Asia y el Pacifico: el crecimiento sólido podría ser la clave contra la pobreza

20 septiembre 2010

Nueva York - Los países de Asia y el Pacífico se encuentran en un momento crucial para impulsar el progreso y acabar con la pobreza y el hambre y conseguir niveles más altos en materia de salud y educación de aquí a 2015, según datos de un nuevo informe publicado hoy al inicio de una cumbre de tres días sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que se celebra en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York.

“Tras la crisis financiera, la reducción de la pobreza y la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio deben ocupar un lugar destacado en las estrategias de desarrollo de los países de Asia y el Pacífico”, afirmó la Dra. Noeleen Heyzer, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico de las Naciones Unidas (CESPAP). “Sacar a las personas de su situación de pobreza es un paso fundamental para fomentar la demanda interna en Asia y respaldar el crecimiento económico global”.

La innovadora publicación Paths to 2015-MDG priorities in Asia and the Pacific (Vías hacia las prioridades de los ODM de 2015 en Asia y el Pacífico), ofrece una instantánea del estado de la región en su intento de conseguir las ocho metas y recomienda el camino a seguir para alcanzarlas en cinco años. El informe, una colaboración entre la CESPAP, el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), revela una mezcla de resultados en la región de Asia y el Pacífico, donde vive más de la mitad de la población mundial.

Éxito asombroso y retos pendientes
Uno de los mayores éxitos de los ODM ha sido la disminución del número de personas que viven con menos de 1,25 dólares al día, de 1.500 millones a 947 millones entre 1990 y 2005. Este logro ha contribuido de manera significativa al progreso global en la reducción de la pobreza, lo cual significa que la región en su conjunto está avanzando firmemente a la hora de reducir a la mitad la proporción de personas que viven en situación de pobreza, afirma el informe.

Asimismo, la región ha conseguido grandes avances al asegurar que todos los niños tengan acceso a la escuela primaria y ha obtenido buenos resultados respecto a eliminar diferencias de género en la educación primaria, empezar a reducir la prevalencia del VIH, reducir el uso de sustancias que agotan el ozono y disminuir a la mitad la proporción de personas sin acceso a agua potable.

Sin embargo, la región sigue albergando a dos tercios de las personas que pasan hambre en el mundo, con una de cada seis malnutrida, y no ha reaccionado con rapidez para reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna. Si la región sigue en la línea de desarrollo actual sin reorientar sus esfuerzos para abordar los problemas de pobreza fundamentales, tendrá que enfrentarse a las cifras siguientes en 2015:

  • Un aumento de casi 35 millones de personas que viven en la pobreza de ingresos extrema
  • Un aumento de casi 900.000 niños que sufren malnutrición
  • 1,7 millones de partos no atendidos por profesionales cualificados
  • Un aumento de 70 millones de personas sin acceso a un mejor saneamiento

El camino a seguir
El informe resalta que con las acciones adecuadas y voluntad política, la región de Asia y el Pacífico, que ha resurgido con fuerza de la recesión global y cuenta con algunos de los índices de crecimiento económicos más dinámicos del mundo, puede dar un giro y cumplir las metas que actualmente tiene pendientes.

Asimismo, el informe señala ámbitos en los que los gobiernos deberían adoptar medidas, incluido el fortalecimiento de redes de seguridad social para los pobres, el fomento de la demanda interna y el comercio intrarregional, la creación de un crecimiento económico inclusivo y sostenible, la garantía del acceso a servicios financieros para las personas pobres y marginadas, la reducción de la brecha persistente entre los géneros, una mayor prestación de apoyo a los países menos desarrollados y el aprovechamiento del potencial derivado de la integración económica regional.

“La región necesita reducir la desigualdad garantizando una estrategia de desarrollo mucho más inclusiva. Una mejor protección social resulta fundamental para ayudar a que aquellas personas que salen de la pobreza no vuelvan a caer en ella”, afirmó Ajay Chhibber, Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del PNUD para la región de Asia y el Pacífico. “En este momento en que los líderes mundiales se reúnen para la cumbre de los ODM, queda mucho por aprender de esta región y mucho por ganar si se renueva la voluntad política de acelerar el progreso de los ODM”.

Establecer los cimientos
El informe también destaca el importante papel que desempeña la infraestructura básica en la consecución de las metas de los ODM, ya que ayudaría a 1,9 millones de personas de la región que viven sin saneamiento básico, a 470 millones sin agua potable y a la cuarta parte de todos los hogares sin acceso a la electricidad.

“Sin una infraestructura básica más sólida, en especial mejores carreteras, suministros de agua, saneamiento, electricidad, tecnología de la información y comunicación y otros servicios esenciales, los países en desarrollo se enfrentarán a una gran presión si quieren cumplir las metas de los ODM”, afirmó Haruhiko Kuroda, Presidente del BAD.

Los ODM son ocho metas acordadas internacionalmente, establecidas hace diez años, para reducir la pobreza, el hambre, la mortalidad materna e infantil, las enfermedades, la falta de vivienda digna, la desigualdad entre los géneros y la degradación medioambiental de aquí a 2015.

Para obtener más información sobre el informe, visite: http://www.undp.org/asia/

Información de contacto

En la ESCAP: Paul Risley, Risley@un.org  +66 84 700 1147
En el PNUD: Cherie Hart, Cherie.hart@undp.org  +66 81 918 1564
En el BAD: Tsukasa Maekawa, tmaekawa@adb.org   +63 918 939 9059

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