Centroamérica: la seguridad social debe promover la igualdad de género, según informe del PNUD

10 oct 2012

El Salvador - La escasa inversión pública en salud, educación y seguridad social en América Central y República Dominicana conlleva niveles altos de desprotección social, que es aún mayor entre las mujeres, según señala un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ONU Mujeres.

El Informe “Combatiendo la desigualdad desde lo básico. Piso de protección social e igualdad de género” (.pdf) sostiene que las brechas de género son resultado de relaciones desiguales que ponen a las mujeres en situaciones de desprotección por el menor acceso a la seguridad social desde el mercado de trabajo, de vulnerabilidad por asumir casi exclusivamente las responsabilidades del hogar y de exclusión por tener menor acceso a los recursos y al poder.

El estudio presenta datos reveladores. En El Salvador, por ejemplo, de cada 100 mujeres en edad de trabajar sólo 47 participan en la economía del país, mientras que de cada 100 hombres participan laboralmente 82; en la zona rural del país, son 35 de cada 100 mujeres, mientras los hombres alcanzar 87 de cada 100. La tasa de subempleo también marca diferencias de género: las mujeres suman 46% mientras en el caso de los  hombres se reduce a 37%. Por cada dólar que reciben los hombres, las mujeres solo perciben $0.82.

“Esta iniciativa no sólo presenta la situación de los países en esta materia, sino que además aporta una metodología para incorporar el enfoque de género en los diferentes pisos de protección social e identifica los retos para avanzar en su cumplimiento”, expuso Richard Barathe, Representante Residente Adjunto del PNUD El Salvador.

“Todo esto es producto de un sistema sociocultural discriminatorio. Hacer frente a la desigualdad de género requiere de estrategias simultáneas para mejorar la reinserción laboral de las mujeres”, agregó Barathe.

El estudio recomienda integrar, en tanto elementos indispensables de la seguridad social, la salud materna e infantil, la protección económica básica para las mujeres en el embarazo, parto y postparto, y el cuidado de las personas dependientes y menores de edad.

El planteamiento central es que el derecho humano a la seguridad social es un elemento indispensable para contribuir a la inclusión y a la superación de las desigualdades, y que por lo mismo las desigualdades de género deben ser abordadas de manera integral y transversal.

“La meta es lograr una nueva concepción de protección social más inclusiva e igualitaria, para ir ampliando las garantías tanto de manera horizontal (a más personas) como verticalmente (garantizando más beneficios) en la región”, señaló Carmen de la Cruz, especialista en genero del PNUD para América Latina y el Caribe.

Según la Primera Dama y Secretaria de Inclusión Social de El Salvador, Vanda Pignato, “las mujeres en El Salvador invierten seis veces más tiempo en labores domésticos que los hombres”.

Pignato enfatizó que las tareas del cuidado exclusivamente delegadas a las mujeres obstaculizan sus posibilidades de empleo formal y el ejercicio pleno de su ciudadanía.

“La seguridad social será la herramienta central que permitirá cerrar una de las mayores brechas que tenemos como sociedad: la desigualdad de género”, concluyó.