El PNUD ayuda a Siria a lograr grandes avances contra la tubercolosis

09 mar 2011

Un paciente con tuberculosis recibe tratamiento
en un centro en Bab Mousalla, Damasco

(Foto: Ingrida Kerusauskaite)

El apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, ha obtenido mayores éxitos en las zonas donde se implementó un programa del Gobierno de Siria para reducir la tasa nacional de infección por TB.

La tasa de prevalencia de TB a nivel nacional, disminuyó en casi dos tercios – de 18 a 6.7 casos por cada 100.000 personas – entre 2005 y 2008. Durante el mismo período, la tasa de detección de TB aumentó del 42 al 79 por ciento. En 2010, 4.200 pacientes diagnosticados con TB recibieron tratamiento en el marco del programa conjunto.

“Los extraordinarios logros en la detección, diagnóstico y tratamiento de TB, representan un enorme paso adelante para mejorar el estado de la salud y el bienestar en Siria”, expresó el Dr. Ghassan Shannan, Director del Programa Nacional del PNUD para TB. “Estos logros, con el trabajo del Fondo Mundial y el Gobierno, ayudaron a dirigir a Siria hacia el objetivo de revertir la incidencia de TB para el 2015.”

Aunque solo entre 5 y 10 por ciento de las personas infectadas desarrollan TB en su totalidad, portadores de la bacteria latente pueden contagiar la enfermedad a un promedio de 10 a 15 personas por año al toser esputo infectado.

Los socios del proyecto conjunto de 8 millones de dólares – incluyendo ministerios, asociaciones de periodistas, médicos especialistas, y otras agencias de la ONU y la Media Luna Roja – concentraron sus esfuerzos en concientizar a personas y familias en riesgo.

Llevaron a cabo sesiones informativas en línea y presenciales para el público en general y profesionales en escuelas y en clínicas públicas y privadas en las zonas nordeste, central y costera del país.

En estas zonas seleccionadas, el proyecto también ayudó a renovar más de 50 laboratorios de diagnóstico e instalar equipos, tales como incubadoras bacteriológicas y destiladores de agua, que garantizan una respuesta adecuada y eficaz para los pacientes.

Mientras que un tratamiento de hasta nueve meses de duración para portadores sin síntomas generalmente cuesta menos de 20 dólares, los pacientes en estados agudos de la enfermedad pueden sufrir daños en los órganos vitales que ponen en peligro su vida, y el costo del tratamiento es asolador para los hogares pobres.

Entre los 4.200 pacientes que recibieron tratamiento con el programa en el 2010, una minoría presentaba cepas de TB que han desarrollado resistencia a los medicamentos tradicionales y su tratamiento es más costoso.

Uno de los centros renovados bajo el programa, en Homs, al norte de Damasco, la capital, se especializa en cepas TB resistentes a una variedad de fármacos y ofrece ayuda financiera durante el tratamiento que puede durar dos años.

“La mayoría de las personas han escuchado sobre el tipo de TB más peligroso”, dijo Mazen, un ingeniero electrónico de 26 años diagnosticado con tuberculosis ganglionar cervical el año pasado.

“Mi TB no ha afectado en absoluto mi vida diaria y no es contagiosa”, explica, “pero comencé el tratamiento inmediatamente y en dos meses me habré curado por completo.”