Es necesario un mayor impulso para lograr los objetivos de lucha contra la pobreza

16 septiembre 2010

La cooperación internacional al desarrollo en 2010, en la encrucijada

NUEVA YORK – Naciones Unidas advierte hoy de que el insuficiente cumplimiento de las acciones acordadas para combatir la pobreza y mejorar las condiciones de vida pone en peligro el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM), los ocho objetivos acordados internacionalmente con la intención de reducir la pobreza, el hambre, la mortalidad materna e infantil, las enfermedades, la falta de viviendas adecuadas, la desigualdad de género y la degradación medioambiental antes del año 2015.

Mientras los líderes mundiales se preparan para la cumbre que se celebrará la próxima semana con la mirada puesta en acelerar el avance hacia los ODM, y a tan sólo cinco años del plazo establecido para conseguir los objetivos, un nuevo informe de la ONU, La alianza mundial para el desarrollo, en una coyuntura critica, pone de relieve la existencia de lagunas significativas en el cumplimento de los compromisos asumidos.

A pesar de que los flujos de ayuda alcanzaron máximos históricos en 2009 (US$120.000 millones), una de las áreas de atención más urgentes detectadas por el informe es el desfase de US$20.000 millones existente en el nivel de asistencia anual acordado hace cinco años por el Grupo de los Ocho (G-8). En su reunión de Gleneagles, los países del G-8 se comprometieron a incrementar para 2010 la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) en US$50.000 millones y a duplicar la ayuda a África, aumentándola en US$25.000 millones. Actualmente, el desfase de financiación, sólo en lo que respecta a África, es de US$16.000 millones.

Aunque se espera que durante 2010 la AOD llegue hasta los US$126.000 millones, ello no será suficiente para alcanzar la meta acordada, ya que no es probable que los compromisos de Gleneagles se hagan efectivos de aquí a fin de año, fecha en la que concluye su vigencia. En este sentido, el informe llama a renovar el compromiso con la tradicional meta de destinar a AOD el 0,7 por ciento del ingreso nacional bruto de los países donantes. La brecha existente en el cumplimiento de este objetivo concreto podría cerrarse antes de 2015 mediante incrementos anuales de la AOD del orden de US$35.000 millones en cada uno de los cinco próximos años, lo que supondría en 2015 un nivel de ayuda de unos US$300.000 millones.

Por otro lado, el informe apunta que a pesar de haber aumentado la transparencia de la ayuda, es preciso avanzar en la rendición de cuentas mutua para mejor asegurar la eficacia de la AOD.

El informe de la ONU reconoce también el papel cada vez más importante que juegan los países donantes no tradicionales a la hora de contribuir a los esfuerzos de los países en desarrollo por lograr los ODM. Los gobiernos de países en desarrollo y con economías en transición anunciaron la obtención de alrededor de US$9.600 millones en asistencia en 2008. Esa cifra incluye la asistencia procedente de la cooperación comercial y financiera Sur-Sur, de la exploración de fuentes novedosas de financiación y de la colaboración en la lucha contra la corrupción y la evasión fiscal.

“El progreso en el fortalecimiento de las alianzas [internacionales] ha sido tremendo”, dijo el Secretario General, Ban Kimoon. “Pero el plazo acordado de 2015 se acerca muy rápidamente y todavía queda mucho por hacer”.

El informe fue elaborado por el Grupo de Tareas sobre el desfase en el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio, en el que participan más de 20 organismos de la ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC). En él se examinan los avances de la alianza mundial para el desarrollo a la que se hace referencia en el ODM 8. En la Cumbre del Milenio celebrada en 2000, los líderes mundiales se comprometieron a “crear en los planos nacional y mundial un entorno propicio al desarrollo y a la eliminación de la pobreza”.

MEJORA DE LAS CONDICIONES PARA EL COMERCIO INTERNACIONAL

Aunque se ha producido una recuperación del comercio mundial desde la crisis financiera y económica de 2008, los aranceles impuestos por los países desarrollados no han bajado de forma significativa y el arancel medio sobre productos esenciales procedentes de los países en desarrollo sigue estando relativamente alto.

Sólo el 81 por ciento de las exportaciones de los países menos adelantados (PMA), excluyendo las armas y el petróleo, llegan libres de aranceles a los mercados de los países industrializados. Esta cifra queda lejos del compromiso adquirido por los países miembros de la OMC (Hong Kong, 2005) según el cual el 97 por ciento de las exportaciones de los países más pobres ganarían acceso a los mercados de los países ricos sin aranceles ni cuotas.

En consecuencia, el informe de la ONU llama a todas las partes a intensificar los esfuerzos para concluir, en el marco de la OMC y dentro de un plazo realista, una Ronda de Doha de negociaciones multilaterales sobre comercio orientado hacia
el desarrollo, a fin de garantizar que los países más vulnerables reciben el apoyo necesario para reforzar sus capacidades comerciales.

Asimismo, si bien los subsidios agrícolas ofrecidos en los países desarrollados parecen haberse reducido en 2008 en cuanto a porcentaje del producto interior bruto, la cantidad desembolsada — US$376.000 millones anuales — multiplica por tres veces los flujos actuales de AOD y sigue siendo alta en términos absolutos. Esta situación continúa socavando los precios y las oportunidades de ingresos de los agricultores de los países en desarrollo, y repercute negativamente sobre la seguridad alimentaria, especialmente y de manera más alarmante en lugares donde la hambruna está más extendida.

Los compromisos de Ayuda para el Comercio hacia los países en desarrollo aumentaron un 35 por ciento en términos reales en 2008, hasta alcanzar el máximo nivel histórico de US$42.000 millones. Sin embargo, los recursos siguen estando concentrados en unos pocos países; los diez primeros países receptores de asistencia acaparan el 45 por ciento del total, mientras que los PMA recibieron sólo el 25 por ciento. El informe recomienda mantener un compromiso decidido con la Ayuda para el Comercio y que se hagan llegar recursos suficientes a los países más necesitados.

LA PROMESA DE ALIVIAR LA CARGA DE LA DEUDA

Treinta y cinco de los países más pobres del mundo han visto aliviada la carga de su deuda hasta una cantidad que ronda los US$86.000 millones. Sin embargo, 27 de los 39 países de renta baja y pequeños de renta media examinados sufren dificultades con la deuda o tienen un alto riesgo de sufrirlas. Un problema añadido es que las principales iniciativas para la mitigación de la deuda están llegando a su fin. A fin de abordar de manera integral los problemas de deuda de los países en desarrollo, el informe recomienda extender las iniciativas, bajo condiciones más favorables, y que se cree un nuevo mecanismo para resolver de manera ordenada el problema de la deuda soberana generado a raíz de la crisis económica.

ACCESO A MEDICAMENTOS Y A TECNOLOGÍA

El Grupo de Tareas concluye que el coste de muchas medicinas esenciales ha ido en aumento, lo que significa que incluso los medicamentos genéricos más baratos, tanto para las enfermedades crónicas como para las agudas, siguen siendo inalcanzables para gran parte de los pobres del mundo. En 2008, los precios pagados por los habitantes de los países en desarrollo fueron de media entre tres y seis veces más caros que los precios internacionales de referencia.

El crecimiento más acelerado en el acceso a las tecnologías de la información y de la comunicación, especialmente telefonía móvil e Internet, se ha producido en los países en desarrollo, pero la brecha digital entre los ricos y los pobres sigue siendo muy amplia. Mientras que en el mundo desarrollado hay más cuentas de telefonía móvil que personas, la tasa de penetración en los países en desarrollo es tan sólo del 57 por ciento. La discrepancia es todavía mayor en lo que respecta a Internet. La proporción de usuarios de Internet es del 64 por ciento en los países desarrollados, por el 18 por
ciento en los países en desarrollo. Hacen falta más inversiones en esta área.

Asimismo, los países necesitan mejorar su acceso a las tecnologías dedicadas a la generación de energías renovables y a la protección medioambiental para poder responder eficazmente al cambio climático y disminuir el riesgo de desastres.
El informe reconoce que éste es un aspecto clave para fortalecer la alianza mundial para el desarrollo (ODM 8) y llama a los países desarrollados a respetar los compromisos financieros suscritos en la conferencia sobre el cambio climático
celebrada en Copenhague en 2009.

Para más información, visitar www.un.org/esa/policy/mdggap

Informe de 2010 del Grupo de Tareas sobre el desfase en el logro de los objetivos del Milenio (PDF)

Información de contacto

Tim Wall, Departamento de Información Pública de la ONU, tel: +1 212 963 5851, wallt@un.org

Sandra Macharia, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, tel: + 1 212 906 5377, sandra.macharia@undp.org

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