Helen Clark: el almuerzo de la Junta Ejecutiva de PNUD/FNUAP

02 junio 2009

Alocución de Helen Clark
Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
en ocasión del almuerzo de la Junta Ejecutiva de PNUD / FNUAP sobre la
Crisis Financiera y Económica Mundial

Respuesta del PNUD a la crisis financiera y económica
1:15pm, 2 de junio de 2009, Nueva York


Señor Presidente,
Excelencias,
Estimados colegas y amigos:

La crisis económica está afectando seriamente las economías y las sociedades de todo el mundo, pero los impactos son aún más severos y durarán más tiempo en países con mucha pobreza, desigualdad y vulnerabilidad. Las crisis alimenticia y de combustible están aún presentes en la mente de las familias de los países pobres.

Se prevé que el crecimiento de los países en desarrollo caiga al 1,6% en 2009, y que la recuperación sea lenta. Además, la inversión extranjera se ha detenido o ha disminuido, el desempleo va en aumento, y muchos migrantes de países en desarrollo han vuelto a sus casas y ya no pueden proveer esos envíos de dinero del extranjero que son tan importantes.

Cuanto más tiempo dure la crisis, y cuanto más amplia y profunda sea, más tememos que haya retrocesos en materia de desarrollo humano y de los logros conseguidos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Los impactos reales de la recesión mundial sobre el desarrollo humano no serán reconocidos inmediatamente, y quizá sean difíciles de medir. La experiencia de crisis anteriores, sin embargo, indica que las caídas en el PIB pueden ocasionar aumentos considerables en la mortandad infantil, y ese aumento será mucho más acusado en las niñas que en los varones. Del mismo modo, una generación de niños privados de la nutrición apropiada o de muchos años de escolaridad puede que nunca alcance su pleno potencial.

Los países en desarrollo están respondiendo a la crisis de diversas maneras. Hay que alentar la cooperación Sur-Sur y la regional en este proceso que hacen los países de sobreponerse a la crisis. El PNUD puede apoyar esa cooperación así como la búsqueda de la mejor práctica aplicable. 
 
Todos los ámbitos de la comunidad internacional pueden y deben formar parte de la respuesta a la crisis, incluyendo el sistema de la ONU. A principios de este año, el sistema de la ONU acordó centrar su respuesta a la crisis sobre la seguridad alimentaria, el comercio, economías más ecológicas, un pacto de empleo mundial y una base de protección social.

El desafío radica ahora en poner en marcha esa respuesta lo antes posible.

Las principales Juntas Ejecutivas de la ONU pidieron especialmente al PNUD y al Banco Mundial que desarrollasen un mecanismo de respuesta, y ya se han acordado sus elementos. Las ideas centrales son que el enfoque que adopte cada país debe de estar guiado por las necesidades específicas del mismo, y que el sistema de la ONU y el Banco Mundial deben trabajar juntos para apoyar a los países a crear sus respuestas y a movilizar recursos.

El sistema de la ONU y el Banco Mundial también están trabajando conjuntamente para terminar una “Alerta de vulnerabilidad mundial”, que utilizará datos en tiempo real para evaluar la vulnerabilidad de países y poblaciones específicas. Esto dará las pruebas necesarias para determinar respuestas específicas y apropiadas.

Es obvio que el tiempo es un factor vital. Se me informa que, para septiembre, se habrá acordado tanto el mecanismo de respuesta como la “Alerta de vulnerabilidad mundial”, lo que permitirá la creación de las respuestas de los países antes de fin de año.

Es esencial que estos plazos no se extiendan, ya que se espera que el efecto de la crisis sobre los países en desarrollo sea más apremiante en 2010. 

Entre tanto, el PNUD sigue trabajando para apoyar a los países a solucionar problemas urgentes surgidos a raíz de la crisis.

En el ámbito de los países, estamos ayudando a los gobiernos a evaluar y monitorear los impactos de la crisis sobre el desarrollo humano, y a identificar las respuestas apropiadas en materia de políticas. Por ejemplo:

• En Camboya, el PNUD está dando apoyo al gobierno para identificar opciones con el fin de establecer redes de seguridad social y formas de ponerlas en práctica. 

• En Mauricio, el PNUD ayudó al gobierno a preparar su paquete de estímulos, incluyendo la continuación de un proyecto existente sobre presupuestos que favorezcan a los pobres.

• En Pakistán, el PNUD está ayudando al gobierno a decidir si adoptar un Proyecto de Garantía de Empleo amplio.

• En Paraguay, el PNUD está ayudando al Gabinete Social a identificar respuestas de políticas para la crisis.

En la Sede de Nueva York, el PNUD trabaja para asegurar que nuestras oficinas de país tengan acceso a las personas, a las herramientas y a los recursos necesarios para ayudar a los gobiernos a superar la crisis. Lanzamos una plataforma virtual de conocimientos que da a los gobiernos acceso a asesores, expertos mundiales, consultores y profesionales que pueden ayudar en la creación de respuestas. Podemos poner a los países en contacto unos con otros, para que puedan compartir experiencias y aprender de las respuestas de los demás.

También estamos recabando experiencias de los países para poder informarle al mundo cómo está afectando la crisis económica a las personas en los países en desarrollo, y qué apoyo se necesita.

En esta crisis y en el futuro debemos trabajar estrechamente con el Banco Mundial y con el Fondo Monetario Internacional, que tienen recursos mucho más importantes que los nuestros. Un ejemplo del modo en que podemos trabajar juntos lo tenemos en Moldavia, donde el PNUD y el Banco Mundial están haciendo un estudio conjunto del impacto de la crisis sobre las remesas.

También hay que mencionar que la Cumbre del G20 prometió dar $1,1 billones para revitalizar la economía mundial. Sólo una porción insignificante de ese monto, sin embargo, llegará a los países menos desarrollados. Éste es un asunto sobre el que el sistema de las Naciones Unidas puede seguir discutiendo con el G20 antes y durante la próxima cumbre que tendrá lugar en septiembre.

En un contexto más amplio, la crisis económica muestra lo importante que es el trabajo actual del PNUD en materia de desarrollo a largo plazo. Nuestro trabajo sobre reducción de la pobreza y los ODM, sobre prevención de las crisis y la recuperación, sobre la gobernanza democrática y sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible ayudan a crear las capacidades esenciales que harán que las naciones, las economías, las sociedades y las comunidades sean más resistentes a los impactos. 

Entre mis prioridades principales está centrar aún más la atención del PNUD sobre la reducción de la pobreza y los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En las condiciones actuales es difícil, pero también es vital que mantengamos ese énfasis sobre el corto y mediano plazo. Los ODM están en el corazón de la misión del PNUD, y en el centro del plan estratégico aprobado por nuestra Junta Ejecutiva.

Trabajando juntos, con la familia de la ONU y con otros socios, el PNUD puede marcar una diferencia positiva, ayudar a los países en desarrollo a superar esta crisis, y alcanzar nuestros objetivos comunes en materia de desarrollo.

Gracias.