Helen Clark: Sesión Anual de la Junta Ejecutiva del PNUD

25 jun 2012

Alocución pronunciada por Helen Clark, Administradora del PNUD
Período de sesiones anual de la Junta Ejecutiva del PNUD
Ginebra, 25 de junio, 10.00am

Sr. Presidente,

Miembros de la Junta Ejecutiva,

Colegas y amigos:

Es un placer darles la bienvenida al período de sesiones anual de 2012 de la Junta Ejecutiva del PNUD en Ginebra.

Este período de sesiones de la Junta se celebra al mismo tiempo que una serie de conferencias y actividades de alto nivel. Rio+20 acaba de concluir; la V Conferencia intergubernamental de alto nivel sobre la iniciativa “Unidos en la acción” está a punto de comenzar; y el Consejo Económico y Social y el Foro sobre Cooperación para el Desarrollo tendrán lugar inmediatamente después. Por consiguiente, agradezco especialmente el compromiso de nuestros miembros de la Junta y los representantes de otros Estados Miembros de participar en este período de sesiones anual.

En mis observaciones he de:

  • Reflexionar sobre las oportunidades de promover el programa de desarrollo este año;
  • Referirme al desempeño, los resultados y la situación de la financiación del PNUD en 2011; y
  • Destacar los importantes progresos que estamos logrando en relación con la transparencia y la rendición de cuentas.

Promoción del programa de desarrollo

Rio+20
En mi alocución pronunciada en enero ante la Junta, señalé que 2012 era un año de muchas oportunidades importantes para promover el programa de desarrollo y que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Rio+20) ocupaba un lugar destacado entre ellas.

El sistema de desarrollo de las Naciones Unidas trabajó en forma conjunta en apoyo de los preparativos de la Conferencia, ayudando a los países a establecer y analizar sus preocupaciones sobre desarrollo sostenible, los desafíos con que se enfrentan y las cuestiones a las que desean asignar prioridad después de Río+20.

Fui una de las miles de personas que acudieron a Río de Janeiro para asistir a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, la mayor reunión de las Naciones Unidas celebrada hasta ahora, y las actividades conexas.

Se ha dicho y escrito mucho acerca de los resultados de la Conferencia, y los representantes de organizaciones no gubernamentales  internacionales y de la sociedad civil en particular expresaron su profunda desilusión.

En general me inclino por considerar el documento final de Rio+20 desde una perspectiva optimista. En el contexto polarizado actual, era posible que no hubiera ningún resultado, lo cual habría sido desastroso habida cuenta de los enormes desafíos que caracterizan a todos los pilares del desarrollo sostenible. Nos enfrentamos con la combinación tóxica de lo que Christine Lagarde describió recientemente como el riesgo de la disminución de los ingresos, el daño ambiental y el malestar social, a menos que el mundo adopte enfoques más sostenibles.

En una importante alocución pronunciada en enero, la Presidenta del Brasil Dilma Rousseff dijo: “No solo es posible crecer e incluir, proteger y conservar al mismo tiempo, sino que también el desarrollo auténticamente sostenible exige que lo hagamos”.

En el PNUD estamos plenamente de acuerdo con la Presidenta. Estamos empeñados en basarnos en el amplio documento final de Río+20 para prestar apoyo a los países en desarrollo para hacer precisamente lo que dice Dilma Rousseff.

Propugnamos un enfoque de triple ganancia que impulse políticas en todos los aspectos del desarrollo sostenible simultáneamente. El viernes anunciamos con el Gobierno del Brasil la creación del Centro Río+, un centro mundial para el desarrollo sostenible que tendrá su sede en Río de Janeiro.  Tendrá por objeto facilitar las investigaciones, el intercambio de conocimientos y el debate internacional sobre el desarrollo sostenible. Reunirá a un amplio consorcio internacional de asociados y ya se han sumado muchas entidades brasileñas.

La labor de desarrollo del siglo XXI debe caracterizarse por vincular a las personas con ideas, innovación y mejores prácticas, y crear la capacidad para una transformación profunda. En el desarrollo sostenible y las políticas de triple ganancia hay mucho que vincular, en particular por medio de la cooperación Sur-Sur. El nuevo Centro se propone constituirse en un importante núcleo de conocimientos especializados para impulsar el desarrollo sostenible.

Agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015
Río+20 también tuvo un resultado pertinente a la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015. Los Estados Miembros acordaron establecer un proceso intergubernamental para definir los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El PNUD está dispuesto a aportar sus conocimientos especializados en apoyo del grupo de trabajo que establecerá la Asamblea General. También prestaremos apoyo al grupo de alto nivel que establecerá el Secretario General de las Naciones Unidas y al programa amplio de consultas nacionales y temáticas que se está llevando a cabo en este momento con el apoyo de todo el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD).

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) han contribuido a generar apoyo para las iniciativas de desarrollo, facilitar la búsqueda de una causa común entre los distintos agentes y orientar los marcos de desarrollo y los presupuestos nacionales a la adopción de políticas centradas en las personas.

Para consolidar este éxito, la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015 debe ser centrada, con plazos definidos, medible y fácil de comunicar. Debería fijar objetivos y metas relativos a los tres pilares del desarrollo sostenible y asignar prioridad a los elementos no alcanzados de los ODM. Debemos ser más ambiciosos. No podemos conformarnos con reducir la pobreza extrema a la mitad. Debemos erradicarla. 

El PNUD y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, en su calidad de copresidentes del Equipo de tareas interno sobre la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015 del Secretario General, le han presentado un informe en nombre del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas, incluidos las instituciones financieras internacionales y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). El informe, que según entiendo se publicará próximamente, establece principios y elementos facilitadores en los que podría fundamentarse el marco de desarrollo posterior a 2015.

La labor del GNUD y el informe del Equipo de tareas de las Naciones Unidas también se constituirán en contribuciones sustantivas al Grupo de alto nivel del Secretario General sobre la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015 y al grupo de trabajo establecido por mandato de la Asamblea General.

El PNUD acogerá una secretaría presidida por las Naciones Unidas sobre la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015, destinada a impulsar el adelanto de los distintos procesos en forma coordinada.

Revisión cuadrienal amplia de la política
Mientras se elabora la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015, la revisión cuadrienal amplia de la política brinda una oportunidad propicia para evaluar el papel del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas.

Desde la revisión trienal amplia de la política de 2007, hemos observado:

  • Un panorama económico geopolítico y mundial que cambia rápidamente;
  • La importancia creciente de una variedad más amplia de agentes, tanto estatales como no estatales, en la cooperación para el desarrollo;
  • Más países en crisis y/o en transición;
  • Importantes avances en materia de desarrollo, pero también problemas persistentes, en particular mayores desigualdades y daño a los ecosistemas.

El PNUD, con otros miembros del GNUD, alentará enérgicamente a los Estados Miembros a aprovechar la oportunidad presentada por la revisión cuadrienal amplia de la política para garantizar que el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas esté bien posicionado para funcionar con eficacia en este contexto cambiante de desarrollo.  Vemos que el sistema tiene mucho que ofrecer mediante:

  • Su presencia universal en países en desarrollo y su compromiso con los resultados;
  • Su legitimidad y poder de convocatoria;
  • Sus responsabilidades normativas, incluido su compromiso con los enfoques basados en los derechos humanos y la equidad, en particular la igualdad de género; y
  • Su capacidad, cuando está bien coordinado, para prestar ayuda a los países a fin de abordar cuestiones complejas y transversales.

El GNUD ha identificado lo que considera serían los elementos de una revisión cuadrienal amplia de la política satisfactoria, en particular:

  • Garantizar que el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas se ajuste a su propósito en los diversos contextos nacionales de desarrollo;
  • Posicionar el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas para que apoye la aplicación de los acuerdos mundiales en el plano de los países, como la orientación impartida por Río+20;
  • Establecer una orientación más firme hacia los resultados;
  • Dotar al sistema de coordinadores residentes de las herramientas necesarias para la coordinación eficaz a nivel de los países;
  • Aumentar la flexibilidad y la implicación nacional de la programación y los instrumentos comunes para los países;
  • Proporcionar una base de financiación de largo plazo previsible para las actividades operacionales para el desarrollo de las Naciones Unidas; y
  • Seguir avanzando en cuanto a la simplificación y armonización de las prácticas institucionales, reconociendo que pueden hacerse economías considerables.

Con esta finalidad, el Grupo asesor del Subsecretario General del GNUD está preparando nuevas reformas de algunos elementos del sistema de coordinadores residentes, en particular instrumentos de programación, la generación siguiente de prácticas institucionales revisadas y opciones para cubrir los gastos de las funciones de los coordinadores residentes  y los equipos de las Naciones Unidas en los países.

La revisión cuadrienal amplia de la política también establecerá el contexto para que el GNUD formule las prioridades estratégicas necesarias para el trabajo del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas. Esas prioridades podrán renovarse cuando la orientación de la revisión cuadrienal amplia de la política sea clara.

Deseo subrayar la importancia del apoyo de los Estados Miembros a los esfuerzos actuales del GNUD por reformar la manera de conducir sus actividades, así como la esperanza de  que la revisión cuadrienal amplia de la política afirme y aliente nuestra voluntad de proseguir brindando más rápidamente el mejor apoyo posible a los países en que se ejecutan programas.

Unidos en la acción
Una aportación importante a la revisión cuadrienal amplia de la política será la experiencia adquirida hasta la fecha en relación con la iniciativa Unidos en la acción.

La evaluación independiente de la iniciativa Unidos en la acción publicada recientemente es el principal tema de debate en Tirana. En esta se examina la experiencia de los ocho países piloto y se llega a la conclusión de que la iniciativa Unidos en la acción:

  • Ha contribuido significativamente al fortalecimiento de la implicación y el liderazgo nacionales;
  • Ha demostrado que las Naciones Unidas pueden responder a las necesidades y prioridades singulares de los países en todo tipo de contextos de desarrollo;
  • Ha aumentado el acceso de los países en que se ejecutan programas a los conocimientos especializados y los recursos del sistema de las Naciones Unidas en general;
  • Ha mejorado el apoyo a cuestiones y problemas transversales;
  • Con frecuencia ha reducido los costos de transacción de los asociados nacionales para el desarrollo.

La evaluación independiente establece algunas cuestiones que han de abordarse, entre ellas la necesidad de una mayor rendición de cuentas e incentivos; un  mejor seguimiento y evaluación; la información armonizada de los resultados; los procedimientos de gobernanza simplificados para reducir la duplicación y los costos de transacción; y una mayor simplificación y armonización de los instrumentos de programación y las prácticas institucionales. El GNUD está empeñado en abordar estas cuestiones.

Habida cuenta de ello, la financiación previsible y sostenible para el sistema de coordinadores residentes es indispensable para garantizar que el sistema funcione de manera coherente, eficaz y eficiente.

Como lo solicitó el Consejo Económico y Social en 2011, el GNUD está examinando la forma en que el apoyo extrapresupuestario actualmente suministrado por los donantes podrá financiarse en el futuro, entre otras cosas mediante la participación de los organismos pertinentes de las Naciones Unidas en la financiación de los gastos.

La participación sistemática en la financiación de los gastos en todo el sistema es un proceso gradual. El examen  determinará opciones de mecanismos provisionales hasta tanto puedan aplicarse plenamente los definitivos.

Proceso de elaboración del plan estratégico del PNUD

El PNUD está empeñado en trabajar con la Junta Ejecutiva en la elaboración de un plan estratégico bien definido y orientado hacia los resultados.

De conformidad con la guía que estamos siguiendo para la elaboración del plan, no solo  se celebrarán consultas periódicas oficiosas con la Junta, sino que tenemos previsto establecer un “grupo asesor” de Estados Miembros y otros interesados que nos acompañe durante el proceso.

También mantenemos un enlace con fondos y programas asociados, a fin de seguir un enfoque armonizado sobre la preparación de un presupuesto y marcos de resultados integrados. 

El objetivo es que el plan estratégico siguiente tenga marcos de resultados más sólidos, con el objeto de contribuir a un mejor establecimiento de prioridades y asignación de recursos.

En el nuevo plan debería definirse claramente el papel del PNUD de administrador del sistema de coordinadores residentes, así como su elevado valor como asociado operacional a nivel de los países. 

El plan estratégico también debería reflejar las dimensiones mundiales y nacionales más amplias del valor añadido del PNUD: cómo contribuimos a definir la agenda mundial para el desarrollo y aplicarla a nivel nacional; y cómo utilizamos nuestro mandato multidisciplinario para responder a la demanda nacional.   El plan debe tener en cuenta los diversos problemas con que se enfrentan los países en relación con el desarrollo y la forma en que nuestro modelo institucional se define para responder a ellos.

El siguiente plan estratégico debería ser tanto ambicioso como realista. La Junta y el PNUD como organización deben asumir colectivamente un sentido de implicación con las prioridades establecidas, la orientación y los resultados. Durante los próximos 12 meses la labor analítica del informe anual de este año y el examen acumulativo del año siguiente del plan estratégico actual servirán de base para la elaboración del nuevo plan.  

La elaboración del nuevo plan guarda relación con el segundo examen del marco de los arreglos de programación. Se han celebrado varias reuniones oficiosas de la Junta y numerosas consultas regionales y bilaterales. Entiendo que estas están limitando el número de opciones de elegibilidad del TRAC-1 y los modelos de asignación del TRAC-1 que les presentamos en febrero. Es importante alcanzar un acuerdo respecto de estos asuntos.

Centrarse en el desempeño y los resultados  – El Informe Anual de 2011
El Informe Anual de 2011 analiza el desempeño y los resultados del PNUD y, respondiendo al llamamiento de la Junta, usa nuevos indicadores de resultados y productos. Nuestros sistemas de gestión y presentación de información basados en los resultados se están volviendo más sólidos y suministrando una base de datos más firme en la que fundamentar el nuevo plan estratégico.

Agradecemos a la Junta su apoyo a nuestra labor sobre la presentación de información sobre resultados, y especialmente a las personas que asistieron a la reunión técnica celebrada en noviembre y han continuado contribuyendo a esta labor en calidad de miembros de un grupo de examen entre pares.  

El Informe Anual  destaca los principales resultados de la labor del PNUD en todo el mundo.

Nuestra labor sobre la reducción de la pobreza se celebra en todos los entornos del desarrollo. El marco para acelerar el logro de los ODM se ha aplicado en 37 países con el apoyo de los gobiernos, los equipos de las Naciones Unidas en los países, los asociados para el desarrollo y otros interesados. Estamos resueltos a aprovechar al máximo los tres años que quedan hasta que se cumpla el plazo de 2015 establecido para el logro de los ODM.

Nuestro programa del año pasado asignó prioridad en particular al apoyo a la creación de empleo, los medios de vida y los sistemas eficaces de protección social, todos ellos importantes impulsores de la reducción de la pobreza y el crecimiento inclusivo. Trabajamos en 50 países para introducir planes de protección social dirigidos concretamente a los jóvenes, las mujeres y los grupos vulnerables. También apoyamos la creación de empleo y las oportunidades de ingresos temporales para 1,6 millones de personas, principalmente en entornos afectados por crisis.

En Somalia, por ejemplo, por medio de planes de trabajo de corto plazo financiados por el PNUD, el año pasado se generaron más de  676.000 días de trabajo y decenas de miles de personas se beneficiaron de la infraestructura restablecida por el PNUD.

El PNUD también participa activamente en la iniciativa del Secretario General “Energía Sostenible para Todos” por considerar que el acceso a la energía es decisivo para lograr progresos en relación con los ODM. Nuestra labor de convocar a los interesados dentro de los países es considerable en muchos lugares, y espero poder informar de mayores avances en este sentido el año próximo.

Junto con otros asociados trabajamos en el ámbito de la seguridad alimentaria en 39 países, en particular en el Cuerno de África y el Sahel. Nuestro objetivo es abordar las causas profundas de la inseguridad alimentaria y apoyar una mayor vinculación entre las respuestas humanitarias y de desarrollo. Hace un mes presenté el Informe sobre Desarrollo Humano de África sobre seguridad alimentaria del PNUD.

Trabajamos en las respuestas al VIH en 46 países y hemos recibido calificaciones positivas sobre nuestro programa en evaluaciones independientes recientes. Más del 70% de los países que informaron sobre el VIH destacaron las contribuciones a los resultados en materia de género, como el apoyo a las mujeres que son cabeza de familia que perdieron su fuente de ingresos, abordando la estigmatización por motivos de género y el acceso a los servicios.

El PNUD tiene el mandato singular en el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas de ocuparse de la gobernanza democrática. En esta esfera, hay una firme demanda de nuestros servicios, pues el 95% de los países en que ejecutamos programas solicita nuestro apoyo.

El año pasado, prestamos asistencia al ciclo electoral de 58 países, en que respaldamos la elaboración de marcos jurídicos y la profesionalización de la administración electoral. El 85% de esos países registró un crecimiento del padrón electoral y el 60% adoptó medidas para impulsar la igualdad de género por medio de la representación electoral. 

En la esfera de la justicia, trabajamos en 90 países en relación con el fortalecimiento de las instituciones. Se observó un progreso significativo, inclusive en entornos afectados por conflictos, en los que, por ejemplo, el 71% de los países a los que apoyamos registró un aumento del número de causas trasmitadas en los tribunales con la diligencia debida, y el 43% adoptó políticas destinadas a abordar la violencia armada y/o mejorar la seguridad de sus nacionales. 

En África Septentrional y el Oriente Medio, el PNUD impartió capacitación electoral y conocimientos técnicos especializados toda vez que se le pidió y facilitó los intercambios con quienes han tenido experiencia en la transición para dejar atrás el autoritarismo en el Sur Global.

Respecto de nuestro mandato en la esfera de la prevención de crisis y recuperación, aproximadamente el 62% de los países en que se ejecutan programas solicitan apoyo para prevenir las crisis, iniciar el proceso de recuperación después de un desastre o conflicto, y/o actuar rápidamente cuando se produce una crisis. El año pasado la respuesta del PNUD a estos desafíos ascendió a algo más de 1.000 millones de dólares de los EE.UU.

En 34 entornos afectados por conflictos o vulnerables a estos, fortalecimos los sistemas de investigación criminal, establecimos la asistencia letrada para las poblaciones locales y prestamos apoyo logístico a sistemas de tribunales móviles e investigadores policiales. En Somalia, el número de causas tramitadas por los tribunales móviles en Somalilandia aumentó un 64%; estos tribunales también atendieron a 50 aldeas de Puntlandia. Asimismo, más de 1.000 supervivientes de violencia sexual y violencia por motivos de género de ese país recibieron asistencia letrada.

Se asignó prioridad especial a Sudán del Sur. Prestamos apoyo en materia de capacitación, logística y gestión financiera para la realización del referendum sobre la libre determinación celebrado en enero del año pasado y facilitamos la creación de 29 ministerios y 10 gobiernos de estados. Uno de nuestros proyectos emblemáticos en ese país incluyó el despliegue de 138 funcionarios públicos de países vecinos para formar a sus contrapartes sursudanesas.

En lo que se refiere al medio ambiente y la energía somos con mucho el principal ejecutor de programas del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas por un valor superior a los 500 millones de dólares anuales. En 85 países el PNUD prestó apoyo a la integración de componentes ambientales en los planes nacionales. Promovemos enérgicamente lo que llamamos enfoques de triple ganancia, mediante los cuales procuramos promover simultáneamente objetivos económicos, sociales y ambientales. Una publicación reciente del PNUD se basa en estudios de casos de políticas de este tipo que han tenido éxito.

En 2011 el PNUD ayudó a 140 países para que abordaran los efectos del cambio climático. De los países en que nuestras oficinas prestaron apoyo específico a medidas de adaptación, el 93% se centró en la ampliación de proyectos relacionados con el cambio climático y el 75% adoptó medidas satisfactorias destinadas a superar obstáculos de mercado o institucionales para la adaptación al cambio climático. Además, el 94% de los países que respaldamos adoptó políticas o estrategias relativas a la energía sostenible.

En 2011 ayudamos a gobiernos y comunidades a establecer 67 nuevas zonas protegidas que abarcaban más de 8,8 millones de hectáreas. El PNUD trabajó con 109 países para ejecutar proyectos relativos a las aguas internacionales, muchos de los cuales se centraban en la diversidad biológica marina y costera. 

Como se describe en el Informe Anual, el examen de mitad de período ha llevado a la introducción de un nuevo indicador de productos que procura captar las contribuciones del PNUD a una transformación profunda por medio de cuatro dimensiones: la concienciación, las políticas, la ejecución y la resiliencia. Se trata de una perspectiva diferente de considerar los resultados de nuestra labor y requerirá la reunión, el análisis y el perfeccionamiento de datos adicionales.

En general, el panorama que surge del Informe Anual muestra programas menos fragmentados y más centrados, y basados en datos empíricos. 

El Informe muestra la forma en que el PNUD ayuda a los países a progresar, a menudo por medio de un enfoque de ganancias múltiples, y les presta apoyo para ampliar y garantizar la sostenibilidad de las iniciativas de desarrollo que han tenido éxito. Al mismo tiempo, sabemos que debemos seguir fortaleciendo nuestros enfoques a largo plazo de creación de capacidad, calidad y orientación general de los programas, y mayor coherencia del desempeño entre las oficinas.  

Debemos intensificar nuestra gestión basada en los resultados y, a tal efecto, mejorar la cultura, las capacidades y los sistemas institucionales. Esta ronda de informes nos ha provisto de ideas más claras sobre los puntos fuertes y los puntos débiles de nuestros sistemas de gestión de los conocimientos y los resultados y de presentación de información, y nos ayuda a orientarnos hacia los temas en que deben realizarse mejoras.

Eficacia de la organización
Como destaco permanentemente, el PNUD tiene por objeto la mejora de su desempeño, de bueno a excelente. Nuestro programa interno de cambio institucional trata de prestar más y mejores servicios.

Con la aprobación este año de nuestro plan anual de actividades para 2012, hemos dado un paso importante para que nuestra planificación institucional interna sea más estratégica, previsora y orientada a los resultados. Esto se complementa con una mejor vigilancia para determinar si estamos bien encaminados y, de no estarlo, corregir rápidamente el rumbo. 

Estamos redoblando nuestros esfuerzos por que nuestra presencia en los países se ajuste a nuestros objetivos. Esto significa contar con las personas y funciones adecuadas en los lugares adecuados, respaldados por los sistemas adecuados. A tal fin, en mayo pusimos en marcha un proyecto para elaborar prototipos de funciones institucionales más ágiles, coherentes y eficientes a nivel de los países. Esperamos poder informarles de los primeros resultados obtenidos en el período de sesiones de la Junta que se celebrará en septiembre. También hemos seguido mejorando los sistemas de recursos humanos y adquisiciones.

Los cambios que estamos poniendo en marcha a lo largo de este año y el siguiente nos permitirán ejecutar nuestro plan estratégico de manera más transparente, responsable y eficiente en función de los recursos. El cambio será permanente, constituyéndose en parte de la forma en que trabajamos.

Recursos
Sabemos que muchos de nuestros principales proveedores de fondos están pasando por momentos de graves restricciones fiscales, lo que torna más importante que nunca mejorar la eficacia de lo que hacemos.  

No obstante, a pesar de los problemas financieros, muchos proveedores de fondos han realizado esfuerzos denodados por mantener sus contribuciones al PNUD. 

Agradecemos a todos ellos su compromiso con nuestra labor.

No obstante, los recursos totales del PNUD se redujeron de 2010 a 2011, de 5.010 millones a 4.830 millones de dólares. Las contribuciones a los recursos básicos se mantuvieron justo por debajo de los 1.000 millones de dólares (975 millones de dólares), un leve aumento respecto del año pasado, y los recursos complementarios disminuyeron en 188 millones de dólares.

El elevado nivel de recursos complementarios es una muestra de que el PNUD sigue siendo un asociado preferido. No obstante, ello no debería restar importancia a la necesidad de contar con una masa crítica estable de recursos “básicos”, que permitan a la organización planificar sus actividades, adoptar medidas estratégicas y prestar servicios previsibles y diferenciados en todos los países en que se ejecutan programas.

Por consiguiente, el hecho de que el nivel de recursos básicos en 2011 haya estado 123 millones de dólares por debajo del correspondiente a 2008 es motivo de gran preocupación. El efecto que esto tiene en nuestra capacidad de cumplir los compromisos básicos es enorme. Una financiación básica firme sigue teniendo importancia fundamental para el PNUD.

Como lo he destacado en todas mis observaciones, estamos empeñados en alcanzar resultados y en presentar información sobre ellos. Respondemos a un número cada vez mayor de evaluaciones de la asistencia multilateral, que acogemos con satisfacción ya que aportan información sobre nuestra labor y con frecuencia muestran las ventajas comparativas del PNUD.

El examen finalizado más recientemente, la Evaluación Multilateral de Australia, calificó al PNUD positivamente en cuanto a la adhesión a normas elevadas de gestión financiera, auditoría, gestión del riesgo y prevención del fraude.  Otras evaluaciones, como las del Canadá, Dinamarca, el Reino Unido y Suecia, aunque diferentes en cuanto a su naturaleza y alcance, también establecieron que el PNUD tenía muchos puntos fuertes, así como otros que podían mejorarse.

Estamos trabajando con un número cada vez mayor de agentes de desarrollo en los sectores público y privado, y prestando apoyo a la cooperación Sur-Sur y triangular. Cabe esperar que, a medida que evolucionan estas asociaciones, esto también tenga una repercusión positiva en nuestra base de financiación. 

Quisiera ahora formular unas breves observaciones relativas al informe del PNUD sobre las recomendaciones formuladas por la Dependencia Común de Inspección en 2011 y aprovechar esta oportunidad para destacar la valiosa labor de la Dependencia Especial para la Cooperación Sur-Sur que forma parte del PNUD. La Dependencia Especial, con el apoyo del PNUD y el sistema de las Naciones Unidas en general, desempeña una función importante en cuanto a la asistencia a los órganos de las Naciones Unidas para la formulación y aplicación de las iniciativas de cooperación Sur-Sur y triangular.

Transparencia y rendición de cuentas
La transparencia y la rendición de cuentas son una prioridad elevada para el PNUD y para mí, personalmente, en calidad de Administradora del PNUD.

Paso a paso, y en estrecha consulta con la Junta, hemos incrementado el acceso a los informes de auditoría interna de los Estados Miembros y los donantes intergubernamentales. El intercambio de información crítica sobre auditoría ayuda a crear confianza en nuestros sistemas de vigilancia.

Ha llegado el momento de adoptar las siguientes medidas. Junto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), hemos presentado una propuesta a la Junta para alcanzar la transparencia plena en la divulgación de los informes de auditoría interna. Hago sinceros votos por que la Junta apruebe esta propuesta.

Estoy convencida de que estas medidas aumentarán la confianza entre nuestros interesados respecto de que las actividades del PNUD son objeto de una vigilancia estricta e independiente, y de que se detectan y abordan las limitaciones. También estoy convencida de que la apertura fortalecerá nuestra reputación como organización empeñada en alcanzar resultados y garantizar el uso óptimo de los recursos.

En aras de la divulgación plena, haremos cuanto esté a nuestro alcance por que la información presentada tenga la mayor calidad y exactitud posibles. Se aplicarán salvaguardias, como en todos los sistemas de divulgación pública, y confío plenamente en que nuestra Oficina de Auditoría e Investigaciones gestionará adecuadamente dichas salvaguardias.

En nuestra calidad de asociado dedicado de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda, el PNUD se ha comprometido a publicar información financiera en forma periódica.

El año pasado publicamos nuestros gastos en relación con más de 7.000 proyectos y presentamos un portal de datos de libre acceso. Este año tenemos previsto publicar más información, y con mayores detalles. Seguiremos promoviendo la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda organizando talleres con otras organizaciones multilaterales y gobiernos asociados sobre la aplicación de sus normas.

Un momento de esperanza para Myanmar
Antes de concluir, he de mencionar brevemente las nuevas oportunidades para que el PNUD realice actividades en Myanmar. Si bien los disturbios recientes en el país nos recuerdan que este se enfrenta con problemas complejos, las reformas que se están llevando a cabo permiten al PNUD avanzar en relación con la elaboración de un programa completo para el país. Varios Estados Miembros ya han anunciado planes de aumento de su asistencia a Myanmar.  El PNUD participará plenamente en el apoyo al proceso de reforma con el respaldo de los asociados para el desarrollo. 

Conclusión
En mis observaciones de hoy he descrito distintas oportunidades para promover el programa mundial para el desarrollo, algunos hitos de nuestra labor  y nuestro progreso en materia de transparencia.

La aceleración del logro de los ODM seguirá siendo una de nuestras mayores prioridades de este año, junto con el apoyo a la elaboración de la agenda para el desarrollo con posterioridad a 2015, la transformación de los resultados de Río+20 en acciones, la contribución a los debates sobre la revisión cuadrienal amplia de la política y las reformas en curso del GNUD, así como la elaboración del siguiente plan estratégico. Los países en situaciones especiales de desarrollo seguirán siendo objeto de nuestra atención especial.

El firme respaldo de nuestra Junta es indispensable para nuestra labor. Agradezco a todos por anticipado su permanente apoyo al PNUD.

Liderazgo

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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Nuestro futuro común depende del desarrollo basado en recursos eficientes y bajas emisiones, lo que puede ayudar a reducir la pobreza y combatir el cambio climático. Mirando hacia el futuro, el PNUD se compromete a promover el desarrollo sostenible, situando la equidad y la protección ambiental en un lugar primordial en todas nuestras actividades

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