Discurso de Helen Clark durante ceremonia Powhiri

28 abril 2009

E te Kingi Tuheitia, te Ariki Tumu, Ta Paora Reeves, Parekura, Lady Raiha, me Tukoroirangi, tena koutou,

Tena koutou i mau mai te aroha o nga iwi o Aotearoa.
(Agradezco que hayan traído los mejores deseos del pueblo indígena maorí de Nueva Zelanda.)

E rau rangatira ma, tena koutou katoa
(Saludo a todas las distinguidas personas que están aquí hoy reunidas.)

Buenas tardes a todos,
Bon après-midi à tous,
Marhaba,

Agradezco a la Vicesecretaria General el recibirme aquí hoy, y agradezco su amistad.

Agradezco también al Administrador Asociado del PNUD, Ad Melkert, por recibirme hoy aquí y por su apoyo durante la última semana, así como a todo el personal del PNUD que me ha dado la bienvenida aquí en Nueva York y a través de videoconferencias y correos electrónicos desde todo el mundo.

Hoy me siento verdaderamente agradecida y honrada por haber sido presentada ante la ONU y el PNUD por las más altas autoridades maoríes, que han viajado a Nueva York expresamente para esta ocasión.

Kingi Tuheitia, Atawhai, y su delegación de Tainui y Kingitanga – su presencia significa mucho para mí, especialmente porque yo vengo de un distrito en el área tribal de Tainui.

Rangatira Tumu Te Heu Heu – usted ha hecho tanto por avanzar la cultura maorí y por establecer buenas relaciones con Pakeha, siguiendo la tradición de su fallecido padre y de los que lo procedieron. Usted conoce el sistema de la ONU ya que fue presidente del Comité del Patrimonio Mundial de UNESCO.

Sir Paul Reeves, nuestro ex Gobernador General y Arzobispo anglicano, de Taranaki Whanui, también conoce bien a Nueva York ya que fue el Enviado de la Iglesia Anglicana aquí.

Mi viejo amigo, el Honorable Parekura Horomia, fue Ministro de Asuntos Maoríes en mi gobierno durante ocho años y medio.

De manera que llego aquí con múltiples bendiciones de Nueva Zelanda, para hacerme cargo de este nuevo puesto. Es una función amplia y difícil, y estoy muy entusiasmada.

La semana pasada paseé por la sede de Nueva York, conociendo a muchos funcionarios y me dediqué a oír.

Sé que estoy entrando a una organización donde las personas trabajan porque creen en ella y en su misión de desarrollo.

Sé que son momentos difíciles para cumplir con esta misión, ya que el mundo está pasando por varias crisis, todas las cuales tienen un impacto particularmente negativo sobre los países en desarrollo.

Estamos atravesando una recesión mundial; tenemos un enorme problema de cambio climático; el último año hemos tenido escasez de alimentos y precios altísimos de los combustibles; y ahora la gripe porcina una vez más nos enfrenta al tema de cómo movilizarnos frente a las enfermedades que pueden propagarse tan rápidamente por todo el mundo.

Pero en las crisis también yace la oportunidad de encontrar modos nuevos de hacer las cosas y de innovar. Eso es lo que tenemos que hacer en el PNUD, en nuestro esfuerzo por alcanzar los objetivos establecidos en nuestro plan estratégico y en apoyar el proceso actual de reformas de la ONU, de manera que realmente podamos estar unidos en la acción.

En estos momentos mi máxima prioridad será la de centrar nuestra enfoque en el área de reducción de la pobreza y en los ODM. Con mi experiencia en pro de la justicia económica y social, no hay nada que considere más importante que eso.

Un nuevo pacto de la economía mundial y un nuevo pacto del medio ambiente tendrían que poder también atacar la pobreza, incluyendo la pobreza de energía, y ofrecer un camino de una baja huella de carbono para el desarrollo. Espero que el PNUD pueda apoyar una decisión en Copenhague que nos lleve a ello.

Soy la primera Administradora del PNUD, así que no es necesario decir que la igualdad de género es importante para mí y debe de ser considerada como un valor esencial de nuestra organización.

En calidad de Presidenta del Grupo de la ONU para el Desarrollo, me comprometo a que el PNUD se dará por entero a trabajar constructivamente con nuestros socios dentro de la familia de la ONU, y también a establecer las mejores relaciones posibles con la gama más amplia posible de actores del desarrollo: los gobiernos asociados y la sociedad civil, los donantes, las IFI, las ONG y otros contribuyentes.

También quiero difundir ampliamente el trabajo del PNUD; hemos hecho mucho y hay que dejar saber las cosas.

Nos esperan mucho trabajo y muchos desafíos, pero confío en que si trabajamos como un equipo, conjuntamente con otros en la familia de la ONU y con otros actores, podemos marcar una diferencia para mejor.

Espero viajar fuera de Nueva York para conocer a las personas en los muchos lugares en los que estamos presentes en el mundo. Sé que parte del trabajo se hace en circunstancias excepcionalmente difíciles y quiero agradecer a todos por su dedicación y servicios.

Agradezco al Secretario General por nombrarme a este puesto y a la Asamblea General y a los miembros de la Junta Ejecutiva del PNUD por la confianza que han depositado en mí.

Termino con un proverbio de Aotearoa Nueva Zelanda:
“Ahakoa te tuarangi, ka rongo tonu au te haruru o nga Maunga »
(“Aunque estoy lejos de casa, todavía puedo oír el murmullo de nuestras lejanas montañas.”)

No reira, tena koutou, tena koutou, tenaa koutou katoa.
(Saludos para todos.)
Gracias.