Helen Clark: primer período ordinario de sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD

28 ene 2013

Informe de Helen Clark, Administradora del PNUD a la Junta Ejecutiva del PNUD en su primer período ordinario de sesiones de 2013
Nueva York, 28 de enero a las 10.00 horas
Sr. Presidente,
Miembros de la Junta Ejecutiva,
Colegas y amigos:

Me complace darles la bienvenida a este, el primer período de sesiones de la Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y les deseo un feliz 2013. 

Ante todo, deseo extender mis felicitaciones al Excelentísimo Sr. Roble Olhaye, Representante Permanente de Djibouti, por haber sido elegido Presidente de la Junta Ejecutiva del PNUD, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).

Deseo también felicitar a los Vicepresidentes elegidos: para el Grupo de los Estados de América Latina y el Caribe, el Sr. Eduardo Porretti, Ministro de la Misión Permanente de la Argentina; para el Grupo de los Estados de Europa Oriental, el Sr. Boyan Belev, Representante Permanente Adjunto de la Misión Permanente de Bulgaria; y para el Grupo de los Estados de Europa Occidental y otros Estados, la Sra. Merete Dyrud, Consejera de la Misión Permanente de Noruega.

Además, deseo expresar mi sincero agradecimiento al Presidente saliente, el Representante Permanente de Suecia, Excelentísimo Sr. Mårten Grunditz, por haber guiado la labor de la Junta Ejecutiva y por su compromiso con el PNUD durante el último año.

También extiendo mi reconocimiento a los Vicepresidentes del año pasado por el apoyo prestado: el Sr. Tarik Iziraren, Consejero de la Misión Permanente de Marruecos; el Excelentísimo Sr. Yusra Khan, Embajador y Representante Permanente Adjunto de Indonesia; el Sr. Eduardo Porretti, Ministro de la Misión Permanente de la Argentina; y la Sra. Candida Novák Hornakova, Tercera Secretaria de la Misión Permanente de la República Checa.

El año 2013 es importante para el PNUD. Estamos elaborando con la Junta Ejecutiva nuestro próximo plan estratégico, incorporando en nuestra labor el resultado de la revisión cuatrienal amplia de la política, contribuyendo a las deliberaciones sobre la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 2015 y después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) y respondiendo a la amplia gama de desafíos que se nos presentan a medida que evoluciona la situación de los países, a menudo rápidamente y sin advertencia alguna.

En mis observaciones de hoy:

  • Comenzaré con una breve reflexión sobre algunos de los principales debates sobre el desarrollo del año transcurrido, fundamentalmente la revisión cuatrienal amplia de la política y cómo plasmar sus resultados en la labor del PNUD;
  • Me referiré al trabajo que se está llevando a cabo en relación con el próximo plan estratégico del PNUD y el presupuesto integrado conexo; y
  • Destacaré los progresos realizados por el PNUD en pos del logro de la mayor transparencia y rendición de cuentas posible.

Todo ello se basa en la importancia fundamental de fortalecer la coherencia y coordinación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, así como de trabajar juntos para obtener resultados, esferas estas en que el PNUD seguirá demostrando liderazgo.

Consolidación del impulso adquirido en 2012
El año pasado informé a la Junta sobre los resultados y el seguimiento por el PNUD de la Conferencia Río+20 y la Conferencia intergubernamental de alto nivel sobre la iniciativa Unidos en la acción que se celebró en Tirana.

Deseo señalar que nos estamos preparando para establecer el Centro Rio+, el Centro Mundial para el Desarrollo Sostenible, junto con el Gobierno del Brasil y otros asociados, y que prevemos el comienzo de su labor en el primer semestre de este año, y su funcionamiento pleno en 2014.

El debate sobre el plan estratégico del PNUD suministra una plataforma para abordar la petición que figura en el documento final de Río+20 dirigida a los órganos rectores de los fondos, programas y organismos especializados de las Naciones Unidas. Se nos pide a todos que consideremos la posibilidad de adoptar medidas apropiadas para integrar las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo sostenible en todas las actividades operacionales del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Desde la última reunión de la Junta Ejecutiva, celebrada en septiembre, se han llevado a cabo un conjunto de reuniones y procesos intergubernamentales importantes, a saber:

- En la reunión de alto nivel sobre el estado de derecho celebrada durante la Asamblea General en septiembre, los Estados Miembros coincidieron en la importancia crítica del estado de derecho para fomentar el desarrollo y superar el conflicto y la fragilidad.  Se trata de una esfera de trabajo fundamental para el PNUD;

- En la 11ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica celebrada en Hyderabad (India) en octubre de 2012, se acordaron un conjunto de importantes medidas para impulsar la aplicación del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020. El PNUD presentó allí su primer marco sobre la diversidad biológica;

- La Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en Qatar adoptó medidas positivas, incluida la aprobación oficial del segundo período de compromisos del Protocolo de Kyoto, pero es necesario agilizar las negociaciones si es que ha de alcanzarse un acuerdo mundial de calidad antes de 2015. El PNUD trabaja constructivamente con los Estados Miembros en relación con muchas de estas cuestiones;

- El PNUD está desempeñando una importante función como copresidente del Equipo de Tareas de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 2015, y del equipo técnico de apoyo al grupo de trabajo de composición abierta de la Asamblea General establecido por Río+20. Junto con nuestros asociados del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD), estamos coordinando consultas amplias nacionales, temáticas y mundiales sobre la forma que podría asumir la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 2015.  Los preparativos de la agenda se afianzarán mediante la agilización del logro de los ODM actuales, consolidando las vías del desarrollo y del medio ambiente y centrándose en la necesidad de objetivos y metas claros, medibles y fáciles de comunicar que promuevan el desarrollo sostenible;

- En diciembre se alcanzó un hito fundamental mediante la aprobación por la Asamblea General de la resolución sobre la revisión cuatrienal amplia de la política relativa a las actividades operacionales del sistema las Naciones Unidas para el desarrollo, tema sobre el que ahora he de explayarme.

Revisión cuatrienal amplia de la política relativa a las actividades operacionales del sistema las Naciones Unidas para el desarrollo
La resolución sobre la revisión cuatrienal amplia de la política fortaleció la confianza en el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. El mensaje general de la Asamblea General fue claro e inequívoco: los Estados Miembros desean que el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo sea estratégicamente pertinente, ágil y que esté dotado de la voluntad y la capacidad para ayudar a obtener resultados de desarrollo sostenibles.

Quisiera ahora referirme a algunos aspectos de la resolución que, según creo, tanto en mi capacidad de Presidenta del GNUD como de Administradora del PNUD, revisten importancia especial para el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo:

  • Primero, celebro que en la resolución se reconozca la importante función y las ventajas comparativas del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. En esta se destaca que las contribuciones a los recursos básicos deberían seguir siendo el cimiento de la financiación de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas, y se observa el desequilibrio creciente entre los recursos básicos y los recursos complementarios.  En el futuro también será importante ampliar la base de donantes para los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas.

Muchos de los donantes tradicionales del PNUD se han esforzado denodadamente por mantener sus contribuciones voluntarias a la organización, y algunos hasta han podido aumentar la financiación. Agradecemos sinceramente a todos los donantes su compromiso con nuestra labor, especialmente en las difíciles circunstancias actuales. Sabemos que muchos se enfrentan en este momento con inestabilidad económica y limitaciones fiscales.

En 2011, las contribuciones totales a los recursos ordinarios del PNUD ascendieron a 975 millones de dólares de los EE.UU., un 2,5% por debajo de la meta de financiación de 1.000 millones de dólares del plan estratégico del PNUD para el período 2008-2013 revisada en 2011. En 2012 se registró una nueva y acusada disminución de 129 millones de dólares, lo que llevó las contribuciones totales al presupuesto básico del PNUD a su nivel más bajo desde 2004. Según las indicaciones actuales, nuestra financiación básica disminuirá aún más en 2013. Esta tendencia suscita grave preocupación.

Sin embargo, desear que las perspectivas sean mejores no soluciona nuestros problemas financieros. Por consiguiente, el PNUD está adoptando todas las medidas necesarias para que el gasto se ajuste al nuevo presupuesto de planificación de los recursos. Según nuestras estimaciones, este año será necesario recortar en 50 millones de dólares los gastos previstos anteriormente a fin de mantener el saldo líquido de los recursos básicos del PNUD en un mínimo de tres meses a fines de año. De ser necesario, a mitad de año haremos nuevos ajustes, aumentando o reduciendo el presupuesto. El PNUD, al igual que los Estados Miembros, debe adoptar decisiones fundamentales sobre sus prioridades de gastos.

En esta reunión de la Junta Ejecutiva se examinarán propuestas importantes sobre arreglos de programación y recuperación de gastos. Las reformas que se proponen en estas dos esferas fundamentales ayudarán al PNUD a establecer un mejor equilibrio en lo que atañe a la forma de financiar nuestros gastos institucionales, de forma armonizada con los organismos del sistema, mediante una combinación de recursos básicos y complementarios, y en el futuro se imputará al conjunto de recursos complementarios una proporción adecuada de los gastos.

No obstante, cabe destacar que se requiere un nivel estable y suficiente de financiación básica para que el PNUD funcione como una organización orientada hacia el futuro, capaz de responder a las prioridades y necesidades estratégicas de los países, y apoye el logro de resultados de desarrollo que promuevan la transformación. Una base de financiación segura permite al PNUD desarrollar su competencia técnica para responder a cuestiones incipientes, mantener su carácter multilateral, imparcial y universal, y financiar sus sistemas de gestión y supervisión institucional.

El apoyo de los Estados Miembros a una financiación básica sólida para el PNUD también reviste importancia decisiva para la eficacia y coherencia del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo en general, habida cuenta de la función de liderazgo fundamental que desempeñamos en la coordinación del sistema. La base del sistema necesita apoyo firme de los Estados Miembros.

  • En el PNUD somos plenamente conscientes de la necesidad de hacer valer cada dólar para el desarrollo. Por consiguiente, apoyamos enérgicamente el llamamiento hecho en la revisión cuatrienal amplia de la política en favor de una cultura de resultados más estratégica y coherente en todo el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. Este es el segundo mensaje importante que quisiera destacar de la resolución.

Nuestro sistema necesita marcos de resultados claros y sólidos. Los coordinadores residentes y los equipos de las Naciones Unidas en los países deben rendir cuentas de la vigilancia y presentación de informes sobre los resultados a las autoridades nacionales, e idealmente deberían usar documentos de programación comunes.

La seriedad con que las Naciones Unidas toman la gestión basada en los resultados se refleja en el programa de acción de cinco años del Secretario General. El GNUD y el Comité de Alto Nivel sobre Gestión están elaborando principios comunes para lograr que la presentación de los resultados sea clara, medible, transparente y mutuamente responsable. En futuras reuniones de la Junta he de actualizar los progresos realizados.

  • Tercero, en la resolución sobre la revisión cuatrienal amplia de la política se formula un llamamiento muy claro al sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo a fin de que siga fortaleciendo la coherencia en todo el sistema y la eficacia a nivel de los países.

A este respecto, la resolución pone de relieve un conjunto de cuestiones que requieren la adopción de medidas, en particular, la puesta en marcha del sistema de gestión y rendición de cuentas del GNUD; la simplificación y racionalización de los instrumentos de programación; un sistema de coordinadores residentes fortalecido y mutuamente responsable; y la armonización de múltiples prácticas y operaciones institucionales a fin de lograr economías. La resolución también destaca la necesidad de incrementar la colaboración práctica en todo el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, por ejemplo mediante la ubicación conjunta, cuando proceda.

En mi calidad de Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo y de administradora del sistema de coordinadores residentes, tomo nota de estos mensajes claros e inequívocos, y he de continuar trabajando con los máximos responsables del Grupo en aras del logro de estos importantes objetivos.

Los Estados Miembros también expresaron sus preocupaciones acerca de los problemas con que se enfrentan los coordinadores residentes y de asuntos humanitarios en países que atraviesan situaciones de desarrollo especiales. Es importante que estos coordinadores cuenten con los recursos, la capacitación y el apoyo necesarios para poder desempeñarse en el nivel más elevado posible en circunstancias difíciles.

En la resolución sobre la revisión cuatrienal amplia de la política también se destaca la necesidad de que los coordinadores residentes cuenten con recursos estables y previsibles para cumplir su mandato eficazmente. El GNUD también ha dedicado cierto tiempo a una revisión de la distribución de responsabilidades para la coordinación en todos los niveles, que he de examinar próximamente con sus máximos responsables. Esperamos estar en condiciones de formular recomendaciones a este respecto a tiempo para la presentación del informe del Secretario General al Consejo Económico y Social en el tercer trimestre de este año.

  • Cuarto, me ha complacido ver un claro reconocimiento en la revisión cuatrienal amplia de la política de los logros de la iniciativa piloto Unidos en la acción.

Lo que comenzó hace seis años en ocho países como un proyecto piloto se ha convertido ahora en una modalidad de trabajo elegida en 32 países, lo cual es sin duda un logro extraordinario.

El GNUD está empeñado en la consolidación de las buenas prácticas y la experiencia adquirida. Ha elaborado un conjunto de procedimientos operativos estándar para los países que desean adoptar el enfoque voluntariamente.

Cabe destacar que la racionalización de los marcos de programación y procesos institucionales específicos de cada organismo en la sede exigirá la aprobación de los órganos rectores de los organismos, fondos y programas. Contamos con el apoyo de los Estados Miembros para que esto sea posible.

  • Por último, la revisión cuatrienal amplia de la política suministra orientación importante sobre las esferas en que el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo debería centrar sus iniciativas.

En el PNUD celebramos especialmente el hincapié que se hace en la resolución en la reducción de la pobreza y la creación de capacidad. Estamos firmemente empeñados en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y en la aceleración de las iniciativas hasta 2015. Desde 2010 hemos guiado al GNUD para que preste apoyo a 44 países a fin de que apliquen el marco para acelerar el logro de los ODM  y elaboren planes de acción para agilizar el logro de los ODM cuyo cumplimiento no está bien encaminado.

Durante esta semana, la Junta debatirá el informe de evaluación de la reducción de la pobreza correspondiente al período 2000-2010. Permítanme subrayar que el PNUD siempre acoge con satisfacción el examen riguroso de sus operaciones y resultados, y la oportunidad de aprender de las evaluaciones e intercambiar opiniones sobre estas.

La reducción de la pobreza es uno de los problemas más complejos que debe resolver la humanidad, incluso en las sociedades más ricas. Es “una maratón, no una carrera corta” y, más allá de abordar la falta de ingresos, se ocupa de las privaciones humanas más generales, como la educación, la salud, la dignidad, los derechos, la desigualdad de género y las posibilidades de expresión. Hay diversos enfoques para responder a este problema, que se reflejan en la diferencia entre el enfoque que promueve el informe de evaluación y el del PNUD.

La evaluación observa que mientras que las soluciones del desarrollo deben ser específicas, el PNUD ha hecho contribuciones importantes al establecimiento de un programa de reducción de la pobreza dando prioridad a la perspectiva multidimensional del desarrollo humano. Los esfuerzos por mejorar el impacto de nuestra labor deben proseguir, entre otras cosas teniendo en cuenta las lecciones y las recomendaciones presentadas en la evaluación, como lo destaca claramente la respuesta de la dirección del PNUD. Durante todo mi trabajo en el PNUD he subrayado la importancia de emprender iniciativas que puedan ampliarse y contribuir a transformaciones profundas y sistémicas, una cuestión que, acertadamente, la evaluación considera importante.

La importancia asignada en la revisión cuatrienal amplia de la política a los países que están en la transición del socorro al desarrollo también es importante, y se ajusta considerablemente a la labor prioritaria del PNUD en los países en crisis o que salen de una crisis, ya sea causada por un conflicto, un desastre natural o cualquier otro factor. Podemos ayudar a los países a fortalecer su estructura para la paz, los procesos de diálogo nacional, el estado de derecho y la recuperación general, y a crear su capacidad para prevenir, mitigar y abordar los desastres naturales. Debemos coordinar cada vez más estrechamente nuestras actividades con nuestros asociados humanitarios para que nuestra labor complemente la de estos y contribuya a fortalecer la capacidad y la resiliencia nacionales.

Por último, como se exhorta en la resolución sobre la revisión cuatrienal amplia de la política, el PNUD está empeñado firmemente en la promoción de la cooperación Sur-Sur y triangular, entre otras cosas mediante la labor de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur. También seguiremos centrándonos en la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en todos los aspectos de nuestro trabajo. Más tarde, la Administradora Asociada informará sobre nuestra labor y compromiso en materia de género.

Esperamos seguir dialogando con la Junta sobre la mejor manera de poner en práctica nuestra planificación estratégica y alinearla con la orientación y las recomendaciones de la revisión cuatrienal amplia de la política. El lunes tendremos la posibilidad de analizar este tema en la reunión conjunta de las Juntas Ejecutivas.

Plan estratégico del PNUD
La dirección y la orientación establecidas en la revisión cuatrienal amplia de la política son factores decisivos que deben tenerse en cuenta al elaborar el próximo plan estratégico del PNUD.

La labor respecto del plan está avanzando sostenidamente. Entiendo que muchos miembros de la Junta asistieron al taller celebrado el viernes para debatir las posibles esferas sustantivas de trabajo.

El proceso que se está utilizando para elaborar el plan es distinto del usado en el pasado. Hemos comenzado por el examen de las realidades externas que generan los desafíos actuales del desarrollo para velar por que el PNUD se centre en las incipientes necesidades externas del desarrollo.

Esto nos lleva a analizar qué debemos cambiar  en el futuro respecto de la diversidad y el tipo de servicios que prestamos, lo cual nos induce, a su vez, a revisar nuestros puntos fuertes y débiles antes de proponer las esferas de trabajo de las que deberíamos ocuparnos.

En este proceso, el PNUD ha procurado obtener una amplia gama de perspectivas. Además de los importantes talleres, reuniones oficiosas y reuniones con miembros de la Junta, se han celebrado sesiones internas con personal de la sede y sobre el terreno. Expertos independientes dirigen los talleres para asegurar que no miremos el mundo solo a través de nuestros ojos.

De estas deliberaciones ha surgido un conjunto de esferas de interés prioritario para nuestra labor futura y el trabajo respecto de cada una de ellas. Entiendo que en el taller de la Junta celebrado el viernes hubo debates sustantivos y constructivos sobre las propuestas formuladas hasta ese momento. El personal del PNUD presente ha informado de que hubo un nivel alentador de convergencia entre los miembros de la Junta respecto de la orientación propuesta.

En esas deliberaciones hemos observado la necesidad de ser más explícitos sobre la lógica para el desarrollo de algunas de las propuestas, la importancia de tener en cuenta el valor que puede añadir el trabajo del PNUD y la importancia fundamental de nuestro papel en la coordinación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo en todos sus niveles.

También me han informado del grado de aceptación de nuestra propuesta de estructurar el plan estratégico de manera distinta. El plan actual se centra en las esferas de actividad. Se propone que el nuevo plan se centre en las cuestiones del desarrollo que el PNUD está en condiciones de abordar y muestre la forma en que aplicamos nuestros conocimientos especializados en todas las disciplinas para prestar el apoyo que solicitan los países en que se ejecutan programas.

Creemos que este enfoque nos ayudará a lograr resultados más sostenibles a nivel de los países y una mejor integración dentro del PNUD.

Nuestro mundo en rápida evolución exige que seamos mucho más innovadores en la forma en que abordamos las cuestiones. La mayor inestabilidad mundial requiere que adoptemos un enfoque más profundo acerca del riesgo.

El nuevo plan también deberá basarse en enfoques innovadores respecto de las asociaciones. La colaboración Sur-Sur cobrará más importancia y en general nuestras asociaciones serán más diversas.

Sin embargo, algunos aspectos fundamentales deberán mantenerse sin cambio. El desarrollo humano sostenible y la erradicación de la pobreza han sido y seguirán siendo parte fundamental de los propósitos del PNUD. El concepto de la implicación nacional continuará guiándonos. Nuestra meta siempre será ayudar a los países a lograr los objetivos de desarrollo que establecen para sí mismos. En todo momento promoveremos la importancia de la inclusión en la concepción y aplicación de las políticas de desarrollo, y la prioridad de la igualdad de género será un aspecto fundamental de nuestra labor.

El papel del PNUD como encargado de la coordinación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo también debe tenerse en cuenta. La revisión cuatrienal amplia de la política ha establecido expectativas claras de los Estados Miembros respecto del logro de una mayor coordinación y coherencia, y compete al PNUD encabezar este esfuerzo.

La aplicación de nuevos cambios institucionales para satisfacer las expectativas respecto del nuevo plan es inevitable, por ejemplo:

  • Para tener los conocimientos especializados a fin de prestar la gama de servicios acordada, necesitamos contar con una sistema de gestión del talento más desarrollado en todo el PNUD;
  • Para poder informar sobre la manera en que se usan los recursos para lograr resultados y comunicarla adecuadamente, debemos armonizar mejor nuestros distintos sistemas de presupuestación y presentación de informes;
  • Para poder prestar servicios eficazmente en un entorno de recursos limitados, debemos ser aún más conscientes de los costos; y
  • Pasar de una orientación impulsada por las prácticas a una orientación impulsada por cuestiones tendrá repercusiones en la forma en que organizamos nuestra política central y los servicios de gestión.

Ya se han emprendido muchos de los cambios institucionales necesarios y seguirán poniéndose en marcha otros. El plan estratégico que presentaremos a la Junta para su aprobación deberá ser tanto coherente en lo que atañe a los aspectos sustantivos como factible desde la perspectiva institucional. Confío en que con su apoyo podremos lograrlo. La manera positiva en que los miembros de la Junta han trabajado con el PNUD respecto del plan es auspiciosa y les damos las gracias por ello.

Presupuesto integrado, arreglos de programación y recuperación de gastos
En septiembre, junto con el nuevo plan estratégico, presentaremos a la Junta Ejecutiva el primer presupuesto integrado, para el período 2014-2017. 

Estará vinculado con el marco de resultados institucionales del plan estratégico y combinará los dos marcos presupuestarios que actualmente tienen procesos de aprobación separados: el presupuesto institucional básico y los arreglos de programación. Como parte del plan integrado de recursos, que resume las necesidades totales de recursos del nuevo plan estratégico, el presupuesto integrado abarcará los recursos básicos y constituye un mecanismo de financiación decisivo. 

En este período de sesiones deseamos lograr su apoyo para formular las conclusiones finales respecto de dos esferas críticas del presupuesto integrado, a saber, los arreglos de programación y la recuperación de gastos.

En lo que respecta a los arreglos de programación, me complace que en septiembre del año pasado, tras consultas amplias, la Junta haya adoptado una decisión sobre la metodología para asignar los recursos del TRAC-1.

Sobre esa base, las propuestas que tiene la Junta ante sí en este período de sesiones se centran en tres cuestiones principales:

  • Primero, el uso estratégico de los recursos del TRAC-2 para que el PNUD pueda responder más eficazmente a las necesidades diferenciadas de los países en que se ejecutan programas.
  • Segundo, el establecimiento de un fondo para imprevistos, destinado a fortalecer la capacidad del PNUD de brindar respuestas oportunas a las prioridades imprevistas e incipientes a nivel de los países.  Esto se vuelve aún más crítico en vista del entorno actual de recursos básicos limitados y la aparición inherentemente imprevisible de nuevos problemas del desarrollo.  
  • Respecto de estas dos cuestiones, proponemos un arreglo global que consiste en un fondo para imprevistos combinado con un servicio de recursos del TRAC-2. Este arreglo global incluiría medidas de protección del TRAC-1 y el apoyo a las actividades de los coordinadores residentes.
  • Tercero, proponemos principios básicos para la presencia estratégica del PNUD en el mundo y la presencia física diferenciada en países de ingresos medianos. Esta cuestión se debatió como parte de las negociaciones del TRAC-1 y, a pedido de la Junta, el PNUD ha suministrado los detalles solicitados.  

Quisiera reiterar que la recuperación de gastos es, y seguirá siendo, un elemento importante del modelo de financiación institucional del PNUD y la estrategia presupuestaria conexa. Por consiguiente, me complace que las Juntas del UNFPA, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el PNUD hayan aprobado en septiembre pasado la propuesta conjunta de esas organizaciones sobre el marco conceptual armonizado para definir y recuperar gastos.

Sobre la base de este marco y teniendo en cuenta la orientación de la revisión cuatrienal amplia de la política, el asesoramiento de la Junta Ejecutiva y nuevos análisis, el UNFPA, el UNICEF, el PNUD y ONU-Mujeres ahora proponen una tasa armonizada de recuperación de gastos del 8% junto con una metodología aplicable y otras medidas para asignar los gastos más equitativamente entre la financiación básica y la complementaria. Se requerirá un proceso de transición adecuado antes de que puedan ponerse plenamente en práctica estas medidas.

Transparencia y rendición de cuentas
El PNUD sigue plenamente comprometido con la transparencia y la rendición de cuentas respecto de las contribuciones aportadas por los donantes.

En consecuencia, me complace confirmar que los informes de auditoría interna emitidos por la Oficina de Auditoría e Investigaciones del PNUD figuran en nuestro sitio web desde el 1 de diciembre del año pasado.  

No podríamos haber alcanzado este hito sin el apoyo de la Junta y deseo darles las gracias sinceramente por ello. 

En los últimos 18 meses el PNUD ha seguido poniendo en práctica la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda.  En 2011 se publicó en línea un conjunto inicial de los gastos de los proyectos. Por esta labor la organización no gubernamental Publish What You Fund nos incluyó entre las diez mejores organizaciones en esta esfera.

En 2012 el PNUD publicó un conjunto ampliado de datos con información relativa a más de 6.000 proyectos y resultados, superando incluso las normas de la Iniciativa. Los interesados acogieron con satisfacción estos esfuerzos. El Task Force for Financial Integrity and Economic Development señaló: “La respuesta habitual de las organizaciones multinacionales sobre la presentación de informes y las políticas por país es que el costo de hacerlo sería demasiado alto. No obstante, el PNUD ha demostrado a todos cuán poco costoso resulta realmente”.

Por último, cabe destacar la opinión sin reservas de la Junta de Auditores de las Naciones Unidas correspondiente al bienio 2010-2011, que constituye la tercera calificación positiva consecutiva sobre el manejo de los recursos que se encargan al PNUD. 

Estas son buenas noticias para el PNUD, en particular porque este es el primer año de la aplicación de las Normas Contables Internacionales para el Sector Público (IPSAS) y el año en que se ha registrado un cambio de auditores. Sin embargo, no es momento de bajar la guardia, pues debemos procurar la mejora permanente de nuestra labor.

Conclusión
Como destaqué al comienzo de mi alocución, se trata de un período estimulante para el PNUD y para el desarrollo en general.

En el siglo XXI la inestabilidad se ha convertido en lo normal. Esto constituye un desafío para el desarrollo, pero el PNUD debe responder a todos los retos que se le plantean.

Nuestro nuevo plan estratégico desempeñará un papel decisivo para asegurar que nuestra organización sea plenamente capaz de suministrar apoyo pertinente, de alta calidad y oportuno a los países en desarrollo, y nos permitirá demostrar el impacto de nuestra labor. 

Esperamos con interés trabajar con la Junta para garantizar que nuestro nuevo plan sea adecuado a sus fines. Gracias por su permanente apoyo.

Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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