El PNUD ayuda a cerrar un acuerdo histórico de protección del Mar Amarillo

07 jun 2011

image Mar Amarillo en Dalian, China (Dmitry Klimenko)

Millones de personas, cuya seguridad alimentaria y sus medios de vida dependen de los recursos naturales del Mar Amarillo, serán los beneficiarios directos de estos nuevos esfuerzos de cooperación entre los gobiernos de la región que buscan restablecer este ecosistema tan fuertemente degradado.

Con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), los gobiernos de China y de la República de Corea, que comparten este cuerpo de agua poco profundo y tan deteriorado por desechos agrícolas, sobreexplotación pesquera y acuicultura marina insostenible, han organizado un programa de medidas transnacionales con el fin de proteger los recursos pesqueros y las especies en peligro, mejorar la calidad del agua y permitir medios de vida locales sostenibles.

La presión pesquera sobre este mar se ha septuplicado a lo largo de los últimos 20 años con el consecuente agotamiento de varias especies, como por ejemplo la corvina amarilla y el pez sable. Se estima que el 40% de las marismas costeras han desaparecido por recuperación de terrenos. Algunas ciudades de la costa descargan residuos cloacales sin tratar, directamente al mar.

"Un primer paso transcendente para la recuperación del ecosistema del Mar Amarillo consistía en reunir a los gobiernos y promover la recopilación conjunta de datos con el fin de informar de manera integrada a las administraciones de ambas naciones", sostuvo Andrew Hudson, líder del Programa de Gestión de Aguas y Océanos del PNUD que ha respaldado la iniciativa junto al FMAM, desde los años noventa.

En 2009, ambos países se comprometieron a aportar US$3.600 millones para reducir en un tercio la pesca, para 2020, mediante la restricción de la cantidad de embarcaciones, la veda en algunas áreas y durante ciertas temporadas y a través del monitoreo y evaluación de los cambios en la reserva pesquera.

Los países también acordaron contribuir con US$5.600 millones para disminuir gradualmente la eutrofización del Mar Amarillo, 10% cada cinco años, mediante un mejor tratamiento de las aguas residuales y menores niveles de empleo de fertilizantes y de efluentes industriales.

Ambas naciones se han comprometido a conservar la biodiversidad del mar, con un aporte de US$1.500 millones, a través de la creación de una red regional de Áreas Marinas Protegidas y de la participación de las organizaciones civiles.

En total, la contribución inicial del PNUD/FMAM, de US$14.3 millones, ha impulsado más de US$10.000 millones en inversiones y en diversas actividades en favor del Mar, una de las cuencas de drenaje marino más densamente pobladas, llamada así por el color de las partículas de arena del desierto de Gobi que los ríos y las tormentas arrastran hacia el mar.

La iniciativa PNUD/FMAM para el Mar Amarillo se apoya en otros exitosos programas de gestión de aguas internacionales, tales como el programa río Danubio/Mar Negro (1991-2007), que restableció el ecosistema de la cuenca de ese río y eliminó una zona muerta del Mar Negro.