Helen Clark: Sesión Ordinaria de la Junta Directiva del PNUD/FNUPA

31 enero 2011

Palabras de Helen Clark
Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
en ocasión de la primera Sesión Ordinaria de la Junta Directiva del PNUD/FNUPA

Lunes, 31 de enero de 2011, Nueva York

Señora Presidenta, 
Miembros de la Junta Directiva, 
Colegas, amigos y amigas,

Introducción

Es un placer dirigirme a la Junta Directiva en su primera sesión ordinaria del 2011.

Felicito a la Embajadora Edita Hrdá, Representante Permanente de la República Checa del grupo de los Estados de Europa Oriental, por su nuevo cargo de Presidenta de la Junta Directiva del PNUD/ UNFPA.

También felicito a los siguientes miembros por su nombramiento como Vicepresidentes: por el grupo de los Estados de África, Excelentísimo Señor Michel Tommo Monthe, Representante Permanente de Camerún; por el grupo de Europa Occidental y otros Estados, Excelentísimo Señor Takeshi Osuga, Ministro de Japón; por el grupo de los Estados de Asia y el Pacífico, Excelentísimo Señor Nojibur Rahman, Ministro de Bangladesh; y por el grupo de los Estados de América Latina y el Caribe, Excelentísimo Señor Carlos Enrique García González, Representante Permanente Adjunto de El Salvador.

Permítanme aprovechar esta ocasión para expresar mi agradecimiento al Presidente de la Junta Ejecutiva saliente, Embajador John Ashe, Representante Permanente de Antigua y Barbuda, por su dedicación y esforzado trabajo para el PNUD. También extiendo mi agradecimiento a los Vicepresidentes salientes por su apoyo en el transcurso del último año – Embajador Atoki Ileka, Representante Permanente de la República Democrática del Congo; Sra.  Claude Lemieux de Canadá; Sr. Muhammad Ayub y Sr. Ahmad Naseem Warraich de Pakistán; y Sr. Farid Jafarov de Azerbaiyán.

Antecedentes sobre el contexto en el cual trabaja el PNUD

En los últimos años se han registrado cambios profundos en el mundo, asediado por una serie de crisis frecuentemente relacionadas.

Muchas naciones han enfrentado situaciones de recesión económica, recortes presupuestarios, y aumento de las tasas de desempleo. Son tiempos difíciles que afectan tanto a las personas en los países en desarrollo como en los desarrollados. Sin embargo, los que más sufren son los pobres y más vulnerable en todo el mundo en desarrollo.

Debemos continuar brindando apoyo prioritario a aquellos países y poblaciones que tienen menor capacidad para recuperarse de la recesión, menor capacidad para asumir los precios cada vez más altos de los alimentos, y menor capacidad para adaptarse al cambio climático y responder ante otros desastres y emergencias.
Sin embargo, de las crisis pueden surgir oportunidades para hacer cambios para mejor.

El logro de esos cambios es una de las razones por la cuales es tan importante tener un sistema multilateral fuerte – un sistema que represente a las voces de quienes no están sentados en las mesas de poder, que encare los problemas globales, y dé esperanzas y oportunidades a aquellas personas que fueron relegadas.

Aquí es donde el PNUD – como agencia líder en el desarrollo y coordinadora del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo – pueden tener y está teniendo un rol tan importante. Los gobiernos y otros socios nos buscan para movilizar experiencia y recursos, y transferir capacidades. La forma cómo lo hacemos varía según las circunstancias nacionales.

Por ejemplo en el último año, En Moldova, hemos respondido con la ayuda de socios mediante una importante iniciativa transitoria de desarrollo de capacidades para implementar reformas.

En el Níger, estamos trabajando con el Gobierno y el Equipo de País de las Naciones Unidas y otros socios, para aplicar el Marco de Aceleración del Logro de los ODM a la meta del Objetivo 1 de reducir el hambre crónica.

En Bangladesh, hemos apoyado la instauración de la nueva Comisión de Derechos Humanos, y la expansión  nacional de servicios TIC para el desarrollo.

En Papua Nueva Guinea hemos colaborado con la redacción de leyes para aumentar la representación femenina en el parlamento.

En Haití, hemos jugado un importante papel en la creación de empleos temporarios para realizar trabajos esenciales y proporcionar a las personas los ingresos que tanto necesitan.

El elemento común que debe unir nuestro trabajo es el  impulso para apoyar a los países a lograr un cambio transformador, logrando resultados de desarrollo duraderos que elevarán el estándar de vida de todos.

Revigorización del PNUD

El PNUD tiene fortalezas inigualables en sus áreas temáticas – a través de su red mundial de oficinas de país y mediante su rol de coordinación del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas.

Nuestra presencia a largo plazo y neutral en los países es crucial para entablar relaciones de confianza con los socios nacionales. Es una plataforma desde la cual podemos construir capacidades para el desarrollo sostenible, responder a las necesidades emergentes, y apoyar las áreas de trabajo sensibles, gobernabilidad y pos crisis.

Para llevar el PNUD hacia adelante y asegurar que permanezca en la vanguardia de la práctica del desarrollo, estamos llevando a cabo un profundo proceso de cambio en nuestra organización.

Está estimulado por una clara visión del PNUD como una organización orientada a las soluciones y basada en el conocimiento, que apoya a los países en los que se ejecutan programas a alcanzar sus propias metas de desarrollo y los objetivos internacionales acordados.

Como ya lo he manifestado a la Junta anteriormente, lograr mejoras de larga duración en una organización requiere perseverancia y dedicación.

La transformación no sucede de la noche a la mañana, pero  será el resultado. Me comprometo a posicionar al PNUD para que en el futuro permanezca al frente del sistema internacional de desarrollo.

Nuestro proceso de cambio y las respuestas de la administración a las condiciones actuales tienen tres elementos – el Plan de Acción cuyo lanzamiento tuvo lugar a principios del año pasado; los esfuerzos para contener y controlar los costos y los gastos en circunstancias fiscales difíciles; y una revisión del modelo de gestión del PNUD.

El Plan de Acción está promoviendo mayor eficacia y eficiencia dentro de las estructuras del PNUD ya existentes en el lapso de dos años.

En septiembre, proporcioné a la Junta una puesta al día sobre el progreso en áreas prioritarias, y ahora actualizaré la información. 

Sobre gestión del conocimiento

Generar y compilar conocimiento, y compartirlo junto con las experiencias y lecciones aprendidas, es un elemento central para el trabajo del PNUD.

Cuanto más facilitemos el intercambio de conocimiento en todos los países, podremos proporcionar mayor acceso a las iniciativas exitosas que han sido probadas e implementadas en el terreno. Todos podemos aprender de las pruebas  empíricas sobre lo que funciona y lo que no funciona, y adaptarlo a los contextos locales.

La plataforma Teamworks tiene un rol importante en nuestro sistema de gestión del conocimiento y ahora está en funcionamiento, después de más de un año de pruebas.

La cantidad de usuarios está aumentando, y se está implementando un sistema de capacitación para que funcionarios, afiliados y socios puedan usarla. Tal como se esperaba, ahora se hacen preguntas y recomendaciones, y se generan discusiones a través de Teamworks.

También se instaló una plataforma intranet para fortalecer nuestros procesos internos de trabajo. El personal está recibiendo capacitación para traspasar su trabajo al nuevo sistema.

Comunicaciones y obtención de resultados

La tercera etapa de la actualización de nuestra TIC es una página web renovada. Esta es una parte esencial de los esfuerzos del PNUD para comunicar a las partes interesadas y al público en general, todo lo que hace con éxito. Sé que algunos de ustedes ya han presenciado una demostración de la nueva página web, y confío que estarán de acuerdo en que luce mucho más atractiva. Junto con la promoción activa de nuestro trabajo a través de los medios sociales como Facebook y Twitter, es parte de lograr que se entienda mejor lo que hacemos y por qué es importante.

Sobra decir que para comunicar con éxito es necesario tener éxitos que comunicar. Eso nos impulsa a ser una organización orientada hacia los resultados que tengan un impacto genuino sobre el desarrollo.

Con ese fin, hemos aumentado el apoyo a las oficinas de país sobre cómo planificar sus programas más estratégicamente, completando el proceso desde su aporte al diseño de los MANUD hasta la elaboración de Documentos del Programa para el País y Planes de Acción para el Programa para el País, y luego hasta la implementación.

También estamos elevando el nivel de supervisión que se aplica a los países en crisis o en transición, con un mecanismo que está coordinando la Administradora Asociada, por la razón que los riesgos operativos y de ejecución son inevitablemente mayores en esas circunstancias.  

Las evaluaciones también tienen un rol importante en el impulso para mejorar el desempeño. Muy pronto les presentaremos la política de evaluación del PNUD revisada.

Está orientada a fortalecer nuestra función evaluadora, especialmente a nivel descentralizado. Perfecciona las reglas  en cuanto a qué esperamos y qué necesitamos de las evaluaciones, así como los roles y responsabilidades de todos nosotros, incluida la Junta, al emplear las evaluaciones para hacer que el trabajo del PNUD sea lo más eficaz posible.

Confío que la Junta aprobará esta política revisada, y continuará apoyando nuestros esfuerzos para aprender de las evaluaciones y actuar en consecuencia. 

Observarán la primera evidencia de la práctica de esta nueva política cuando este año se entreguen a la Junta alrededor de 45 Documentos del Programa para el País. 

Cada uno tendrá un plan de evaluación, el cual estará presupuestado, y un marco de resultados adecuado. Ello ayudará a garantizar que nuestros programas estén más orientados hacia los resultados buscados.

Alianzas estratégicas

Estamos muy activos forjando alianzas nuevas y más estratégicas con una gran variedad de actores del desarrollo.

Las dicotomías rígidas entre países donantes y países en que se ejecutan programas ya no aplican – si es que alguna vez lo hicieron. El cambio geopolítico y socioeconómico global propicia posibilidades apasionantes para el desarrollo humano sostenible.

No existe un molde para el éxito del desarrollo. El PNUD puede usar y está usando su poder de convocatoria como red para vincular ideas, innovación, y experiencia en todo el mundo.  

Promovemos el multilateralismo inclusivo. Por ejemplo, para asegurar que los temas de desarrollo tengan la atención que merecen, estamos proporcionando apoyo al grupo de trabajo sobre desarrollo, G20, el cual se formó el año pasado.

Nos apoyamos en nuestras cruciales relaciones con aliados tradicionales, y procuramos aprovechar el enorme potencial de los países en desarrollo para contribuir a las soluciones que promueven el desarrollo más allá de sus fronteras.

El PNUD y el Gobierno de la República Popular China han firmado un acuerdo que se centra en el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur. Permite al PNUD y a China trabajar juntos en el intercambio de conocimiento sobre qué funciona para reducir la pobreza.

Como he mencionado a la Junta anteriormente, también se firmó un acuerdo con Brasil, que es el anfitrión del Centro Internacional del PNUD de Políticas para el Crecimiento Inclusivo, y con quien hemos estado trabajando desde hace un tiempo en su cooperación para el desarrollo. 

También seguimos buscando acuerdos similares con otras economías emergentes, y aumentar nuestras contribuciones a la cooperación Sur-Sur mediante nuestros roles convocantes y como proveedores de soluciones que promueven el desarrollo.

Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo

El PNUD asumió el compromiso de impulsar una mayor coordinación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. Este rol extraordinario que desempeñamos contribuye al impacto de desarrollo que tiene el trabajo total del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Proporcionamos apoyo a los esfuerzos de las Naciones Unidas en su totalidad, en todas las áreas de su mandato. Tenemos el compromiso de elevar el nivel de la programación conjunta y hacer que, en virtud del esfuerzo colectivo, los Equipos de País sean más eficaces.

Estamos poniendo a disposición de las Oficinas de País, las lecciones aprendidas de los programas piloto y de los programas autónomos de Unidos en la Acción en aquellos países que están adoptando este enfoque voluntariamente, y donde se están implementando nuevos MANUD.

Con otros actores de las Naciones Unidas, continuamos mejorando la rigurosidad del sistema de evaluación empleado para seleccionar a los candidatos para los cargos de  Coordinador Residente. En diciembre se llevaron a cabo las primeras evaluaciones utilizando el nuevo sistema de prueba e informe.

En relación a la gestión del desempeño y la ampliación del desarrollo de las capacidades del personal, estamos mejorando en cuanto a la forma de seleccionar, formar, y retener al personal. 

Próximamente discutirán un documento que detalla los avances logrados a la fecha y los desafíos que aún enfrentamos en la mejora de nuestra gestión estratégica de recursos humanos.

Actualmente, nuestro gran foco de atención es procurar y apuntalar el mejor liderazgo posible, y proporcionar mejores incentivos para el funcionariado con el fin de apoyar los resultados estratégicos. 

Nuestros Programas de Capacitación de Dirigentes y de Conocimientos Técnicos en Materia de Gestión ya están funcionando para directivos a niveles inicial y medio del PNUD. La retroinformación que estamos recibiendo de los primeros participantes es muy alentadora. El programa para directivos superiores comenzará a la brevedad.

En cuanto a la seguridad del personal, tengo el gusto de informar que el cumplimiento de las Normas Mínimas Operativas de Seguridad y la continuidad de las actividades están mejorando a un ritmo constante. Lamentablemente, las oficinas de país del PNUD enfrentan un número creciente de amenazas y riesgos para la seguridad. Estamos trabajando esforzadamente para reducir la vulnerabilidad de nuestras instalaciones y garantizar la seguridad de nuestro personal. Contamos con el continuo apoyo de la Junta para satisfacer nuestras necesidades de seguridad.

Cumplir con más eficacia y eficiencia

Ya estamos observando resultados concretos gracias a nuestros esfuerzos para resolver la ineficiencia y fomentar una mayor eficacia.

Desde que se introdujo la nueva política de supervisión de adquisiciones el verano pasado, el tiempo dedicado a los casos por debajo del millón de dólares se redujo en alrededor de un mes. Para casos por encima del millón de dólares, la reducción fue de cerca de seis semanas.

Para asegurar que las IPSAS se implementen eficazmente sin agregar una carga de trabajo excesiva a las oficinas, estamos gestionando la instalación de un centro de servicios compartido para fin de año. Al ubicar a expertos en IPSAS juntos, las oficinas dispondrán de servicios de asesoramiento más eficientes. 

Estos esfuerzos no solo están impulsados por la necesidad de ajustar los costos, a pesar que el entorno financiero actual apremia para hacer más con menos.   

También los impulsa la necesidad de asegurar que siempre podamos obtener los mejores resultados de desarrollo posibles, cualesquiera sean los recursos de los cuales disponemos.

Esto me trae al segundo tema que en los últimos meses requirió de una atención concertada de la directiva – control de gastos.

En línea con el estimativo de los recursos ordinarios del PNUD reducidos, hemos ajustado los presupuestos de programación y administración para 2010 y 2011.

Hemos restringido el programa básico y el gasto administrativo, priorizando las actividades de programación en consulta con interesados y otros recursos disponibles, siempre que sea posible, incluida la participación en la financiación de los gastos, fondos fiduciarios, y recursos extra presupuestarios. 

Se estableció un mecanismo de control de gastos transitorio para contener y reducir aún más los gastos. Supervisado por la Administradora Asociada, fue diseñado para asegurar que nuestros balances operativos permanezcan dentro de los márgenes que hemos fijado.

Las áreas que requieren atención especial incluyen los costos relacionados con viajes y aquellos asociados con los frecuentes movimientos del personal entre puestos de trabajo.

Sin embargo, los resultados tempranos del Plan de Acción, combinados con la necesidad de controlar firmemente los gastos, me han convencido que se necesitan más cambios para posicionar al PNUD como el socio en el desarrollo más eficaz dentro y fuera de las Naciones Unidas en las próximas décadas.

Necesitamos eliminar la duplicación de funciones donde ésta sucede, alinear mejor las responsabilidades entre los burós, y volver a equilibrar las funciones entre la sede y las oficinas de país.

Por lo tanto, he encargado una revisión del modelo operativo  del PNUD. 

La revisión hará recomendaciones plausibles de acción a la dirección. En primer lugar, se está enfocando en las necesidades de cambios en la sede y en los centros regionales de servicios.

Una prioridad es examinar cómo poner en práctica mejores mecanismos para establecer políticas corporativas claras que pueden ser debidamente implementadas, revisadas y actualizadas regularmente.

Eso es necesario para lograr coherencia estratégica a través de nuestras operaciones; administrar y empoderar a nuestro personal más eficazmente; y ejercer una rendición de cuentas apropiada.

La revisión también va a tener en cuenta cómo necesitan cambiar los sistemas de incentivos para fomentar un mayor enfoque hacia el apoyo a los cambios transformadores a nivel de país. 

Los desafíos que aborda la revisión no son nuevos. Varios esfuerzos de reforma anteriores han identificado problemas similares. Pero la finalización de los cambios recomendados ha sido incompleta.

Este ejercicio de revisión se centrará menos en el análisis de los problemas y más en proporcionar un camino hacia adelante claro para que el cambio que es necesario ya desde hace un tiempo, realmente suceda.

Esta revisión trabaja rápido y está dirigida hacia las soluciones que producirán los cambios a la eficacia del PNUD. Espero que la primera fase completa lleve cerca de tres meses. 

Examen de mitad de período

En general, los esfuerzos de gestión de cambios internos están diseñados para apoyar una implementación más eficaz del Plan Estratégico del PNUD y maximizar nuestro impacto y resultados de desarrollo. También se volcará al examen de mitad de período del Plan Estratégico.
El examen de mitad de período es un ejercicio muy importante para el PNUD. Nos permite prepararnos y fortalecer nuestra posición con antelación para nuestro próximo Plan estratégico que comenzará en el 2014.

De acuerdo con lo requerido por la Junta, el examen de mitad de período hará un balance de nuestros logros durante los primeros tres años del Plan estratégico, y propondrá mejoras a ser implementadas en el transcurso del período restante. También revisará el marco de los resultados institucionales.

Nuestro objetivo general es usar el examen de mitad de período para presentar un panorama claro para la Junta en cuanto a dónde deseamos estar dentro de tres años en la  medida que avanzamos con nuestro trabajo, y cómo queremos llegar hasta allí. 

Aguardamos con entusiasmo nuestra reunión con la Junta en junio, durante la cual discutiremos el examen. En preparación para ello, estamos analizando y revisando las fortalezas que pensamos tiene el PNUD, sus debilidades, y cómo podemos hacer las mejoras necesarias.

En una serie de reuniones informales con la Junta, el personal ha estado compartiendo con ustedes sus apreciaciones sobre los logros y los desafíos.

Estamos tomando mucha información de la evidencia que surge de las evaluaciones, las cuales estamos analizando junto con los autoinformes y las encuestas de percepción.

Acogemos con agrado las cinco evaluaciones temáticas principales que llevó a cabo la Oficina de Evaluación a solicitud de la Junta. Estas serán presentadas en detalle junto con las respuestas de la directiva más adelante en la semana.

Estas evaluaciones generaron un importante debate dentro del PNUD, que servirá de guía para nuestro trabajo en el futuro. Algunas de las inquietudes expresadas son específicas del área temática, mientras que otras son de naturaleza más general.
En cierta cantidad de casos, ya se habían tomado medidas cuando se hicieron las recomendaciones formales de la evaluación. En otros casos, la directiva puede no estar totalmente de acuerdo con los hallazgos. La evaluación, como la directiva, no es infalible.

Sin embargo, no puede haber dudas que hay valiosas lecciones que aprender de las evaluaciones y las medidas que  tomar en respuesta a ellas. El PNUD llevará a cabo todas las acciones de gestión en forma adecuada y oportuna.
Mirando hacia adelante, al resto del año, la preparación del Presupuesto de Apoyo bienal 2012-2013 representa otra oportunidad para el PNUD para afinar su orientación hacia los resultados. 

Dado el constreñido entorno de financiación básica y las necesidades de desarrollo apremiantes que se deben abordar, será un presupuesto difícil de preparar.

En setiembre, la revisión de los arreglos de programación proporcionará opciones para considerar en cuanto a la mejora de los criterios de la metodología de asignación de recursos. Deberá abordar una serie de problemas importantes, en especial cómo reorganizamos los niveles de apoyo entre los países menos adelantados, los países de ingresos bajos y medianos, y aquellos afectados por conflictos y desastres naturales.

Ambos ejercicios serán referentes importantes conducentes a un nuevo Plan Estratégico en el 2014, y al presupuesto integrado que lo consolidará y estarán vinculados a los resultados planificados. Aguardamos con entusiasmo el apoyo de la Junta también para este proceso.

Permítanme resaltar el impacto negativo que tendrá una base de recursos básicos deprimida sobre la capacidad del PNUD de cumplir con su mandato multilateral y proporcionar apoyo eficaz y desarrollo de capacidades.

El apoyo de la Junta para ayudarnos a lograr el volumen necesario de recursos básicos continúa siendo vital. Ese volumen necesario nos permite planificar estratégicamente, ser receptivos a las necesidades de aquellos a quienes asistimos, y gestionar estratégicamente nuestro rol coordinador de desarrollo en las Naciones.

Acontecimientos recientes

Desde que me dirigí a ustedes la última vez, la agenda de desarrollo recibió algunos impulsos.

La Cumbre de los ODM en setiembre concluyó con un llamado unánime a acelerar el avance hacia los Objetivos.
Traducir esas palabras a acciones en el terreno ocupa un lugar prioritario en la agenda del PNUD.

Anteriormente informé a la Junta sobre el Marco de Aceleración del Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, diseñado por el PNUD para asistir a los gobiernos y otros socios a identificar los obstáculos que impiden el progreso hacia los ODM, las soluciones para vencerlos, y un plan de acción para acelerar el progreso.

Colaboramos con gobiernos y agencias de las Naciones Unidas en diez países para implementar el piloto del Marco. Los resultados sugieren que es eficaz para apoyar a los países en que se ejecutan programas a priorizar qué funciona, y a convertir las estrategias en acciones. Ahora se está aplicando en el Sahel, en torno al ODM 1 para reducir el hambre crónica.

En la Cumbre de los ODM en setiembre, el Primer Ministro de Japón anunció que su país sería anfitrión de la conferencia de seguimiento, que el PNUD tiene el gusto de apoyar. También estamos apoyando los preparativos de la Cuarta Conferencia de las Naciones Unidas sobre Países Menos Adelantados, que tendrá lugar en mayo en Turquía. Esto fijará un nuevo Programa de Acción para la próxima década para abordar las necesidades especiales de los PMA. 

En octubre del año pasado, la Cumbre de Biodiversidad en Nagoya fue escenario de la adopción por parte de los Estado Miembro de un nuevo Plan Estratégico de diez años, con metas alcanzables para reducir la pérdida de la biodiversidad.
El PNUD implementa la mayor cartera de proyectos de biodiversidad en el sistema de las Naciones Unidas, y espera trabajar con los países en que se ejecutan programas y con los donantes en la implementación de los acuerdos de Nagoya dentro de nuestro mandato.

En Cancún, durante la conferencia sobre el cambio climático se lograron avances bien recibidos. Su resultado refleja lo que el PNUD ha estado promoviendo desde hace mucho tiempo: la necesidad de cambiar a una “sociedad basada en bajas emisiones de carbono que ofrece importantes oportunidades y garantiza un crecimiento elevado y continuo, y desarrollo sostenible.” 

Para que la asistencia relativa al cambio climático sea más eficaz, la financiación disponible, incluida la aportada a través del nuevo Fondo Verde para el Clima, debe ayudar a desarrollar capacidades nacionales para promover el desarrollo resistente al clima. El PNUD está jugando un papel fundamental aquí, apoyando a los gobiernos a preparar e implementar marcos de inversión sostenible para que puedan atraer y apalancar el financiamiento para el clima y así reducir la pobreza.

El PNUD está pronto para asistir a los gobiernos aliados a actuar rápidamente para avanzar con el acuerdo de Cancún. Tenemos ventajas comparativas en la protección de bosques, adaptación al cambio climático, desarrollo bajo en carbono, y transferencia de tecnología.

También estamos apoyando las preparaciones para la Conferencia Rio+20 el año próximo. Representará una oportunidad para unir los esfuerzos globales para alcanzar los ODM con aquellos que abordan la degradación ambiental y el cambio climático.  

Nuestro trabajo en prevención de crisis y recuperación, y la promoción de buena gobernabilidad continua siendo muy necesario.

A lo largo del último año, desde Haití hasta Pakistán, hemos apoyado esfuerzos de recuperación en países afectados por crisis. Nuestras iniciativas de empleo y de dinero por trabajo, por ejemplo, en conjunto han producido millones de días de trabajo para hombres y mujeres.

Cada crisis nueva tiene sus propios desafíos. Continuamos aprendiendo de la experiencia adquirida y tenemos el  compromiso de responder cada vez más rápido y más eficazmente.

Al final del año pasado aprobé la transformación del plan para la Dirección de Prevención de Crisis y de Recuperación. Su nueva estructura entrará en vigor el 1ro de marzo. La Dirección reunirá y dirigirá mejor sus recursos, y eso le permitirá responder mejor y más estratégicamente a la creciente demanda de sus servicios por parte de las oficinas de país.

Este año estamos trabajando con especial empeño para aumentar la escala de nuestro trabajo de prevención – ayudando a los gobiernos, comunidades, y sociedad civil a resolver las tensiones y conflictos mediante el consenso, y fortalecer la preparación para los desastres naturales. Para salvar vidas y desarrollar resistencia a las conmociones basta con hacer inversiones modestas en preparación.

El último Presupuesto de Apoyo Bienal aumentó el monto de recursos básicos para la Dirección de Prevención de Crisis y de Recuperación. Aún así, actualmente la financiación insuficiente para el Fondo Fiduciario Temático para la Prevención de Crisis y la Recuperación está dificultando la cobertura de áreas prioritarias – como la remoción de minas. El Yemen – que visité recientemente – y otros dieciocho países tienen plazo hasta el 1ro de marzo de 2015 para cumplir los compromisos de remoción de minas. BCPR está estimulando su “iniciativa de culminación” para reunir los fondos para este fin. La necesidad es urgente. Solamente al programa del Yemen, le hacen falta unos 10 millones de dólares para los próximos cuatro años.

En otras áreas, el Fondo Fiduciario Temático para la Prevención de Crisis y la Recuperación está adecuadamente financiado, puede proporcionar respuestas rápidas y eficaces a nivel de país donde el tiempo es esencial, en circunstancias en las cuales puede llevar más tiempo poner en marcha otros mecanismos de financiación.

Este año las Naciones Unidas está preparada para publicar una serie de informes resaltando la importancia de la construcción de la paz. Desde el punto de vista del PNUD, nunca es suficiente el énfasis que se ponga en el valor del desarrollo como base para garantizar el mantenimiento de la paz y la estabilidad. Nuestros esfuerzos para lograr  dividendos de paz, ya sea reducción de la pobreza o aumento del acceso a la justicia, son fundamentales.

Los sucesos volátiles en el Medio Oriente y otras partes del mundo confirman, una vez más, que sortear los obstáculos para el desarrollo – proporcionando a los ciudadanos mejores oportunidades de empleo, educación de calidad, y la posibilidad de beneficiarse con y contribuir al progreso significativo de sus países y a las decisiones que tienen un impacto en sus vidas – es tan importante para la cohesión social.
Nuestra considerable cartera para promover la gobernabilidad democrática ayuda a crear los cimientos que sostienen a los resultados de desarrollo duraderos – rendición de cuentas, derechos humanos, gobierno receptivo, y el estado de derecho. En todo el mundo estamos consolidando nuestra experiencia en esas áreas.

Este año es importante para fortalecer la rendición de cuentas mutua para la eficacia del desarrollo, y para implementar las agendas de París y Accra a nivel de los países. El Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo está trabajando en forma conjunta con el fin de lograr un resultado positivo para el Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda, que se celebrará en Corea a fines de este año.

Pronto recibirán información más detallada sobre cómo está implementando el PNUD su estrategia y plan de acción para la equidad de género.

La perspectiva de género debe ser parte integral de nuestros programas, transversalizada en áreas tan diversas como el apoyo al sistema y participación electoral, el trabajo de la Comisión Global sobre VIH y el Derecho, que confrontará temas de desigualdad, prejuicios, y estigma que impulsan la epidemia.

Para medir mejor nuestros esfuerzos para la consecución de la equidad de género, hemos introducido un indicador de género que registra la contribución que hacen nuestras inversiones en esta área. También estamos trabajando para avanzar en relación a la paridad de género en todos los niveles del personal.

Esperamos colaborar estrechamente con ONU-Mujeres para impulsar los esfuerzos transversales en todas las Naciones Unidas para promover la equidad de género.

FNUDC y VNU, nuestros fondos asociados, continuan siendo parte integral y socios vitales en nuestro trabajo, cada cual aportando su singular experiencia e idoneidad para el avance del desarrollo. 

En el año 2011 se conmemora el décimo aniversario del Año Internacional de los Voluntarios. Es una ocasión importante para reconocer las valiosas contribuciones que todos los días hacen los Voluntarios de las Naciones Unidas para promover la paz, el desarrollo, y la cohesión social.

Un sistema de las Naciones Unidas para el Desarrollo más coherente

Continúa siendo vital que todos los brazos del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo jalen en la misma dirección, y que juntos ofrezcan servicios y experiencia sin igual. 

Durante mis viajes continúo viendo el progreso de los Equipos de País de las Naciones Unidas unidos en la acción, pero es variable.

La coordinación entre los fondos, programas y agencias especializadas está más avanzada en los países Unidos en la Acción, en los que han adoptado voluntariamente este enfoque, y en los que reciben apoyo del Fondo para el logro de los ODM establecido con la generosa asistencia de España.

Pero también creo que hay mucha más coordinación en todo el sistema de lo que generalmente se reconoce.

Estamos aprovechando al máximo las nuevas oportunidades para posicionar a los Equipos de País de las Naciones Unidas para ayudar a lograr los ODM y otras metas de desarrollo acordadas internacionalmente.

En particular, se espera que los nuevos MANUD o marcos estratégicos integrales estén preparados en 34 países este año. El GNUD ha aumentado el respaldo que está proporcionando para la etapa de diseño, y analizará la evidencia existente para determinar en qué medida los MANUD de mayor calidad están mejorando el impacto que el apoyo de las Naciones Unidas tiene en el desarrollo a nivel de país.  

Este año es importante para los pilotos Unidos en la Acción. La cuarta conferencia intergubernamental se celebrará en Uruguay en octubre. La evaluación independiente de los pilotos pronto estará encaminada. Sus resultados aportarán información para las discusiones intergubernamentales sobre el curso que deberá seguir el apoyo de las Naciones Unidas a los países en los cuales se ejecutan programas.

Está en marcha la revisión del GNUD sobre la implementación del Sistema de Gestión y Rendición de Cuentas. Se espera que el resultado esté pronto en abril.

Después de un minucioso proceso de revisión funcional, UNDOCO actualmente está reorganizando al personal para su nueva estructura organizativa, para ponerlo en mejor posición de apoyar al GNUD en la implementación de sus prioridades estratégicas.

Conclusión

Estos son tiempos importantes para el desarrollo. Para ayudar a los países a alcanzar sus objetivos, los actores del desarrollo no pueden continuar sus actividades en la forma habitual. En el PNUD no lo estamos haciendo así.

Estamos tomando medidas para elevar el desempeño, administrar presupuestos ajustados y garantizar que nuestras estructuras y sistemas sean adecuados para su fin.

El objetivo es hacer del PNUD la mejor organización y agencia coordinadora que pueda haber en el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas durante muchos años. 

Espero con entusiasmo el apoyo continuo de la Junta en el transcurso de este año y un diálogo constante con ustedes.