Comunidades de Timor-Leste trabajan por la paz

02 agosto 2011

image Ceremonia Tara Bandu en Timor-Leste (Foto: Sandra Magno/PNUD)

Dili, Timor-Leste – Una danza, una plegaria, un discurso y el sacrificio de dos animales de corral  pusieron fin hoy a una larga y violenta disputa sobre la tierra entre dos comunidades del distrito de Metinaro, al este de Dili, capital de Timor Leste.

La celebración, que incluyó la matanza de un cerdo y una cabra, se produjo tras un diálogo de tres meses entre las comunidades, utilizando técnicas de negociación formales e informales y métodos tradicionales de resolución de disputas.

“Hablamos de democracia, pero nos olvidamos de cómo respetarnos”, dijo Adão de Araújo, administrador de Metinaro, una de las áreas más pobladas del distrito de Dili. “Hemos encontrado una manera de amar nuestra comunidad y de detener la violencia”.

Cerca de 36 miembros de tres grupos rivales de artes marciales y representantes más ancianos de los dos vecindarios firmaron un documento comprometiéndose a respetar el ambiente, abandonar el uso de la violencia para resolver sus disputas, cesar la ocupación de tierras ajenas y poner fin a la caza en áreas protegidas.

La ceremonia, conocida localmente como Tara Bandu, reunió a más de 500 vecinos que presenciaron el acuerdo comunal.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha estado trabajando con el gobierno de Timor Leste para fortalecer sus capacidades con el fin de evitar que las disputas locales se transformen en conflictos más extensos y violentos.

El programa del PNUD de 3 millones de dólares  proporcionó asistencia técnica y financiera para crear un nuevo departamento dentro del Ministerio de Solidaridad Social, destinado a intervenir en las disputas locales en las que los lugareños no logran un acuerdo por sí solos y recurren a la violencia.

El programa estableció el Departamento de Pacificación y Cohesión Social y capacitó a mediadores nacionales, para los distritos de Ermera, Dili y Baucau, y a líderes tradicionales y de las comunidades, así como también a los miembros de los consejos, en técnicas de mediación, entre las cuales se incluyen métodos de facilitación del diálogo.

Metinaro fue la zona más afectada dentro del distrito de Dili durante la violencia desatada en 1999, antes de la independencia de esta isla, y fue castigada nuevamente en 2006 por una crisis nacional originada por demandas dentro de la policía y los militares.

Cerca de 150.000 personas huyeron de sus hogares por la violencia en 2006 y encontraron refugio en 65 campamentos a lo largo de Dili y sus distritos. A su regreso, a finales  de 2009, estallaron disputas sobre las tierras y su propiedad entre distintos grupos rivales de artes marciales y una gran cantidad de desempleados.

Algunos de los mediadores recientemente capacitados ayudaron a resolver las disputas en Metinaro, siendo el tercer conflicto local que se resuelve a través de la asistencia provista por el nuevo departamento de pacificación.

"Debemos crear paz, unidad y estabilidad", dijo Félix Rodrigues, representante de uno de los grupos de artes marciales que firmaron el compromiso de Metinaro. “Los problemas del futuro no pueden resolverse con violencia. Al contrario, tenemos que acercar esos problemas a las autoridades locales para encontrar nuestras propias soluciones".

Timor Leste se prepara para celebrar elecciones nacionales en 2012 y para una reducción de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas presentes en ese país.