La violencia contra las mujeres no es aceptable y se puede prevenir

25 nov 2013

El PNUD exhorta a redoblar los esfuerzos para poner fin a la violencia de género

Nueva York – Cada año, no menos de dos millones de mujeres y niñas son objeto de tráfico con fines de prostitución, esclavitud forzada y servidumbre. Hasta el 60 por ciento de las mujeres sufre algún tipo de abuso físico o sexual durante su vida.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) exhorta a que se redoblen los esfuerzos dirigidos a poner fin a la violencia contra las mujeres.

La violencia por razón de género provoca daño a las mujeres, a sus familias y a sus países, y refuerza las desigualdades entre hombres y mujeres en todo el mundo. En más de 35 países, la violación en el matrimonio todavía no se considera un delito penal, al tiempo que más de 603 millones de mujeres viven en países donde la violencia doméstica no se considera un delito.

“Esto es inaceptable; hay que promulgar y aplicar mejores leyes," declaró Helen Clark, Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, quien hizo un llamado para que los sistemas judicial y de aplicación de la ley colaboren con los gobiernos, la sociedad civil y los asociados internacionales a fin de abordar las causas profundas de la violencia contra las mujeres, apoyar a las víctimas y llevar a los autores de los actos de violencia ante la justicia.

La discriminación por razón de género sigue siendo la más extendida de las desigualdades en el mundo. Esto se recoge en el nuevo Informe Regional de Desarrollo Humano (IDH) 2013-2014 del PNUD titulado Seguridad Ciudadana con un rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina, en el cual se establece que la violencia por razón de género contribuye a la inseguridad en América Latina y es una amenaza y un obstáculo persistente para el desarrollo humano, la salud pública y los derechos humanos.

Según el informe, casi todos los países evaluados en la región registraron un aumento de la violencia en el hogar, las violaciones y los asesinatos de mujeres. Entre los reclusos entrevistados por el PNUD y que habían cometido delitos sexuales, el 75 al 90 por ciento afirmaron que conocían a sus víctimas antes del crimen, en tanto que entre el 20 y el 40 por ciento eran miembros de la familia.

En la medida en que se hace más evidente el vínculo entre la violencia basada en el género y la pobreza, aumenta el clamor mundial que pide incluir las voces de los hombres en la solución de la violencia contra las mujeres. Un estudio reciente realizado por las Naciones Unidas en la región de Asia Pacífico determinó que de los 10.000 hombres encuestados, casi la mitad informó haber hecho uso de violencia física o sexual contra una pareja femenina.

A pesar de que los resultados del estudio reafirman el nefasto alcance que sigue teniendo el problema, también determinó se pueden modificar la mayoría de los factores relacionados con el uso de la violencia contra las mujeres por parte de los hombres. El estudio recomienda que las intervenciones de desarrollo aborden las normas sociales relacionadas con la aceptación de la violencia y los estereotipos de género dominantes, al igual que recomienda centrarse en poner fin a la impunidad de los autores.

El mismo mensaje se expone en el informe A Million Voices: The World We Want, en que se sintetizan los resultados de una consulta mundial sin precedentes de más de un millón de personas en todos los países y culturas sobre lo que debe comprender una nueva agenda de desarrollo mundial para el futuro. El informe destaca que el actual marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que llega a su límite en el año 2015, guarda silencio en torno a la violencia contra las mujeres y las niñas, a pesar de que uno de los ocho objetivos trata sobre género.

El informe señala que toda futura agenda de desarrollo debe hacer énfasis en las desigualdades de género y la violencia por razón de género ya que, de no ser así, el mundo no podrá hacer frente a las causas del conflicto y la violencia ni podrá garantizar el desarrollo acelerado y sostenible.

El PNUD trabaja con países de todo el mundo en torno a iniciativas para prevenir y responder a la violencia por razón de género, incluidos países en crisis en que se utilizan la violación y la agresión sexual como instrumento de guerra. Asimismo, reafirma su compromiso de poner fin a la violencia de género y hace un llamado para que aumenten los esfuerzos dirigidos a abordar determinados patrones de violencia en contextos de desarrollo y de crisis, en colaboración con organizaciones de mujeres, así como con hombres y jóvenes.

Nota para el editor

Hay más información sobre el estudio para la región de Asia y el Pacífico anteriormente mencionado, llamado "Partners for Prevention", realizado de manera conjunta por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), ONU Mujeres y el programa Voluntarios de las Naciones Unidas, disponible aquí. http://www.partners4prevention.org/news/media-resources-UNMCS

También podría interesarle leer el Informe de síntesis sobre la Consulta Mundial Temática acerca del modo de hacer frente a las desigualdades

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