La prioridad en Haití tras el terremoto es la reconstrucción

06 ene 2012

imageGestión de proyectos en Leogane, Haití (Foto: Mariana Nissen/PNUD)

La asignación de recursos para la recuperación de Haití tras el devastador terremoto que azotó el país hace dos años se ha centrado en la reconstrucción, la restauración de infraestructura, la remoción de escombros, la creación de empleos y el desarrollo de capacidades, según indicaron altos funcionarios de las Naciones Unidas hoy, observando, sin embargo, que las necesidades humanitarias siguen siendo importantes.

“Hemos vivido un año de transición desde la fase humanitaria hasta la fase de recuperación y reconstrucción”, declaró a los periodistas Rebeca Grynspan, Administradora Asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), durante una teleconferencia organizada por la Fundación de la ONU para ofrecer información actualizada sobre la situación en Haití desde el terremoto del 12 de enero de 2010.

“Ha sido un gran desafío, ya que sabemos que Haití aún necesita asistencia humanitaria. Sin embargo, gradualmente, el énfasis y la asignación de recursos se están enfocando hacia la recuperación y la reconstrucción", agregó.

En cuanto a la creación de empleos, Grynspan comentó que el PNUD ha ayudado a crear 300.000 empleos temporales desde el terremoto, ha organizado las actividades de remoción de escombros y la recogida de basura, y ha mejorado la reducción de riesgo de desastres. Un 40 % de los empleos temporales se han asignado a mujeres.

“Esto ha permitido que 60.000 familias hayan podido recuperar sus medios de vida, acceder a formación especializada y ganar dinero. Es nuestro programa de creación de empleos más importante del mundo... el 90% de la fuerza laboral empleada en la ejecución de los proyectos del PNUD es haitiana”.

Actualmente, los esfuerzos se centran en la creación de empleos más sostenibles, desde los programas de “trabajo por dinero” hasta empleos de producción remunerados, según expresó Grynspan.

“Respaldamos cada vez más a las pequeñas empresas, a organizaciones basadas en la comunidad y el empleo autónomo, y ofrecemos más formación para que la fuerza de trabajo pueda acceder al mercado laboral” agregó.

“Debemos recordar que uno de los principales desafíos a los que nos enfrentamos en Haití es la alta tasa de desempleo a largo plazo, que ha provocado una crisis profunda y duradera. Aproximadamente, un 60% de la fuerza laboral de Haití está desempleada” comentó Grynspan.

Asimismo, destacó que se ha removido un 50% de los escombros del terremoto, y que las tareas incluyen la demolición de edificios dañados que no pueden repararse. “Estamos hablando de alrededor de cinco millones de metros cúbicos de escombros” comentó Grynspan, lo que sería el equivalente a cinco estadios de fútbol llenos de escombros.

En el área de reducción de riesgo de desastres, explicó que el PNUD ha respaldado la construcción de 2.000 metros de estructuras para la protección de ríos y ha ayudado a diez municipalidades del norte, el sur y el sureste del país a prevenir inundaciones y crecidas de los ríos durante los huracanes y las lluvias torrenciales. Se han reforestado unas 400 hectáreas de tierra en un esfuerzo para que el país esté mejor preparado ante los desastres naturales.

El fondo de la ONU también ha respaldado programas de capacitación para 2.700 personas en la administración pública del país y ha puesto especialistas haitianos y extranjeros a disposición de los distintos ministerios del gobierno de Haití para colaborar en la recuperación y en la creación de capacidades.

“La comunidad local ha desempeñado una función clave en los esfuerzos de reconstrucción y el PNUD continúa buscando un enfoque más participativo en su planificación para que los haitianos puedan administrar su país y elegir su propio futuro” agregó Grynspan.

Acerca de la epidemia de cólera que afectó Haití diez meses después del terremoto, Jon Andrus, Director Adjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), organismo regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la ONU, declaró que la epidemia sólo podría erradicarse a través del desarrollo de capacidades en materia de salud y de una infraestructura hídrica y sanitaria.

Asimismo, destacó que el brote de cólera fue una de las mayores epidemias que afectó a un solo país en los últimos años.

Desde mediados de diciembre del año pasado, Haití ha informado más de 520.000 casos y aproximadamente 7.000 muertes por esta enfermedad. Su país vecino, la República Dominicana, ha informado más de 21.000 casos y 363 muertes en el mismo período, según afirmó el Dr. Andrus.

“Durante el último año, la respuesta de la comunidad internacional ha sido crucial para la implementación y promoción de numerosas estrategias de prevención y control. Sin embargo, a pesar de estos intensos esfuerzos, aún encontramos unos 200 nuevos casos de cólera al día en Haití, y esta cifra seguramente aumentará en la próxima estación de lluvias".

“Para erradicar el cólera serán necesarios nuevos esfuerzos para asegurar que cada residente tenga acceso a agua potable y a recursos sanitarios. Estos esfuerzos requerirán, durante varios años, una mayor inversión en el desarrollo de capacidades e infraestructura. No hemos podido garantizar agua potable y recursos sanitarios para todos los ciudadanos de Haití, y ahora tenemos la oportunidad de resolver esta situación”, expresó el Dr. Andrus.

Rebeca Grynspan visita Haití
Video: De la gestión de escombros al desarrollo

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