Entra en vigor histórica Convención sobre Municiones en Racimo

02 agosto 2010

La Convención sobre Municiones en Racimo que marca un precedente en el proceso de desarme, entró en vigor el 1º de agosto de 2010. El tratado proporciona un marco legal para poner fin al inaceptable daño que las municiones en racimo causan a la población civil, gran parte de la cual vive en países en desarrollo. Hasta el momento, treinta y siete países han ratificado la convención, y 107 la suscribieron.

La Convención sobre Municiones en Racimo prohíbe el uso, producción, almacenamiento y transferencia de estas armas.  Exige la destrucción de los arsenales dentro de un período de ocho años a partir de la adhesión a la Convención, y la limpieza de las áreas contaminadas dentro de un plazo de 10 años. La convención es una respuesta al sufrimiento de la población civil mediante una serie de obligaciones de asistencia a las víctimas, medible y sensible al género. 

“Este tratado estigmatiza y eventualmente eliminará un arma que ha causado tanto sufrimiento a las personas en todo el mundo,” expresó Ian Holland, Representante Residente Adjunto del PNUD en la RDP Lao en una sesión informativa para la prensa el 30 de julio en Bangkok. “Tanto los estados, la sociedad civil como las Naciones Unidas tienen la responsabilidad de trabajar juntos para asegurar que este tratado se implemente y se universalice.”

La Primera Reunión de los Estados Partes (1MSP) de la convención tendrá lugar del 9 al 12 de noviembre en la RDP Lao, el país más afectado por las bombas en racimo en el mundo.  El evento reunirá a estados, sociedad civil, agencias de la ONU, organizaciones internacionales y sobrevivientes de municiones en racimo. Los gobiernos trazarán planes de acción que establecerán plazos para implementar las disposiciones del tratado que tienen el propósito de salvar vidas.

La 1MSP representa un hito en la historia, pero el objetivo común de los suscriptores es abordar las consecuencias de largo plazo de las municiones en racimo. El PNUD continuará trabajando por la universalización y la plena implementación de la Convención a nivel mundial para reducir el sufrimiento de las personas afectadas por las municiones en racimo, así como el impacto de las armas en el desarrollo. El PNUD exhorta a todos los estados a suscribir, ratificar e implementar el tratado.

Las municiones en racimo son bombas que estallan en el aire, esparciendo muchos explosivos pequeños sobre un área extensa.  Su uso en zonas habitadas generalmente tiene como resultado gran cantidad de lesiones y muertes entre la población civil, e impide el desarrollo al hacer inaccesibles las tierras de uso  agrícola y limitando el movimiento en general.

Las municiones de racimo esparcidas pueden permanecer inactivas por décadas antes de explotar y, por lo tanto, constituyen un riesgo aún mucho tiempo después de terminado un conflicto. Los datos de víctimas en todo el mundo demuestran que las municiones en racimo son extremadamente peligrosas y pueden causar lesiones terriblemente graves. Desde la Segunda Guerra Mundial, por lo menos 15 países han usado municiones en racimo en más de 20 países. Más de 80 países en algún momento han almacenado este tipo de arma, conteniendo miles de millones de explosivos.

Además, las áreas afectadas requieren bastantes recursos adicionales para su limpieza antes de llevar a cabo actividades de  desarrollo tales como la construcción de carreteras, escuelas o desarrollo turístico. Por lo tanto, la acción concertada contra las armas es importante para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Declaración del Secretario General de la ONU (en inglés)

El trabajo del PNUD en municiones en racimo (en inglés)

Escuche al Embajador de Buena Voluntad, Didier Drogba, hablar del impacto de las municiones de racimo (en inglés)

Información de contacto

Nueva York: Stanislav Saling, PNUD, +1 212.906.5296, stanislav.saling@undp
Vientiane: Inka Leisma, PNUD, +856 (21) 267.751, inka.leisma@undp.org