Helen Clark: Lanzamiento mundial del Informe sobre Desarrollo Humano de 2011

02 noviembre 2011

Comentarios de la Administradora del PNUD, Helen Clark
Lanzamiento mundial del Informe sobre Desarrollo Humano de 2011
“Sostenibilidad y equidad: Un mejor futuro para todos”
Copenhague, Dinamarca

Me complace anunciar el lanzamiento del Informe sobre Desarrollo Humano, “Sostenibilidad y equidad: Un mejor futuro para todos”, en Copenhague.

En primer lugar, quisiera felicitar a la Primer Ministro por su histórica elección el mes pasado, como la primera mujer Primer Ministro de Dinamarca. Dinamarca es un socio cercano del PNUD, y esperamos continuar trabajando en equipo con usted y su gobierno. Como el Secretario General de las Naciones Unidas observó en su visita a esta ciudad el mes pasado, Dinamarca lidera el progreso mundial en el desarrollo y en la protección del medio ambiente, a través de foros internacionales y de su propio ejemplo nacional.

¿Qué es el desarrollo humano?
El primer Informe sobre Desarrollo Humano mundial se lanzó en 1990 y promovía un cambio radical en la evaluación del progreso del desarrollo, para que se centrara en las personas. Definía el desarrollo humano como un proceso para otorgar más libertad a las personas, aumentar sus opciones y mejorar sus capacidades. Asimismo, se creó el Índice de Desarrollo Humano (IDH) para trascender el tradicional método de evaluación del PIB como indicador de desarrollo.

El IDH incorporó indicadores para evaluar la educación, la esperanza de vida y el bienestar material. Este indicador y el paradigma de desarrollo humano ofrecieron información sobre el trabajo de los formuladores de políticas, los académicos y los participantes del desarrollo. Los índices relacionados con los Informes sobre Desarrollo Humano anuales han evolucionado con el tiempo, para reflejar mejor los matices del desarrollo humano y las inequidades en la distribución, pero el enfoque subyacente centrado en las personas para evaluar el progreso del desarrollo se mantiene constante.

Con el tiempo, los Informes sobre Desarrollo Humano anuales han abordado una gran variedad de desafíos mundiales apremiantes, como la desigualdad de género, la migración y la escasez del agua, entre otros. Cabe destacar su legado intelectual colectivo.

En 1990, el primer Informe sentó las bases de ideas y conceptos integrales para formular el paradigma de desarrollo humano, que actualmente forma parte de las principales teorías de desarrollo. En 1994, el Informe lanzado aquí en Copenhague introdujo un nuevo concepto de seguridad humana.

El Informe sobre Desarrollo Humano de 2011 aborda un desafío central del siglo XXI: alcanzar la equidad y la sostenibilidad del medio ambiente, sin tratarlas como cuestiones independientes, sino considerándolas como objetivos inextricablemente vinculados para el continuo progreso del desarrollo humano. Este panorama puede generar un debate sobre desarrollo sostenible, mientras el mundo se prepara para la Cumbre Río+20, y ayudará a guiar nuestras perspectivas hacia el marco “post 2015” para los objetivos de desarrollo.

Informe sobre Desarrollo Humano de 2011
Encontrar la manera de que el progreso del desarrollo humano sea realmente sostenible para las siete mil millones de personas que vivimos en el planeta y para las futuras generaciones es un desafío fundamental del siglo XXI. La comunidad internacional debe encontrar el camino hacia el desarrollo, que permita mantener el equilibrio del ecosistema y reducir las inequidades en y entre los países.

El vigésimo aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano, celebrado el año pasado, conmemoró la llegada del paradigma de desarrollo humano enfocándose en la forma en que la equidad, el empoderamiento y la sostenibilidad en conjunto pueden expandir las oportunidades de las personas. El Informe analiza las tendencias de desarrollo humano de los últimos cuarenta años y documenta un progreso significativo, en especial en los países más pobres. Las naciones que se encuentran en el 25% más bajo del ranking del IDH habían mejorado su desarrollo en un 8 %, el doble del promedio mundial, lo que redujo la desigualdad entre los países más y menos desarrollados.

El Informe de este año mira hacia el futuro. Plantea la posibilidad de continuar con las tendencias positivas de los últimos cuarenta años y de mantener las mejoras para las futuras generaciones de las próximas cuatro décadas. Es un informe prometedor, que utiliza información de las tendencias de la degradación medioambiental y del aumento de la desigualdad para realizar varias proyecciones del mundo en 2050.

Asimismo, el Informe advierte que el aumento de los riesgos medioambientales amenaza con disminuir o revertir el notable progreso de las últimas décadas. Las consecuencias, en el peor de los casos, serían más graves para los países menos desarrollados, lo que llevará a ampliar las desigualdades entre los países más y menos desarrollados.

Mensajes clave
El mensaje central del Informe indica que la igualdad y la sostenibilidad están inextricablemente vinculadas, es decir, que una no puede alcanzarse sin la otra. Plantea numerosas cuestiones importantes para comprender esta relación y ofrece lineamientos para continuar progresando en ambos campos.

En primer lugar, aunque los riesgos medioambientales, como el cambio climático, la deforestación, la contaminación del aire y del agua, y los desastres naturales afectan a todos los miembros de la sociedad, sus consecuencias son mayores para los más vulnerables. Sufren una doble carga de privación por ser mucho más vulnerables a los efectos de la degradación medioambiental y por tener menor capacidad de recuperación. Asimismo, deben enfrentar amenazas en su entorno, como la escasez y la contaminación del agua, el aire interior contaminado por métodos de calefacción y de cocina insalubres, y la sanidad precaria.

En segundo lugar, el Informe considera que estos patrones de desigualdad e insostenibilidad se basan en disparidades del poder nacional e internacional. Por ejemplo, en el ámbito internacional, los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS) deben esforzarse para que su voz sea escuchada en las negociaciones del cambio climático, sobre el clamor de las naciones más grandes y poderosas, aunque los SIDS se encuentren entre los más afectados. En el ámbito nacional, las pruebas del Informe de Desarrollo Humano indican que las desigualdades de género están relacionadas con la degradación de las tierras y con el patrón de mortalidad, causada por la contaminación del aire interior y exterior.

El Informe destaca las sinergias positivas que existen entre una mayor equidad y sostenibilidad, y que ofrecen soluciones de "ganar o ganar" para alcanzarlas. Por ejemplo, las inversiones en el acceso a la energía renovable, agua potable y una mejor sanidad permitirán un progreso en la equidad, la sostenibilidad y el desarrollo humano. Asimismo, un mejor rendimiento de cuentas y procesos democráticos pueden mejorar los resultados. Los enfoques exitosos dependen de la gestión comunitaria de los recursos naturales, incluso de instituciones que prestan especial atención a los grupos desfavorecidos, y del enfoque de temas transversales que coordinan presupuestos y mecanismos entre distintos organismos gubernamentales y socios de desarrollo.

El tercer mensaje del Informe explica que es necesario aumentar el financiamiento de la protección social y medioambiental. Promueve posibles nuevos mecanismos de financiamiento público, como el impuesto a la conversión de monedas, identificado por el Grupo Directivo sobre Financiación Innovadora como el recurso más viable. La infraestructura para respaldar este impuesto ya se ha implementado. Un pequeño gravamen generaría ingresos sustanciales para el desarrollo (un impuesto de sólo 0,005 % sobre la conversión de monedas generaría casi $40 mil millones anuales).

El Informe identifica el camino para que las personas, las comunidades locales, los países y el sistema internacional promuevan igualmente la sostenibilidad medioambiental y la equidad. Por ejemplo, aborda las innovadoras iniciativas nacionales contra la pobreza con pruebas fehacientes de un impacto medioambiental positivo local, y a un costo relativamente bajo, en India, Brasil y México. Asimismo, menciona otras soluciones de "ganar o ganar”, de Malawi, Etiopía e Indonesia, donde las condiciones de vida rurales han progresado gracias a una mejora de la sanidad y de la conservación de las tierras. Estos programas pueden fomentar una mejor gestión de los ecosistemas, como los bosques y los recursos hídricos, reduciendo al mismo tiempo la pobreza y la desigualdad.

Índices y rankings de 2011
Como en años anteriores, el Informe de 2011 incluye un ranking detallado de países basado en el Índice de Desarrollo Humano. Notablemente, el Informe de este año abarca un récord de 187 países y territorios (en comparación con los 169 del Informe de 2010).

De acuerdo con el Informe de este año, unas 1,7 mil millones de personas en 109 países viven en una situación de pobreza “multidimensional”. Esta cifra es mucho mayor que las 1,3 mil millones de personas que se estima que viven con menos de USD 1,25 por día, la medida utilizada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. Esto nos recuerda una vez más que, para abordar la pobreza y mejorar el desarrollo humano no sólo se deben aumentar los ingresos, sino que además es necesaria una acción mucho más importante.

Conclusión
El Informe sobre Desarrollo Humano ofrece sólidos argumentos para que el desarrollo sea más equitativo y sostenible, para las generaciones actuales y futuras. Considera que la tecnología, los buenos modelos de políticas y los recursos deben buscar la igualdad y la sostenibilidad para todos.

El objetivo primordial de desarrollo humano es expandir las oportunidades de las personas y permitirles ser dueñas de su propia vida. Este ha sido el principio más importante de los Informes sobre Desarrollo Humano anuales. El Informe de este año ofrece nuevas perspectivas sobre cómo fomentar el desarrollo humano y superar la inequidad y la insostenibilidad que actualmente obstaculizan su progreso.

Helen Clark
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 2009 convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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Informe sobre Desarrollo Humano 2011
Human

Sostenibilidad y equidad: Un mejor futuro para todos. El infome indica que los avances en los países más pobres del mundo podrían frenarse o retroceder si no se toman medidas decididas para frenar el cambio climático, evitar la degradación del medioambiente y reducir las profundas desigualdades entre las naciones y al interior de ellas.

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