Helen Clark: Día Internacional de la Mujer

08 marzo 2011

Mensaje de la Administradora del PNUD Helen Clark
Día Internacional de la Mujer

8 de marzo de 2011

Al cumplirse 100 años de celebración del Día Internacional de la Mujer, imaginamos un mundo en el que las mujeres gocen de igualdad de derechos y oportunidades para alcanzar su potencial pleno. 

El empoderamiento de las mujeres y las niñas les permitirá desempeñar un papel que transforme auténticamente a todas nuestras sociedades, en provecho de todos. En distintas partes del mundo hay mujeres saludables, educadas, empleadas y empoderadas que han roto el ciclo de la pobreza, no solo para sí mismas, sino también para sus familias, comunidades y países.

Este año, el Día Internacional de la Mujer pone de relieve la participación de las mujeres y las niñas en la educación, la capacitación, la ciencia y la tecnología. También centra nuestra atención en la promoción de la igualdad de acceso de las mujeres al empleo pleno y el trabajo decente.

Se están logrando adelantos en muchas esferas, aunque no con la celeridad necesaria. Así pues, apenas en menos del 10% de los países del mundo mujeres ocupan el cargo de jefe de Estado o de gobierno, y solo el 19% de los parlamentarios del mundo son mujeres.

Aunque más mujeres que nunca antes participan en la fuerza de trabajo, casi dos terceras partes de las mujeres del mundo en desarrollo trabajan en el sector no estructurado de la economía, y carecen de derechos laborales y de protección social. En el plano mundial, es más probable que las mujeres estén desempleadas y que hayan sido las más afectadas por la crisis económica.

Si bien la brecha de género en la educación está disminuyendo, hay diferencias notables en los países y entre estos. Más de 30 millones de niñas de todo el mundo no asisten a la escuela. Sin embargo, las niñas y las mujeres educadas tienen más opciones, pueden aspirar a un mejor nivel de vida y es más probable que recurran a la atención médica durante el embarazo y se aseguren de que sus hijos estén vacunados y mejor alimentados. También es más probable que esos niños asistan a la escuela y pongan los beneficios de la educación a disposición de sus comunidades y de las generaciones futuras. 

Invertir en las mujeres y las niñas es decisivo para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Este fue uno de los mensajes fundamentales de la evaluación internacional del PNUD de lo que debe hacerse para alcanzar los ODM.

Tanto en proyectos nacionales de gran envergadura como en iniciativas a menor escala, el PNUD presta apoyo a los países para que reduzcan las desigualdades de género y mejoren las vidas de las mujeres.

Por ejemplo, en El Salvador, que tiene una de las tasas de asesinato de mujeres más altas del mundo, el PNUD y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas colaboraron con mujeres parlamentarias en apoyo de la promulgación de un proyecto de ley sin precedentes sobre la eliminación de la violencia contra la mujer.

En el Líbano se han establecido más de 40 cooperativas de mujeres para revitalizar las comunidades afectadas económicamente por el conflicto.

El compromiso de las Naciones Unidas con las inversiones en beneficio de las mujeres y las niñas es firme e inequívoco. Gracias a la creación de ONU Mujeres, las Naciones Unidas cuentan con una organización dedicada al adelanto de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. ONU Mujeres, en cooperación con los equipos de las Naciones Unidas en los países en todo el mundo, desempeñará un papel decisivo en la promoción y el logro de la igualdad de género, y el PNUD está empeñado en forjar una asociación firme con ONU Mujeres a tal efecto.