Impulsar la participación política de los pueblos indígenas es esencial para el desarrollo

11 may 2012

image Fabiola del Jurado, encabezando la Coordinación Nacional de Mujeres Indígenas de México (derecha) durante los debates de participación de la mujer indígena. Foto: PNUD México

Nueva York - Alrededor de 100 funcionarios de México y otros países de América Latina, representantes de pueblos indígenas y organizaciones no gubernamentales se reunieron hoy en Nueva York durante el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas (del 7 al 18 de mayo) para analizar cómo aumentar la participación política de los pueblos indígenas, en particular de las mujeres.

"Es fundamental que se garantice la participación inclusiva y la activa toma de decisiones mediante el empoderamiento de la ciudadanía y la promoción efectiva de los derechos humanos de todas las personas y, con carácter de urgencia, de los pueblos indígenas. Esto es esencial para superar las desigualdades históricas y la discriminación", afirmó Heraldo Muñoz, Director para la Oficina Regional de América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que organizó el evento junto al Gobierno de México.

En América Latina y el Caribe hay aproximadamente 400 grupos distintos de pueblos indígenas: casi 50 millones de personas, que componen el 11% de la población de la región.

Los pueblos indígenas, las mujeres y la población de ascendencia africana son los más afectados por los problemas de desigualdad en América Latina y el Caribe, según el Informe Regional de Desarrollo Humano sobre desigualdad del PNUD, de 2010 (.pdf). Los indicadores de pobreza extrema (personas que viven con un dólar al día) son dos veces más altos entre los pueblos indígenas de la región.

"No podremos superar la pobreza y la desigualdad, ni lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en nuestra región, si no mejoramos la vida de cada persona, en especial de los más marginados de la población, a través de políticas sociales integradas, financiadas mediante estructuras fiscales más progresistas", añadió Muñoz.

En México, por ejemplo, en los últimos 20 años se han realizado progresos considerables para aumentar la representación de los pueblos indígenas, una población de 15,7 millones, que constituye el 13% de la población nacional.

No obstante, a pesar de que los pueblos indígenas son la mayoría de los habitantes en más del 30% de los municipios de México, representan tan solo 8 de los 500 miembros de la cámara baja del parlamento. Esto significa alrededor del 1% de los escaños parlamentarios.

"Queremos entender por qué las mujeres indígenas, en particular, aún no han podido ´romper el techo de cristal´ y avanzar más allá del nivel local en la política", manifestó Fabiola del Jurado, que encabeza la Coordinación Nacional de Mujeres Indígenas de México. "Tenemos capacidad y queremos participar en todo el proceso electoral", aseguró.

Si bien México tiene una mayor representación indígena en el parlamento en comparación con otros países de la región, el número es todavía considerablemente más bajo que en Bolivia, con 43% de representantes indígenas en la cámara baja, y Guatemala, con 9,4%, según el Informe sobre la Democracia en América Latina y el Caribe del PNUD-Organización de Estados Americanos.

Durante muchos años el PNUD ha apoyado a los organismos electorales en México en una serie de importantes reformas electorales y alienta las iniciativas de cooperación dentro de la región para promover la participación política y electoral de los pueblos indígenas.

A nivel regional, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional, el PNUD y ONU-Mujeres han estado trabajando desde 2011 para promover la participación política y electoral de los pueblos indígenas, en particular de las mujeres y los jóvenes. El proceso estimula a las organizaciones y dirigentes indígenas —sobre todo las mujeres— a trabajar en estrecha colaboración, ayudando así a promover y fortalecer las redes de organizaciones indígenas en la región.