Combatir la desigualdad es clave para combatir la pobreza, dice la Administradora del PNUD

21 ene 2014

Londres – Pese a las pruebas de que la desigualdad impide a los países desarrollarse en numerosas esferas, se han hecho escasos progresos para combatirla, afirmó la Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Helen Clark hoy en en el International Growth Centre de la London School of Economics, donde pronunció una conferencia.

“La exclusión económica sumada a la exclusión política puede ser una combinación tóxica,  como lo sugieren los levantamientos de años recientes. Sin embargo, se han hecho escasos progresos para combatir la desigualdad en sus diversas formas”, señaló Helen Clark.

 “Las pruebas indican que la desigualdad de ingresos impide el crecimiento de largo plazo, se asocia con resultados de salud deficientes, genera inestabilidad política, contribuye a tasas de violencia más altas, quebranta la cohesión social y socava la capacidad de adopción de decisiones colectiva necesaria para la reforma eficaz.”

La desigualdad de ingresos global sigue siendo elevada y el 8% de la población del mundo gana la mitad de los ingresos mundiales, mientras que el 92% restante percibe la otra mitad de los ingresos.   

Según un informe dado a conocer ayer por Oxfam Internacional, las 85 personas más ricas de la Tierra poseen ahora riquezas equivalentes a las de la mitad más pobre de la población mundial.

“Las redes mundiales de la sociedad civil consideran, con razón, que esta distribución es inaceptablemente desproporcionada, pues no solo es injusta sino que también socava el progreso del desarrollo”, señaló Helen Clark.

Utilizando el índice de desarrollo humano ajustado en función de la desigualdad, que tiene en cuenta no solo los logros promedio de un país en materia de salud, educación e ingresos, sino también su distribución, el Informe sobre Desarrollo Humano 2013 concluye que la pérdida media para el desarrollo humano en todo el mundo debido a la desigualdad es del 23%.

Helen Clark afirmó que la desigualdad no podía abordarse únicamente con políticas sociales, sino que también requería un crecimiento inclusivo con creación de empleo, y normas más equitativas a nivel internacional en diversos ámbitos, del comercio y las finanzas a la respuesta al cambio climático.

Sugirió que los nuevos objetivos de desarrollo para después de 2015 que estaba en vías de formular la comunidad internacional y la inclusión de las voces de las personas de todo el mundo podrían ser fundamentales para abordar el problema de la desigualdad y el desarrollo en general.

“Estos constituirán el programa mundial de desarrollo sostenible de los 15 años siguientes, en que necesitaremos avanzar en forma decisiva en materia de erradicación de la pobreza en todas sus dimensiones, para alcanzar una mayor igualdad y garantizar que vivimos dentro de los límites de la naturaleza al tiempo que fomentamos el desarrollo humano.”

En un nuevo informe del PNUD que se dará a conocer la semana próxima se examinan las tendencias y fuerzas que impulsan la desigualdad y por qué esto es importante. Según el informe, la desigualdad de ingresos aumentó en un 11% en los países en desarrollo entre 1990 y 2010. Una mayoría considerable de familias en los países en desarrollo, más del 75% de la población, vive hoy en sociedades en que los ingresos se distribuyen de manera más desigual que en la década de 1990.

Información de contacto:

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Liderazgo
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 2009 y es la primera mujer en liderar la organización.

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