El hambre en Somalia sólo puede solucionarse con asistencia continua

21 noviembre 2011

image Se han instalado tanques de agua a lo largo de los caminos que la población desplazada usa. (Foto: OCHA/Buhaene)

Nairobi – El aumento de la asistencia humanitaria en Somalia ha provocado un impacto positivo en las áreas más afectadas, lo que ha permitido erradicar el hambre en las regiones de Bay, Bakool y Baja Shabelle.

Sin embargo, según los últimos datos recopilados por la Unidad de Análisis de Seguridad Alimentaria y Nutrición y por el sistema de alerta temprana en caso de hambrunas en el sur de Somalia, el hambre persiste en algunas zonas de la región de Media Shabelle y en áreas que albergan a personas que han sido desplazadas de sus hogares en la capital de Mogadiscio y en el corredor de Afgooye, en el noroeste de la ciudad.

Las tasas de desnutrición y de mortalidad en numerosas regiones del sur de Somalia continúan siendo las más altas del mundo.

“Las mejoras sólo pueden mantenerse si la asistencia humanitaria continúa” declaró Mark Bowden, Coordinador Humanitario de las Naciones Unidas para Somalia, quien también trabaja como Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

“Si las actividades humanitarias se interrumpen o se reducen en el sur de Somalia, muchas áreas volverán a verse afectadas por el hambre. Sólo gracias a la generosidad de los donantes hemos podido salvar decenas de miles de vidas en los últimos tres meses. Necesitamos este respaldo para continuar progresando o tendremos que lamentar la pérdida de miles de vidas”.

Las Naciones Unidas y otros socios están trabajando para aumentar el acceso a alimentos, a los mercados y a los servicios de salud. El PNUD ha trabajado en Mogadiscio y en otros distritos afectados por el hambre, perforando pozos poco profundos y pozos de sondeo, instalando bombas de agua, reconstruyendo infraestructura agrícola fundamental y ayudando a crear empleos a corto plazo que permitan a los habitantes mejorar el acceso a los alimentos.

Somalia continúa enfrentando la crisis humanitaria más devastadora del mundo, con más de la mitad de su población en necesidad urgente de asistencia.

Tres de los cuatro millones de personas en situación de crisis viven en el sur de Somalia, donde el acceso a la asistencia humanitaria de la población más necesitada sigue siendo un gran desafío.