Helen Clark: Declaración con ocasión de la Sesión Anual de la Junta Ejecutiva del PNUD

10 jun 2013

Helen Clark, Administradora del PNUD
Declaración con ocasión de la Sesión Anual de la Junta Ejecutiva del PNUD
Naciones Unidas, Nueva York, 10 de junio de 2013

Sr. Presidente,
Miembros de la Junta Ejecutiva,
Estimados colegas,

Es un placer para mí darles la bienvenida al segmento sobre el PNUD del Período de Sesiones Anual de la Junta Ejecutiva de 2013, que se celebra aquí, en Nueva York.

El PNUD vive actualmente momentos emocionantes con grandes desafíos. Tal como se indica en nuestro proyecto de plan estratégico, el PNUD debe evolucionar continuamente con un mundo cambiante como telón de fondo y sobre la base de nuestros puntos fuertes básicos en tanto que organización líder de las Naciones Unidas en el ámbito del desarrollo.

El nuevo plan estratégico nos proporcionará una orientación importante, al igual que la agenda de desarrollo con posterioridad a 2015 y la aplicación de los resultados de la revisión cuatrienal amplia, realizada a finales del año pasado.

Uno de los principales temas del programa de esta sesión de la Junta es el examen del proyecto de plan estratégico. Espero que las deliberaciones nos sirvan para alcanzar un acuerdo en septiembre sobre un nuevo Plan, que sea ambicioso a la par que realista en cuanto a los objetivos que establezca con miras a la contribución por parte de la organización al desarrollo.

En mi declaración de hoy quisiera:

  • informarles brevemente acerca de la situación actual relativa a la aceleración del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y a la agenda de desarrollo con posterioridad a 2015;
  • comentar el desempeño y los resultados del PNUD durante el período de vigencia del plan estratégico actual;
  • presentar el proyecto de plan estratégico para el período 2014-2017;
  • informarles acerca de los recursos y el progreso del PNUD en materia de transparencia y rendición de cuentas; y
  • destacar los avances importantes realizados en la reforma del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Aceleración del progreso en materia de desarrollo para 2015 y después de ese año
En la reunión de la Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas para la coordinación, que tuvo lugar en el mes de abril en Madrid, el Secretario General inauguró una campaña sobre el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en los últimos 1.000 días. El programa de la Junta de los jefes ejecutivos estuvo muy centrado en la aceleración del logro de dichos Objetivos y en el curso de la misma se presentaron informes sobre la aplicación del marco para acelerar el logro de los ODM, aprobado por el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD), en Ghana, el Níger y la República Unida de Tanzanía. A los coordinadores residentes de Ghana, el Níger y Tanzanía se unieron los directores del Banco Mundial en los tres países, quienes realizaron presentaciones conjuntas sobre los planes de acción de aceleración y las medidas que deben adoptarse para promover dichos planes.

El Presidente del Banco Mundial ha respaldado la aceleración del logro de los ODM, algo positivo para los 46 países en los que los equipos de las Naciones Unidas  han estado aplicando este enfoque. La combinación de los recursos y la competencia técnica del Banco con los del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo es muy poderosa. La Junta de los jefes ejecutivos mantendrá la aceleración del logro de los ODM en el orden del día durante sus reuniones bianuales hasta finales de 2015.

El PNUD está poniendo en marcha la iniciativa One country, One MDG report. Su finalidad es generar una ronda final de informes nacionales sobre el logro de los ODM, en los que se evaluará el progreso y las lecciones aprendidas de los esfuerzos conducentes a lograr dichos Objetivos. Los datos extraídos de estos informes y de la experiencia sobre la aceleración del logro de los ODM pueden contribuir a la elaboración de la agenda para el desarrollo después de 2015 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los miembros de la Junta Ejecutiva son muy conscientes del gran alcance de la conversación mundial que el Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo ha estado facilitando en cuanto a la agenda y los objetivos futuros.

En marzo se publicó un informe inicial sobre las consultas realizadas hasta la fecha, The Global Conversation Begins, y un informe final se pondrá a disposición de los Estados Miembros antes del acto especial sobre los ODM, que tendrá lugar el 25 de septiembre. Para entonces contaremos con una instantánea global de lo que cientos de miles de personas tienen que decir sobre los desafíos actuales y el futuro que desean para nuestro mundo. Este ejercicio ha contribuido enormemente al proceso mundial de políticas multilaterales. Es la primera vez que las Naciones Unidas realizan consultas de tal magnitud.

La respuesta recibida en las consultas ha confirmado la importancia de abordar los ODM que no se han logrado todavía, que son bastantes, en particular la erradicación de la pobreza. También se ha planteado la necesidad de prestar atención a la calidad de los servicios, como los de educación y salud, y no solo a la cantidad de servicios prestados.

Se ha manifestado con vehemencia la necesidad de afrontar la desigualdad en todas sus facetas y de promover el crecimiento inclusivo y la creación de empleo. Asimismo, se ha planteado la necesidad de examinar una mayor variedad de cuestiones en un marco futuro, entre las que cabe señalar la gobernanza, la paz y la protección contra la violencia a escala más general, el acceso a la justicia, más atención a la degradación ambiental, así como enfoques más integrales para garantizar el desarrollo sostenible.

Una conclusión sorprendente es que, a pesar de que muchos agentes de la esfera del desarrollo tienden a trabajar en sectores segregados, las personas expresan sus preocupaciones y sus deseos de forma más integral. Por ejemplo, una mujer que debe caminar varios kilómetros una vez a la semana para acudir al dispensario con el fin de obtener medicamentos antirretrovirales, y que se arriesga a sufrir un ataque violento en cada ocasión, requiere una solución global a los problemas a los que se enfrenta.

A finales de mayo se presentó al Secretario General el informe del Grupo de Alto Nivel sobre la Agenda para el Desarrollo después de 2015. Dicho informe aboga por una agenda unificada y universal, basada en los ODM y centrada en el desarrollo sostenible, el crecimiento inclusivo y la erradicación de la pobreza.

En el PNUD, nos hemos comprometido firmemente a ayudar a los Estados Miembros a definir una agenda para el desarrollo después de 2015 con base empírica, universal y concreta, centrada en la erradicación de la pobreza en el contexto del desarrollo sostenible. El compromiso con dicho objetivo también se refleja claramente en el proyecto de plan estratégico del PNUD, al que me referiré en breve.

Desempeño y resultados del PNUD: examen acumulativo del plan estratégico para el período 2008-2013
En primer lugar, me gustaría destacar algunos puntos clave del examen acumulativo del plan estratégico actual, que es el examen más completo de la labor del PNUD realizado hasta la fecha. Hemos aprendido mucho desde la presentación de nuestro último plan estratégico en 2008. Estas enseñanzas, junto con las conclusiones de la evaluación independiente de dicho plan, que, según tengo entendido, examinó la Junta la semana pasada, orientan nuestras propuestas para el próximo plan estratégico.

El examen acumulativo se basa en el análisis de las pruebas disponibles del progreso y los logros del PNUD en los últimos cinco años en todos los países en los que desempeñamos nuestra labor. Confirma que la organización contribuye de forma significativa a promover el desarrollo humano y a responder a las necesidades de los países en que se ejecutan programas.

Reconocemos que la evaluación independiente del plan estratégico y el examen acumulativo arrojan, en ocasiones, conclusiones dispares. Al respecto, me gustaría hacer hincapié en el hecho de que cada informe analiza el progreso desde un punto de vista distinto y en un conjunto de países diferente. Por lo tanto, la administración del PNUD no entiende estas divergencias como contradictorias, sino más bien como elementos que destacan aspectos importantes que deben tenerse en cuenta a medida que vamos adquiriendo una comprensión más profunda de los complejos procesos que sustentan las repercusiones del desarrollo a largo plazo.

Cuatro conclusiones fundamentales del examen acumulativo son:

  1. Reafirma el valor de un enfoque multidimensional del desarrollo humano y de las políticas de "triple beneficio" con el fin de promover simultáneamente los objetivos sociales, económicos y ambientales. Demuestra que la respuesta eficaz en una esfera refuerza la obtención de resultados en otras: por ejemplo, la recuperación temprana tras un conflicto permite reanudar el progreso en materia de desarrollo; el acceso a la energía es un motor fundamental de la reducción de la pobreza; y el empoderamiento de la mujer y la niña constituye un potente multiplicador del progreso en materia de desarrollo.
  2. El uso de pruebas y  conocimientos para apoyar la formulación de políticas y programas y medir los efectos del desarrollo se considera fundamental para lograr resultados en materia de desarrollo.
  3. El examen confirma que los desafíos en materia de desarrollo no pueden afrontarse con éxito a través de soluciones fragmentadas a corto plazo, sino que el logro de resultados transformadores y sostenibles exige una perspectiva a largo plazo y un compromiso prolongado por parte de todos los asociados.
  4. El examen resalta la mejora de capacidades como contribución fundamental del PNUD en los países en que se ejecutan programas, y subraya que un compromiso firme con la obtención de resultados a nivel nacional, apoyado por una implicación nacional sólida, resulta fundamental para obtener un éxito duradero en materia de desarrollo. Asimismo, al reconocer el progreso realizado, el examen hace hincapié en la importancia de seguir integrando la igualdad de género en nuestra labor, así como la necesidad de estrechar nuestros vínculos con la cooperación Sur-Sur y triangular.

En el examen acumulativo se formulan observaciones sobre los resultados más importantes en cada una de las esferas de trabajo abarcadas e interconectas en el mandato del PNUD.

En materia de reducción de la pobreza, esa labor se ha centrado en particular en el logro de los ODM. El examen muestra cómo ha contribuido el PNUD a situar los ODM entre las prioridades de los programas de desarrollo nacionales en todo el mundo.

El PNUD ha analizado el progreso en cuanto al logro de los ObDM en 146 países y ha identificado las deficiencias, los desafíos y las oportunidades de seguir progresando. El examen destaca las importantes contribuciones que hemos realizado en cuanto a la planificación, la presupuestación y la formulación de políticas basadas en los ODM, todas ellas fundamentales para permitir el progreso hacia el logro de los ODM.

En África, por ejemplo, apoyamos a 35 países a incluir los ODM y el crecimiento en favor de los pobres en las estrategias nacionales de desarrollo. Además, fortalecimos las capacidades para el cálculo de los costos de los objetivos en 12 países de Asia y el Pacífico.

A finales de 2012, el marco para acelerar el logro de los ODM se había aplicado en 44 países, lo que fomentó el establecimiento de alianzas e impulsó la adopción de medidas en relación con los ODM cuyo logro se está retrasando. Este año se han sumado dos países más. En general, el examen acumulativo identifica una implicación nacional sólida y las alianzas inclusivas como requisitos esenciales para la aplicación exitosa del marco.

El examen destaca la contribución de la labor del PNUD a la seguridad alimentaria, la creación de empleo, la mejora de los medios de vida y al refuerzo de los sistemas de protección social. En los últimos cinco años, por ejemplo, hemos contribuido a la creación de unos niveles mínimos de protección social y la mejora de los mismos en 30 países.

El PNUD trabajó en 49 países en ofrecer repuestas al VIH, lo que contribuye a garantizar que la enfermedad se aborde en tanto que cuestión relacionada con el desarrollo. Gracias a nuestro apoyo, y en colaboración con el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, más de un millón de personas recibieron tratamiento antirretroviral, que les salvó la vida, y casi 40 millones de personas recibieron tratamientos contra la malaria. Por ejemplo, en Sudán del Sur, nuestra contribución  en últimos cinco años ha permitido que más de 700.000 personas reciban educación en materia del VIH/SIDA y que 189.000 personas se sometan a pruebas y consultas voluntarias.

A lo largo de los últimos cinco años, 149 países solicitaron apoyo del PNUD en la esfera de la gobernanza democrática, lo que vuelve a confirmar el liderazgo del PNUD en esta esfera dentro de las Naciones Unidas y del sistema multilateral amplio.

En general, el examen muestra que el PNUD contribuyó a construir sociedades más participativas y justas. Nuestra labor redujo las barreras que impiden a mujeres y jóvenes votar y presentarse como candidatos a elecciones, y facilitó el acceso a la justicia y a los servicios públicos, especialmente entre los grupos vulnerables.

A partir de 2011, la labor del PNUD ha contribuido a fortalecer las 10.250 instituciones a distintos niveles de gobierno, las legislaturas y las organizaciones de la sociedad civil que defienden una mayor integración. En el marco del plan estratégico, hemos apoyado la creación y el refuerzo de 70 instituciones nacionales de derechos humanos. En África, desde 2008, se han celebrado más de 50 elecciones y referendos con el apoyo del PNUD. Cada año hemos prestado apoyo a las actividades y los procesos electorales de más de 60 países en todo el mundo.

Por ejemplo, en Libia, el PNUD trabajó con sus asociados para promover la participación de las mujeres en las elecciones nacionales como votantes y candidatas. Se registraron en torno a 1,3 millones de mujeres votantes (el 46% de untotal de 2,8 millones) y 630 se presentaron a como candidatas. En las elecciones, el 39% de los votantes fueron mujeres, así como el 16,5% de las personas que resultaron elegidas. Aunque este resultado no logra la meta del 30% del tercer ODM, creo que debe considerarse como un excelente punto de partida.

La facilitación del acceso a la justicia ha sido una prioridad para los asociados nacionales en las cinco regiones. En 55 países, esta labor se ha centrado en garantizar el acceso de los grupos excluidos. En África, 14 países recibieron asistencia para aumentar el acceso de las mujeres a la justicia. En cuatro países de la región de los Estados Árabes, mejoramos el alcance del sistema judicial a través de tribunales móviles, centros de asistencia jurídica y sistemas de justicia electrónica.

Entre los ejemplos de nuestra labor cabe señalar el de Colombia, donde el PNUD apoyó la celebración de consultas nacionales en torno a la preparación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que prevé la reparación y  restitución de tierras en favor a las víctimas del conflicto. Más de 5 millones de víctimas ya se han inscrito en el nuevo sistema.

Otra prioridad fundamental del PNUD ha sido fortalecer la capacidad de los gobiernos y las autoridades locales para prestar servicios con el fin de reducir la pobreza y promover el desarrollo inclusivo y equitativo. Por ejemplo, en las zonas rurales de Bangladesh, miles de centros de prestación de servicios electrónicos respaldados por el PNUD proporcionan acceso a información y servicios fundamentales a casi 4,5 millones de beneficiarios de difícil acceso cada mes.

Nuestra labor en materia de prevención de crisis y recuperación se ha desarrollado en 106 países en los últimos cinco años.
Conforme a la responsabilidad establecida en el mandato acatado por la Asamblea General de las Naciones Unidas de coordinar "operaciones de mitigación y prevención de desastres naturales, y de preparación para estos", hemos prestado apoyo a las comunidades vulnerables de más de 70 países para prepararlas mejor para hacer frente a los desastres  naturales futuros y mejorar los procesos de reconstrucción en respuesta a las consecuencias de las catástrofes.

Por ejemplo, en Pakistán, cerca de 1,3 millones de personas recibieron empleo de emergencia con el apoyo del PNUD tras las terribles inundaciones de 2010. Después del terremoto de Haití, el PNUD y otros asociados de las Naciones Unidas se responsabilizaron directamente de los planes de trabajo que eliminaron en torno a un millón de metros cúbicos de escombros. Gracias a nuestro apoyo, Bangladesh y Mozambique se han convertido en proveedores de mejores prácticas en cuanto a la preparación para los desastres naturales.

A través de sus programas de prevención de crisis, el PNUD prestó apoyo a 47 países para mitigar y gestionar las causas estructurales subyacentes de los conflictos y las tensiones. Por ejemplo, en Lesotho, el PNUD facilitó la mediación exitosa del Consejo de Iglesias, que contribuyó a alcanzar el primer consenso auténtico entre diferentes partidos en cuanto a la legislación y el reglamento en materia electoral, cosa que puso fin a varios años de estancamiento político.

También trabajamos para reconstruir las vidas de las personas y las comunidades afectadas por los conflictos, incluidas las mujeres afectadas por la violencia por razón de género. En  Afganistán se proporcionaron oportunidades relacionadas con los medios de vida a más de 4 millones de personas en las zonas rurales, que recuperaron el acceso a los servicios públicos básicos a través de escuelas, clínicas de maternidad, carreteras y pequeñas centrales hidroeléctricas nuevas o rehabilitadas. En Sierra Leona, el PNUD lleva apoyando desde 2011 a los tribunales de los sábados, que permiten mejorar el acceso de las víctimas de  violencia sexual y por razón de género al sistema de justicia.

La creación de capacidad nacional para fortalecer la seguridad de los ciudadanos y el estado de derecho también constituye una esfera esencial de nuestra labor. Ayudamos a reintegrar 87.000 excombatientes en 13 países. En 20 países, contribuimos al desarrollo de marcos nacionales para abordar la cuestión de las armas pequeñas y las armas ligeras, así como a la organización de campañas de desarme que retiraron de la circulación muchas armas y municiones.

El PNUD, de lejos, el principal ejecutor de los programas de medio ambiente y energía del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ya que 153 países reciben nuestro apoyo en esta esfera. A través de nuestro trabajo, promovemos firmemente la reducción de la pobreza y la gestión ambiental en tanto que objetivos que se refuerzan entre sí y que deben abordarse de forma global.

El 12 de junio se celebrará una actividad paralela a la iniciativa sobre pobreza y medio ambiente al margen de la Junta Ejecutiva. En ella se hará hincapié en el apoyo conjunto del PNUD y el PNUMA a la integración de los vínculos entre la pobreza y el medio ambiente en la planificación nacional para el desarrollo en más de 20 países.

Hemos reforzado el sector de la energía en 83 países y provisto de acceso a energías limpias y renovables a 3,5 millones de personas pobres y vulnerables. Gracias al apoyo de la iniciativa Energía Sostenible para Todos del Secretario General, podemos adaptar las soluciones descentralizadas sin conexión a la red eléctrica, que son aquellas cuyas consecuencias suelen resultar más positivas para los pobres y los habitantes dede zonas rurales. Nuestra programación incorpora medidas para aumentar el acceso a fuentes de energía fiables y modernas, lo que promueve la eficiencia energética, y las inversiones en energías renovables.

En la India, por ejemplo, las iniciativas del PNUD para mejorar la eficiencia energética en el sector del relaminado del acero a pequeña escala han contribuido a ahorrar hasta el 40% del consumo de energía de dicho sector. Esta iniciativa se está ampliando y se espera que reduzca las emisiones de dióxido de carbono en unos 1,5 millones de toneladas anualmente en los próximos años.

Los programas de ahorro energético, financiados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), en los que participamos, contribuyeron a evitar emisiones equivalentes a más de 42 millones de toneladas de dióxido de carbono en los últimos cinco años, lo que contribuye, a su vez, a mitigar el cambio climático. En total, ayudamos a 146 países a acceder a subvenciones del FMAM por un importe de 1.800 millones de dólares de los Estados Unidos, combinados con otros 6.000 millones de dólares de cofinanciación, provista por los gobiernos nacionales, el sector privado y otros agentes en la esfera del desarrollo.

La demanda de apoyo del PNUD para afrontar las cuestiones relativas al cambio climático ha aumentado incesantemente durante los últimos cinco años. Hemos colaborado con el desarrollo de estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático en 91 países. Como consecuencia de ello, 78 países han incorporado políticas de adaptación o mitigación en sus programas nacionales y 62 las han incorporado en sus presupuestos nacionales. Junto con el PNUMA y la FAO, el PNUD ha apoyado a 42 países en la preparación de estrategias nacionales REDD+.

Una parte importante de nuestra labor durante el período de vigencia del plan estratégico actual ha consistido en ayudar a los países a conservar la diversidad biológica y hace uso de los ecosistemas de manera sostenible. Se ha prestado apoyo a 116 países para incorporar la gestión de la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas en sus planes nacionales. También hemos realizado una labor de programación en más de 1.800 áreas naturales protegidas de todo el mundo, que abarcan una superficie de 252 millones de hectáreas.

Por ejemplo, en Kazajstán, el PNUD contribuyó a garantizar la protección de más de 1,6 millones de hectáreas de humedales. En iniciativas relacionadas, los residentes de 692 aldeas, con una población total de más de un millón de personas, tienen acceso a ayuda para emprender negocios; la pesca ilegal ha descendido hasta un 62% en la zona protegida; y se recaudaron más de 3,2 millones de dólares de los Estados Unidos para proyectos sostenibles relacionados con la diversidad biológica en esas comunidades.

En cuanto a la eficacia institucional, el examen indica que el PNUD ha realizado adelantos considerables en los últimos cinco años en cuanto a los sistemas de codificación de los resultados, y la organización ahora cuenta con una mayor base empírica y dispone de más información. La contratación y la sucesión en los cargos han mejorado, pero pueden mejorar todavía más, y las políticas racionales de inversión han salvaguardado nuestros recursos financieros. Ahora contamos con un sistema global de planificación interna. La transparencia y la rendición de cuentas han aumentado a través de las mejoras en el seguimiento, la presentación de informes y la divulgación.

En general, estoy satisfecha con la instantánea que refleja el examen, que demuestra que el PNUD está realizando una buena labor de apoyo a sus asociados. No obstante, tanto el examen como la evaluación independiente del plan estratégico muestran que hay oportunidades de mejora tanto en la organización como en la programación. El nuevo plan estratégico nos ayudará a orientar nuestras iniciativas y a mejorar nuestro desempeño.

El nuevo plan estratégico
De acuerdo con las orientaciones claras de la revisión cuatrienal amplia y otros mandatos legislativos importantes, como el documento final de Río+20, finalizar el nuevo plan estratégico es uno de los puntos clave para el PNUD en los próximos meses.

El PNUD ha participado en actividades de debate y divulgación de gran alcance en torno al plan a distintos niveles, incluido el mío. Doy las gracias a los numerosos representantes permanentes que se tomaron la molestia de reunirse conmigo en persona para debatir el plan.

Según tengo entendido, el proceso inclusivo y transparente que hemos seguido ha tenido una buena acogida y la orientación establecida en el proyecto de plan ha gozado de un amplio apoyo. Doy las gracias a la Junta por su participación activa y constructiva en el proceso hasta la fecha y, por adelantado, por su compromiso permanente, que permitirá alcanzar un acuerdo sobre el plan en septiembre.

Uno de los objetivos clave del nuevo proyecto de plan es que la labor del PNUD se concentre en temas más concretos. Se han recibido comentarios positivos en cuanto a la visión propuesta, así como en relación con la reducción del número de resultados de desarrollo, de los 25 actuales a 7. Esto debería contribuir a mejorar la calidad de nuestra labor.

Los resultados y las esferas de trabajo propuestos deberían hacer posible que el PNUD ayude a los países en desarrollo a transformar sus vías de crecimiento y desarrollo, mejorar la gobernanza y gestionar los riesgos, con el fin de aumentar el progreso al máximo en materia de erradicación de la pobreza.

El proyecto de plan estratégico se ha diseñado como una "oferta global", en la que se establecen las esferas en las que podremos ofrecer asistencia especializada. En última instancia, nuestra actuación en cada país se basará en las prioridades y las necesidades nacionales. El objetivo es que cada programa se centre únicamente en cuatro resultados, como máximo, por país.

La fuerza, la pertinencia y la eficacia del PNUD dependen de que seamos capaces de cubrir las necesidades del gran abanico de países en los que se ejecutan programas, ya se trate de países menos adelantados, países de bajos ingresos, países menos adelantados sin litoral, pequeños Estados insulares en desarrollo o países de ingresos medianos, o ya se encuentren en entornos estables o, en el otro extremo, en entornos de crisis o poscrisis. Estoy segura de que la "oferta global" que proponemos es suficientemente amplia para cubrir este abanico, a la par que está suficientemente centrada para permitir que la organización desarrolle su competencia técnica.

El proyecto de plan también nos invita a liberarnos de las limitaciones que nos impone nuestra estructura interna actual. Debemos responder a los desafíos del desarrollo de manera integrada, a través de nuestra labor económica, social, ambiental y en materia de gobernanza. El plan indica que debemos apartarnos de la estructura de funcionamiento actual, algo rígida, en favor de un enfoque más flexible orientado hacia las soluciones.

En el proyecto de plan también se reconoce un panorama de alianzas que evoluciona rápidamente. Se hace hincapié en la importancia de ampliar nuestra participación en la cooperación Sur-Sur y triangular. La evaluación reciente de la contribución del PNUD en ambas regiones indica que contamos con una buena base.

El PNUD también debe desempeñar un papel destacado de liderazgo en la mejora de la eficacia del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo en su conjunto, una esfera importante identificada en el proyecto de plan. A escala nacional, los equipos de las Naciones Unidas en los países deben centrarse más en las repercusiones y la obtención de resultados, en lugar de ahogarse en los procesos internos.

El proyecto de plan estratégico va acompañando del proyecto de marco integrado de resultados y recursos. Esto supone un adelanto fundamental respecto al último marco de resultados. Los comentarios recibidos de los miembros de la Junta hasta la fecha son alentadores. Seguiremos refinando y reestructurando el marco en las próximas semanas.

En general, el proyecto de plan estratégico representa un nivel de ambición más elevado, así como la determinación de renovar el PNUD, que constituye un pilar fundamental del sistema multilateral de desarrollo. Eso exige adoptar medidas sobre la transformación institucional, a través de mejoras continuas de la eficacia y la eficiencia y la agilización de las estructuras. El mensaje que recibimos de los miembros de la Junta es que debemos hacer lo que sea necesario para permitir al PNUD cumplir el plan estratégico.

Sigue quedando trabajo por hacer para ultimar el plan con el fin de que se apruebe definitivamente en septiembre. Desde su publicación en la página web, varios de ustedes han señalado cuestiones grandes y pequeñas a las que debemos prestar más atención. Escuchamos atentamente y creemos que podremos abordar la mayor parte de las preocupaciones expresadas al elaborar el plan final. Tengo entendido que varias de las cuestiones más importantes se trataron en la reunión oficiosa de la Junta del 30 de mayo.

Entre estas cuestiones se encuentran la introducción de cambios en la redacción de la visión y un mayor reconocimiento de cuestiones como la transformación estructural de la capacidad de producción, la creación de empleo, el papel de la cooperación Sur-Sur y la adhesión a los protocolos internacionales sobre la diversidad biológica. Como señaló el personal en la reunión, estamos trabajando para mejorar la redacción de todas estas cuestiones y continuaremos nuestras consultas con la Junta.

Desde el año pasado, hemos recorrido un gran trecho en relación con el proyecto de plan estratégico. Espero que la decisión que apruebe la Junta en este período de sesiones nos permita seguir avanzando y realizar las mejoras necesarias, de modo que el nuevo Plan pueda aprobarse en la reunión de la Junta de septiembre.

Recursos
A pesar de los desafíos fiscales, muchos de los proveedores tradicionales de financiación del PNUD han hecho todo lo posible para mantener sus contribuciones. Estamos muy agradecidos por la financiación que recibimos.

En 2012 observamos una continuación de la tendencia a la baja en las contribuciones a los recursos ordinarios del PNUD; las contribuciones básicas alcanzaron los 846,1 millones de dólares. No obstante, esto no es representativo de la situación global, ya que se recibió un pago muy sustancioso después de que finalizara el pasado año. Dicho pago se registró en los libros de este año, lo que, por consiguiente, aumenta las cifras de 2013. En la actualidad, también cabe tener en cuenta el factor de los movimientos desfavorables de los tipos de cambio.

Los recursos complementarios de 2012 se mantuvieron a un nivel elevado, con 3.790 millones de dólares, lo que demuestra que el PNUD sigue siendo un asociado preferente para muchos contribuyentes. Sin embargo, es importante mejorar la calidad y la previsibilidad de las contribuciones complementarias.

Como ya he subrayado en muchas ocasiones y tal como se subrayó en la revisión cuatrienal amplia, una cantidad estable y fundamental de recursos básicos constituye la financiación de base de los organismos, los fondos y los programas de las Naciones Unidas. Unos recursos básicos suficientes y no condicionados permiten a las organizaciones planificar con antelación, mostrarse estratégicas y receptivas, y prestar servicios predecibles y diferenciados en los países en los que se ejecutan programas, en particular en los más pobres y vulnerables. Los recursos básicos financian los sistemas de competencia técnica, gestión corporativa y supervisión a largo plazo, la red de oficinas en los países y el valioso apoyo que prestamos al sistema de coordinadores residentes. Si queremos ejecutar con éxito el nuevo plan estratégico, necesitaremos recursos suficientes.

Como se informó en nuestro período de sesiones de enero, hemos tratado de mantener el gasto dentro de las nuevas cifras de planificación de recursos. Se ha realizado un recorte de 50 millones de dólares con respecto a los niveles de gasto planeados previamente, con el fin de garantizar que sigamos logrando nuestra meta actual de contar con un saldo de liquidez mínimo de tres meses al final de 2013.

Las reducciones se han logrado a través de una combinación de medidas a corto plazo, como la congelación temporal de las contrataciones y la suspensión o la interrupción de las actividades de prioridad baja, y cambios más estratégicos en cuanto a la forma de organizar, gestionar y financiar los servicios de apoyo a los programas y las operaciones del PNUD, como la adquisición, las tecnologías de la información, los viajes y otros. Resumiendo, el PNUD ha hecho lo mismo que los Estados Miembros: adoptar decisiones esenciales sobre las prioridades en cuanto al gasto.

A la vez que seguimos valorando y cultivando nuestras alianzas actuales, también fortalecemos y forjamos nuevas alianzas estratégicas de forma activa con un amplio abanico de agentes en el ámbito del desarrollo, incluidos los gobiernos, el sector privado, las fundaciones y las ONG en cuanto a conocimientos, promoción, competencia técnica y financiación.

En el entorno actual de escasez de recursos, reconocemos la necesidad de hacer que cada dólar cuente en favor del desarrollo. Los esfuerzos que realizamos para garantizar que nuestros programas y operaciones se basen todavía más en los resultados y sean más eficaces, obtengan más resultados con menor inversión y sean más transparentes son de vital importancia. Este ha sido un punto fundamental en la elaboración del nuevo plan estratégico.

Transparencia y rendición de cuentas
Después de que la Junta Ejecutiva apoyase la divulgación por parte del PNUD de sus informes de auditoría interna, esta comenzó en enero. Ya se han publicado unos 51 informes en nuestro sitio web público.

También seguimos aumentando la publicación de información en virtud de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda.

En 2011 se publicó en línea un conjunto inicial de gastos de los proyectos, en virtud de la norma de transparencia mundial de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda. En 2012 superamos los requisitos de la Iniciativa y en 2013 estamos publicando información adicional más rápidamente que nunca en open.undp.org.

Con nuestros asociados, también hemos tratado de aumentar la transparencia en cuanto a las corrientes de ayuda. Esto incluye la prestación de apoyo y asesoramiento técnicos en los países en los que se ejecutan programas con vistas a la adopción de la norma de la Iniciativa. Como medida adicional de nuestro compromiso con la transparencia, el PNUD ha resultado seleccionado anfitrión de la secretaría de la Iniciativa en consorcio con la UNOPS, Suecia, Ghana y la ONG británica Development Initiatives.

Actuando juntos para lograr resultados
Me gustaría concluir con unos breves apuntes sobre la importante labor del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD).

  • Financiación del sistema de coordinadores residentes: El GNUD ha acordado un enfoque de participación en la financiación de los gastos en todo el sistema que comenzará en 2014, además de la "columna vertebral" que constituye la financiación que seguirá proporcionando el PNUD, a pesar de que la reducción de nuestra financiación básica actual está complicando la situación. El objetivo es sustituir los acuerdos esporádicos actuales por un método de financiación centralizado y predecible. Estamos deseando que los Estados Miembros representados en el amplio abanico de organismos, fondos y programas apoyen la participación en la financiación de los gastos asignada a cada uno cuando la iniciativa se presente a los órganos rectores respectivos para su aprobación.
  • Además de la financiación actual básica anual del PNUD, que asciende a 88 millones de dólares anuales, se va a compartir, incluido el PNUD, la financiación de gastos por un importe de 33 millones de dólares anuales, que han sido financiados por los donantes. Esto constituye una cantidad menor que la que han estado financiando los donantes, ya que no fue posible obtener el acuerdo del GNUD en cuanto a la cantidad total. Esto ejercerá presión en el sistema de coordinación, justo cuando la revisión cuatrienal amplia exige un sistema más coordinado y coherente.
  • Procedimientos operativos estándar para los países que quieran adoptar la iniciativa Unidos en la acción: El GNUD ha acordado procedimientos simplificados, centrados en la obtención de resultados y la presentación de informes. Estos nuevos procedimientos constituirán el motor de una nueva generación de marcos de asistencia de las Naciones Unidas para el desarrollo (MANUF).
  • Reforma de las operaciones institucionales: Se está acelerando la labor para afrontar los obstáculos en la sede y para introducir planes institucionales plurianuales a nivel nacional a fin de garantizar que los MANUF se apliquen con eficiencia y eficacia.
  • Mejoras constantes del funcionamiento del sistema de coordinadores residentes: Damos prioridad a la selección, la capacitación y la evaluación rigurosas de los coordinadores residentes y a la diversidad de los candidatos. El Secretario General apoya vehementemente nuestra iniciativa de designar más coordinadoras residentes; la proporción de mujeres es actualmente superior al 40%.

Cada una de estas iniciativas es importante en sí misma. En su conjunto, nos ayudan a avanzar hacia la aplicación del sistema de desarrollo que la revisión cuatrienal amplia nos exige.

El GNUD ha adoptado un plan de acción para aplicar la revisión cuatrienal amplia. Este plan identifica las medidas prioritarias, con metas, responsabilidades y calendarios claros, de modo que la resolución de la Revisión cuatrienal amplia de la política pueda ejecutarse de forma sistemática.

El Secretario General presentará su primer informe sobre la aplicación de la revisión cuatrienal amplia al Consejo Económico y Social en julio. El GNUD trabaja en estrecha colaboración con el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA) de las Naciones Unidas para garantizar que el informe contenga los datos más recientes a nivel nacional.

Conclusión
Al comenzar mi declaración, hice hincapié en la necesidad del PNUD de evolucionar con un mundo cambiante como telón de fondo, y con expectativas también cambiantes.

Nuestro nuevo plan estratégico desempeñará un papel fundamental a la hora de garantizar que el PNUD pueda lograr este empeño. Dicho plan ayudará a preparar a la organización para los objetivos del siglo XXI y a garantizar que sigamos siendo un asociado preferente de los Estados Miembros.

Estamos deseando dar continuidad a la labor de la Junta para generar un plan de calidad, y les damos las gracias por su sólido compromiso y por su apoyo para lograrlo.

Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

VER MÁS
Informe Anual 2013
"En Apoyo del Progreso Global"

Los avances en bienestar humano son el centro de la acción del PNUD como organización global de desarrollo dentro del sistema de las Naciones Unidas. Con nuestra presencia en 177 países y territorios prestamos apoyo a iniciativas encaminadas a elevar el nivel de vida, crear oportunidades y ayudar a las personas a gozar de vidas plenas

ver más
Síguenos