Filipinas: recuperación material abre paso al combate contra la pobreza

08 may 2014

imageHaime cuenta camiones que transportan los desechos al Santo Niño. Foto: Lesley Wright, el PNUD Filipinas

Seis meses después de una de las tormentas tropicales más violentas que haya azotado a Filipinas, el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) estima que, aunque se evidencian sorprendentes signos de recuperación material, aún queda mucho por hacer para evitar que la tormenta continúe exacerbando el sufrimiento de los habitantes del país.

“Las autoridades filipinas en su conjunto han desempeñado una función preponderante para las comunidades afectadas, respondiendo de manera inmediata al desastre con la evacuación segura de cientos de personas, y encabezando el proceso de recuperación”, comentó Helen Clark, Administradora del PNUD, en un artículo publicado hoy en el Huffington Post. Asimismo, agregó: “Las rutas ya han sido despejadas, 15 por ciento de las casas han sido reparadas, más de 120.000 hogares están recibiendo ayuda financiera para la reconstrucción, y casi todas las escuelas y hospitales dañados han reabierto sus puertas”.

A pesar de estos progresos, Helen Clark advirtió que la recuperación completa podría llevar una década o más, e instó a la comunidad internacional a establecer un compromiso a largo plazo centrado no sólo en la reconstrucción material, sino también en la resiliencia a los desastres y la reducción de la vulnerabilidad ante futuras crisis que podrían profundizar más la desigualdad y la pobreza. “La recuperación no implica sólo la reconstrucción esencial de hogares y estructuras, sino también una mayor resiliencia a los desastres naturales”, afirmó.

“Una vez transcurrida la fase de asistencia inmediata, la verdadera recuperación de Filipinas debe centrarse en la reconstrucción de la sostenibilidad y en mejorar las estructuras existentes. De hecho, este es el objetivo de las autoridades filipinas”.

Mientras Filipinas celebra seis meses de recuperación tras el paso de la tormenta que dejó un saldo de más de 6.200 víctimas y unos cuatro millones de personas sin hogar, en la mayoría de las áreas afectadas la fase humanitaria y de emergencia está dando paso a la implementación de proyectos destinados a una recuperación a largo plazo.

El PNUD desempeñó una función significativa, ayudando a las áreas afectadas por el tifón Haiyan a satisfacer sus necesidades básicas de alimento, medicamentos y refugio, así como a respaldar las medidas de emergencia adoptadas por el gobierno. Desde la tormenta, el PNUD ha ofrecido empleos temporarios a las comunidades afectadas organizando actividades de remoción de escombros. Esta iniciativa ha permitido mejorar el acceso de la comunidad a la infraestructura, minimizado los riesgos de salud y seguridad, y permitido a los residentes de las áreas más afectadas encontrar empleos temporarios. Sin embargo, a seis meses del desastre y mientras el programa pasa de una ayuda de emergencia a una recuperación a largo plazo, surge la necesidad de enfocarse en fuentes de ingreso sostenibles y con mayores perspectivas a futuro. Por ello, es importante mejorar la capacidad de ingreso de las comunidades afectadas y, básicamente, promover una resiliencia a los medios de subsistencia.

Iniciativa de recuperación del PNUD:

•    A través del suministro de pequeños subsidios, capacitación, equipamiento y asesoramiento técnico, el PNUD está ayudando a remover escombros y a administrar montañas de residuos esparcidos por la tormenta; a fortalecer el sector de reciclaje informal, y a mejorar la recolección de residuos de la ciudad y las operaciones de rellenado de tierras.

•    Al ofrecer empleos de emergencia a las personas afectadas, el PNUD acelera el proceso de recuperación y evita el abrupto retorno de la población a una situación de pobreza.

•    El PNUD ofrece, a su vez, capacitación para ayudar a las personas afectadas a diversificar sus ingresos y a encontrar un medio de subsistencia.

•    Asimismo, el PNUD está ayudando al gobierno a registrar las áreas que podrían ser más vulnerables a futuros desastres en caso de que se produjera otra tormenta en la misma zona.

•    La asistencia del PNUD está ayudando a las autoridades locales y centrales a recuperar los registros relativos a la propiedad de las tierras y a los títulos de propiedad, y realizando encuestas en los hogares para identificar a las familias más vulnerables.

•    El PNUD también está ayudando a las autoridades locales a restaurar los servicios esenciales.

•    Por último, los programas del PNUD están ayudando a reparar los daños estructurales ocasionados.

Resultados clave obtenidos hasta el momento:

•    A través del empleo de emergencia y del suministro de equipamiento pesado, se despejaron más de 500.000 metros cúbicos de escombros tan sólo en Tacloban, lo que permitió la recuperación de 15 hospitales, 744 escuelas, 620 centros de guardería infantil, 622 edificios municipales, 1.746 kilómetros de rutas, 970 kilómetros de desagües y 600 piezas adicionales de infraestructura clave, como clínicas, puentes, iglesias y gimnasios.

•    Más de 42.000 personas –entre ellas un 35 por ciento de mujeres– cuentan con empleos temporarios seguros gracias al programa de recuperación temprana del PNUD en la ciudad de Visayas.

•    A través del respaldo técnico y financiero del PNUD, el basurero municipal de la ciudad de Tacloban, Santo Nino, ha mejorado su funcionamiento y minimizado los daños medioambientales asociados a la eliminación de residuos como resultado del tifón. Asimismo, el PNUD ha ayudado a la ciudad de Ormoc a mejorar sus operaciones de rellenado de tierras y sus instalaciones municipales.

•    El PNUD está ayudando a los productores de coco, a través del suministro de seis aserraderos móviles, de fondos para empleos de emergencia y de asesoramiento técnico, a recuperar tantos cocoteros dañados como sea posible en las ciudades de Roxas y Ormoc. Asimismo, está ayudando a las cooperativas de producción de coco a recolectar, transportar, procesar y distribuir las cosechas y la madera de los árboles dañados, lo que permite generar nuevas fuentes de trabajo para muchas personas que ya no cuentan con un ingreso.

Contribuya con los esfuerzos de recuperación del PNUD en Filipinas