Rebeca Grynspan: América Latina y los nuevos retos para el desarrollo y la cooperación

08 oct 2012

Mesa Redonda en la Secretaría General Iberoamericana: América Latina y los nuevos retos para el desarrollo y la cooperación

Rebeca Grynspan
Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD
Casa de América, Madrid (España)

- D. Enrique Iglesias, Secretario General Iberoamericano
- D. Juan López Doriga, Director de la Agencia Española de Cooperación  Internacional para el Desarrollo
- D. Tomas Poveda, Director General de la Casa América de Madrid

Hace una década, no preveíamos que, hablando sin matices y en promedio, América Latina experimentaría esta enorme expansión económica, con resultados tan significativos para la reducción de la pobreza y la inequidad, la generación de nuevas clases medias y el protagonismo de nuevos actores sociales y políticos, así como  una macroeconomía y un sector financiero más sólidos y estables.

Hoy, 26 países de América Latina y el Caribe son clasificados como economías de renta media. Solo un país aun mantiene el estatus de país de bajo desarrollo (Haití), y cinco han ascendido a ser países de ingresos altos (Bahamas, Trinidad y Tobago, Barbados, Bermuda y Chile). Sin embargo, quedan enormes retos en la región y no podemos tirar las campanas al viento.

Las huellas de desigualdades históricas aun son formidables: más de 170 millones  de personas bajo la línea de pobreza (casi 29% de la población de la Región) 70 millones bajo la línea de indigencia (casi 12% de la población de la Región), clases medias vulnerables que no se han separado suficiente de la línea de pobreza y su cobertura de salud, acceso a vivienda y posibilidades de pensión todavía es precaria, obstáculos acumulativos en la calidad de la educación a pesar de una importante expansión de la misma, rezagos en la paridad de género dentro y fuera del hogar, perdidas cuantiosas de biodiversidad y vulnerabilidad al cambio climático y los recurrentes desastres naturales y una inserción internacional basada en recursos naturales primarios para algunos, y en servicios para otros.

La coyuntura actual tampoco ayuda. Informes recientes muestran que el crecimiento de América Latina y el Caribe se desacelera. En un momento en el que quedan aun muchas incertidumbres, permítanme dibujar algunos de los retos que enfrenta la región para el desarrollo y también subrayar algunos de los retos para la cooperación internacional.  

I. Nuevos retos para el desarrollo
PRIMER RETO:
La mala coyuntura global puede llevar a un re-acople
En el corto plazo, el crecimiento económico en la región se está desacelerando. Sin embargo, el bajón es disparejo. Argentina -que tuvo un crecimiento de 9,2 – crecerá según las proyecciones solo un 2% en 2012. Brasil, que en el 2010 creció 7.5, crecerá solo 1.6% en el 2012. Paraguay, quien tuvo el mayor crecimiento post-crisis  de 13%, pasaría a tener un crecimiento negativo (-2) en el 2012. El Panorama no es tan negativo para países como Venezuela, quien en el 2010 tuvo 1.5% y se calcula que en el 2012 tendrá un crecimiento de 5%. Panamá crecería de 7.6 a 9.5 en el 2012. Pero en promedio se estima que ALC crecerá alrededor del 3,2% en 2012, inferior al 4,3% del  2011 y al 6% del 2010.

Más allá de la tendencia de crecimiento, dos datos se suman a la preocupación: la desaceleración de exportaciones en la región  y la caída de algunos precios de commodities  –como cobre y petróleo—que contribuyeron al auge regional durante la crisis global.

Los informes de la CEPAL y el Banco Mundial sugieren que América Latina podría unirse a la tendencia recesiva global, en la medida en que se mantiene la crisis en Europa y China desacelera a un nivel de crecimiento mas moderado. Si bien los países de la región están preparados macroeconómicamente,la desaceleración significará un freno a la tendencia positiva de la última década. 

SEGUNDO RETO: Mayor reducción de la pobreza y desigualdad no se logrará con “mas de lo  mismo”
En los últimos 10 años salieron más de 50 millones de personas de la pobreza.  La mayor parte se benefició del dinamismo del mercado laboral –particularmente en remuneraciones de varones, de 25 a 49 años de edad, en áreas urbanas, en los sectores de servicios de la región—y en menor medida por transferencias sociales y el dividendo demográfico.

Un estudio reciente del PNUD  analiza cuanto más se lograría con “más de lo mismo” (mas crecimiento económico con la actual estructura laboral): el resultado muestra retornos decrecientes en los próximos años, porque los bolsones de pobreza se concentran en grupos que están excluidos de los mercados laborales más dinámicos que no se compensan con transferencias y redes de protección social existentes –esto incluye a jóvenes que ingresan al mercado laboral, a mujeres que sostienen una doble carga laboral dentro y fuera del hogar, a habitantes de sectores rurales y a pueblos indígenas y poblaciones afro-descendientes que sistemáticamente no se benefician de la misma manera del auge agregado.

Para avanzar, se requiere de acciones deliberadas de apoyo a los jóvenes y a las mujeres, y transformaciones en el sector de servicios y de manufacturas a través del impulso a las cadenas de valor en las economías de la región.  

a) Mujeres y economía del cuidado
Tal vez una de las revoluciones más importantes del siglo XX ha sido la entrada en masa de las mujeres de niveles superiores de educación al mercado de trabajo, lo que ha provocado cambios significativos en la familia.  A pesar de estos importantes avances en las últimas décadas, existe una menor participación de la mujer en el mercado laboral y persiste  la diferencia de salarios y de representación en los  cargos de poder.

Comparado con otras regiones del mundo, América Latina sigue teniendo una de las brechas más altas de participación laboral entre hombres y mujeres y algunos países como Honduras, Guatemala, México, Nicaragua y Panamá tienen una brecha entre hombres y mujeres de más del 30%. La mayor diferencia entre la participación de hombres y mujeres se observa en países como Honduras (41%), Guatemala (39.5%), México (36.6%), Nicaragua (33%)

b) Jóvenes desempleados
LAC experimentó un crecimiento del desempleo en jóvenes, sobre todo como resultado de la crisis de 2008.  El desempleo en los jóvenes pasó de 13.7 en el 2008 a 15.6 en el 2009 y bajó a 14.2 en el 2010.Sin embargo la tendencia a la baja se revertirá en el 2012 según proyecciones de la OIT  y se mantendrá en 14.6 hasta el 2015.  A pesar de que estos números parecen bajos en comparación con lo que está viviendo España y los países de la Unión Europea (17.3% en 2012), América Latina sin crisis, está por encima del promedio global (12.7%) y muy por encima del sudeste Asiático y del Este de Asia  (9.7% en 2012). Lo anterior preocupa sobre manera por la falta de redes de protección para este sector de la población, la brecha entre las expectativas y aspiraciones creadas y la realidad, así como el avance de organizaciones informales que les ofrecen una forma de pertenencia y de ingreso al margen de la ley y la sociedad.

Existen fuertes diferencias entre países, que no parecen asociadas con patrones de crecimiento económico. Países con fuerte crecimiento económico y rápida recuperación después de la crisis como Chile, Argentina, Brasil y Uruguay tienen los índices de desempleo juvenil mas altos de la región. En el 2010, Chile presentaba un desempleo entre jóvenes de 24.8% (Comparado con solo 10.2% de adultos), Uruguay  20.2% (comparado con sólo 7.3% en adultos), Argentina 19.9% (8% en adultos), Brasil 17.8% (8.3 en adultos).

El tema del desempleo es particularmente preocupante en las mujeres de 15 a 25 años, y esto a pesar de increíbles mejoras en el numero de años de escolaridad en las mujeres. En Argentina por ejemplo, el desempleo en las mujeres jóvenes es de 24.4% en mujeres comparado con 16.6 en hombres. Una historia similar se observa en Chile, en donde 28.8% de las mujeres jóvenes están desempleadas, comparado a 22 de los hombres jóvenes.

Costa Rica y Panamá presentan los índices de desempleo joven más alto de América central con 21.1 y 20.1 en mujeres y 15.5 y 11.1 en hombres jóvenes respectivamente. El desempleo joven en países como México, Honduras y Guatemala llega a un poco mas del 10% lo que podría ser en parte explicado por la existencia de un mercado informal mas grande que absorbe fácilmente a los jóvenes pero en condiciones muy precarias.

Unido a lo anterior está el reto de la calidad de los empleos creados en los sectores más dinámicos de las economías.  El sector servicios por ejemplo da cuenta de 2 de cada 3 nuevos empleos creados en la última década. La creación de empleo en este sector continúa y se observa un aumento en la  remuneración promedio, sin embargo, la expansión ha ocurrido principalmente  en el sector informal. Lo que plantea un problema crucial  en América Latina que es la precariedad de los empleos generados  que no generan beneficios sociales y a veces son para los trabajadores no calificados “ trampas de pobreza”. 

TERCER RETO: ¿Cómo seguir creciendo a futuro –como enfrentar la “trampa de renta media”?
Una pregunta pendiente es como seguir creciendo frente a la  incertidumbre externa, pero también ante obstáculos internos. Uno de ellos, la llamada “trampa de renta media” se discute cada vez más en la región.  Ya que parece haber consenso que en ausencia de un cambio tecnológico y de la disminución de la heterogeneidad estructural del aparato productivo, se puede dar una erosión gradual de la competitividad económica. 

Dos observaciones rápidas sobre esto:

a) Primero, los países de  renta media se enfrentan a una trampa de productividad,  relacionada con  el proceso de catch-up tecnológico donde  la tasa de productividad total de factores se desacelera.

b) Sin mayores innovaciones, sin mejor educación de calidad, sin tecnología de punta, las economías enfrentan rezagos de productividad y por tanto también menores tasas de crecimiento.  En el pasado esto era posible enfrentarlo al competir por salarios bajos pero es obvio que en el mundo de hoy esa posibilidad no existe para ALC no solo por la brecha existente con Asia sino porque el proceso democrático pondría un límite a las posibilidades de bajar los salarios al nivel requerido para poder competir no por productividad sino por salarios bajos.

c) Cuidado con una trampa de consumo: El hecho que América Latina muestre un serio rezago de productividad en los sectores de  servicios y manufactura  hace que sus economías crezcan no tanto por merito propio, sino por merito ajeno dado el alto precio de los  minerales, energía y alimentos generados por el boom asiático. Cuidado con  un boom de consumo incentivado por el  crédito barato y un exceso de liquidez. También podríamos enfrentar una trampa de consumo.

CUARTO RETO: Consolidar las nuevas clases medias latinoamericanas
En la última década, las clases medias tomaron un renovado protagonismo.  Desde 2002, cerca de 50 millones de personas de ALC dejaron la pobreza –40 millones solo en Brasil. La expansión de las clases medias se puede atribuir a una combinación de crecimiento económico, acompañado de una expansión y elevación de los niveles educativos y de la incorporación significativa de las mujeres al mercado de trabajo.

Existen tensiones interesantes en la auto-definicion de quien “es clase media” en diferentes país. El Latinobarometro muestra que en Bolivia,  el 51% de la población “se considera clase media”, por encima de Chile donde solo 29% considera lo propio.   Otros estudios muestran que las aspiraciones y características de las nuevas clases medias se van plegando más a las de clases altas que a grupos mas pobres en la distribución de ingreso –particularmente en patrones de consumo, logro educativo e inserción laboral.

Las clases medias emergentes merecen especial atención no sólo porque reflejan el éxito de las políticas desarrolladas para reducir la pobreza, sino también porque apuntan la vía para romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad, como señalaba en su subtítulo el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010 del PNUD. El aumento numérico y la consolidación social de estas nuevas clases medias suponen, en efecto, un cambio potencial muy significativo en una región caracterizada por ser la más desigual del mundo.

El reto central que confrontan nuevas clases medias es la vulnerabilidad ante shocks y obstáculos en el mercado laboral y en los sistemas de educación que aun sostienen una brecha de calidad en muchos países de la región.

Al mismo tiempo, la seguridad ciudadana, la cohesión social y las demandas de participación ciudadana son partes de una importante ola que nació con la ventana demográfica, pero hoy depende de políticas sociales y económicas proactivas para sostenerse.

Cuarto reto: la consolidación institucional, el acceso universal al Estado en todo el territorio  y el Estado de derecho.

II. Retos para el desarrollo y la cooperación
PRIMERO:
La crisis de Europa es también un reto para la cooperación en dos sentidos, una por la restricción de recursos destinados a la cooperación y otra porque los recursos disponibles requieren un mucho mayor nivel de escrutinio y de resultados.  La ciudadanía de los países cooperantes exige una mayor rendición de cuentas sobre la asignación de los recursos.  

Dentro de este panorama, se reduce más y más la atención a los problemas de desarrollo de América Latina y la concentración se vuelca a los países más pobres y a los países en crisis. 

Quedan 1.289 millones de personas bajo la línea de pobreza extrema en el mundo –570 millones en el Sudeste Asiático, 386 millones en el Sub-Sahara Africano y 332 millones en Asia Oriental. En América Latina  quedan 37 millones de personas bajo la línea de $1.25 al día.

Así mismo muchos abogan por mover el foco de atención en la reducción de la pobreza de Asia a Africa con el argumento de que  el explosivo crecimiento demográfico africano y el alto crecimiento económico asiático, harán que en los próximos 15 años habrá más personas bajo la línea de pobreza extrema en África que en Asia.  Otros argumentan que no es solo el monto de los recursos sino su labor catalítica, la importancia de la red de los países en desarrollo y de las relaciones triangulares y sur sur lo que importa y por tanto mantener el ligamen y la presencia es fundamental.

SEGUNDO: fortalecer la fiscalidad en ALC
En la medida en que crecen las economías de la región, más y más dependen de sus propios recursos y esfuerzos. Este año, continúa la consolidación de los balances fiscales en ALC, aunque con grandes diferencias regionales. Los ingresos totales representaron 19,3 puntos porcentuales del PIB, una proporción parecida a la registrada en 2008.

Además de mejorar la presión tributaria, también hay que poner atención al   impacto redistributivo del gasto y de los impuestos que en América Latina es relativamente bajo. Estudios recientes de la OECD, CAF y propios de PNUD muestran una tendencia difícil de romper.  El impacto promedio de transferencias/impuestos fiscales es de solo el 2%, mientras que el impacto promedio es del 15% en Europa. ¿A que se debe el bajo impacto fiscal?

Nora Lustig encuentra que en muchos países, para el 3er decil de ingresos ya hay una tributación neta de hogares pobres hacia el fisco –descontando transferencias monetarias y en especie. En muchos casos  la composición del gasto por ejemplo en subsidios  sigue beneficiando  desproporcionadamente a poblaciones no pobres.

TERCERO: Lleguemos a la Agenda Post 2015 preparados.
El sistema de Naciones Unidas viene preparando lo que denominamos la “agenda post 2015”, que dibujará la arquitectura institucional, los indicadores y el financiamiento que tomaran el lugar de los Objetivo de Desarrollo del Milenio en los próximos años.  Para ello, se ha conformado un panel de Alto Nivel que reporta al Secretario General, pero también se realizan consultas temáticas y nacionales en 50 (pronto 100) países  –incluidos por el momento 10 países de América Latina y Caribe: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Perú, St. Lucia y El Salvador.

El PNUD estará activo en estas consultas y pensamos que de ellas emergerá un nuevo consenso en torno a la agenda pendiente para países de renta media en el mundo. 

¿Que temas resuenan en el debate latinoamericano? Antes que nada abordar las brechas de desigualdad históricas de la región, proveer empleos de calidad para nuevos entrantes laborales,  confrontar la creciente inseguridad ciudadana en áreas urbanas y una enorme preocupación por la sostenibilidad ambiental en una de las regiones más ricas en agua y en biodiversidad del planeta.

Estos meses recogeremos las voces nacionales y regionales que constituirán el nuevo norte de políticas de desarrollo desde 2015. Queremos llegar a 2015 preparados, aprendiendo las lecciones del ciclo de ODMs y añadiendo nuevas dimensiones apropiadas a un mundo que esta cambiando aceleradamente.

III. Comentarios finales
La coyuntura continúa generando incertidumbres. Algo que aprendimos en los últimos años es que los gobiernos de América Latina y el Caribe se han mostrado efectivos en amortiguar los mayores impactos nocivos de la crisis. Sin embargo, y mas allá de lo agregado y macroeconómico, las personas están menos protegidas ante la volatilidad sistémica.

El PNUD trabaja en amortiguar la volatilidad y los efectos de la volatilidad sobre los ciudadanos de la región, pero mas importante que eso, en trabajar sobre las causas que generan esta vulnerabilidad. Extenderemos este trabajo a futuro para cerrar las brechas que aun quedan: esta en nuestras manos erradicar la pobreza extrema en la región y cerrar brechas históricas de desigualdad. Los ciudadanos de la región no esperan menos.

Sobre la autora
thumbnail

Rebeca Grynspan es Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD. Fue Representante Delegada de la ONU en la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití, integrada por funcionarios del gobierno de Haití, el ex-presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, y otros socios internacionales de alto nivel.

 

Síguele en Twitter: @RGrynspan

saber más
Objetivos Desarrollo del Milenio
thumbnail



Con meta en 2015, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) proporcionan un marco a toda la comunidad internacional para trabajar juntos hacia un objetivo común, asegurándose de que el desarrollo humano llegue a todas partes.

SABER MÁS