Restableciendo la seguridad en el noreste de la RDC

11 abril 2011

Tres nuevos puestos de policía totalmente
equipados se han construido en Bunia, Djugu
y Mahagi, tres de las localidades más pobladas
y afectadas por el conflicto en el distrito de Ituri.
(Foto: PNUD)

Las agencias de las Naciones Unidas están trabajando en conjunto para ayudar a restablecer la seguridad en las comunidades afectadas por la violencia y las matanzas a gran escala en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).

Una iniciativa conjunta de la ONU en el distrito de Ituri está dirigida a empoderar a las comunidades y consolidar la paz por medio de la creación de infraestructura policial, revitalización de los mercados locales, e instalación de centros de formación vocacional juvenil.

El Proyecto de Empoderamiento Comunitario y Consolidación de la Paz, que cuenta con una contribución de USD 5 millones del Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad de los Seres Humanos, llega cuatro años después del tratado de paz que puso fin al conflicto de casi una década de duración.

El proyecto busca fomentar la convivencia pacífica entre las comunidades que fueron destrozadas durante el conflicto en el cual murieron más de 50.000 personas y alrededor de 600.000 tuvieron que abandonar sus hogares. Unas 128.000 personas aún se encontraban desplazadas a fines del 2010.

Como parte del proyecto, también se formaron comités locales para la paz y el desarrollo, con miembros de diferentes comunidades que participaron en los proceso de diseño e implementación.

Apoyo a las patrullas policiales

Uno de los mayores esfuerzos del proyecto consistió en apoyar a la Policía Nacional Congolesa – alrededor de 365 oficiales recibieron entrenamiento con expertos del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) y especialistas de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y del orden público.

El esfuerzo incluyó la construcción de comisarías dotadas de sistemas de energía solar en Bunia, Djugu y Mahagi, tres de las ciudades con mayor densidad de población en Ituri, y sumamente afectadas por el conflicto. Las comisarías también fueron equipadas con motocicletas que permiten dar respuesta rápidamente.

“Solíamos trabajar en chozas. Ahora, cada oficial tiene su propia oficina”, dijo Juvenal Bideko, un alto oficial policial “Además, hay una oficina de uso exclusivo para casos de violencia sexual, los cuales requieren protección de la identidad de la víctima”.
Alphonsine Omoy, residente de Bunia, al referirse a las patrullas policiales diarias en la ciudad, expresó: “La seguridad está retornando poco a poco. Aún no es perfecta, pero debo decir que nuestra libertad de movimiento ha mejorado mucho”.

Los mercados como punto de encuentro étnico

Se eligieron los mercados de tres localidades - Amée, Komanda, y Kpandroma – por su rol como punto de encuentro para diferentes grupos étnicos, y para promover el comercio entre comunidades que anteriormente se encontraban en conflicto.

“Su ubicación central, permitirá que el Mercado sirva para vincular a los habitantes de Kivu del Norte e Ituri”, dijo Eugénie Angeango, una vendedora de frutas y verduras en el nuevo mercado al aire libre en Komanda. “Podré ganar más y pagar la matrícula escolar de mis hijos”.

Para compensar por la educación perdida

Se están construyendo seis centros de formación vocacional para mejorar las posibilidades laborales de las personas jóvenes que no tienen formación académica debido a la interrupción de su educación a causa del conflicto.

Aproximadamente 320 estudiantes inscritos en tres de las instituciones ya inauguradas están recibiendo capacitación teórica y práctica en carpintería, ingeniería, agricultura y plomería; áreas que las comunidades locales identificaron como importantes.

Una vez que todos los centros de formación estén totalmente operativos, se formará a 700 estudiantes por año. Se espera que el 30 por ciento sean mujeres. También se creó una unidad de empleo que ayuda a los estudiantes a buscar trabajo después de su graduación.

Las actividades son resultado de los esfuerzos de cuatro de las agencias principales de la ONU; PNUD, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Cada una aporta su experiencia y sus aliados, entre ellos, las autoridades congolesas, organizaciones no gubernamentales, la Organización Internacional para las Migraciones, ONU-Hábitat y la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo.

Para obtener más información por favor contacte a:

Florence Marchal, Tel. celular: +243 99 300 27 95; Correo e: florence.marchal@undp.org