Impulso a los pequeños Estados insulares para que utilicen energía renovable

08 diciembre 2010

CANCUN — Algunos de los países insulares más pequeños y vulnerables del mundo se beneficiarán de una nueva iniciativa destinada a aumentar el acceso de estos países a fuentes de energía renovable.

Esto es el resultado de un memorando de entendimiento que acaba de firmarse en Cancún entre la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS), el Gobierno de Dinamarca, el Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El acuerdo reconoce el daño desproporcionado sufrido por los pequeños Estados insulares en desarrollo a causa del cambio climático y tiene por objeto prestar apoyo a los países insulares para que amplíen sus iniciativas de energía renovable y mejoren su eficiencia energética.

La promesa del Gobierno de Dinamarca de contribuir 80 millones de coronas danesas (14,5 millones de dólares de los EE.UU.) ha contribuido a poner en marcha la iniciativa, que prevé prestar asistencia a los Estados insulares de África, el Caribe y la región de las islas del Pacífico para la transición a vías de desarrollo de bajas emisiones y con capacidad de recuperación ante el cambio climático.

Robert B. Zoellick, Presidente del Grupo del Banco Mundial; Tillman Thomas, Primer Ministro de Granada y jefe de la AOSIS; Lykke Friis, Ministra de Clima y Energía de Dinamarca; y Helen Clark, Administradora del PNUD firmaron el acuerdo. Zoellick señaló que la iniciativa presta asistencia a un grupo de países que ha sido el más activo y elocuente en las negociaciones sobre el clima desde hace muchos años.

“Los pequeños Estados insulares en desarrollo han dado la voz de alarma sobre el cambio climático desde hace años y se han ganado el título de ‘la conciencia de la Convención sobre el Cambio Climático’”, afirmó Zoellick. “Están a la vanguardia de la adopción de medidas de adaptación y el Grupo del Banco Mundial ha incrementado el apoyo que les presta para este fin. Esta nueva iniciativa amplía este apoyo a la energía no contaminante, que contribuirá a la mitigación y ayudará también a reducir los cuantiosos gastos de importación de combustible que deben afrontar los Estados insulares.”

Debido a su tamaño y ubicación remota, la mayoría de los pequeños Estados insulares en desarrollo dependen en gran medida del petróleo importado para satisfacer sus necesidades energéticas. Algunos países gastan aproximadamente entre el 25% y el 50% de su producto interno bruto (PIB) en esas importaciones, lo que se traduce en costos internos de electricidad muy elevados.

“En los pequeños Estados insulares en desarrollo todos ganan si se reduce el consumo de combustibles fósiles”, señaló Helen Clark. “Se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el aumento de la temperatura del planeta y al mismo tiempo se mejora la seguridad energética y se liberan recursos nacionales para invertir en el desarrollo de su capacidad de recuperación ante el cambio climático.”

Uno de los beneficios previstos de esta iniciativa de energía renovable será la ampliación del “margen fiscal” de los gobiernos para invertir en desarrollo y medidas destinadas a aumentar su resiliencia frente al cambio climático.

“El cambio climático puede hacer fracasar todas las medidas positivas adoptadas por los países durante decenios para superar la pobreza e impulsar el crecimiento”, afirmó Zoellick. “En países en los que puede haber fuentes de energía renovable, el desarrollo general se verá socavado si los gobiernos tienen gastos excesivos de importación de combustibles fósiles.”

El Banco Mundial y el PNUD sufragarán el fondo fiduciario que se establecerá sobre la base del memorando de entendimiento.

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