Helen Clark: El poder de las acciones locales para el desarrollo sostenible

20 jun 2012

Discurso de presentación
Helen Clark, Administradora del PNUD
Rio de Janeiro, miércoles 20 de junio

Es un placer darles la bienvenida, esta noche, a la Ceremonia de Entrega de Premios que distinguen a “Comunidades a la Vanguardia del Desarrollo Sostenible”.

Extiendo un saludo especial a los ministros, ministras y representantes de estados miembros presentes, quienes desempeñan un papel en el abordaje de los desafíos del desarrollo sostenible en sus países.

También doy la bienvenida a participantes de la Cumbre de los Pueblos, y extiendo una bienvenida muy especial a nuestros invitados de honor esta noche: representantes de comunidades locales e indígenas que recibirán un reconocimiento por sus destacados logros en la promoción de soluciones locales para el desarrollo sostenible.   

Permítanme expresar mi gratitud a los Gobiernos de Noruega, Alemania y Suecia por su apoyo a la labor del PNUD a nivel local, mediante programas como la Iniciativa del Ecuatorial, y a los donantes del Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, que apoya tantas iniciativas locales, y que el PNUD tiene el orgullo de implementar.

Antecedentes
Hace veinte años, la Cumbre de la Tierra, aquí en Rio, planteó un desafió tanto a naciones como a comunidades para que progresaran en materia de desarrollo sostenible.

Esta noche ponemos atención en los niveles locales donde los vínculos entre los componentes social, económico, y ambiental del desarrollo sostenible son tan visibles, y donde vemos algunos de los ejemplos más claros de soluciones exitosas para un desarrollo sostenible

Las organizaciones laureadas con el Premio Ecuatorial demuestran, con sus acciones, que la gestión sostenible de los ecosistemas no solo es favorable para el medio ambiente sino que empodera a la población local, y aumenta sus capacidades y opciones de sustento.

Desafíos mundiales, soluciones locales
El apoyo a soluciones de desarrollo sostenible centradas en las personas es parte fundamental de la labor del PNUD. Nuestra experiencia de trabajo a nivel local también nos ayuda a abordar desafíos mundiales. Los éxitos locales definitivamente pueden aportar a las soluciones para un futuro sostenible.

Uno de los desafíos más intimidantes que enfrenta el mundo es cómo proveer suficiente comida, agua y energía a toda la población. Para 2030, se estima que se necesitará por lo menos 50 por ciento más comida, 45 por ciento más energía, y 30 por ciento más agua potable en el mundo. 

Nuestra experiencia con iniciativas comunitarias es relevante en esta área. Hay muchas historias para contar sobre gestión de cuencas hidrográficas, irrigación más eficaz, reforestación, y desarrollo de fuentes energéticas fuera de las redes de suministro, en lugares donde iniciativas locales para las necesidades específicas de una comunidad relativas a  explotación agrícola, suelo, micro-cuencas hidrográficas, o energía se han desarrollado con éxito. 

Uno de los ganadores esta noche ofrece un ejemplo excelente de cómo atender las necesidades de seguridad alimentaria.

Zenab para Mujeres en Desarrollo, de Sudan, reunió a las mujeres locales en un sindicato agrícola. El sindicato, creado en 2005, ha crecido de trescientas mujeres en seis comunidades hasta tres mil mujeres en 53 comunidades en todo el país. La iniciativa apoya los cultivos resistentes a la sequía, y el suministro de herramientas y tecnologías agrícolas relevantes para cada localidad. La organización concientiza sobre la deforestación, distribuye gas para cocinar con el propósito de detener la tala de árboles para leña, e involucra a las integrantes del sindicato en actividades de reforestación y plantación de árboles. Parte de los ingresos del sindicato se invierten en escuelas primarias rurales, infraestructura de saneamiento, y acceso al agua potable – todos ellos servicios sociales esenciales que anteriormente no existían en las comunidades participantes.

Se trata de un gran ejemplo de lo que el PNUD describe como enfoques de “triple ganancia”, con los cuales las iniciativas generan beneficios económicos, sociales y ambientales simultáneamente.

El cambio climático es una realidad presente y apremiante que,  junto con otros impactos graves, hace que la presión sobre el abastecimiento de alimentos, agua, y energía cobre más importancia. La mayoría de las personas pobres y vulnerables en el mundo sienten las consecuencias debido a que suelen estar menos preparadas para enfrentar los efectos del cambio climático.

Las acciones a nivel local son cruciales para lograr la adaptación eficaz al cambio climático y desarrollar la resistencia a los fenómenos adversos. Un ejemplo de cómo la gestión comunitaria del ecosistema desarrolla resistencia y facilita la adaptación lo ofrece la comunidad de Elmoudaa, en las montañas del Alto Atlas, en Marruecos. Esta comunidad ha sufrido reiteradas inundaciones repentinas que, con frecuencia, derribaron la infraestructura para el agua, arrasaron con los canales de irrigación, y destrozaron las cuencas de agua.

Desde 2001, Association Amsing, otro de los ganadores de hoy, ha dirigido a la comunidad en la construcción de un estanque y un depósito de agua, y un sistema subterráneo de cañerías que protegen la red de irrigación y abastecen de agua potable limpia a todos los hogares de la comunidad. Estas iniciativas han fortalecido enormemente la resistencia de la comunidad ante un clima cada vez más variable.

Otra lección importante que surge de los niveles comunitarios es la importancia del empoderamiento,  la participación, la inclusión, la equidad, y los derechos para impulsar el desarrollo sostenible.

Al focalizarse en estos procesos, los grupos comunitarios suelen hacer posible las acciones colectivas para el desarrollo sostenible.

Otro ganador este año: Mujeres y Tierra, de Tayikistán, lo ilustra. Fue fundada por mujeres para tratar los desafíos de la guerra civil en su país. Ha trabajado en asociación con el Gobierno local para asegurar y distribuir parcelas de tierra a más de 2000 mujeres granjeras, ofreciendo oportunidades económicas y empoderando a mujeres en una región desestabilizada por el conflicto y la guerra. También apoya los métodos agrícolas diversificados a través de escuelas prácticas, y promueve la conservación de la biodiversidad mediante la gestión responsable de los recursos naturales.

El tipo de innovación que aplaudimos esta noche rara vez tiene lugar fuera del contexto más amplio dentro del cual estos grupos operan.  Donde se abren espacios legales para actuar, aumenta la capacidad de innovación de los grupos locales.

Aquí es que las autoridades nacionales desempeñan un rol crucial eliminando los obstáculos que interfieran con la  acción comunitaria. Es vital garantizar el reconocimiento de los derechos a la tierra, la seguridad de la tenencia y los recursos, de la población local. 

Dondequiera que las condiciones sean las adecuadas, será posible el aumento de la escala de los cambios transformadores.

Un ejemplo excelente proviene del Centro Humboldt, de Nicaragua, otro ganador presente esta noche.

El trabajo del Centro consistió en perforar pozos, reparar sistemas de aprovisionamiento de agua, y la creación de “comités comunitarios para el agua”. Al brindarles el espacio legal, autoridad y legitimidad, las autoridades nacionales han creado las condiciones adecuadas para que prospere la innovación y la acción local.

Actualmente, la iniciativa opera en más de 75 comunidades en diez municipios, y alcanza a más de 75.000 personas. Los comités para el agua ahora son responsables de la gestión de más del cincuenta por ciento del abastecimiento de agua rural en Nicaragua.

Hacia un modelo nuevo para el desarrollo
El ejemplo de Nicaragua ilustra el surgimiento de un modelo de desarrollo en el cual:

  • Las comunidades locales proporcionan la iniciativa, la innovación, y la dirección; y
  • Las autoridades nacionales proporcionan las condiciones adecuadas, incorporan las inquietudes locales a las políticas nacionales, y fomentan el aumento de la escala de los éxitos locales.

La comunidad internacional también puede desempeñar un papel de apoyo importante, que incluye financiación.

Conclusión
El tema de Rio+20, El futuro que queremos, es un llamado abierto a marcar el nuevo rumbo de nuestro mundo.

Un componente del futuro que todos y todas queremos es que los gobiernos trabajen con las comunidades locales para ofrecer beneficios sociales, ambientales y económicos. Este es un elemento fundamental de la ecuación del desarrollo sostenible.

Después de Rio+20, para continuar avanzando será crucial reconocer el papel central de las organizaciones comunitarias y las iniciativas locales para concebir soluciones de desarrollo sostenible. También es vital que los grupos de la sociedad civil sean escuchados en el diálogo sobre la agenda de desarrollo con posterioridad a 2015.

Esta noche el acontecimiento es celebrar la gran innovación y liderazgo proveniente de las comunidades locales del mundo. Solo he mencionado algunos de los ganadores de los premios, y escucharán a muchos más en el transcurso de la noche. Podemos inspirarnos en su trabajo para hacer realidad el desarrollo sustentable -que muchos más sigan sus pasos.  

Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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