Helen Clark: Día Internacional contra la Corrupción

09 dic 2012

Declaración de la Administradora del PNUD en el Día Internacional contra la Corrupción

La corrupción es un delito contra el desarrollo que prolifera en las sombras. El Día Internacional contra la Corrupción es una oportunidad para arrojar luz sobre el daño que esta provoca, y para reafirmar nuestro compromiso de combatirla.

El impacto de la corrupción va más allá de la simple desviación de recursos, que de por sí tiene un impacto importante. La corrupción también corroe las sociedades y contribuye a una justificada falta de confianza y seguridad en la gestión de los asuntos públicos. Las peores consecuencias de la corrupción son sufragadas por los pobres y los grupos vulnerables. Los sobornos, por ejemplo, pueden hacer que los servicios básicos estén disponibles solo para quienes los puedan pagar.

Dado que los pobres son más dependientes de los servicios públicos, estos resultan excesivamente perjudicados por los que, en términos económicos, constituyen modelos de corrupción de poca monta. Las investigaciones sugieren que las mujeres pobres suelen ser las más afectadas por la corrupción.

Los pobres también tienen más que perder por el rápido deterioro de los recursos naturales que deriva de la corrupción, que permite que se eluda el cumplimiento de las leyes y reglamentos. Por ejemplo, la tala ilegal, ante la cual los funcionarios corruptos hacen la vista gorda, pone en peligro los ecosistemas de los cuales depende la subsistencia de los más pobres, además de que provoca pérdidas de ingresos para los gobiernos. A través de su labor en apoyo del programa para reducir las emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques, también conocido como REDD-Plus, el PNUD está ayudando a reducir el riesgo de corrupción en la gestión de los bosques.

La prevención y la lucha contra la corrupción requieren transparencia y rendición de cuentas en todos los niveles. Actualmente, el PNUD tiene unas dos décadas de experiencia en el apoyo a los países para luchar contra la corrupción. Los enfoques integrados, que incluyen el desarrollo de capacidades, reformas de la gestión de los asuntos públicos, medidas dirigidas hacia la lucha contra la corrupción, más transparencia y una mayor participación cívica, han demostrado funcionar bien.

Las medidas anticorrupción deben ser integradas en los procesos de planificación del desarrollo. La labor del PNUD en el ámbito de la gobernabilidad en todo el mundo apunta a fortalecer las instituciones y los procesos nacionales necesarios para crear confianza, mejorar la capacidad de respuesta y la rendición de cuentas, y movilizar recursos para el desarrollo.

Recuperar lo que se ha perdido a causa de prácticas corruptas es responsabilidad de todos: los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y los medios de comunicación, el público en general y los jóvenes, que han de desempeñar un papel fundamental en la aplicación de este programa, de modo que su futuro se erija sobre bases sólidas en que se destaque la honestidad.

Aliento a cada uno de ustedes a actuar contra la corrupción en el día de hoy, para arrojar luz sobre esas sombras, para que avancemos juntos hacia un mundo mejor.

Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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