirigirla el cuarto trimestre del año pasado. Esta semana, en Montreal, con el generoso apoyo del Gobierno del Canadá, la Iniciativa está celebrando su reunión técnica anual para  ampliar su norma mundial de transparencia de la ayuda. El PNUD propone una “extensión para las Naciones Unidas” de la norma para que el sistema de las Naciones Unidas presente informes de manera eficiente y comparable.

La divulgación pública de nuestros informes de auditoría interna demuestra que toda la labor del PNUD está sujeta a un examen riguroso e independiente. Si surgen deficiencias, la administración toma medidas. Hasta la fecha, en total se han divulgado 133 informes de auditoría interna.

En este período de sesiones, la Junta tendrá la oportunidad de examinar el informe del PNUD sobre el estado de la aplicación de las recomendaciones de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas correspondientes al año finalizado en 2012. El informe de auditoría completo se ha publicado en el sitio web de la Junta y en el sitio web público del PNUD.

Como mencioné durante el período de sesiones de la Junta de junio, la Junta de Auditores de las Naciones Unidas emitió una opinión sin reservas en relación con el primer año de aplicación de las IPSAS por la organización. El PNUD no da por sentado este logro y trabaja arduamente para resolver las prioridades de gestión señaladas en la auditoría. Agradezco a la Junta de Auditores, el Comité Asesor de Auditoría Independiente y la Junta Ejecutiva su participación constructiva en relación con estas cuestiones, así como al personal del PNUD de todo el mundo que ha trabajado incansablemente para mantener niveles elevados de calidad en cuestiones de auditoría y otros asuntos conexos de gestión fiduciaria.

Impulsar la reforma de las Naciones Unidas

El PNUD está comprometido con la aplicación de la resolución relativa al examen cuadrienal amplio de la política de 2012. Los miembros del GNUD y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas han desarrollado un marco de vigilancia para hacer el seguimiento del progreso correspondiente. El marco asegura la adopción de un enfoque amplio, racionalizado y basado en datos empíricos que sea compatible con los planes estratégicos de los fondos y programas. Junto con el UNFPA y la UNOPS, hemos presentado a la Junta Ejecutiva una guía para adoptar medidas relativas al examen cuadrienal amplio de la política, que requerirá la participación de la Junta en el trabajo común hacia la aplicación plena.

Entre los adelantos de la reforma de las Naciones Unidas figuran los siguientes:

-    Se han acordado nuevos procedimientos operativos estándar para los países que desean adoptar la iniciativa Unidos en la acción. El GNUD ha publicado orientación para su aplicación a nivel nacional. Se ha elaborado un Plan de acción para la sede, que detalla las esferas prioritarias que han de abordar las oficinas de la sede y los órganos rectores;

-    El nuevo Fondo unidos para obtener resultados comenzará a funcionar plenamente este año. Se centrará en la obtención de resultados asignando fondos sobre la base del desempeño y fortaleciendo la rendición de cuentas. Contribuirá a aumentar la previsibilidad de la financiación de los programas de las Naciones Unidas en los países de la iniciativa Unidos en la acción. Agradecemos especialmente a Noruega, que ya ha hecho una generosa aportación al Fondo; hacemos votos por que otros donantes consideren la posibilidad de seguir su ejemplo;

-    Respecto de la reforma de las operaciones institucionales, estamos empeñados en seguir reduciendo los costos administrativos y de transacción, entre otras cosas, mediante la consolidación de los servicios de apoyo comunes cuando ello sea eficaz en función de los costos. Se han puesto en marcha proyectos piloto sobre centros de servicio institucionales plenamente integrados en el Brasil, Copenhague y Cabo Verde, que tienen un gran potencial de ahorro mediante el aumento de la eficiencia y la reducción de los costos de transacción;

-    Es prioritario seguir mejorando el funcionamiento del sistema de coordinadores residentes, entre otras cosas mediante cursos de inducción que preparen a los coordinadores residentes recientemente nombrados para cumplir sus múltiples funciones;

-    Este mes comenzó la aplicación de la participación en la financiación de los gastos de todo el sistema de coordinadores residentes de aproximadamente el 27% del costo total de este sistema por las entidades que integran el GNUD.

De las 18 entidades que integra el GNUD que se prevé contribuirán al mecanismo de participación en la financiación de los gastos, incluida la Secretaría de las Naciones Unidas, 10 han confirmado su intención de aportar la cantidad completa en 2014; 4 han confirmado que comenzarán aportando una cantidad reducida; y 4, incluida la Secretaría, aún no han confirmado sus contribuciones.

Habida cuenta de que no todas las entidades que integran el GNUD participan en la financiación de los gastos, este año y el siguiente habrá una brecha de financiación. En consecuencia, el GNUD solicita a los Estados Miembros que sigan realizando contribuciones para zanjar esa brecha hasta que la participación en la financiación de los gastos esté funcionando plenamente en 2016.

Conclusión

Este será un año muy activo para el PNUD, pues este comienza a ejecutar el nuevo Plan estratégico y el presupuesto integrado; perfecciona el funcionamiento de la organización; contribuye al diálogo mundial sobre el desarrollo; y responde a las necesidades de los países en que ejecutan programas, centrándose especialmente en los que han sufrido las peores consecuencias de conflictos o desastres naturales.

Damos las gracias a la Junta Ejecutiva por el firme apoyo que sigue prestando a nuestra labor y confiamos en que seguirá colaborando con nosotros durante este año.

Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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