100% energías renovables: objetivo de Tokelau para 2012

07 mayo 2012

image Un proyecto de energía renovable en Tokelau, apoyado por el PNUD, convierte energía solar en electricidad (Foto: UNPhoto/Ariane Rummery)

Los países de las Islas del Pacífico se encuentran entre las naciones y territorios del mundo que más dependen del petróleo. Sin embargo, Tokelau, un archipiélago del Pacífico Sur compuesto por tres pequeños atolones, será el primero en cubrir todas sus necesidades de electricidad con energía renovable a partir de septiembre de 2012.

Tokelau tiene un área de 10 km2 y una población de 1.400 habitantes. Su pequeño tamaño, aislamiento geográfico y falta de recursos naturales constituyen, todos ellos, obstáculos para su desarrollo. Y lo que es peor, cada año el pequeño territorio se veía obligado a gastar un millón de dólares en la importación de combustibles fósiles.

En 2001, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con la amplia labor y la financiación proporcionada por el gobierno de Nueva Zelandia, empezó a trabajar con los taupulega —consejos locales de cada atolón— sobre cuestiones de energía sostenible. Con fondos adicionales y asistencia técnica del PNUD, el primer Plan de Acción Nacional Estratégico y de Política Energética de Tokelau fue aprobado por el Gobierno en 2004. Su objetivo principal era conseguir que Tokelau lograra la independencia energética para el año 2012 mediante el uso de energías renovables y la adopción de medidas de eficiencia energética. En alianza estratégica con Nueva Zelandia, Francia y UNESCO, el PNUD apoyó los trabajos preparatorios, incluyendo recursos de evaluación, estudios de factibilidad y el diseño y la implementación de un sistema piloto de demostración de energía solar. La organización contribuyó con alrededor de 450.000 dólares americanos e importante apoyo técnico durante 11 años. El gobierno de Nueva Zelandia aportó NZ$8,5 millones (6,8 millones de dólares americanos) en donaciones y préstamos.

Posteriormente, el PNUD, en colaboración con Francia, Nueva Zelandia y la UNESCO, apoyó la realización de dos estudios de viabilidad y la puesta en marcha de una instalación piloto para demostrar el funcionamiento de la energía solar. Se contribuyó con alrededor de 450.000 dólares y se ofreció apoyo técnico durante 11 años. Recientemente, el Gobierno de Tokelau movilizó con éxito aproximadamente NZ 8,5 millones (6,8 millones de dólares americanos) en donaciones y préstamos blandos procedentes de Nueva Zelandia para el proyecto. En septiembre de 2012 entrará en funcionamiento la nueva planta solar. La instalación de 4.032 paneles y baterías solares en los tres atolones de Tokelau, será uno de los sistemas autosuficientes de generación solar más grandes del mundo. Eliminará el consumo de diésel y abastecerá a todos sus residentes con energía eléctrica de alta calidad durante las 24 horas del día, permitiendo así a los habitantes del archipiélago expandir su consumo eléctrico.

Más aún, se utilizarán recursos provenientes de los cocos locales para mantener un generador de reserva. Durante los periodos de alta densidad de nubes o cuando la demanda eléctrica supere la oferta solar, este generador de reserva que funciona con aceite de coco proporcionará electricidad y, simultáneamente, recargará el banco de baterías.

El nuevo sistema híbrido coco-solar hará de Tokelau un territorio independiente en materia energética y con un suministro eléctrico más seguro, además de abrir el camino para un desarrollo libre de carbono. Además, creará oportunidades de empleo y ayudará a la población local a obtener ingresos adicionales mediante el suministro de aceite de coco al generador. Y, lo que es más importante, el millón de dólares ahorrado de las importaciones de combustibles fósiles podrá ser destinado a usos sociales para sus habitantes.

El ambicioso objetivo de Tokelau no se podría alcanzar sin el compromiso sostenido del PNUD y del Gobierno. La determinación del Gobierno, a pesar del tradicional cambio anual en su dirección, ha sido clave para superar los enormes obstáculos surgidos en el camino: por ejemplo, se necesitan entre 25 y 30 horas en barco desde la capital de Samoa a Tokelau para transportar materiales y otros recursos.

Tokelau será el primero de los pequeños Estados insulares en desarrollo en cubrir el 100% de sus necesidades de electricidad con fuentes de energía renovable. Tuvalu y las Islas Cook tienen como objetivo conseguirlo para el año 2020.