Implementación del transporte público sostenible en Sudáfrica

05 diciembre 2011

image El PNUD contribuyó a desarrollar rutas de transporte no motorizado para beneficio de peatones y ciclistas, en ciudades más pequeñas como Rustenburgo y Polokwane. (Foto: PNUD)

Debido a la gran demanda de automóviles privados y de taxis minibús para cualquier desplazamiento, el transporte es la segunda fuente más importante de emisión de gases de efecto invernadero en Sudáfrica, donde las áreas urbanas presentan densidades residenciales bajas y se requiere viajar grandes distancias, lo que afecta principalmente al sector de la sociedad de bajos ingresos.

Se estima que el consumo de combustible del sector de transporte sudafricano aumentará en un 54 %, entre 2005 y 2015, y en un 60 % en la década posterior, hasta 2025. Para enfrentar este desafío, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) otorgó una subvención de 11 millones de dólares a fin de reducir la huella de carbono del sector de transporte. El Programa de las Naciones Unidades para el Desarrollo  ayudó a implementar un proyecto que permite mejorar el servicio de transporte público y crear una infraestructura de transporte no motorizada en siete ciudades seleccionadas.

El Ministerio de Transporte sudafricano aprovechó la celebración de la Copa Mundial FIFA 2010 para mejorar el sistema de transporte público del país. El 70 % de los hogares sudafricanos no cuenta con un automóvil y, por lo tanto, depende del transporte público, en su gran mayoría taxis minibús. Estos vehículos representan el 63 % de los desplazamientos en transporte público para ir al trabajo y los autobuses, el 22 %.

El proyecto ayudó a implementar dos diferentes medios de transporte con mayor capacidad para pasajeros y de bajo consumo de combustible diesel: el sistema de transporte en autobús de transito rápido de Rea Vaya, en Johannesburgo, y el sistema de transporte público rápido de la bahía Nelson Mandela. Estos sistemas permitieron el desplazamiento de las personas que asistieron a la Copa Mundial FIFA 2010 y, actualmente, satisfacen las necesidades diarias de la población.

El proyecto también incluyó un carril para vehículos de alta ocupación en Mbombela y ayudó a construir un puente peatonal que unía el estadio Free State con una ruta peatonal muy transitada. Asimismo, contribuyó a desarrollar rutas de transporte no motorizado para beneficio de peatones y ciclistas, en ciudades más pequeñas como Rustenburgo y Polokwane.

Gracias a estas intervenciones, se estima que las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero son de 423.000 toneladas de CO2, en un período de diez años. Si estas intervenciones se aplican en otras ciudades sudafricanas, se espera que el ahorro ascienda a aproximadamente 2 millones de toneladas equivalentes en CO2.