Rebeca Grynspan: Conferencia Magistral en el XVIII Congreso International del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública

29 oct 2013

XVIII CONGRESO INTERNACIONAL DEL CLAD SOBRE LA REFORMA DEL ESTADO Y DE LA ADMINISTRACION PÚBLICA
Montevideo, Uruguay
CONFERENCIA MAGISTRAL A CARGO DE
REBECA GRYNSPAN
Secretaria General Adjunta de la ONU
y Administradora Asociada del PNUD

Reflexión sobre los retos globales,  la gobernabilidad democrática y aportes de América Latina y el Caribe
Es un verdadero privilegio poder dirigirme a todos ustedes en este XVIII (18) Congreso internacional del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo. Agradezco en especial a Daniel Edelman por su tesón y su constante apoyo para que mi presencia en este foro tan importante haya podido darse después de varios intentos previos.
En mi charla quiero compartir con Ustedes una reflexión sobre los cambios tan profundos que está enfrentando el mundo, especialmente lo que hemos llamado el ascenso del Sur, cómo estos cambios afectan la discusión sobre la Agenda de Desarrollo  y la inserción de América Latina en este escenario.
Quiero dejar con ustedes desde el inicio  tres mensajes claves:
•    Se está dando un REEQUILIBRIO GLOBAL por lo que hemos llamado “El ascenso del Sur” donde los países emergentes se han convertido en los motores de crecimiento mundial con creciente influencia política y con un impacto muy significativo en el progreso experimentado en los índices de Desarrollo Humano
•    Lo anterior ha estado aparejado de importantes problemas que repercuten en el Marco Global, regional y nacional y que pueden convertirse en verdaderos obstáculos para el futuro, por lo que esta tendencia positiva será difícil de mantener si no enfrentamos decididamente los nuevos retos ligados a la sostenibilidad ambiental, la equidad, los cambios demográficos y los retos de Gobernabilidad en los tres niveles mencionados. Algo de eso ya estamos viendo con la desaceleración que se está viviendo en los países emergentes.  Esto también muestra la interconexión e interdependencia en el mundo de hoy donde no hay desacople con el ciclo aunque sí con la tendencia de largo plazo.
•    La discusión que se está dando sobre la nueva agenda Global para el Desarrollo Sostenible que sustituirá a los Objetivos de Desarrollo del Milenio después del año 2015 es una oportunidad que no debemos dejar pasar.  

I.    EL ASCENSO DEL SUR
•    Nos encontramos en un punto de inflexión en la historia mundial. Por primera vez en 150 años, en el año 2020,  la producción económica combinada de las tres principales economías del Sur, – Brasil, China e India –,
superará la producción agregada en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA) de  seis de las economías más grandes del Norte a saber, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá (Filmina 1). Y para 2050 esos mismos tres países se predice que sean el doble de la producción de los 6 países del Norte, una vez más, en términos de PPA.
•    Esta transformación se ha dado en el marco de la globalización y de economías más abiertas, con una proporción significativa de este dinamismo impulsada por el comercio internacional y los flujos tecnológicos y de inversión.  
•    Y por eso mismo han surgido NUEVOS PATRONES DE COMERCIO (Filmina 2).  La proporción Sur-Sur del comercio mundial de mercancías, por ejemplo, ha aumentado de menos de ocho por ciento en 1980 a más de veinticinco por ciento en 2011, con un crecimiento particularmente notable en la última década.
•    Pero estos cambios van mucho más allá de lo económico. Ha habido un genuino mejoramiento de los indicadores de desarrollo humano. A través de todos los continentes, las condiciones de vida y las perspectivas de millones de personas han mejorado de manera importante.  De acuerdo a los datos del Banco Mundial ya se alcanzó la meta de reducir a la mitad la pobreza extrema que cayó de 47% en 1990 al 22% en 2010 lo que significa que alrededor de 700 millones de personas salieron de la pobreza extrema.  
•    Sin embargo sabemos que la pobreza extrema se redujo más rápidamente que la pobreza moderada y que la vulnerabilidad de estas poblaciones continúa siendo muy alta, ya que siguen estando muy cerca de la línea de pobreza.  
Más aún, si usáramos un índice de Pobreza Multidimensional y no solo de pobreza por ingreso, la situación sería menos positiva.  De acuerdo a los cálculos del Informe de Desarrollo Humano, 1,56 billones de personas viven en la pobreza multidimensional, un número significativamente mayor de 1,14 billones estimado utilizando el valor de pobreza monetaria de $1,25 al día. Pero aún así el progreso es innegable.
•    Si miramos a América Latina, después de una década de progreso económico y social, América Latina se ha convertido mayoritariamente en una región de países de ingreso medio. Entre 2002 y 2012, 69 millones de personas salieron de la pobreza y en 17 de 18 países estudiados, se redujo la desigualdad de ingresos.  
•    Otro de los cambios más dramáticos de este ascenso del Sur se refiere a la expansión de las clases medias.   Se estima que para el año 2030, más de cuatro quintas partes de la clase media del mundo vivirá en países en desarrollo, definida la clase media como aquellos con ingresos o gastos de $10 a $100 por día.  Obviamente el ingreso promedio de la clase media de los países en desarrollo, sigue siendo mucho más bajo que el ingreso promedio de la clase media de los países desarrollados,
pero no hay duda que las trasformaciones que estamos viviendo no se dan solo en el área de la producción sino también del consumo.  La capacidad de poder de compra se está moviendo también hacia el sur.  Y poco a poco deja de ser cierto la descripción que hasta hace poco se hiciera de la composición global donde se decía que “una parte del mundo produce y otra parte del mundo consume” más aún ahora que hay un rebalanceo de las políticas en los países emergentes dándole más importancia al mercado interno y no sólo a los mercados externos.  



•    El ascenso de las clases medias en el Sur tiene también un importante impacto sobre la gobernabilidad.   Una clase media creciente significa un número cada vez mayor de personas que esperan mejor educación y salud y mejores servicios, no solo acceso a los servicios.  Es una clase media que exige gobiernos más eficaces y responsables, con mejor rendición de cuentas y mejores instituciones. Es una clase media que pide más voz y participación.  Y como hemos visto es una clase media que cuando tiene voz la usa!

•    La mayor expansión de la clase media, como se muestra en esta lamina, la lidera la región de Asia y el Pacífico (filmina 3) que  para el 2020 será hogar de aproximadamente la mitad de la clase media del mundo. Para 2030 vivirán dos de cada tres personas de clase media en dicha región.
•    Este aumento de la clase media va aparejado de un proceso de urbanización acelerada.  En total, cerca de mil millones de nuevos consumidores de clase media vivirán en ciudades hacia el año 2025.   La mitad de toda la población del mundo vive hoy en ciudades. Hace un siglo, el porcentaje era de un 5%. Y en el año 2050, se estima que subirá al 70%, o lo que es lo mismo, un total de 6.400 millones de personas (casi la población total que había en el año 2005). Lo que todavía resulta más impresionante es que el 95 por ciento de esta expansión urbana sucederá en países en desarrollo.
•    Al mismo tiempo, la difusión rápida de la tecnología, incluidas las tecnologías de información y comunicación, está permitiendo a un número mucho mayor de personas interactuar a través de las fronteras y compartir sus expectativas con el resto del mundo. No solo se tranzan bienes sino ideas y aspiraciones.  
Esto hace que nuestras democracias, también estén marcadas por las nuevas realidades tecnológicas,
que tienen cautivas a las generaciones jóvenes. Hoy se definen como “nativos digitales” a los y las jóvenes de entre 15 y 25 años que han utilizado de manera cotidiana el Internet durante por lo menos un lustro. Estos “nativos digitales”, es decir “jóvenes conectados”, cambian la manera de participar, la manera de obtener información, y la forma de exigir responsabilidad a los poderes públicos. En Corea y Japón, estos nativos digitales representan cifras superiores al 90% de los jóvenes entre 15 y 25 años. Este cambio está llegando también a América Latina. Y hay que darle la bienvenida, con todo lo que tiene de poderoso en términos de combatir la corrupción, hacer oír voces que nunca tuvieron derecho a la opinión, abrir el debate a mucha pluralidad, y en particular abrir la democracia a la gente joven.

•    Esta mayor conectividad tiene implicaciones económicas y políticas.
Desde la Banca móvil, que es más barata y más fácil que la banca tradicional, a una red creciente de personas que pertenecen a una especia de “sociedad civil global” que aboga por diferentes temas de desarrollo, desde cambio climático, medicamentos asequibles, o como hemos visto en no pocos casos por la acción política.
•    Dije antes, que estos cambios no se concentran únicamente en Brasil, India y China y que abarcaban a un número muy considerable de países, sin menospreciar las diferencias que siguen existiendo entre países y al interior de los mismos.  
El Informe de Desarrollo Humano del PNUD 2013 revela que en las últimas décadas, casi todos los países han mejorado su índice de desarrollo humano. Esto refleja avances en educación, salud e ingresos en todo el mundo. De hecho, desde 1990, todos los países menos dos – Zimbabue y Lesoto - han logrado mejoras notables en su IDH.
•    Pero además (filmina 4) hay más de cuarenta países que tuvieron un  progreso en su nivel de IDH entre 1990 y 2012 mayor de lo esperado.
•    El informe presta especial atención a los dieciocho países que se muestran en este gráfico en amarillo, y que da cuenta de que un rápido desarrollo humano puede darse en países con historias muy diferentes; con puntos de partida muy diferentes; y con diferentes recursos naturales. Esto incluye un conjunto diverso de países de alto desempeño, grandes y pequeños, y de todas las regiones del mundo: Ghana y Uganda en África subsahariana; Bangladesh e India en Asia meridional; Túnez en los Estados Árabes; China, Indonesia y Vietnam en Asia sudoriental; Brasil, Chile y México en América Latina. Es más cierto que nunca de que no hay una “receta única” para el desarrollo!!
•    Analizando en profundidad  estos países podemos identificar tres factores clave que contribuyeron a su rápido progreso:
•    un estado estratégico, proactivo y enfocado en el desarrollo;
•    una inserción exitosa en los mercados globales, mientras se perseguía al mismo tiempo un crecimiento inclusivo; y
•    políticas sociales innovadoras.
•    Una significativa inversión en las personas - en educación y habilidades, en nutrición y salud, es vital y constituyen una buena parte de la explicación del por qué del rápido crecimiento del Sur. Una vez más se confirma que no necesariamente el   crecimiento económico se traduce automáticamente en desarrollo humano. Es importante tener esto en cuenta explícitamente, ya que se ha prestado mucha atención a la inversión en infraestructura en la explicación de los éxitos del Sur mientras que las inversiones en educación, salud y nutrición a veces es pasada por alto.

•    Pocos países han sostenido un rápido crecimiento acelerado sin niveles sustanciales de inversión pública particularmente en salud y educación. Programas de protección social innovadores, incluyendo programas de transferencias condicionadas como Oportunidades en México y Bolsa Familia en Brasil han ayudado a mejorar las condiciones de los grupos pobres y marginados, subsanar el vacío en los ingresos, la salud y la educación y por lo tanto, reducir las desigualdades en algunos de los aspectos más importantes para el desarrollo humano. De hecho, mientras que la desigualdad de ingresos ha aumentado en los últimos años en muchas partes del mundo, incluyendo los países del Norte, la misma ha disminuido para la mayoría de los países latinoamericanos.
•    Pero tenemos historias exitosas en otros países también.  Ghana e Indonesia invirtieron en sistemas educativos de alta calidad. México y Ruanda impulsaron los servicios de salud.
Y Brasil, India y China, aunque de diferentes formas y ámbitos, construyeron sistemas protección social de base amplia para proteger a los más vulnerables e impulsar el desarrollo.
•    Pero este progreso no ha sido uniforme, y persisten graves desigualdades entre países y al interior de los mismos. Por ejemplo, el informe muestra que: El ingreso nacional bruto promedio para el grupo de países con IDH muy alto es veinte veces más que el de los países con IDH bajo;
La esperanza de vida es más de un tercio mayor en los países con IDH muy alto que en los países con IDH bajo, con diferencias mayores entre los valores más extremos (por ejemplo más de 81 años en España, Noruega, Japón y Suiza comparado con menos de 50 años en el Chad, la República Centroafricana, Afganistán, entre otros); y un niño en un país de IDH alto espera pasar casi dos veces más tiempo en la escuela que uno de un país de IDH bajo
(otra vez las diferencias son mucho mayores cuando se comparan los extremos - por ejemplo llega a 16,4 años en España y casi 20 años en Australia, pero sólo 4.5 en Sudán y 4.6 en Eritrea).
•    Esto me lleva al segundo mensaje inicial.  Los éxitos del pasado no son ninguna garantía para el futuro. La pregunta clave para el mundo en este momento, tanto en el Norte como en el Sur, es ¿cómo podemos mantener el progreso en el desarrollo humano para las generaciones venideras?
•    Surgen por tanto cuatro áreas prioritarias de atención:
•    gestionar el cambio demográfico;
•    hacer frente a las presiones ambientales;
•    promover la equidad y la lucha contra la exclusión y la discriminación, en particular entre los hombres y mujeres; y,
•    activar una mayor voz y participación de los ciudadanos, incluidos los jóvenes.

Permítanme mencionar brevemente cada uno de ellos.
En países con poblaciones en rápido crecimiento, debe gestionarse las presiones que esto genera sobre la infraestructura, los recursos naturales y los ecosistemas. En otros países cuyas poblaciones están envejeciendo rápidamente, los desafíos incluyen encontrar los recursos necesarios para el cuidado de los ancianos.   También están los países con poblaciones muy jóvenes entrando al mercado de trabajo. Estos países pueden beneficiarse de lo que se denomina el "bono demográfico", lo cual ocurre cuando la parte de la población en edad laboral aumenta con respecto a los dependientes. Para esto, una población educada, la educación particularmente de las mujeres y políticas laborales para que los jóvenes que ingresan a la fuerza de trabajo puedan encontrar un trabajo decente, son fundamentales. Igualmente, las políticas de apoyo a la economía del cuidado y la integración de la mujer al mercado laboral con trabajo remunerado también son claves!
El informe también reconoce los riesgos para el desarrollo mundial de las amenazas medioambientales. Estos riesgos tienen impacto en todos nosotros, pero son mayores para los países con menos capacidad de adaptación y para los más pobres dentro de los mismos. El cambio climático ya está intensificando las amenazas ambientales e impactando los medios de subsistencia de las personas.
Como podemos ver en la filmina siguiente (Filmina 5) hay un alto costo en la inacción: si no hacemos nada otros 3 billones de personas podrían vivir en la miseria en 2050 si se materializa el peor escenario ambiental. En concreto, como se muestra en este gráfico, añadiendo un billón de pobres a África subsahariana y Asia, regiones que en el caso base habría visto una disminución en el número de personas que viven en la pobreza. Por lo tanto, el reporte exige una mayor ambición y compromiso en la lucha contra la degradación del medio ambiente.
Creo que en ese sentido, es importante recordar que en la última década, más de dos mil millones de personas se vieron afectadas por desastres cuyas pérdidas económicas se han estimado alrededor de 960.000 millones de dólares. Solo en los últimos dos años, se han registrado más de 700 desastres naturales en el mundo, que han afectado a más de 450 millones de personas.
En el 2011 por ejemplo, los desastres naturales causaron un daño record contabilizado en 30,000 muertes y 380.000 millones de dólares.
La Convención del Cambio Climático de la ONU ha estimado que el coste global de la adaptación al cambio climático para el año 2030 podría tener una magnitud en torno a los 171 mil millones de dólares, lo cual equivale al 130% del total de la ayuda oficial al desarrollo desembolsada el año pasado (que fue de 126 mil millones).
El otro reto es la desigualdad.  La desigualdad frena el desarrollo, y nosotros sabemos que los gobiernos que no responden a las necesidades de los ciudadanos y amplían las oportunidades para un crecimiento inclusivo y con participación política, corren el riesgo de perder su legitimidad.  Uno de los aspectos más mencionados en las consultas que se han hecho sobre la agenda post 2015 se refiere a esto.  Hay una demanda explícita de superar “la tiranía de los promedios” y dar cuenta de los que sucede a las poblaciones más vulnerables, a la discriminación, por etnia, raza, casta, lugar de residencia, género, discapacidad.  Además nos ha sorprendido la fuerza de la demanda por una mejor gobernabilidad global. (filmina 6)
 El planeta está cada vez más interconectado, a través del comercio, migración, tecnologías de información y comunicación entre otras cosas – y los nuevos desafíos emergentes para el desarrollo traspasan los límites nacionales, por lo que una acción coordinada y una mayor cooperación entre todos los países es necesaria para abordarlos con éxito.
El ascenso del Sur tiene implicaciones para la gobernanza global también.
La geometría y geografía de la cooperación ha cambiado y la gobernanza global debe actualizarse. Los nuevos arreglos deben ser legítimos, responsables y transparentes, reconociendo los cambios geopolítica y por lo tanto dando mayor voz a los países del Sur en las instituciones globales  e instituciones regionales más fuertes.
Cuando hablamos de adaptar las instituciones de gobernanza global a estas nuevas realidades, nunca han sido tan numerosos los mecanismos propuestos para ello. Además, el entorno institucional de esta gobernanza global está lleno de todo tipo de agrupaciones y mecanismos imaginables.

Esto puede haber resuelto algunos problemas, pero también ha creado nuevas dificultades. Sin dejar de reconocer que nuevos foros como el G-20 y los BRICS están tratando de aumentar su eficacia y su contribución, hay que recordar que sólo representan una parte de la realidad del mundo, por lo que tienen un papel que jugar como complemento del sistema multilateral formal, pero no pueden ser su sustituto. Por lo tanto, es necesario mejorar el diálogo y la coordinación entre la ONU, las Instituciones de Bretton Woods, y el G-20 para evitar una mayor fragmentación y promover una mayor coherencia y acción colectiva.
Al final, no hay sustituto para una ONU fuerte a pesar de sus desafíos de eficiencia: sigue siendo la institución global más representativa. Si no existiera, tendríamos que inventarla.
Las Naciones Unidas y sus fondos, programas y organismos en su conjunto, gozan de una legitimidad sin precedentes. Esto les permite fijar normas, ayudar a su difusión y conocimiento, así como invertir en bienes públicos globales - de una manera que los actores bilaterales no pueden o no quieren hacer.
En este sentido, sin embargo, se necesita un “pluralismo coherente”, es decir que la proliferación de acuerdos en los ámbitos regionales o sub-regionales se debe realizar de una manera complementaria a las iniciativas multilaterales globales, así como un fortalecimiento de la acción colectiva para abordar desafíos globales.
En el año 2015, y con esto termino, coinciden tres definiciones de agenda por la comunidad internacional: la agenda Post2015 durante la Asamblea General en Nueva York; la agenda climática en Pa´ria precedida por la reunión crucial a realizarse en Lima, Peru durante la CoP 20; y la agenda post Hyogo sobre reducción de riesgos a decidirse en Sendai, Japón. Estas tres agendas pueden marcar una era de acuerdos - o de desacuerdos – en materia de acción concertada de la comunidad internacional.
El papel de Latinoamérica en es fundamental pero también el de los ciudadanos latinoamericanos……
Espero que todos aquí presentes participemos y nos mantengamos atentos a estos procesos, solo así podremos superar los retos pendientes y construir una senda de desarrollo humano sostenible para TODOS que logre un mundo mejor a través de un equilibrio entre las políticas sociales y económicas, y dentro de los límites que marca la naturaleza.  
Un desarrollo centrado en el combate a la pobreza y la desigualdad que al mismo tiempo considere los límites del planeta para vivir en armonía con la naturaleza.
Muchas gracias.

Sobre la autora
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Rebeca Grynspan es Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD. Fue Representante Delegada de la ONU en la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití, integrada por funcionarios del gobierno de Haití, el ex-presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, y otros socios internacionales de alto nivel.

 

Síguele en Twitter: @RGrynspan

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